{"id":691054,"date":"2026-08-10T14:00:00","date_gmt":"2026-08-10T18:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=691054"},"modified":"2026-08-10T20:12:32","modified_gmt":"2026-08-11T00:12:32","slug":"memorias-de-la-construccion-del-club-libanes-sirio-y-palestino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=691054","title":{"rendered":"Memorias de la construcci\u00f3n del Club Liban\u00e9s Sirio Paledtino, por Yvonne Nader"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay relatos que no deber\u00edan perderse con el paso de los a\u00f1os, porque detr\u00e1s de una obra hay personas, esfuerzos, sacrificios y decisiones que forman parte de su verdadero origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero contar c\u00f3mo naci\u00f3, se construy\u00f3 y se financi\u00f3 el Club Liban\u00e9s, Sirio y Palestino que conocemos hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo comenz\u00f3 una noche, en la casa de Yvonne Nader, durante una cena que ofrec\u00ed con motivo del cumplea\u00f1os de Freddy Beras Goico. En aquella mesa se encontraba un grupo de distinguidos miembros de la comunidad \u00e1rabe: Juan Jos\u00e9 Attias, El\u00edas Arbaje, el doctor William Janna, Jos\u00e9 Attias, Antonio Alma y Nabi Kouri, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de la conversaci\u00f3n surgi\u00f3 una idea que llevaba tiempo rondando entre nosotros: construir un nuevo club en el terreno del Malec\u00f3n, adquirido con el dinero proveniente de la venta del antiguo club de la avenida Independencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El terreno ya estaba all\u00ed. Incluso exist\u00edan propuestas arquitect\u00f3nicas. Pero, como ocurre tantas veces con los grandes proyectos, entre la idea y la realidad hab\u00eda un enorme obst\u00e1culo: no se lograba poner en marcha la obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo reuniones, conversaciones y planes, pero el proyecto no empezaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta que un d\u00eda decid\u00ed que hab\u00eda que empezar por alguna parte y gestion\u00e9 personalmente la limpieza del solar. Contact\u00e9 a Miguel Arbaje, quien, con gran entusiasmo y sin cobrar un solo centavo, puso a nuestra disposici\u00f3n un tractor para acondicionar el terreno. Gracias a su generosa colaboraci\u00f3n fue posible iniciar los trabajos y transformar aquel espacio abandonado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era un avance peque\u00f1o en apariencia, pero de gran importancia: por fin aquel lugar empezaba a parecerse al sitio donde alg\u00fan d\u00eda se levantar\u00eda nuestro Club. Sin embargo, a\u00fan no exist\u00edan los recursos necesarios para comenzar la construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue en ese momento cuando Mustaf\u00e1 Abu Nabaa sugiri\u00f3 organizar un almuerzo en mi casa e invit\u00f3 a un amigo suyo, el se\u00f1or Nashmi Elfituri. Aquella reuni\u00f3n ocurri\u00f3 algo que cambiar\u00eda el rumbo del proyecto: Nashmi hizo una donaci\u00f3n de un mill\u00f3n de pesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese fue, seg\u00fan recuerdo, el primer aporte verdaderamente importante destinado a la construcci\u00f3n del Club.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poco despu\u00e9s lleg\u00f3 una segunda contribuci\u00f3n de quinientos mil pesos, donada por un amigo del se\u00f1or Elfituri.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el dinero, como suele suceder en una construcci\u00f3n, se iba tan r\u00e1pido como llegaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, durante aquella \u00e9poca, organizamos varias actividades para recaudar fondos en mi residencia. Las asum\u00ed personalmente, sin representar ning\u00fan costo para el Club. Lo \u00fanico que me importaba era conseguir los recursos necesarios para que la obra no se detuviera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En distintas ocasiones, el doctor William Janna, Juan Jos\u00e9 Attias, Antonio Alma, Julio Hazim y yo visitamos banqueros y empresarios. Fuimos de puerta en puerta buscando personas dispuestas a apoyar el proyecto, y muchas de ellas hicieron donaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero lleg\u00f3 tambi\u00e9n el d\u00eda en que aquellos recursos se agotaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, varios miembros de la directiva y socios de aquella \u00e9poca decidimos aportar personalmente cien mil pesos cada uno para poder continuar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, el dinero volvi\u00f3 a acabarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esta vez los ingenieros paralizaron la obra y se marcharon.