SINGAPUR, 12 jun (Xinhua) -- Los líderes en funciones de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y de Estados Unidos por primera vez estrecharon sus manos hoy bajo la intensa mirada global.

Poco después de las 08:00 hora local (00:00 GMT), una caravana que transportaba al presidente estadounidense, Donald Trump, partió del Hotel Shangri-La hacia el hotel Capella en la isla de Sentosa de Singapur. Unos minutos después, la caravana del máximo líder de la RPDC, Kim Jong Un, partió hacia la cumbre.

Cinco minutos antes de las 09:00 hora local (01:00 GMT), un Kim que lucía serio, con lentes en una mano y una carpeta en la otra, entró a pie al edificio, seguido por Trump, quien usaba un traje azul oscuro y una corbata roja.

A las 09:04 hora local (01:04 GMT), los dos líderes caminaron lentamente hasta acercarse en los dos corredores de cada lado del edificio y se reunieron en la entrada cuyo telón de fondo eran seis banderas de la RPDC y seis de Estados Unidos.

"Este es sólo un nuevo comienzo", dijo Trump, al estrechar manos con Kim durante más de 10 segundos. Kim sonreía y asentía.

Luego de posar para las cámaras, los dos líderes hablaron en privado cierto tiempo. Después entraron en una habitación para iniciar sus conversaciones cara a cara.

Trump pronosticó que la discusión sería "tremendamente exitosa". "Tendremos una relación fantástica. No tengo duda", indicó.

Kim rió al escuchar esto. "El camino para llegar aquí no fue fácil. Teníamos el pasado que asía nuestros tobillos y viejos prejuicios y prácticas que cubrían nuestros ojos y oídos. Estamos aquí luego de superar todo eso", declaró.

"Eso es cierto", coincidió Trump, y estrechó la mano de Kim de nuevo y mostró los pulgares hacia arriba. Después los reporteros fueron retirados de la habitación.

A las 09:56 hora local (01:56 GMT), Kim y Trump salieron y se sentaron frente a frente junto a sus principales asesores.

"Trabajando juntos, nos ocuparemos de eso", dijo Trump a Kim, en referencia al tema de la desnuclearización de la península de Corea.

En respuesta, Kim dijo que "cooperaré con el presidente Trump para solucionar los desafíos por delante" y superar el escepticismo y las especulaciones sobre su cumbre.

Trump declaró que "lo solucionaremos. Tendremos éxito. Estoy ansioso de trabajar con usted. Se logrará".

Al mediodía, los dos líderes tuvieron un almuerzo de trabajo y conversaron.

Alrededor de una hora después, realizaron una breve caminata en el hotel. Trump comentó a los reporteros que las cosas fueron "mejor de lo que cualquiera pudo haber esperado", y que firmarían un documento.

En la ceremonia de firma, Trump señaló que el documento es "importante" y "amplio".

Kim lo calificó como "un documento histórico" y dijo que las dos partes "dejarán el pasado atrás" y el mundo "verá un cambio importante".

Después, firmaron el documento, una declaración conjunta tanto en coreano como en inglés, con una pluma que tenía grabado "Kim Jong Un".

Al preguntarle sobre la desnuclearización de la península coreana, Trump comentó: "Vamos a empezar ese proceso muy, muy rápidamente, absolutamente".

En la declaración conjunta, la RPDC y Estados Unidos se comprometieron a establecer nuevas relaciones, y la RPDC se comprometió a trabajar por la completa desnuclearización de la península de Corea.

Ambas partes también se comprometieron a hacer esfuerzos conjuntos para construir un régimen de paz duradero y estable en la península coreana, y a recuperar los restos de prisioneros de guerra y de los desaparecidos en acción en la Guerra Coreana (1950-1953).

Desde que terminó la Guerra Coreana en 1953 con un armisticio, la RPDC y Estados Unidos han permanecido en una retórica y comportamiento de confrontación.

Sin embargo, las cosas dieron un giro drástico este año cuando en febrero la RPDC envió a sus atletas para participar en los Juegos Olímpicos de Invierno en PyeongChang, en la República de Corea. Posteriormente, Kim hizo dos visitas a China, y se reunió con el presidente de la República de Corea, Moon Jae-in, en dos ocasiones en un mes. También hizo una invitación a Trump para llevar a cabo una reunión, la cual fue aceptada por el presidente de Estados Unidos.

No obstante, lograr la reunión no fue fácil. A finales de mayo, Trump decidió abruptamente retirarse de la cumbre. En una carta enviada a Kim, el líder de Estados Unidos dijo que creía "inapropiado, en esta ocasión, tener esta reunión largamente planeada".

Ahora que los dos líderes finalmente se estrecharon las manos, el mundo espera ver qué pasará en adelante.

Lee Sang-man, profesor del Instituto de Estudios de Lejano Oriente de la Universidad Kyungnam en Seúl, comentó que el hecho de que Kim y Trump se hallan sentado ante la misma mesa y hayan conversado "hace época".

"La cumbre RPDC-Estados Unidos en sí misma es un primer paso hacia la apertura de una nueva era de una península coreana desnuclearizada", expresó. Fin