{"id":67374,"date":"2011-07-30T17:25:40","date_gmt":"2011-07-30T17:25:40","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=67374"},"modified":"2011-07-30T17:25:40","modified_gmt":"2011-07-30T17:25:40","slug":"en-la-reserva-eco-cultural-el-guanal-la-naturaleza-tiene-un-ardiente-defensor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=67374","title":{"rendered":"En la Reserva  Eco-Cultural El Guanal, la naturaleza tiene un ardiente defensor&#13;"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Mosaico.JPG\" \/>  <\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Una hilera interminable de espigadas plantitas de guandules en pleno crecimiento, flanqueadas de cerca por espinosos penachos de z\u00e1bila que a manera de guardianes acompa\u00f1an a las primeras, bordean en toda su extensi\u00f3n el acogedor recinto que, cual para\u00edso so\u00f1ado, recibe alborozado y con las puertas abiertas  de par en par a todo aquel que se adentra en busca del ansiado contacto con la naturaleza, por los predios de la Reserva Eco-Cultural (de) El Guanal, a escasos kil\u00f3metros m\u00e1s all\u00e1 de Sabaneta -Santiago Rodr\u00edguez-, viajando hacia el oeste, en tierras de la brav\u00eda y ardiente, pero siempre acogedora L\u00ednea Noroeste, en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Una extensa arboleda, en la que predominan los frutales y especies locales, ocupa casi todo el escenario. De inmediato, destaca la presencia de frondosos mangos, sembrados con profusi\u00f3n y diversidad a lo largo y ancho de la finca, que forman acogedores espacios de sombra y, en tiempos de cosecha, de seguro constituyen el placer de los invitados.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Cajuiles, aguacates, mamones, cerezas, naranjas, limones, caimitos y guayabas, entre otras especies frutales, interact\u00faan en el mismo espacio junto al frondoso y colorido \u00e1rbol de la bija que, en \u00e9pocas pasadas constitu\u00eda las delicias de la culinaria rural y pueblerina, antes de ser desplazada por la industrializada ?pasta? de tomate.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Arom\u00e1ticos efluvios provenientes de ramos de or\u00e9gano que ondulan graciosamente ante el impacto de la brisa nos transportan en sabrosas evocaciones de humeantes guisos elaborados con chivo y acompa\u00f1ados con trozos de v\u00edveres, moro de guandules y generosas tajadas de aguacate, para complementar el plato.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y ya que estamos incursionando, aun sea de pasada, en materia gastron\u00f3mica, es justo mencionar que en este sin igual per\u00edmetro rural, en lugares debidamente irrigados por certera mano, por doquier pululan las plantitas de aj\u00edes de diversa especie y tama\u00f1o, cilantro, tomatitos silvestres, pepinos cocombro, molondrones, berenjenas y otras sabrosuras que, junto a la naranja agria, constituyen la base esencial e insustituible de la culinaria dom\u00e9stica en los campos y poblados de La L\u00ednea.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Un buen d\u00eda de Julio, c\u00e1mara en ristre, libreta en mano y acezando por efecto de las implacables caricias del ardiente sol noroestano, nos adentramos en el per\u00edmetro de este acogedor espacio al que nos venimos refiriendo, en busca de la siempre gratificante y aleccionadora conversaci\u00f3n con Alberto Manuel Peralta Zapata, un abnegado agricultor de El Guanal que, en sus a\u00f1os mozos ejerci\u00f3 labores de alba\u00f1il y herrero y en la actualidad ha dedicado su vida a servirle a Dios, seguir al pie de la letra y escudri\u00f1ar la palabra sagrada, bajo la severa direcci\u00f3n de los Testigos de Jehov\u00e1, secta cristiana a la que pertenece.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Junto a esto, Don Manuel ve pasar los d\u00edas dedicado al cuidado y sostenimiento de los predios agr\u00edcolas que con todo el car\u00e1cter de una verdadera reserva ecol\u00f3gica ha instalado junto a su hijo, Manuel Dionisio Peralta Est\u00e9vez, renombrado artista de la talla y el pincel, profesor de Bellas Artes y activista cultural, a quien se debe, entre otros m\u00faltiples aportes, la creaci\u00f3n de las vistosas esculturas en madera que reposan en el  parque central de Santiago Rodr\u00edguez y en la plazoleta frontal del cementerio de Santiago de los Caballeros, dedicadas, ambas, a resaltar la riqueza cultural y ecol\u00f3gica dominicana y, de manera especial, de la porci\u00f3n occidental del Valle del Cibao.