{"id":69530,"date":"2009-10-06T17:28:26","date_gmt":"2009-10-06T17:28:26","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=69530"},"modified":"2009-10-06T17:28:26","modified_gmt":"2009-10-06T17:28:26","slug":"la-selva-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=69530","title":{"rendered":"LA ?SELVA IMPOSIBLE?."},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/localhost:8080\/img3\/isab.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">-Puntualizaciones cr\u00edticas a Isabel Allende-.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Sergio Reyes II.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Dando curso a un apasionante rito literario que me persigue por a\u00f1os y con el que, de paso, he logrado contagiar a buena parte de mi prole, tan pronto tuve en mis manos la m\u00e1s reciente producci\u00f3n de Isabel Allende, me sumerg\u00ed con avidez en su lectura, en un sostenido proceso que hubo de incluir varias horas robadas al sue\u00f1o, algunos momentos de concentraci\u00f3n en el tren o el autob\u00fas y los breves instantes de descanso que permiten la rutina diaria o las obligaciones laborales.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Conocedor del estilo literario de esta vers\u00e1til escritora chilena, que con su din\u00e1mica prosa sabe atrapar al lector y encaminarlo por los mas insospechados escenarios de la ficci\u00f3n, con profundos toques hist\u00f3ricos y personales que despiertan y hacen vibrar las fibras mas sensibles del ser humano, me prepar\u00e9 mentalmente para disfrutar de principio a fin ?La Isla Bajo el Mar?, obra puesta en circulaci\u00f3n en Agosto del a\u00f1o que transcurre y que estuvo precedida de una profusa e inteligente campa\u00f1a de promoci\u00f3n publicitaria.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Sin embargo, debo reconocer que, por encima de manejos propagand\u00edsticos, me animaba conocer el enfoque que Isabel hiciese de aspectos de tipo hist\u00f3rico, geogr\u00e1fico y social, toda vez que gran parte de la trama se desarrolla en el territorio de la porci\u00f3n occidental de la Isla Hispaniola, en la 2da.mitad del siglo XVIII y comienzos del XIX, \u00e9poca en que se incub\u00f3, estall\u00f3 y lleg\u00f3 a feliz t\u00e9rmino el alzamiento de los esclavos de la Colonia Francesa de Saint Domingue, hecho que dio lugar a una cruenta revoluci\u00f3n que desencaden\u00f3 el surgimiento, en Enero de 1804, de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed, primer naci\u00f3n negra del continente americano y primera en decretar formalmente la abolici\u00f3n de la esclavitud.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Fiel a su estilo, la chilena nos lleva de la mano por un interesante recorrido de mas de 500 p\u00e1ginas en las que aborda la vida en una plantaci\u00f3n azucarera, en pleno auge de la sociedad esclavista imperante en la citada colonia de Saint Domingue,  la forma en que este elemento influye en la normativa social y los diferentes conflictos que dicha situaci\u00f3n va generando en las vidas de las personas; Todo ello, ambientado por el manejo magistral y descriptivo de profundos aspectos de la sensualidad humana, que la Allende maneja a perfecci\u00f3n y contando con un m\u00e1gico escenario en el que danzan, hermanados bajo el toque de los tambores y al influjo de las creencias m\u00e1gico religiosas de herencia ancestral, las m\u00faltiples facetas del sincretismo cultural que caracteriza a un pueblo en el que coexisten elementos de origen ind\u00edgena y africano, que se amoldaron con la cultura del dominador europeo para dar paso a una nueva raza, una nueva lengua y una nueva cultura: el Cr\u00e9ole o criollo. Y una nueva Patria: Hait\u00ed.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">-II-<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A pesar de no contar con los elevados niveles de calidad argumental presentes en otros trabajos de Isabel Allende en los que \u00e9sta puso a vibrar la sensibilidad social (La Casa de los Esp\u00edritus, Cuentos de Eva Luna, De Amor y de Sombras), despert\u00f3 facetas desconocidas de la sensualidad humana (Afrodita) y provoc\u00f3 torrentes de l\u00e1grimas en toda una generaci\u00f3n de lectores que arrim\u00f3 el hombro, junto a ella, en solidaridad con su dolor de Madre (Paula), observamos que en esta nueva entrega la escritora retoma el h\u00e1bil manejo de las descripciones minuciosas de escenas de tipo er\u00f3tico y sensual, en las que, sin caer en la vulgaridad, nos arrastra por senderos que conducen al sonrojo y nos dejan sin aliento.