{"id":682188,"date":"2026-06-13T22:42:50","date_gmt":"2026-06-14T02:42:50","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=682188"},"modified":"2026-06-13T22:42:53","modified_gmt":"2026-06-14T02:42:53","slug":"alzar-la-mirada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=682188","title":{"rendered":"Alzar la mirada"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\u00c1ngel Gomera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1946, el l\u00edder colombiano Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n pronunci\u00f3 una c\u00e9lebre conferencia en el Teatro Municipal en Bogot\u00e1, durante el proceso de su campa\u00f1a presidencial; en la que reflexionaba acerca de la ceguera voluntaria y el miedo al cambio en la sociedad; este se\u00f1alaba; cito sus palabras que:&nbsp;<strong>\u201cParece que a este nuestro pueblo, al igual del personaje de Poe, lo ha invadido la irremediable cobard\u00eda de no abrir los ojos, no tanto por esquivar la visi\u00f3n de horribles cosas cuanto por el fundado temor de no ver nada\u201d<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa cita de Gait\u00e1n me llama poderosamente la atenci\u00f3n por la relaci\u00f3n que contiene; claro cuidando el contexto, el tiempo y la finalidad, con el lema o consigna que utiliz\u00f3 el Papa Le\u00f3n&nbsp;XIV en su viaje apost\u00f3lico reciente a Espa\u00f1a, en la que invita con mucha claridad y profundidad a:&nbsp;<strong>\u201calzad la mirada<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aduzco que ambos enunciados se relacionan de manera cr\u00edtica; porque su intenci\u00f3n no estriba en tratar de que f\u00edsicamente se procure solo de mirar hacia arriba o abrir simplemente los ojos; sino que tanto una como la otra proponen que renazca conscientemente la actitud de un cambio en la forma de mirar; contemplando pues, aquello que antes no se ve\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, entiendo que el cantautor espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Sabina, en un momento dado, lo puso en pr\u00e1ctica, al repensar su trayectoria, declar\u00f3 en ese tr\u00e1nsito o evoluci\u00f3n ideol\u00f3gica de&nbsp;<strong>\u201ctener ojos, o\u00eddos y cabeza para ver las cosas que est\u00e1n pasando\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo pues, que es un ejercicio de humildad y valent\u00eda, asumir la defensa de la perspectiva cr\u00edtica y la conciencia activa por encima de la simple percepci\u00f3n visual; ya que esto permite transformar la realidad en lugar de simplemente resignarnos a la mera primera impresi\u00f3n, a bajar la cabeza o cerrar los ojos por cobard\u00eda o ensimismamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Entender, que no se puede vivir solo mirando al suelo, interpretando la vida desde una fam\u00e9lica visi\u00f3n, dej\u00e1ndose desgastar por las preocupaciones, cansancios y lamentaciones, extravi\u00e1ndose en el camino del orgullo, el ruido y la indiferencia, olvidando que hay oportunidad de levantar la mirada y apuntar al cambio. Potencializar la capacidad del encuentro en cada uno, humaniza la mirada y permite reconocer las fragilidades y soledades en un mundo cada vez m\u00e1s complejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ende, urge alzar la mirada, ante esa prisa que convierte al otro en un ser invisible o descartado. Detente a mirar sus ojos sin inmediatez y pantallas tecnol\u00f3gicas que generen obst\u00e1culos o distracciones; pon o\u00eddos de escucha activa sin adelantar juicios huecos, para as\u00ed comprender las emociones profundas, identificar los sufrimientos no expresados y descubrir las necesidades concretas que se anida en aqu\u00e9l carenciado de atenci\u00f3n y cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Levantar la mirada es el ant\u00eddoto contra la par\u00e1lisis emocional y social; es salir de s\u00ed mismo,&nbsp;del pesimismo, de la incertidumbre, de las excusas; y lanzarte con determinaci\u00f3n, asumiendo el compromiso activo de transformar la realidad, haciendo la transici\u00f3n de pasar desde la contemplaci\u00f3n pasiva a la urgencia de actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Apura en asumir el llamado de recuperar la empat\u00eda, la fraternidad y la solidaridad. Frente a la inercia del individualismo y el fatalismo; virus estos, que fraccionan, excluyen y hacen del ser humano un robot impasible que no reacciona y se olvida de sus semejantes. Que belleza gratificante es descubrir que puede ser respuesta de luz para alguien.