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parec\u00eda que todo se deten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo perfectamente aquel momento. Despu\u00e9s de tanto esfuerzo, ver la construcci\u00f3n abandonada era desalentador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue entonces cuando recurr\u00ed al ingeniero M\u00e1ximo Cambiazo y le ped\u00ed que nos ayudara a terminar la obra. Le expliqu\u00e9 la situaci\u00f3n y le solicit\u00e9 que colaborara sin costo alguno para el Club. Acept\u00f3 con mucho gusto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su ayuda nos permiti\u00f3 volver a avanzar cuando parec\u00eda que el proyecto iba a quedar, una vez m\u00e1s, detenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero todav\u00eda faltaba resolver un problema fundamental: necesit\u00e1bamos dinero para terminar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue entonces cuando se celebr\u00f3 otro almuerzo en mi casa. Durante aquella reuni\u00f3n, Jos\u00e9 Attias tuvo una idea que pod\u00eda cambiarlo todo: vender el solar contiguo al Club para utilizar esos recursos en la terminaci\u00f3n de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propuesta fue discutida y aceptada por los miembros de la directiva de aquel momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00fanica persona que present\u00f3 inicialmente una oferta para la comprar el solar fue Joaqu\u00edn Geara. Sin embargo, su propuesta contemplaba tomar posesi\u00f3n y hacer uso inmediato del terreno una vez efectuado el pago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esa condici\u00f3n, solicite al se\u00f1or Mustafa Ab\u00fa Naba\u2019a que considerara la compra del inmueble. \u00c9l acept\u00f3 adquirirlo sin exigir el uso inmediato de la propiedad y, adem\u00e1s, present\u00f3 una oferta por un valor superior. Esa decisi\u00f3n represent\u00f3 una soluci\u00f3n determinante para la estabilidad financiera del Club.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por estas razones, la Junta decidi\u00f3 vender el solar al se\u00f1or Mustafa Ab\u00fa Naba\u2019a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo especialmente el primer pago: quinientos mil pesos. Con ese dinero fue posible reanudar nuevamente la construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y mientras la construcci\u00f3n necesitaba recursos para continuar, Mustaf\u00e1 realiz\u00f3 pagos hasta completar el valor del terreno. Tambi\u00e9n realiz\u00f3 donaciones en materiales para la construcci\u00f3n: cemento, bloques, grava y otros insumos que ayudaron a que la obra pudiera avanzar y llegar a su terminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto ocurri\u00f3 con el acuerdo de la directiva de aquel momento, cuyos miembros conoc\u00edan la operaci\u00f3n y la respaldaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, despu\u00e9s de tantos obst\u00e1culos, de tantas reuniones, de tantas visitas, de donaciones, aportes personales y sacrificios, el Club pudo convertirse en una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero que quede constancia de las personas que estuvieron all\u00ed cuando el proyecto apenas era una idea; de quienes aportaron dinero cuando no hab\u00eda fondos; de quienes buscaron donantes; de quienes pusieron recursos de sus propios bolsillos; de quienes trabajaron sin cobrar; y de quienes, de una manera u otra, hicieron posible que aquel terreno abandonado terminara convirti\u00e9ndose en el Club que hoy conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no puedo terminar sin hacer una menci\u00f3n muy especial al se\u00f1or Antonio Alma, quien me acompa\u00f1\u00f3 durante los ocho a\u00f1os que dediqu\u00e9 a la construcci\u00f3n y a la direcci\u00f3n de la obra, desde sus primeros pasos hasta su culminaci\u00f3n, dando origen a lo que hoy es el Club Liban\u00e9s, Sirio y Palestino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n deseo reconocer que fue Antonio quien tuvo la gran idea de construir una tercera planta y utilizar una estructura met\u00e1lica para el techo, una iniciativa que contribuy\u00f3 de manera importante al desarrollo y al dise\u00f1o final del Club. Cambi\u00e9 la palabra contribuci\u00f3n por donaci\u00f3n me parece mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay relatos que no deber\u00edan perderse con el paso de los a\u00f1os, porque detr\u00e1s de una obra hay personas, esfuerzos, sacrificios y decisiones que forman parte de su verdadero origen. Quiero contar c\u00f3mo naci\u00f3, se construy\u00f3 y se financi\u00f3 el Club Liban\u00e9s, Sirio y Palestino que conocemos hoy. 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