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A grandes rasgos, la obra se concentra en narrar las vivencias y desventuras de una esclava negra (Zarit\u00e9 Zedella), cuya vida se desenvuelve en una plantaci\u00f3n ca\u00f1era ubicada en la parte norte de la colonia de Saint Domingue (actualmente Hait\u00ed) perteneciente a Toulouse Valmorain, un rico heredero franc\u00e9s, quien, a tono con la usanza de la sociedad esclavista de entonces, dispone a su antojo de vidas y propiedades y manipula los sentimientos de todos aquellos que oscilan a su alrededor, haciendo caso omiso a la dignidad y condici\u00f3n humanas de \u00e9stos. <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Los continuos maltratos y vejaciones a que se somete a los esclavos y que ya hab\u00edan provocado una acelerada reducci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de la isla hasta casi su total extinci\u00f3n, se constituye en el detonante de la rebeld\u00eda de los contingentes esclavizados, y lo que comenz\u00f3 como casos aislados de fugas y evasiones de esclavos, con el tiempo se convirti\u00f3 en fuertes conglomerados de cimarronadas, que se establecieron en territorios libres -Palenques o manieles- en las serran\u00edas y se constituyeron en el g\u00e9rmen de la futura rebeli\u00f3n liberadora.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La novela discurre en un ambiente matizado por los conflictos emocionales de sus personajes centrales, el discrimen y vejaciones padecidos por Zarit\u00e9, de parte de su amo y se\u00f1or Toulouse Valmorain ?doblemente maltratada: como esclava y como mujer-, el comportamiento desp\u00f3tico y desalmado esgrimido por funcionarios y representantes del r\u00e9gimen colonialista franc\u00e9s y, gravitando por encima de todos, la exuberante naturaleza tropical, descrita con lujo de detalles por la autora.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Quiero profundizar en este aspecto, a fin de poder enfocar en detalle algunos puntos d\u00e9biles de la obra, que desdicen de la profundidad investigativa de Isabel Allende y constituyen yerros lamentables que pueden dar pie a que los lectores de otras latitudes se formen una idea deformada sobre la realidad.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">-III-<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Motivada, quiz\u00e1s, por la extraordinaria diversidad imperante en la flora y la fauna de las selvas del tr\u00f3pico sudamericano, h\u00e1bitat que le es muy familiar y que est\u00e1 presente en buena parte de sus relatos, la escritora chilena va dejando caer, como al azar, informaciones contradictorias e inveros\u00edmiles, que no se ajustan a la realidad, no tan solo de la Isla Hispaniola, sino de la mayor parte del arco antillano, y que mas bien parecen haber sido inspirados por relatos fantasiosos de vivencias caribe\u00f1as, al mejor estilo del escritor norteamericano Robert Bloch (?Madre de serpientes?) o del sudamericano Jos\u00e9 Eustasio Rivera (?La Vor\u00e1gine?).<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y estos son aspectos que debemos enfocar con sentido critico, puesto que nos ata\u00f1en en tanto que compartimos la isla con el hermano pueblo de Hait\u00ed.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Como hemos se\u00f1alado, el contexto de la obra se circunscribe principalmente, al desarrollo de las vidas de los protagonistas, en el seno de una plantaci\u00f3n ca\u00f1era en el norte de la Isla Hispaniola, en un lugar ficticio (Saint Lazare) ubicado en las inmediaciones de la ciudad de Cabo Haitiano ?Cap Haitien- (Le Cap, en la obra). La mayor parte de la porci\u00f3n occidental de la isla est\u00e1 cubierta por monta\u00f1as (de ah\u00ed el nombre ind\u00edgena Hait\u00ed), con algunos altiplanos intermedios; Por ende, resulta cuesta arriba insertar escenas, di\u00e1logos y correr\u00edas en los que se haga menci\u00f3n o se insin\u00fae siquiera la existencia de selvas, junglas o pantanos, puesto que esta realidad es incompatible con el tipo de terreno de la casi totalidad de la  porci\u00f3n de la isla estudiada en la obra y que m\u00e1s bien se asocian a terrenos imperantes en la inmensidad de las llanuras venezolanas, los espacios por donde corre el gran r\u00edo Amazonas o los grandes pantanos de la Florida, conocidos como Los Everglades.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A lo sumo, podr\u00eda hablarse de bosques tupidos -cubiertos en su mayor\u00eda por con\u00edferas y otros frondosos \u00e1rboles- y m\u00faltiples valles intramontanos, ubicados en diferentes puntos de la Cordillera Central , las sierras de Neyba y Bahoruco (en territorio de la actual Rep\u00fablica Dominicana, cerca de la frontera) y el ?Bosque Nublado?, en la zona sur -central de Hait\u00ed, en las cercan\u00edas de Bahoruco; Pero, en lo que concierne a selvas, tal y como est\u00e1 rese\u00f1ado en la novela, no existe un apego cient\u00edfico a la verdad.