{"id":689597,"date":"2026-08-01T01:58:05","date_gmt":"2026-08-01T05:58:05","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=689597"},"modified":"2026-08-01T01:58:16","modified_gmt":"2026-08-01T05:58:16","slug":"pacto-el-carmelo-quedo-sin-efecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=689597","title":{"rendered":"Pacto el Carmelo qued\u00f3 sin efecto"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por Te\u00f3filo Lappot Robles<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La salida de las derrotadas tropas anexionistas del pa\u00eds comenz\u00f3 a prepararse con una ley del 7 de enero de 1865 hecha por el Congreso de Madrid, cuyos dos \u00fanicos art\u00edculos dec\u00edan lo siguiente: \u201c1-Queda derogado el Real Decreto del 19 de marzo de 1861 por el cual se declar\u00f3 incorporado a la Monarqu\u00eda el territorio de la Rep\u00fablica Dominicana.2-Se autoriza al Gobierno para dictar las medidas necesarias a mejor ejecuci\u00f3n de esta ley, dando en su tiempo cuenta a las Cortes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicha decisi\u00f3n fue acatada el 1 de mayo del referido 1865, mediante un \u201cdecreto de abandono\u201d firmado por la reina Isabel Segunda y por el por sexta vez presidente del Consejo de Ministros, el vivaz granadino Ram\u00f3n Mar\u00eda Narv\u00e1ez, a quien apodaban El Espad\u00f3n de Loja. Eso abri\u00f3 el camino para que aqu\u00ed se firmara el llamado Pacto de El Carmelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho pacto se firm\u00f3 el 6 de junio de 1865. Conten\u00eda un p\u00e1rrafo introductorio y 8 art\u00edculos. Parad\u00f3jicamente fue hecho para beneficio de los derrotados y en perjuicio de la soberan\u00eda dominicana. Conten\u00eda cosas tan absurdas como las siguientes: a) Que la anexi\u00f3n fue un acto espont\u00e1neo del pueblo dominicano; b) Que el cese de los enfrentamientos era \u201cun acto de magnanimidad de la Reina de Espa\u00f1a; c) Que Rep\u00fablica Dominicana se obligaba a indemnizar al reino de Espa\u00f1a por los gastos incurridos durante la guerra, y as\u00ed otras barbaridades de naturaleza imperial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el susodicho documento eran visibles las ideas del ladino Narv\u00e1ez y las del congresista Antonio C\u00e1novas del Castillo. El \u00faltimo, en un discurso que aparentaba&nbsp; pragm\u00e1tico, comenz\u00f3 reconociendo que: \u201cLa reanexi\u00f3n a Espa\u00f1a de la parte oriental de la antigua isla Espa\u00f1ola fue un error muy craso y muy grave\u2026\u201d; pero en esa misma pieza oratoria (cuando ya la derrota de ese pa\u00eds europeo era un hecho consumado) enfatizaba que las tropas espa\u00f1olas ten\u00edan primero que triunfar contra los dominicanos y despu\u00e9s retirarse como un acto de magnanimidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Textualmente se\u00f1al\u00f3 que su posici\u00f3n era: \u201cPara que no se declare a la faz del mundo que Espa\u00f1a puede ser vencida en las Antillas, para que no quede consignado en el exterior que Espa\u00f1a no puede pelear en los tr\u00f3picos\u201d. (Reproducido en la obra titulada \u201cC\u00f3mo acab\u00f3 la dominaci\u00f3n de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica\u201d. Editorial Forgotten Books. Enrique Jos\u00e9 Pi\u00f1eyro Barry).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el fracaso de los anexionistas ca\u00eda como una plomada en tierra cenagosa en los peri\u00f3dicos de Espa\u00f1a se dec\u00eda todo lo contrario, \u201cinventando a su antojo historias bien peregrinas\u2026Estos ejemplos demuestran hasta qu\u00e9 punto es f\u00e1cil inventar la novela hist\u00f3rica de la vida\u201d, como escribi\u00f3 un oficial espa\u00f1ol que combati\u00f3 a los restauradores y que luego fue autor de textos de historia. En uno de esos diarios se divulg\u00f3 el siguiente bulo: \u201cPuede asegurarse que hoy deben haberse entregado a las tropas de la reina los rebeldes de Santo Domingo, sin condiciones.\u201d (Historia de la dominaci\u00f3n y \u00faltima guerra de Espa\u00f1a en Santo Domingo. Editora de Sto. Dgo. 1974.Pp 296 y 297. Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Tablas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lugar escogido para el pacto sin efecto mencionado arriba fue la hacienda El Carmelo, ubicada en la zona de G\u00fcibia, entonces en las afueras de la ciudad de Santo Domingo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp; G\u00e1ndara y los dem\u00e1s derrotados anexionistas esa vez olvidaron que en el Real Decreto del 3 de marzo de 1865 (que avalaba un anterior tratado dom\u00ednico-espa\u00f1ol) se dispuso que: \u201c\u2026Su Majestad Cat\u00f3lica reconoce como naci\u00f3n libre, soberana e independiente a la Rep\u00fablica Dominicana con todos sus territorios.