{"id":696047,"date":"2026-09-16T00:08:19","date_gmt":"2026-09-16T04:08:19","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=696047"},"modified":"2026-09-16T00:08:19","modified_gmt":"2026-09-16T04:08:19","slug":"que-es-mas-peligroso-no-saber-o-creer-lo-falso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=696047","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s peligroso: no saber o creer lo falso?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u201cEntre la falta de informaci\u00f3n y la desinformaci\u00f3n\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por\u00a0<strong>Edwin DeLaCruz<\/strong>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos en los que la informaci\u00f3n circula con una velocidad nunca antes vista, conviene detenernos a distinguir entre dos conceptos que con frecuencia utilizamos como si significaran lo mismo: la falta de informaci\u00f3n y la desinformaci\u00f3n. No son iguales, aunque ambas pueden producir consecuencias similares: confusi\u00f3n, incertidumbre y decisiones equivocadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La falta de informaci\u00f3n ocurre cuando un hecho, una decisi\u00f3n o un acontecimiento no es comunicado oportunamente, cuando los datos disponibles son insuficientes o cuando las personas no tienen acceso a las fuentes necesarias para comprender una determinada situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos sencillos, es aquello que no sabemos porque nadie nos lo ha explicado, porque la informaci\u00f3n no ha sido divulgada o porque no hemos podido acceder a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desinformaci\u00f3n, en cambio, va un paso m\u00e1s all\u00e1. Se produce cuando se difunden contenidos falsos, manipulados, distorsionados o enga\u00f1osos que pueden llevar a las personas a interpretar la realidad de manera equivocada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata simplemente de no saber; se trata de creer o reproducir algo que no corresponde con los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta diferencia es fundamental, especialmente en la era de las redes sociales. Una instituci\u00f3n que no informa sobre una decisi\u00f3n deja un vac\u00edo. Ese vac\u00edo, tarde o temprano, puede ser ocupado por rumores, especulaciones o versiones sin fundamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuando esas versiones comienzan a circular como si fueran ciertas, el problema deja de ser solamente una falta de informaci\u00f3n y puede convertirse en un escenario de desinformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, informar no consiste \u00fanicamente en publicar comunicados o colocar contenidos en las plataformas digitales. Informar significa hacerlo de manera oportuna, clara, completa, verificable y comprensible. La comunicaci\u00f3n responsable debe procurar que la ciudadan\u00eda tenga los elementos necesarios para formarse su propio criterio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n existe una responsabilidad individual. En una sociedad hiperconectada, cada persona se ha convertido, de alguna manera, en un potencial multiplicador de informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Compartir una noticia sin verificarla puede contribuir a que una falsedad alcance a miles de personas en cuesti\u00f3n de minutos. El bot\u00f3n de \u201ccompartir\u201d no deber\u00eda sustituir al criterio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las instituciones, los medios de comunicaci\u00f3n y los ciudadanos tenemos, por tanto, una tarea com\u00fan: reducir los espacios para la confusi\u00f3n. Una informaci\u00f3n que llega tarde puede generar incertidumbre; una informaci\u00f3n falsa puede generar da\u00f1os mayores. Frente a ambas amenazas, la respuesta debe ser la transparencia, la verificaci\u00f3n y el ejercicio responsable de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque entre no saber y saber algo que no es cierto existe una diferencia sustancial. La primera situaci\u00f3n puede corregirse informando. La segunda exige, adem\u00e1s, desmontar la falsedad y recuperar la confianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, la falta de informaci\u00f3n deja un vac\u00edo; la desinformaci\u00f3n lo llena con una versi\u00f3n distorsionada de la realidad. Y en una sociedad democr\u00e1tica, donde la informaci\u00f3n es indispensable para tomar decisiones, ninguna de las dos deber\u00eda ser tomada a la ligera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre el autor<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Edwin de la Cruz es periodista y abogado con una destacada trayectoria dedicada a la comunicaci\u00f3n y la promoci\u00f3n de la justicia social. Su trabajo combina la cobertura informativa con un profundo compromiso con los derechos humanos y la defensa de la dignidad de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de su carrera, Edwin ha mostrado un alto inter\u00e9s en la lucha por los derechos laborales y en visibilizar las causas sociales que fortalecen la equidad y la protecci\u00f3n de los m\u00e1s vulnerables. Su enfoque period\u00edstico busca generar conciencia, fomentar el respeto y promover un di\u00e1logo \u00e9tico en torno a temas de relevancia social y humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0<strong>Edwin DeLaCruz<\/strong>\u00a0\/\u00a0<a href=\"mailto:edwindelacruzr@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">edwindelacruzr@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEntre la falta de informaci\u00f3n y la desinformaci\u00f3n\u201d Por\u00a0Edwin DeLaCruz\u00a0 En tiempos en los que la informaci\u00f3n circula con una velocidad nunca antes vista, conviene detenernos a distinguir entre dos conceptos que con frecuencia utilizamos como si significaran lo mismo: la falta de informaci\u00f3n y la desinformaci\u00f3n. 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