{"id":71158,"date":"2008-01-26T21:37:12","date_gmt":"2008-01-26T21:37:12","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=71158"},"modified":"2008-01-26T21:37:12","modified_gmt":"2008-01-26T21:37:12","slug":"poesia-contra-el-olvido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=71158","title":{"rendered":"Poes\u00eda contra el olvido"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p align=\"center\" class=\"titulogrande1\"><strong>Poes\u00eda contra el olvido<\/strong><\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<p align=\"justify\" class=\"text1noticias\"><em>Juan Gelman huye de la  nostalgia y reivindica la memoria y el beneficio de llorar. El premio Cervantes  2007 vive trasterrado en M\u00e9xico y escribe impulsado por la obsesi\u00f3n y la necesidad  de expresarse. \u00abIntento no quedarme en el pasado. Estoy viviendo hoy. Tal  vez por eso haya en mis poemas tantas preguntas\u00bb. Sus versos de los tres  \u00faltimos a\u00f1os los ha reunido en Mundar.<\/em><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n    <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/pictures\/juan german.jpg\" width=\"269\" height=\"524\" hspace=\"4\" align=\"left\" \/>El 23 de abril, el poeta argentino Juan Gelman (Buenos Aires, 1930)  recoger\u00e1 en Alcal\u00e1 de Henares el Premio Cervantes. Exiliado durante la  dictadura militar (1976-1983), regres\u00f3 a su pa\u00eds en 1988 despu\u00e9s de 13 a\u00f1os de  proscripci\u00f3n y persecuci\u00f3n judicial. Su vuelta a Argentina fue breve, tras lo  cual el poeta cambi\u00f3 la condici\u00f3n de exiliado por la de \u00abtrasterrado\u00bb  en M\u00e9xico, su siguiente destino, donde reside desde hace m\u00e1s de 19 a\u00f1os. Los  militares nunca pudieron capturar a Gelman, militante del movimiento  guerrillero Montoneros, y se cebaron en su hijo Marcelo, de 20 a\u00f1os, y su nuera  Mar\u00eda Claudia Iruretagoyena, de 19, secuestrados poco despu\u00e9s de casarse. Nunca  m\u00e1s supo de aquella joven pareja,que engros\u00f3 la larga lista de  detenidos-desaparecidos de la dictadura argentina. La muchacha estaba  embarazada de ocho meses, condici\u00f3n que la convirti\u00f3 en bot\u00edn para los  secuestradores. Los militares arrebataron al beb\u00e9 a los dos meses de nacer y  asesinaron a la madre. <br \/>&#13;<br \/>\n    <br \/>&#13;<br \/>\n  Durante 23 a\u00f1os, Juan Gelman busc\u00f3 y rebusc\u00f3 a su nieta,  que vivi\u00f3 en el enga\u00f1o de una identidad suplantada por una familia que no era  la suya. Una y otra vez choc\u00f3 contra un muro de silencio. Hasta que en el a\u00f1o  2000 una voz an\u00f3nima le permiti\u00f3 encontrar e identificar a su nieta, a la que  nunca conoci\u00f3 tras la desaparici\u00f3n y asesinato de su hijo y su nuera.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  El pasado, la memoria, la lucha contra el olvido est\u00e1n presentes  en la poes\u00eda de Gelman. Un pasado del que trata de distanciarse en sus \u00faltimos  libros, qui\u00e9n sabe si para sobrevivir al pesimismo y la desesperaci\u00f3n.  \u00abHay momentos en que la vida es una bruma que no se puede navegar\u00bb,  escribi\u00f3 en <em>Valer la pena<\/em> (2001). El pr\u00f3ximo mes de febrero se publicar\u00e1  en Espa\u00f1a su \u00faltimo libro, <em>Mundar<\/em> (Visor), que recoge poemas escritos  entre 2005 y 2007. El poeta sigue escribiendo, impulsado por \u00abla obsesi\u00f3n  y la necesidad de expresarse\u00bb. \u00abQu\u00e9 le voy a hacer. A estas alturas  de la vida, escribir me parece m\u00e1s vicio que vocaci\u00f3n\u00bb, dice Juan Gelman  en su apartamento en la colonia La   Condesa, en la   Ciudad de M\u00e9xico, repleto de libros de poes\u00eda, filosof\u00eda y  psicoan\u00e1lisis.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>PREGUNTA. \u00bfPor qu\u00e9 <em>Mundar?<\/em><\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  RESPUESTA. El t\u00edtulo es lo \u00faltimo que llega. Puede significar  estoy en este mundo, o que el mundo me acosa, no s\u00e9. Puede explicar lo que  usted quiera. Que el lector decida.