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres d\u00edas despu\u00e9s de presentado el indecoroso Pacto de El Carmelo el gobierno dominicano, luego de examinarlo y comprobar que estaba minado de trampas y obligaciones inaceptables para el pa\u00eds, expuso cinco objeciones fundamentales al mismo. Eso desat\u00f3 la ira del general La G\u00e1ndara, el \u00faltimo capit\u00e1n general neocolonial anexionista, quien no habiendo logrado sus prop\u00f3sitos se sinti\u00f3 ofendido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el 16 de junio de 1865 los negociadores dominicanos le hicieron saber al gerifalte espa\u00f1ol referido que hab\u00edan recibido \u00f3rdenes expresas de \u201cla suspensi\u00f3n de las conferencias de conformidad con lo dispuesto por el Gobierno Superior y que se transportaran los comisionados a San Crist\u00f3bal hasta nueva orden\u201d, La G\u00e1ndara amenaz\u00f3 con actuar \u201cdel modo que convenga a mi prop\u00f3sito\u201d. La realidad fue muy diferente, tal y como est\u00e1 registrado en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho pacto era en s\u00ed lo que en Derecho Internacional P\u00fablico se conoce con la condici\u00f3n de \u201cad refer\u00e9ndum\u201d. Es decir, que era provisional y su&nbsp; aprobaci\u00f3n final depend\u00eda del visto bueno del presidente de la Rep\u00fablica Dominicana. Esa realidad permiti\u00f3 al general Pedro Antonio Pimentel vestirse de gloria al&nbsp; rechazarlo por ser leonino a nuestra soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pimentel form\u00f3 una nueva comisi\u00f3n que present\u00f3 las bases justas de lo que ser\u00eda un pacto entre la Rep\u00fablica Dominicana y Espa\u00f1a. Ante eso el zaragozano La G\u00e1ndara reaccion\u00f3 con su conocida mediocridad pol\u00edtica, militar y diplom\u00e1tica, se\u00f1alando que \u00e9l impondr\u00eda el ya inexistente Pacto del Carmelo. Dijo que: \u201cpor ser v\u00e1lido, legal y subsistente estaba decidido a sostenerlo sin alteraci\u00f3n ni modificaci\u00f3n alguna.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Ese personaje era un amasijo de contradicciones. Era de su conocimiento que hac\u00eda m\u00e1s de un a\u00f1o que los anexionistas se hab\u00edan rendido ante las victorias en progresi\u00f3n de los patriotas dominicanos, cuya beligerancia era reconocida por pa\u00edses como Inglaterra, Venezuela, Estados Unidos, Francia y otros. Luego de manera unilateral el alto mando militar espa\u00f1ol (del cual \u00e9l era parte) rompi\u00f3 su compromiso de admitir pura y simplemente su derrota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior no es un decir. En el oficio n\u00famero 19 del 8 de marzo de 1864 el c\u00f3nsul ingl\u00e9s en el pa\u00eds, se\u00f1or Mart\u00edn T. Hood, le inform\u00f3 al jefe de la diplomacia brit\u00e1nica Lord John Russel lo siguiente: \u201cEn mi despacho No.31 del 20 de septiembre del a\u00f1o pasado inform\u00e9 que el coronel Cappa y el brigadier Buceta, comandante de las fuerzas espa\u00f1olas en Santiago, hab\u00edan capitulado ante los dominicanos, pero m\u00e1s adelante hab\u00edan roto las estipulaciones del acuerdo\u2026\u201d (Reproducido en la obra \u201cCorrespondencia consular inglesa sobre la anexi\u00f3n de Santo Domingo a Espa\u00f1a.\u201d. AGN. Editora B\u00faho. P288. Roberto Marte).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para La G\u00e1ndara, Buceta, N\u00e1rvaez y otros jefes espa\u00f1oles a la hora de la verdad carec\u00edan de valor las palabras de la reina Isabel Segunda cuando firm\u00f3 (3-3-1865) un documento oficial se\u00f1alando que: \u201cHabr\u00e1 paz y amistad perpetua entre la Rep\u00fablica Dominicana y la naci\u00f3n espa\u00f1ola, as\u00ed como entre los ciudadanos y s\u00fabditos de ambos Estados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teofilo Lappot <a href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\">teofilolappot@gmail.com<\/a> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles La salida de las derrotadas tropas anexionistas del pa\u00eds comenz\u00f3 a prepararse con una ley del 7 de enero de 1865 hecha por el Congreso de Madrid, cuyos dos \u00fanicos art\u00edculos dec\u00edan lo siguiente: \u201c1-Queda derogado el Real Decreto del 19 de marzo de 1861 por el cual se declar\u00f3 incorporado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":525185,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,27],"tags":[177],"class_list":["post-689597","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-portada","tag-teofilo-lappot-robles"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/689597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=689597"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/689597\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":689630,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/689597\/revisions\/689630"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/525185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=689597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=689597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=689597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}