SINGAPUR, 12 jun (Xinhua) -- El máximo líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong Un, acordó este martes con el presidente estadounidense, Donald Trump, desnuclearizar totalmente la península coreana a cambio de garantías de seguridad por parte de Washington, según un documento firmado por ambos al término de su histórica cumbre en Singapur.

La reunión entre Kim y Trump, la primera de su índole, se llevó a cabo hoy en el hotel Capella, ubicado en la isla turística singapurense de Sentosa.

En el documento, Trump se comprometió a proporcionar a Pyongyang garantías de seguridad, mientras Kim reafirmó su firme e inquebrantable compromiso con la desnuclearización total de la península coreana.

Mantuvieron un "intercambio integral, en profundidad y sincero de opiniones" sobre el establecimiento de una nueva relación RPDC-EEUU y la construcción de un régimen de paz duradero y dinámico en la península, reza el texto.

Kim y Trump se comprometieron a forjar unas relaciones nuevas entre la RPDC y EEUU "conforme al deseo de paz y prosperidad de ambos pueblos".

Los dos líderes, añade, están convencidos de que esos nuevos lazos contribuirán a la paz y prosperidad, tanto de la península coreana como del resto del mundo.

Además, reconocieron que la mejora de la confianza contribuirá a la desnuclearización de la península, en donde Pyongyang y Washington aunarán esfuerzos para construir un régimen de paz permanente y estable, según el documento.

Tras reafirmar la Declaración de Panmunjom, firmada por Kim y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, al término de la tercera cumbre intercoreana de la historia, celebrada el 27 de abril en la aldea fronteriza de Panmunjom, la RPDC se comprometió a una desnuclearización total de la península coreana, puntualiza.

Pyongyang y Washington también estuvieron de acuerdo en recuperar los restos de los prisioneros de guerra y de los desaparecidos en acción durante la Guerra de Corea (1950-1953), y a repatriar de forma inmediata los ya identificados.

Los dos dirigentes reconocieron la relevancia de la cumbre para superar décadas de tensión y hostilidades y abrir un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales.

Se comprometieron a ejecutar el acuerdo de forma total e inmediata y acordaron además que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y un alto cargo de la RRPDC continuarán las negociaciones de seguimiento lo antes posible.

De acuerdo con el documento, los dos líderes se comprometieron también a cooperar en el desarrollo de unas nuevas relaciones bilaterales y a promover la paz, la prosperidad y la seguridad de la península coreana y el resto del mundo.

La histórica cumbre comenzó con un apretón de manos de varios segundos entre los dos dirigentes frente a una hilera de banderas de ambos países.

"Estamos ante un nuevo principio", dijo el presidente estadounidense mientras estrechaba la mano del máximo líder de la RPDC.

Kim, con traje oscuro, y Trump, que lució corbata roja, hablaron en la esquina de un pasillo del hotel varios minutos antes de entrar en la habitación de la reunión y sentarse ante los periodistas.

"El camino hasta aquí no ha sido fácil", afirmó Kim.

Añadió que los viejos prejuicios y las malas prácticas taparon "nuestros ojos y oídos", y obstaculizaron el camino hacia delante, pero que finalmente "hoy estamos aquí tras superarlos".

Tras vaticinar el éxito de la cumbre, Trump aseguró que era "un honor" reunirse con Kim cara a cara y auguró que iba a tener "una relación estupenda" con el máximo líder de la RPDC.

A continuación, ambos se reunieron durante unos 40 minutos con la sola presencia de sus intérpretes y luego se les unieron sus principales asistentes para asuntos de seguridad y diplomáticos.

Por parte de la RPDC, estuvieron Kim Yong Chol y Ri Su Yong, los dos vicepresidentes del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea, y el ministro de Asuntos Exteriores, Ri Yong Ho.

Trump, entre tanto, estuvo acompañado por el jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, y el secretario de Estado, Mike Pompeo.

"Trabajando juntos lo vamos a conseguir", dijo Trump al comienzo de la reunión ampliada, y previó que él y Kim resolverían "un gran problema y un gran dilema".

Kim afirmó que cooperará "con el presidente Trump para resolver los desafíos" y superar el escepticismo y las especulaciones sobre la cumbre.

Ya en el almuerzo de trabajo, se sumaron a las discusiones, por parte estadounidense, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, el director del Consejo de Seguridad Nacional para Asia, Matt Pottinger, y el alto diplomático Sung Kim, que ha encabezado las conversaciones con Pyongyang para preparar la cumbre.

Desde que asumió el liderazgo de su país a finales de 2011, Kim ha hecho solo tres viajes públicos al extranjero antes de Singapur: dos a China y uno a la parte surcoreana de la villa fronteriza de Panmunjom. Fin