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Le gusta inventar palabras y jugar con ellas.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. S\u00ed. Me gustan mucho los t\u00edtulos anfibios, que pueden tener  dos o tres significados. Para el que lee. Por eso t\u00edtulos como <em>Valer la  pena,<\/em> que puede decir dos cosas, o <em>Pa\u00eds que fue ser\u00e1.<\/em> Es una especie  de ambig\u00fcedad que es propia de la poes\u00eda. Es algo que est\u00e1 en la tradici\u00f3n del  Siglo de Oro. Hay cosas de G\u00f3ngora, Quevedo&#8230; Lope de Vega tiene un soneto que  dice \u00absiempre ma\u00f1ana, pero nunca ma\u00f1anamos\u00bb. Alguna gente empez\u00f3 a  decir en Espa\u00f1a hace algunos a\u00f1os que no hay que lastimar el idioma. Pero  resulta que el idioma lo est\u00e1n lastimando todos los pueblos del mundo. Yo ahora  estoy m\u00e1s calmado, porque antes sent\u00eda la necesidad de romper barreras en el  idioma.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n un comentario del cr\u00edtico  literario Evodio Escalante al referirse al lenguaje de Juan Gelman como  \u00ablengua descuartizada, agramaticalidad, sintaxis retorcida, trastocaci\u00f3n  de los pronombres\u00bb. \u00bfHay para tanto?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Respeto todas las opiniones, tanto es as\u00ed que no las leo.  \u00c9sta s\u00ed la le\u00ed porque est\u00e1 en el prefacio de una antolog\u00eda que public\u00f3 la UNAM.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. El pasado, \u00bfsigue siendo una obsesi\u00f3n?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Lo que pasa es que todos tenemos un pasado. Y el pasado nos  constituye, forma parte de nosotros. De esto me estoy alejando en los \u00faltimos  libros. El m\u00edo ha sido un pasado muy marcado por ciertas tragedias, el exilio,  la desaparici\u00f3n de mi hijo&#8230; que dejan una marca muy fuerte. Me interesa saber  qu\u00e9 paso. Indagarlo, no como nostalgia, sino como pregunta. No es una actitud  pasiva, creo yo. Intento no quedarme en el pasado. Estoy viviendo hoy. Tal vez  por eso haya en mis poemas tantas preguntas.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfHasta qu\u00e9 punto el pasado ha condicionado su obra  literaria?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. La poes\u00eda no es una cuesti\u00f3n de voluntad. Personalmente he  rehecho mi vida, me he vuelto a casar, estoy en M\u00e9xico. Pero la poes\u00eda no es un  acto voluntario. Lo que viene es impensado, no es algo que uno se propone  escribir. Es la se\u00f1ora que viene y dicta. A veces uno no la escucha bien, otras  veces dicta mal, pero bueno, ja, ja, ja. Cuando viene hay que recibirla muy  bien, con mucha atenci\u00f3n. En realidad uno a veces se siente escrito. No es una  construcci\u00f3n pensada, como puede ser la estructura de una novela o una obra de  teatro. He pasado a\u00f1os sin escribir.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfC\u00f3mo afronta la escritura de un poema?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. No s\u00e9 lo que voy a decir. S\u00ed preexisten formas de expresi\u00f3n  que a lo largo de los a\u00f1os se encuentran. Uno escribe sobre pocas cosas. Es la  expresi\u00f3n la que cambia. Cada vez que viene una nueva expresi\u00f3n, los  instrumentos expresivos ya adquiridos molestan. Hay que decirlo de otro modo.  Los primeros poemas no suelen ser muy buenos, son medio atropellados. Lo  explicaba muy bien Cesare Pavese.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfExiste la inspiraci\u00f3n?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Es un nombre que se le puede dar. Por qu\u00e9 no. Hay cosas que  inspiran. Me siento a escribir cuando ya no puedo m\u00e1s. Escribo a m\u00e1quina.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfRompe muchas cuartillas?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. No muchas. Corrijo poco. Supongo que es un defecto. Cuando el  poema no est\u00e1, lo tiro. Siento que corregir mucho para un escritor es como  traicionar el momento de escribirlo.