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En ese mismo orden, debemos desechar, por il\u00f3gica, la existencia, en la regi\u00f3n del relato, de terrenos pantanosos, al estilo de las famosas ?arenas movedizas? usadas hasta la saciedad para ambientar pel\u00edculas de aventuras en selvas y lugares apartados de la civilizaci\u00f3n. No los hay ni los ha habido en la isla Hispaniola.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En honor a la verdad, el lugar que mas concuerda con la definici\u00f3n t\u00edpica de pantano, podr\u00eda ser la amplia zona cenagosa que se forma en los tramos finales de los cursos de los r\u00edos Masacre y Chacuey, en las inmediaciones de Manzanillo, en territorio de la Rep\u00fablica Dominicana, lo que nos lleva a recalcar que la obra se circunscribe, estrictamente, al territorio de lo que hoy es Hait\u00ed.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Algunos puntos del ?Bajo Yuna? y el delta que se forma en la desembocadura de este imponente r\u00edo dominicano, en pleno territorio de Los Haitises, en la Bah\u00eda de Saman\u00e1, con sus manglares, sus m\u00faltiples ca\u00f1os y su profusa vegetaci\u00f3n, tambi\u00e9n podr\u00edan corresponderse, en ciertos aspectos, con la calificaci\u00f3n de pantano; pero, aqu\u00ed cabe nuevamente la aclaraci\u00f3n anterior sobre el contexto geogr\u00e1fico de la obra en cuesti\u00f3n.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ofidios, especies venenosas y ponzo\u00f1osas.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">No se tiene constancia de que en ninguna de las islas del Caribe  hay -o haya habido- serpientes venenosas, como se menciona en la obra. A lo sumo, contamos con diferentes variedades de Culebras entre las que resalta por su tama\u00f1o la llamada ?Boa de la Hispaniola? (Epicrates striatus). A pesar de su voracidad y su predilecci\u00f3n por las gallinas, roedores, lagartos y batracios, entre otros, a decir verdad su corpulencia no le permite manejar un men\u00fa de mayor tama\u00f1o, y mucho menos, seres humanos.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En el mismo contexto de la ?selva imposible? trasplantada a las antillas por la Allende, la obra citada hace menci\u00f3n de la presencia de mortales alacranes o escorpiones ponzo\u00f1osos y ranas  venenosas, lo que nos deja la ligera impresi\u00f3n de encontrarnos en algunos puntos de Centroam\u00e9rica ?Costa Rica, por ejemplo-, en cuyas selvas abundan variedades de batracios venenosos, letales al simple contacto.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ciertamente, nuestros escorpiones producen urticantes picaduras que, sin llegar a extremos fatales, pueden ser sumamente da\u00f1inos para el ser humano; sin embargo, debemos acotar que la mayor\u00eda de estos tienen costumbres  nocturnas y habitan en cuevas y escondrijos inexpugnables: No andan exhibi\u00e9ndose, a la luz del d\u00eda, en terrenos selv\u00e1ticos, persiguiendo y aterrorizando a fugitivos de novelas de ficci\u00f3n, como la que nos ocupa.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La autora medianamente acierta al incluir en la relaci\u00f3n a nuestra tremebunda Tar\u00e1ntula ?o Cacata-, pero aqu\u00ed debemos se\u00f1alar que, a pesar de su terror\u00edfica presencia, esta es ?m\u00e1s espuma que chocolate? y en la pr\u00e1ctica no inflige grandes da\u00f1os. Con esa s\u00ed podemos toparnos a cualquier hora y en cualquier lugar, en toda la isla Hispaniola.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Tampoco se hace menci\u00f3n de la presencia en varios puntos de la isla de los voraces cocodrilos (Crocodilus acutus) y diversas especies de Iguanas, cuya inserci\u00f3n en el texto de la obra pudo haber sido un punto a favor, en el inter\u00e9s de la autora de presentar el lado ?salvaje? e inseguro de la floresta insular.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Continuando con las incidencias de una desesperada fuga, en aras de salvar la vida en tiempos de esclavitud y rebeli\u00f3n, por ?selvas? y ?pantanos?, la Allende hace menci\u00f3n de aves tropicales de Centro y Sudam\u00e9rica -como el Tuc\u00e1n- y de especies como el Buitre carro\u00f1ero, que en realidad no forman parte de la avifauna de la isla. En el caso de \u00e9ste \u00faltimo, a lo sumo podr\u00eda hablarse de un familiar cercano conocido como Aura (Aura ti\u00f1osa) ?algunos le llaman ?Maura?