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y haciendo honor a  la estampa del verdadero hombre de trabajo del noroeste dominicano, encontramos al viejo patriarca, inclinado su cuerpo en afanosa contienda con la azada, en pos de ganarle a la pr\u00f3diga tierra los valiosos frutos que sus vigorosas energ\u00edas todav\u00eda le permiten cosechar.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">A tono con ello, y para no interrumpir su noble y afanosa labor, le dejamos continuar la tarea ?que ya casi llegaba a su fin-, antes de que ?picara? mas el sol, mientras deambul\u00e1bamos por la finca y almacen\u00e1bamos para el recuerdo las vistosas y aleccionadoras estampas  que conserva esta reserva ecol\u00f3gica que es, a la vez, un patrimonio cultural de la comunidad y de toda la regi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Diciendo y haciendo, dejamos a Don Manuel Peralta en su faena de desyerbo del primoroso ?cuadro? de yuca amarga destinada para la confecci\u00f3n futura de apetitosas tortas de cazabe ?que el mismo elabora- y nos dirigimos, un asombro tras otro, a visitar los recovecos de la finca y su variada floresta, la siembra de diferentes rubros agr\u00edcolas destinados al consumo y el Taller-Museo del hijo-artista, en el que comparten escenario interesantes tallas de madera en pleno proceso de creaci\u00f3n, junto a la m\u00e1s diversa colecci\u00f3n de art\u00edculos, muebles y utensilios de uso dom\u00e9stico, principalmente en la zona rural.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">En aquel apacible recinto, vistosamente decorado con estampas de la fauna y la flora local y colocado en lo alto de un cerro, en donde se disfruta el embate de la fresca brisa y se observan, en lontananza, las edificaciones m\u00e1s emblem\u00e1ticas de Sabaneta, pudimos apreciar, tambi\u00e9n, en toda su magnitud y belleza, el porte y elegancia de las espigadas palmas de guano, cuyo desarrollo y multiplicaci\u00f3n ha dado nombre a este entorno territorial y cuyo comercio constituye, entre otras cosas, parte esencial del sustento de muchas familias de la zona.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Las frescas y cantarinas aguas de un arroyuelo cercano, que discurre entre azulosos pedregones que constituyen la madriguera ideal para jaibas y camarones, fijaron la pauta para el necesario receso. Su ribera hace las veces de frontera natural entre predios de diferentes familias entroncadas en la zona, siendo tambi\u00e9n la fuente de abastecimiento del preciado liquido (para usos dom\u00e9sticos y de las crianzas), a la vez que  balneario paradisiaco, de disfrute casi en exclusividad y en total intimidad para todo aquel que tiene el privilegio de ser acogido en este recinto, en el que -al decir de Don Manuel-, puede llegar como invitado todo el que lo desee, siempre y cuando lo haga con orden, en atenci\u00f3n a los preceptos de Dios y con pleno respeto a la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Luego de habernos refrescado y saciado la sed en las cristalinas aguas del arroyo y juguetear como en los d\u00edas de infancia, persiguiendo jaibas,  importunando nidos de avispas, madrigueras de cacatas, lucios y alacranes y observar el paso fugaz de alg\u00fan P\u00e1jaro Bobo, siguiendo el cauce del rio con su vuelo rasante y a mediana altura, regresamos de nuevo a la casa-refugio de Manuel, en donde habr\u00edamos de disfrutar de una contagiosa y agradable conversaci\u00f3n sobre aspectos de su historia familiar, el desarrollo precoz de la vena art\u00edstica de su hijo Dionisio y el mete\u00f3rico ascenso de este en el mundo de las Bellas Artes, en todo el \u00e1mbito del Cibao y el resto del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y junto con aquel grande hombre, peque\u00f1o en tama\u00f1o pero inmenso en sabidur\u00eda y ense\u00f1anzas, recorrimos las intr\u00edngulis de su fecunda vida, que ?por lo que pudimos apreciar- ha girado y sigue girando alrededor de Dionisio, quien es su hijo \u00fanico y constituye su mayor orgullo.