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Advierte usted contra el olvido, cuando escribe  \u00abse hinchan los ojos con las cobard\u00edas de este tiempo, sentadas en sillas  de su olvido\u00bb. De nuevo el pasado.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. M\u00e1s bien la memoria.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfSe le han hinchado mucho los ojos de llorar?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Todav\u00eda lloro, hay momentos que no puedo evitarlo, desoyendo  el consejo del tango \u00abun hombre no debe llorar\u00bb. Creo que aquel que  no puede llegar a llorar est\u00e1 algo mutilado. Eso tampoco se puede dictar cu\u00e1ndo  sucede.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Habla de las mordeduras de la \u00e9poca, las guerras, la  pobreza, los malos poetas. \u00bfLa poes\u00eda puede calmar el dolor de esas mordeduras?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. La lectura de los poetas, eso es lo que realmente me  transporta a otro lugar, de los grandes maestros de la poes\u00eda en castellano.  Escribir en s\u00ed mismo es un acto que no tiene nada que ver con el dolor. No creo  que el dolor sea una fuente de poes\u00eda, me refiero en la expresi\u00f3n. Es como el  amor, desde Safo a la fecha se han escrito millones de poemas sobre el amor.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. El exilio le alej\u00f3 de su pa\u00eds. \u00bfC\u00f3mo siente la lejan\u00eda  de Argentina y de su Buenos Aires?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Estoy en M\u00e9xico por voluntad propia. Estoy trasterrado, no  exiliado. El exilio me llev\u00f3 a Italia, Espa\u00f1a, Francia, Nicaragua&#8230; Esto era  una situaci\u00f3n obligada por la dictadura militar, ahora hay gobiernos civiles y  nada me impedir\u00eda vivir en Argentina. Es una decisi\u00f3n m\u00eda la de vivir en  M\u00e9xico. Creo que todos sabemos c\u00f3mo sentimos lejan\u00eda. Puede ser concreta,  indefinible, inefable. Hay lejan\u00edas con respecto a una vida justa para mucha  gente, hay lejan\u00edas de hecho, por la p\u00e9rdida de un ser amado. La intensidad de  cada uno depende de cada uno.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfPor qu\u00e9 no se qued\u00f3 en Argentina cuando termin\u00f3 su  exilio?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Es lo que Mario Benedetti llam\u00f3 el <em>desexilio.<\/em> A m\u00ed me  parece imposible el <em>desexilio.<\/em> Yo estuve 14 a\u00f1os exiliado, ah\u00ed se crea  un v\u00ednculo muy notable. Cuando estaba exiliado en Roma llegaban compa\u00f1eros,  amigos, tambi\u00e9n exiliados y algunos que no deshac\u00edan las valijas pensando que  regresar\u00edan la semana siguiente. Nunca tuve esta sensaci\u00f3n. Sal\u00ed con la idea de  que iba para largo. Trat\u00e9 de aprovechar al m\u00e1ximo esas diferencias culturales y  de entenderlas. Uno llega a la conclusi\u00f3n de que lo mejor es <em>mundar.<\/em> Hay  frases f\u00e1ciles, como \u00absoy ciudadano del mundo\u00bb y otras tonter\u00edas. Eso  no es verdad.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a M\u00e9xico?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Regres\u00e9 a Argentina y conoc\u00ed a mi actual esposa, que se hab\u00eda  exiliado en M\u00e9xico a\u00f1os atr\u00e1s. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Termin\u00f3 las vacaciones y volvi\u00f3 a M\u00e9xico. Decid\u00ed  acompa\u00f1arla para ver c\u00f3mo viv\u00eda. Todav\u00eda lo estoy averiguando. La vuelta a  Argentina fue extra\u00f1a. Volv\u00ed al periodismo, a <em>P\u00e1gina 12<\/em> por unos meses.  Un d\u00eda entr\u00e9 en un bar de comida r\u00e1pida. Delante de m\u00ed hab\u00eda un se\u00f1or con  aspecto de polic\u00eda muy notable. Me puse a pensar: \u00bfno ser\u00e1 \u00e9se el hijo de puta  que mat\u00f3 a mi hijo? Me di cuenta de que en Argentina me quedaban pocas  alternativas de vida. O vivir amargado, o agarrar la <em>metra<\/em> y matar a algunos,  o acomodarme a la situaci\u00f3n. Conclusi\u00f3n: me fui.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. \u00bfSe siente en paz consigo mismo despu\u00e9s de haber  encontrado a su nieta?