-, que medra en sabanas y llanuras, cerca de lugares poblados y estancias ganaderas. <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Por igual, descartamos la existencia ?ni en la \u00e9poca referencial de la obra ni en el presente- de variedad alguna de Monos en territorio de la isla. (En la obra, se menciona el uso de los supuestos primates para paliar el hambre de los fugitivos).<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Finalmente, en lo que concierne a la vegetaci\u00f3n imperante, obviamente las menciones y referencias est\u00e1n circunscritas a las especies del reino vegetal prevalecientes en el controvertido escenario de la ?selva imposible? que venimos enjuiciando, entre las que tambi\u00e9n rese\u00f1a helechos y plantas  epifitas como las bromelias y orqu\u00eddeas, que tienen presencia relevante en los bosques de la isla.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">-IV-<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Estos ejemplos, tomados al azar, son una muestra de lo desastroso que puede ser para un escritor el abordar temas que no ha estudiado previamente y para los que no ha buscado la asesor\u00eda y documentaci\u00f3n correspondiente.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">He incursionado apenas en aspectos de \u00edndole geogr\u00e1fica, Historia Natural o que ata\u00f1en a elementos de la flora y la fauna que, por la naturaleza de la isla que compartimos, son comunes a la realidad haitiana y dominicana o que siempre han estado presentes, como parte del relieve natural del territorio. <\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Una lectura somera del texto de la obra permite apreciar, adem\u00e1s, la existencia de gazapos en el orden idiom\u00e1tico, ling\u00fc\u00edstico, religioso y cultural e incongruencias cronol\u00f3gicas e hist\u00f3ricas. Pero ya eso es harina de otro costal, que de seguro habr\u00e1 de ser analizada en el futuro con m\u00e1s propiedad por estudiosos y entendidos en esos asuntos.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Las empresas editoriales de prestigio cuentan en su n\u00f3mina con personal altamente capacitado, que somete a la m\u00e1s implacable revisi\u00f3n los textos que han de ser publicados, no solamente en el aspecto meramente gramatical o ling\u00fc\u00edstico sino tambi\u00e9n en materia especializada, seg\u00fan cual sea la disciplina enfocada en la obra.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Esta labor permite descubrir y corregir, a tiempo, cualquier yerro, dislate o incongruencia, cometido por el autor, de tal suerte que la obra pueda salir a la luz p\u00fablica con la bendici\u00f3n del gran p\u00fablico y sin el bochorno de aquellas ?Fe de erratas? de tan desagradable recordaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Obviamente, la responsabilidad principal de una publicaci\u00f3n recae de manera directa sobre su autor, quien debe velar hasta el \u00faltimo detalle, para que su obra llene a cabalidad los requisitos de calidad, veracidad y objetividad, tal y como se lo merece el p\u00fablico lector. Adem\u00e1s, el escritor es el m\u00e1s llamado a consultar las fuentes de su investigaci\u00f3n, verificar la fiabilidad de dichos datos, comprobarlos, en el terreno y someter el grueso de su trabajo al tamiz de un acucioso especialista en la materia de que se trate.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Me temo que en la voluminosa novela ?La Isla bajo el Mar?, de la laureada escritora chilena Isabel Allende, no se sigui\u00f3  a pie juntillas este procedimiento o las fuentes consultadas por ella tambi\u00e9n adolecen del error de opinar sobre una realidad que se desconoce.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Recu\u00e9rdese que, en su momento, el acucioso escritor peruano Mario Vargas Llosa, se traslad\u00f3 a Santo Domingo y permaneci\u00f3 en el pa\u00eds en el transcurso de una extensa jornada durante la que consult\u00f3 fuentes, desempolv\u00f3 libros, peri\u00f3dicos y revistas, entrevist\u00f3 personas, y visit\u00f3 lugares; todo ello en aras de documentar y ?pulir? debidamente la que habr\u00eda de ser su obra m\u00e1s fecunda y en la que analiza aspectos relevantes de la historia dominicana durante la llamada ?Era de Trujillo?:  ?La Fiesta del Chivo?<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y de \u00f1apa, se hizo asesorar y escuch\u00f3 humildemente las sugerencias y consejos de Jos\u00e9 Israel Cuello y Lourdes Camilo de Cuello (el uno, profundo conocedor de los entretelones  de la din\u00e1mica hist\u00f3rica, pol\u00edtica y social del pueblo dominicano y ella, consagrada maestra, experimentada ling\u00fcista y eficiente correctora de estilo), quienes dispusieron sus conocimientos y habilidades  para dotar a la obra en cuesti\u00f3n de un sabor local y adecuarla a la idiosincrasia de la gente y, fundamentalmente, a la realidad hist\u00f3rica del pa\u00eds en la \u00e9poca rese\u00f1ada.