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, alzar la mirada es la b\u00fasqueda de consensos en una humanidad fragmentada. Buscar s\u00f3lo culpables tiende a ser un mecanismo r\u00e1pido y efectivo para canalizar la frustraci\u00f3n, pero a la larga resulta infecundo. En un entorno polarizado o en crisis, dedicarse solo a se\u00f1alar suele ser una v\u00eda de escape que anula el di\u00e1logo, deteriora la confianza, desgasta las relaciones y el bien com\u00fan, sustituyendo el progreso por la reprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Buscar responsables de los problemas puede aliviar en lo inmediato; pero hacerse cargo en la soluci\u00f3n se requiere madurez y a esto se le quiere sacar la vuelta.&nbsp; Es que en la mayor\u00eda de los casos se pierde tiempo en discutir sobre qui\u00e9n tiene raz\u00f3n, cuando se deber\u00eda brindar m\u00e1s tiempo en preguntarse qu\u00e9 hacer juntos para ser parte de la soluci\u00f3n que se anhela.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, elevar la mirada, se trata de no perder la capacidad de asombro ante el grito de tantos hu\u00e9rfanos y v\u00edctimas, fruto de una violencia salvaje que l\u00e1stima de manera extrema y vil la belleza de la dignidad humana. Ante esas horribles tragedias es un imperativo \u00e9tico y moral de no normalizar el dolor ajeno o convertir estas, como simples estad\u00edsticas fr\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Alzar la mirada es un llamado urgente a transformar la miop\u00eda del desd\u00e9n o \u201cel me da lo mismo\u201d en acci\u00f3n, asumiendo la responsabilidad ciudadana frente a la crisis clim\u00e1tica y la degradaci\u00f3n de nuestros ecosistemas. Es vital combatir siempre, la degradaci\u00f3n de los r\u00edos, la contaminaci\u00f3n, la deforestaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de nuestra cobertura vegetal con el esfuerzo sostenido de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Alzar la mirada es, en efecto, un poderoso llamado a la seguridad vial y un recordatorio urgente frente al dolor de tantas p\u00e9rdidas irreparables por los accidentes de tr\u00e1nsito. Detr\u00e1s de cada cifra en esas estad\u00edsticas de siniestros viales, hay una historia, una familia mutilada y un futuro tronchado que no puede dejarse de mirar. La suma de esas tragedias marca la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente, se necesita alzar la mirada m\u00e1s all\u00e1, sin m\u00e1scaras ni poses, ante tantas realidades y motivos que est\u00e1n a la vista. Por tanto, esto es un emplazamiento a la resiliencia y a la autoconfianza. Para superar cualquier desaf\u00edo, hay que levantar la mirada y caminar con esperanza y constancia, incluso cuando los resultados tarden en llegar; pero nunca desmayar en la b\u00fasqueda de la verdad, la justicia social y la construcci\u00f3n de un mundo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00c1ngel Gomera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abogado<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:angelgomera@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">angelgomera@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1ngel Gomera En el a\u00f1o 1946, el l\u00edder colombiano Jorge Eli\u00e9cer Gait\u00e1n pronunci\u00f3 una c\u00e9lebre conferencia en el Teatro Municipal en Bogot\u00e1, durante el proceso de su campa\u00f1a presidencial; en la que reflexionaba acerca de la ceguera voluntaria y el miedo al cambio en la sociedad; este se\u00f1alaba; cito sus palabras que:&nbsp;\u201cParece que a este [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":514583,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[3075],"class_list":["post-682188","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-angel-gomera-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/682188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=682188"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/682188\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":682191,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/682188\/revisions\/682191"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/514583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=682188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=682188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=682188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}