<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Claro que s\u00ed. La encontr\u00e9 gracias a mi mujer, que no es la  madre de mis hijos. Investigamos durante tres a\u00f1os. Ten\u00edamos el cuadro bastante  claro. Fue un regalo de los militares argentinos a los uruguayos porque estaba  embarazada. Pas\u00f3 lo que siempre pensamos que pasar\u00eda. Alg\u00fan vecino de la pareja  que sospechaba. Me llam\u00f3 una vecina y me cont\u00f3 que un d\u00eda dejaron junto a la puerta  una canastita con un beb\u00e9. Coincid\u00eda todo. Era la pieza que faltaba en el  rompecabezas. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Estuvimos con ella. Es muy dif\u00edcil para todos. Se ha cambiado de  apellido. Ahora se llama Gelman Garc\u00eda, como su padre. Tenemos una excelente  relaci\u00f3n, el a\u00f1o pasado vino a M\u00e9xico y pasamos juntos el fin de a\u00f1o en Buenos  Aires. Pero hay un hecho, son 23 a\u00f1os de vac\u00edo, en que no vi c\u00f3mo empez\u00f3 a  caminar, nunca me dijo <em>abelo,<\/em> porque ya es mayor y me dice abuelo. Es  dif\u00edcil en este sentido, para ella mucho m\u00e1s que para m\u00ed, a los 23 a\u00f1os. Pero  estamos logrando reconstruir la relaci\u00f3n a partir del encuentro, mirar hacia  delante. La veo bien.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Usted no ha tirado la toalla y contin\u00faa la lucha para  saber qu\u00e9 pas\u00f3 con su nuera y para que los responsables sean juzgados.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Algunos ya est\u00e1n presos, en Uruguay y en Argentina. Dos o  tres coroneles, un capit\u00e1n de polic\u00eda que estuvieron directamente implicados en  el asesinato de mi nuera y en la entrega de la ni\u00f1a. Los van a juzgar primero  en Uruguay. En la investigaci\u00f3n nos ayudaron manos an\u00f3nimas. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Un d\u00eda nos  hicieron llegar un documento revelador contra el general Cabanillas, que  aspiraba a ser jefe del Ej\u00e9rcito. Empec\u00e9 una campa\u00f1a de cartas contra este  general. Fue apartado del Ej\u00e9rcito, por su torpeza. Quiero recuperar los restos  de mi nuera para tener un lugar de recuerdo donde llevar flores.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Hablemos de la relaci\u00f3n con su madre. El exilio la  separ\u00f3 de ella.<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Yo estaba en Managua trabajando como jefe de redacci\u00f3n de la Agencia Nueva  Nicaragua (ANN) en 1982. Toda la correspondencia que iba a Nicaragua pasaba por  Estados Unidos. Las cartas llegaban tard\u00edsimo. En un mismo d\u00eda recib\u00ed tres  cartas, una de mi madre, una de mi consuegra desde Argentina, en la que me  dec\u00eda que hab\u00eda visto a mi mam\u00e1 activa, a pesar de haber tenido dos reca\u00eddas  del c\u00e1ncer, y una de mi hermana, que me daba la noticia fatal de su muerte. Mi  madre lleg\u00f3 a Buenos Aires en 1928 desde la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica  hablando ruso. Era una mujer en\u00e9rgica, culta, que descend\u00eda de una familia de  rabinos de un gueto de Ucrania. Yo sol\u00eda pedirle que me contara cosas de la  revoluci\u00f3n rusa y dem\u00e1s. Cuando abandon\u00e9 la carrera de Qu\u00edmica y le dije que  quer\u00eda ser poeta, me dijo: \u00abCon eso no vas a ganar un peso en la  vida\u00bb.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Y escribi\u00f3 <em>Carta a mi madre,<\/em><\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  que se public\u00f3 en 1989 en Buenos Aires.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. Por las \u00faltimas cartas que hab\u00eda recibido de mi madre me daba  cuenta de que estaba mal.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/> &#13;<br \/>\n  Trat\u00e9 de conseguir un pasaporte falso para entrar en  Argentina y estar con ella. No lo logr\u00e9 a tiempo. Tard\u00e9 dos a\u00f1os en escribir el  libro. Viv\u00eda en Ginebra, donde trabajaba en el Palais des Nations. Una noche no  pude m\u00e1s y escrib\u00ed la carta, que qued\u00f3 perdida en un caj\u00f3n hasta que la  publiqu\u00e9 a\u00f1os despu\u00e9s.