{"id":673507,"date":"2026-04-13T09:30:36","date_gmt":"2026-04-13T13:30:36","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=673507"},"modified":"2026-04-13T09:30:41","modified_gmt":"2026-04-13T13:30:41","slug":"cuando-los-muertos-del-jet-set-estremecen-el-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=673507","title":{"rendered":"\u00a1Cuando los muertos del Jet Set estremecen el cielo!"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Roberto Valenzuela<\/p>\n\n\n\n<p>No somos expertos en fen\u00f3menos paranormales, ni en los misterios del m\u00e1s all\u00e1, ni en ese insondable destino al que van los muertos. No sabemos si pueden comunicarse, si dejan se\u00f1ales\u2026 o si, en su silencio eterno, a\u00fan encuentran la forma de hacerse sentir. Pero lo ocurrido\u2026 \u00a1es imposible de ignorar!<\/p>\n\n\n\n<p>Justo cuando se cumpl\u00eda un a\u00f1o de la tragedia del Jet Set\u2026 \u00a1el cielo se desplom\u00f3 en l\u00e1grimas! A la misma hora \u2014\u00a1un minuto m\u00e1s, un minuto menos!\u2014 comenzaron los truenos sobre el lugar del desastre, expandi\u00e9ndose como un eco oscuro por todo el Gran Santo Domingo.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue una simple lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Fue un estallido del cielo!<\/p>\n\n\n\n<p>Descargas el\u00e9ctricas que silenciaron emisoras y canales de televisi\u00f3n; rel\u00e1mpagos que part\u00edan la noche; truenos que retumbaban como lamentos\u2026 \u00a1como gritos! La lluvia, intensa y furiosa, arrastr\u00f3 casas, veh\u00edculos\u2026 y vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ocurri\u00f3 con una violencia tan repentina, tan descomunal, que incluso los organismos de socorro quedaron desprevenidos. Y cuando se cuestion\u00f3 la falta de alerta, la respuesta fue tan inquietante como reveladora: era \u201cmuy dif\u00edcil predecir un fen\u00f3meno tan extra\u00f1o como ese\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Extra\u00f1o\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfO algo m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>Es como si los muertos\u2026 \u00a1las almas en pena!, aquellos que partieron en aquella tragedia, estuvieran intentando decirnos algo. Como si, desde alg\u00fan rinc\u00f3n del purgatorio\u2026 \u00a1nos hablaran!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 piden?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Justicia!<\/p>\n\n\n\n<p>A un a\u00f1o, la fiscal\u00eda y los jueces parecen atrapados en un juego de amagos\u2026 sin decisiones. La justicia no llega. Se posterga. Se diluye. Y no hay dudas: temen, como el Diablo a la Cruz, a los propietarios del Jet Set.<\/p>\n\n\n\n<p>La impunidad ha sido tan evidente que incluso voces del poder, como el ministro de Obras P\u00fablicas, Eduardo Estrella, han advertido lo inevitable: si la justicia terrenal falla\u2026 \u00a1la divina actuar\u00e1! Palabras que no nacen del vac\u00edo, sino del dolor profundo: un hijo suyo \u2014funcionario del Gobierno\u2014 est\u00e1 entre las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y hay m\u00e1s se\u00f1ales\u2026 \u00a1m\u00e1s silencios que gritan!<\/p>\n\n\n\n<p>Una dama de alta alcurnia, vinculada a uno de los grupos financieros m\u00e1s influyentes del pa\u00eds, acudi\u00f3 \u2014sin ruido, sin protagonismo\u2014 a la misa celebrada por el padre Rogelio Cruz en el lugar del desplome.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l, el sacerdote de los sin nombre\u2026 de los olvidados\u2026 de los que no cuentan.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ella, do\u00f1a Melba Grull\u00f3n, desde las alturas sociales, mezclada con la multitud, con la \u201cgleba\u201d, unida por el mismo dolor. Una madre que perdi\u00f3 a su \u00fanica hija.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque el dolor\u2026 \u00a1no reconoce clases!<\/p>\n\n\n\n<p>Su presencia fue discreta, solemne\u2026 pero el silencio que llev\u00f3 consigo dec\u00eda m\u00e1s que mil discursos.<\/p>\n\n\n\n<p>Era un mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Una se\u00f1al!<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces\u2026 al concluir la vigilia por el primer aniversario\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Otra vez!<\/p>\n\n\n\n<p>A la misma hora de la tragedia\u2026 regresaron los truenos. Las campanas de las iglesias retumbaban sin que nadie las tocara. Los rel\u00e1mpagos iluminaron la capital, dibujando cruces en el cielo. Y la lluvia cay\u00f3 con una fuerza casi sobrenatural.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1El cielo lloraba!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCasualidad\u2026 o advertencia?<\/p>\n\n\n\n<p>Parec\u00eda que la naturaleza misma hablaba. Que el cielo, desgarrado, reclamaba lo que la tierra a\u00fan no ha sido capaz de dar.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque cuando la justicia de los hombres calla\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>no es el silencio lo que queda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Es el universo el que responde!<\/p>\n\n\n\n<p>Nota al margen: \u00a1Yo estuve all\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>No me lo contaron\u2026 \u00a1lo viv\u00ed! Aquella noche, camino al turno de madrugada, el chofer se persignaba y murmuraba palabras antiguas, se encomendaba a Dios, a todos los santos y al esp\u00edritu de su madre fallecida, como si intentara espantar algo invisible.<\/p>\n\n\n\n<p>En la sede, todo era extra\u00f1o: el canal sal\u00eda del aire por las descargas, las pantallas se encend\u00edan y apagaban solas, los micr\u00f3fonos de la emisora fallaban\u2026 o se activaban sin raz\u00f3n. Afuera, entre rel\u00e1mpagos y apagones, se colaban sonidos de campanas\u2026 y ambulancias en la distancia, como transportando muertos y heridos.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue una noche normal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Fue una noche que a\u00fan no encuentra explicaci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>El Fiero Valenzuela<\/p>\n\n\n\n<p><a target=\"_blank\" href=\"mailto:elfierovalenzuela@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\">elfierovalenzuela@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Roberto Valenzuela No somos expertos en fen\u00f3menos paranormales, ni en los misterios del m\u00e1s all\u00e1, ni en ese insondable destino al que van los muertos. No sabemos si pueden comunicarse, si dejan se\u00f1ales\u2026 o si, en su silencio eterno, a\u00fan encuentran la forma de hacerse sentir. Pero lo ocurrido\u2026 \u00a1es imposible de ignorar! 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