{"id":671437,"date":"2026-03-25T18:28:01","date_gmt":"2026-03-25T22:28:01","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=671437"},"modified":"2026-03-25T18:28:04","modified_gmt":"2026-03-25T22:28:04","slug":"un-corazon-envuelto-en-trozos-de-primavera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=671437","title":{"rendered":"Un coraz\u00f3n envuelto en trozos de primavera"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00c1ngel Gomera&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n, lugar de las decisiones m\u00e1s profundas, donde conviven valores, designios y anhelos en un ambiente de emociones sublimes; es ah\u00ed donde florecen los almendros envueltos en versos, dejando atr\u00e1s el oto\u00f1o agreste que deshoj\u00f3 las ilusiones perdidas y aquel crudo invierno cargado de episodios fr\u00edos, dando cabidas a d\u00edas c\u00e1lidos repletos de fragancias rosales y perfumes.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n, como espacio interior, representa lo que est\u00e1 detr\u00e1s de la apariencia, donde se propicia en sus llanuras \u00e1ridas, las verdaderas luchas de una vida que peregrina atravesando con valent\u00eda lo banal y falaz; decidida pues, a superar en cada tramo y pulsaci\u00f3n la valoraci\u00f3n superficial de esa imagen que no dice nada de lo que realmente debe ser, porque enga\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n, jard\u00edn&nbsp;ed\u00e9nico donde se cultiva la sinceridad; libre de poses, disimulos o espinos; escena en el que se vive con verdad y poes\u00eda, cuando se consiente libremente a que la llama divina penetre el interior e ilumine todas las zonas oscuras y falsedades m\u00e1s escabrosas y enredadas del alma, d\u00e1ndole cabida con vigor, a que renazca una existencia envuelta en armon\u00eda y plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n, zona de las cosas que nadie dice, espacio de misterio e intimidad con lo sagrado. Donde m\u00e1s all\u00e1 del discurso se habla en silencio, guiado con la br\u00fajula de la fe hacia el oasis de la paz serena. Donde m\u00e1s all\u00e1 de las dunas calientes y sufrientes, con su entrega sin medida hace posible que se convierta cada grano de arena del desierto en p\u00e9talos de amor de una eterna primavera.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n, sitio fecundo de lo aut\u00e9ntico, donde no solo se act\u00faa con coherencia dejando huellas de luz en cada paso, sino que, en procura de alcanzar el ideal verdadero, se detiene a escuchar atentamente ese latido interno que le gu\u00eda hacia lo realmente trascendente, m\u00e1s all\u00e1 de los vaivenes l\u00edquidos de la vida. Es en ese nido donde la belleza de la realidad es m\u00e1s profunda y plena que la falsedad de la apariencia camale\u00f3nica, que s\u00f3lo desdibuja la propia identidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n, parnaso que conserva la verdad desnuda; all\u00ed en sus cuencas altas, las intenciones profundas emergen sin filtros ni m\u00e1scaras, revelando la sinceridad trascendental del ser, que germina entre rimas y armon\u00edas, entre luz y follajes, entre cantos y libertad. All\u00ed en sus cumbres cubiertas de nubes tropicales, se batalla denodadamente contra la indiferencia y la ira, los ruidos y la prisa; a fin de permanecer fiel a lo real, a la suprema bondad infinita.<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n, rinc\u00f3n de lo propio, donde las emociones ut\u00f3picas cobran forma, logrando que el alma se revele sabiamente con gestos de abrazos, sonrisas y ternuras compartidas. Ah\u00ed en ese refugio&nbsp;f\u00edsico-espiritual los ojos del alma se mantienen alertas; evitando que las distracciones digitales y los pensamientos fantasmag\u00f3ricos logren sacarte del camino; ni que el pesimismo consiga inmovilizar los pasos del prop\u00f3sito, ni mucho menos que la resignaci\u00f3n congele las fuerzas que provienen de la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente, para que el coraz\u00f3n viva hay que reconstruirlo con versos teof\u00e1nicos de est\u00e9tica celestial; rociarlo con gotas sudorosas de perd\u00f3n y misericordia; que se exulte en la verdad y se deleite en la urdimbre del amor inagotable; que experimente un \u00e9xtasis tan m\u00edstico y \u00fanico, al colmar de luz y efluvio divino cada espacio sideral de sus praderas desprovistas de primavera. Y por supuesto, para que un coraz\u00f3n se mantenga vivo, se debe recuperar la soberan\u00eda de la dignidad robada por la oscuridad y la fragmentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel Gomera&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Abogado<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo de Guzm\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:angelgomera@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">angelgomera@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1ngel Gomera&nbsp; &nbsp; El coraz\u00f3n, lugar de las decisiones m\u00e1s profundas, donde conviven valores, designios y anhelos en un ambiente de emociones sublimes; es ah\u00ed donde florecen los almendros envueltos en versos, dejando atr\u00e1s el oto\u00f1o agreste que deshoj\u00f3 las ilusiones perdidas y aquel crudo invierno cargado de episodios fr\u00edos, dando cabidas a d\u00edas c\u00e1lidos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":514583,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[4084],"class_list":["post-671437","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones","tag-angel-gomera"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/671437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=671437"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/671437\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":671444,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/671437\/revisions\/671444"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/514583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=671437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=671437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=671437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}