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. El libro comienza as\u00ed:<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>\u00abRecib\u00ed tu carta 20 d\u00edas despu\u00e9s de tu muerte y<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>cinco minutos despu\u00e9s de saber que hab\u00edas muerto \/<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>una carta que el cansancio, dec\u00edas, te<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>interrumpi\u00f3 \/ te hab\u00edan visto bien por entonces \/<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>aguda como siempre \/ activa a los 85 de edad<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>pese a las tres operaciones contra el c\u00e1ncer<\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>que finalmente te llev\u00f3\u00bb.<\/strong> <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>Dec\u00eda Paul Val\u00e9ry que el primer verso lo otorgan los  dioses y luego el poeta se las arregla como puede. \u00bfEs su caso con el primer  verso de <em>Carta a mi madre?<\/em><\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. S\u00ed, s\u00ed. Creo que s\u00ed. El primer verso es muy importante.  Apollinaire dec\u00eda que cuando uno escribe y no le sale tiene que seguir hasta  dar con ello.<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>P. Su libro <em>Miradas<\/em><\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  recoge 77 cr\u00f3nicas que public\u00f3 originalmente en el diario <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong><em>P\u00e1gina 12.<\/em><\/strong><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  Literatura y periodismo. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la frontera?<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  R. La frontera es el tipo de g\u00e9nero, pero siempre digo que el  periodismo es literatura. Como en todas las cosas art\u00edsticas se pueden escribir  buenos y malos poemas, buenos y malos art\u00edculos. <br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  En el periodismo es algo  distinto porque el tipo de exigencia es diferente. Despu\u00e9s de trabajar en  muchas cosas distintas aprovech\u00e9 una oportunidad para entrar en el periodismo,  porque me pareci\u00f3 que era lo m\u00e1s af\u00edn. Soy periodista. Tengo una curiosidad que  no se apag\u00f3. Escribo una columna todas las semanas en los diarios <em>P\u00e1gina 12<\/em> y <em>Milenio.<\/em> &#8211;<br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <em>La bit\u00e1cora de Gelman:  www.juangelman.com<\/em><br \/>&#13;<br \/>\n  <br \/>&#13;<br \/>\n  <strong>FRANCESC RELEA<\/strong> 26\/01\/2008 \/El Pais<\/p>\n<p>&#13;<\/p>\n<h6> 2008-01-26 21:37:12 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=22835'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22834'>22834<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22835'>22835<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>22836<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22837'>22837<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22838'>22838<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=22837'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poes\u00eda contra el olvido &#13; Juan Gelman huye de la nostalgia y reivindica la memoria y el beneficio de llorar. El premio Cervantes 2007 vive trasterrado en M\u00e9xico y escribe impulsado por la obsesi\u00f3n y la necesidad de expresarse. \u00abIntento no quedarme en el pasado. Estoy viviendo hoy. Tal vez por eso haya en mis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-71158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/71158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=71158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/71158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=71158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=71158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=71158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}