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y hablando sobre t\u00f3picos diversos de la vida y la cultura en general, abordamos tambi\u00e9n, como de soslayo, aspectos nodales de su acendrada y estudiada formaci\u00f3n religiosa, los que, como todo ortodoxo cristiano, defiende a capa y espada, como vigilante que es de su Dios y su fe.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">De tal suerte, junto a aquel acucioso e incisivo defensor de sus creencias, recorrimos un amplio trecho en el que la conversaci\u00f3n, por momentos, hacia atisbos de penetrar en dilucidaciones en cierto modo irreconciliables sobre temas de religi\u00f3n, ciencia, cultura y creencias propias de la idiosincrasia del pueblo dominicano.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El apacible ambiente prevaleciente en la amplia y ventilada terraza construida de pino r\u00fastico, elevada sobre gruesos pilares y cobijada con una vistosa techumbre tejida con guano, a la que se accede por una escalera exterior de escalones de robustos tablones, contribuy\u00f3 a incrementar el placer de la estad\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Decenas de libros, revistas, folletos y tratados elaborados en serie para documentar y robustecer la fe, que se encuentran apilados por doquier, atestiguan que Manuel es un acucioso y consuetudinario lector de ?la palabra?, elemento que sale a flote en cada una de los enfoques y contundentes pronunciamientos de tipo religioso o \u00edndole moral con que nosobsequi\u00f3; todo ello, claro est\u00e1, intercalado con los datos e informaciones que nos fue suministrando en relaci\u00f3n a su otra pasi\u00f3n: su hijo Dionisio, artesano de las bellas artes y tallador en madera, quien tambi\u00e9n hace maravillas de orfebrer\u00eda, a partir de su dominio en el manejo y moldeado del vidrio colado.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">El momento de la partida hubo de llegar, y con este, quedaron esbozados sobre el tapete, los temas de an\u00e1lisis para una futura visita en la que, quiz\u00e1s, podamos coincidir con el genio y cerebro de este singular y multifac\u00e9tico rinc\u00f3n cultural de El Guanal.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y con la promesa latente de un pr\u00f3ximo encuentro, partimos de all\u00ed, a media tarde, como quien dice, ?por la sombrita?, para escapar de los renovados rayos del sol y satisfechos de saber que, todav\u00eda, queda mucha gente buena y laboriosa a quien le duele la Patria y lucha por la preservaci\u00f3n de nuestros recursos naturales.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Manuel y Dionisio, junto a la obra de amor a la naturaleza, las costumbres y la cultura aut\u00f3ctona, que han levantado y sostenido en El Guanal, constituyen la prueba m\u00e1s palpable de ello.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\"> <\/span><\/p>\n<p><span class=\"text1noticias\">Y esto, justo es decirlo, hay que valorarlo, reconocerlo y estimularlo!<\/span><\/p>\n<h6> 2011-07-30 17:25:40 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=19051'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=19050'>19050<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=19051'>19051<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>19052<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=19053'>19053<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=19054'>19054<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=19053'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una hilera interminable de espigadas plantitas de guandules en pleno crecimiento, flanqueadas de cerca por espinosos penachos de z\u00e1bila que a manera de guardianes acompa\u00f1an a las primeras, bordean en toda su extensi\u00f3n el acogedor recinto que, cual para\u00edso so\u00f1ado, recibe alborozado y con las puertas abiertas de par en par a todo aquel que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-67374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/67374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=67374"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/67374\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=67374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=67374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=67374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}