{"id":696040,"date":"2026-09-15T23:48:48","date_gmt":"2026-09-16T03:48:48","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=696040"},"modified":"2026-09-15T23:48:48","modified_gmt":"2026-09-16T03:48:48","slug":"volvamos-a-la-urbanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=696040","title":{"rendered":"Volvamos a la urbanidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Angel Gomera<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Referirme a que recuperemos la urbanidad en la sociedad actual, no se trata de pretender imponer normas r\u00edgidas o etiquetas obsoletas, ni de tratar de replicar ideolog\u00edas retr\u00f3gradas; sino m\u00e1s bien, es un llamado a asumir un compromiso \u00e9tico y ciudadano para hacer resurgir la convivencia armoniosa tan necesaria en los diferentes ambientes de socializaci\u00f3n ya sea f\u00edsico o digital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y de este modo reconstruir relaciones aut\u00e9nticas y s\u00f3lidas siendo mucho m\u00e1s civilizados, m\u00e1s all\u00e1 de las complejidades, polarizaciones y desaf\u00edos de la cotidianidad. Ante un mundo fragmentado, que pone en primer relieve el individualismo; y que m\u00e1s all\u00e1 de imprimir el verdadero valor a la dignidad humana, le confiere mayor espacio a lo banal y el placer, nos debe movilizar a regresar a esos buenos modales que sin m\u00e1scaras ni poses nos humanizan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ende, en esta sociedad hiperconectada pero emocionalmente aislada, el saludo genuino se convierte en un acto revolucionario: ya que reconoce la dignidad del otro, rompe la soledad invisible y restablece la conexi\u00f3n humana aut\u00e9ntica. M\u00e1s que una cortes\u00eda, es una declaraci\u00f3n de pertenencia, record\u00e1ndonos que no estamos solos y que no somos robots. Este gesto simple recupera la alegr\u00eda del amanecer, reivindicando la presencia del otro como fundamento de la felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un mundo donde el capitalismo promete \u00e9xito, pero entrega agotamiento; peque\u00f1os gestos de consideraci\u00f3n verdadera pueden ser la semilla de una vida m\u00e1s plena.&nbsp;Gestos en donde se involucre la escucha atenta sin el filtro de una pantalla. Muchas veces el recurrir a ver a las personas a trav\u00e9s de una pantalla, se hace f\u00e1cil olvidarse de que detr\u00e1s hay una vida, una familia y una salud mental que cuidar. Se antepone el entretenimiento ajeno a la condici\u00f3n humana sin importar el costo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decidir pausar el ruido digital para escuchar de verdad, transforma un simple intercambio en un encuentro sagrado. Al apagar las pantallas y silenciar el impulso de reaccionar, defenderte o competir, est\u00e1s diciendo:&nbsp;<strong>\u00abtu existencia y tu historia importan en este preciso momento\u00bb<\/strong>. Esa es la esencia de devolver la dignidad. Y al mismo tiempo, reclamar la tuya porque te libera de la prisa, de la necesidad de validaci\u00f3n inmediata y de la tiran\u00eda del algoritmo, recuperando tu capacidad de conectar de manera genuina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es que volver a la urbanidad, es una forma de rebeli\u00f3n silenciosa contra un mundo que nos empuja a la prisa constante y al&nbsp;<strong>\u00abs\u00e1lvese quien pueda\u00bb,<\/strong>&nbsp;\u201cal&nbsp;<strong>dolor ajeno no quita sue\u00f1o\u201d. Por tanto,&nbsp;<\/strong>elegir la pausa para mirar a los ojos, dar las gracias o ceder el paso es, en esencia, recordar que el otro existe y que su dignidad importa. Es construir un oasis de humanidad en medio de la aridez que puede representar la automatizaci\u00f3n del d\u00eda a d\u00eda en cuanto a las relaciones personales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se requiere de gestos en donde se retome la sana disposici\u00f3n para comprender un punto de vista ajeno, sin tener que hacer uso de medios violentos para imponer tus propios criterios. Esto se logra mediante el impulso de acciones basadas en la comunicaci\u00f3n no violenta, la empat\u00eda activa y la humildad intelectual; las cuales se convierten en verdaderos actos de resistencia cultural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas acciones, aunque puedan parecer simples, desaf\u00edan estructuras que valoran el poder sobre la comprensi\u00f3n, promoviendo relaciones m\u00e1s justas y humanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volver a la urbanidad implica tambi\u00e9n, reconocer que como ciudadano respetar las leyes de tr\u00e1nsito no solo es cumplir con normas, sino tambi\u00e9n mostrar respeto hacia los dem\u00e1s. Cada se\u00f1al ignorada o regla violada puede poner en riesgo la seguridad colectiva. Respetar las leyes de tr\u00e1nsito es un acto de civismo y solidaridad. M\u00e1s all\u00e1 del cumplimiento legal, refleja consideraci\u00f3n por la vida ajena y el bien com\u00fan. Cada decisi\u00f3n al volante como respetar se\u00f1ales o ceder el paso contribuye a una convivencia segura y ordenada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Retornar a los buenos modales significa reconocer que cada acci\u00f3n, influye en el bienestar ajeno. La vehemencia no debe confundirse con vulgaridad ni agresividad: mantener pasi\u00f3n y convicci\u00f3n sin perder el respeto es clave para debates edificantes. El tono amable y considerado fomenta la escucha, evita malentendidos y fortalece las relaciones. En redes sociales, donde el lenguaje corporal falta, el cuidado del lenguaje se vuelve a\u00fan m\u00e1s crucial. As\u00ed, los buenos modales no son solo cortes\u00eda, sino herramienta de convivencia y cultura de paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente,&nbsp;la verdadera civilidad es una elecci\u00f3n \u00e9tica que trasciende la cortes\u00eda superficial, fund\u00e1ndose en empat\u00eda, humildad y responsabilidad. Rechaza el ego\u00edsmo y la banalidad del consumo para construir v\u00ednculos aut\u00e9nticos basados en el respeto mutuo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este modelo de convivencia, profundamente humano, es un retorno a lo esencial, que fortalece el tejido social al valorar la bondad, integridad y la conexi\u00f3n profunda sobre las apariencias y las relaciones l\u00edquidas. Como se\u00f1ala el fil\u00f3sofo Charles Taylor, la identidad se forma en comunidad, lo que subraya que la civilidad no es un gesto aislado, sino una pr\u00e1ctica colectiva que da sentido a la vida en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>ANGEL GOMERA<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abogado<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santo Domingo de Guzm\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"mailto:angelgomera@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">angelgomera@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Angel Gomera Referirme a que recuperemos la urbanidad en la sociedad actual, no se trata de pretender imponer normas r\u00edgidas o etiquetas obsoletas, ni de tratar de replicar ideolog\u00edas retr\u00f3gradas; sino m\u00e1s bien, es un llamado a asumir un compromiso \u00e9tico y ciudadano para hacer resurgir la convivencia armoniosa tan necesaria en los diferentes ambientes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":514583,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"yes","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","footnotes":""},"categories":[19,16],"tags":[8448,8447],"class_list":["post-696040","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-voz","category-opiniones","tag-angel-gomera-2","tag-urbanidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/696040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=696040"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/696040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":696041,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/696040\/revisions\/696041"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/514583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=696040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=696040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=696040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}