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y a\u00fan as\u00ed, se ?colaron? unos cuantos modismos y t\u00e9rminos coloquiales con evidente timbre sudamericano que, por suerte, pasaron desapercibidos para la mayor\u00eda, ante la aplastante calidad de la citada obra.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Aqu\u00ed entre nos, pienso que a la afamada escritora chilena le hizo falta un ?viajecito? a la hermana Rep\u00fablica de Hait\u00ed, para ambientar mejor algunos aspectos geogr\u00e1ficos hist\u00f3ricos y medioambientales y gestionar una m\u00e1s acertada fuente bibliogr\u00e1fica, que bien pudo encontrar en cualquier biblioteca de ese pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">-v-<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El triunfo del alzamiento de los esclavos, obtenido a base de un ba\u00f1o de sangre que ech\u00f3 por tierra los cimientos del r\u00e9gimen colonialista y el poder\u00edo de los colonos y hacendados, motiv\u00f3 el \u00e9xodo masivo de aquellos que pudieron salvarse, hacia otros lugares en las islas adyacentes, en otros puntos de Am\u00e9rica o de regreso a Francia.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Acorde al itinerario seguido por los personajes centrales de la obra, el escenario se transforma, desde una primera etapa transitoria en Cuba, hasta finalizar redituando los negocios de explotaciones ca\u00f1eras, en la continuaci\u00f3n de una miserable e inhumana vivencia esclavista, en territorios de Luisiana, en el sureste de Norteam\u00e9rica que, en la \u00e9poca en que discurre la novela a\u00fan se manten\u00eda como una colonia, dependiente de la corona espa\u00f1ola y luego de Francia.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">La trama central del relato se empantana por momentos, en aspectos incidentales en que aborda un tema poco convencional como lo es el de las relaciones sentimentales entre miembros de una misma familia, lo que, de seguro, pondr\u00e1 a rasgarse las vestiduras a m\u00e1s de un ortodoxo y puritano.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A pesar de estos sobresaltos, en la parte final de la novela se pierde un poco el inter\u00e9s por el desenlace, situaci\u00f3n de la que podemos salir a flote s\u00f3lo gracias al magistral manejo descriptivo de la creativa escritora chilena, quien, como siempre,  le imprime su sello personal ?y sensual- a sus habilidosas creaciones literarias.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">De todas maneras, -y a pesar de lo expuesto hasta este punto-, que nadie se llame a enga\u00f1o: Isabel Allende es y seguir\u00e1 siendo mi musa. Y su estrella seguir\u00e1 brillando refulgente, en un firmamento en el que solo le acompa\u00f1an nuestra Julia \u00c1lvarez y la colombiana Laura Restrepo. Las puntualizaciones cr\u00edticas se\u00f1aladas aqu\u00ed son solo eso: Dislates. Gazapos. Documentaci\u00f3n inexacta. Errores y faltas que cualquier escritor ?consagrado o principiante- puede cometer. Y rectificar.<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Ojal\u00e1 haya m\u00e1s suerte, en la pr\u00f3xima obra!!<\/span><\/p>\n<\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">sergioreyII@hotmail.com<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">10\/02\/2009; 7:00 p.m. NYC.<\/span><\/p>\n<h6> 2009-10-06 17:28:26 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=21207'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21206'>21206<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21207'>21207<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>21208<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21209'>21209<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=21210'>21210<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=21209'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-Puntualizaciones cr\u00edticas a Isabel Allende-. Sergio Reyes II. Dando curso a un apasionante rito literario que me persigue por a\u00f1os y con el que, de paso, he logrado contagiar a buena parte de mi prole, tan pronto tuve en mis manos la m\u00e1s reciente producci\u00f3n de Isabel Allende, me sumerg\u00ed con avidez en su lectura, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-69530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=69530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/69530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=69530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=69530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=69530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}