{"id":671012,"date":"2026-03-22T02:46:22","date_gmt":"2026-03-22T06:46:22","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=671012"},"modified":"2026-03-22T02:46:41","modified_gmt":"2026-03-22T06:46:41","slug":"algo-mas-que-palabras-observarnos-y-observarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=671012","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS \/ OBSERVARNOS Y OBSERVARSE"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>\u201cLa \u00e9poca que vivimos nos llama a prestar atenci\u00f3n y a dedicar lo mejor de nuestra voluntad en aplacar \u00e1nimos, sobre todo en tiempos marcados por tantas injusticias, violencias y guerras de todo tipo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor &nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Observa mucho, escucha m\u00e1s, juzga poco e interr\u00f3gate como ejercicio vital. La situaci\u00f3n no es f\u00e1cil para nadie, tampoco nunca lo ha sido; sin embargo, puede que tenga mejor conocimiento del mundo, no el que m\u00e1s ha vivido, sino el que m\u00e1s ha practicado la actuaci\u00f3n contemplativa. A prop\u00f3sito, hay que pararse a reflexionar en busca del bien colectivo, destronando las rivalidades y reponiendo el sentido humanitario de colaboraci\u00f3n entre an\u00e1logos. Este m\u00e9todo de unidad y discernimiento; sin duda, nos har\u00e1 estar atentos al modo en que perciben la realidad quienes nos rodean, instruy\u00e9ndonos en componer visiones de conjunto que respeten la complejidad sin caer en la confusi\u00f3n, fusionando la verdad con la bondad, sin temer a la confrontaci\u00f3n.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Indudablemente, la \u00e9poca que vivimos nos llama a prestar atenci\u00f3n y a dedicar lo mejor de nuestra voluntad en aplacar \u00e1nimos, sobre todo en tiempos marcados por tantas injusticias, violencias y guerras de todo tipo. Si no promovemos la concordia en esta tierra de todos y de nadie, donde nos hemos globalizado, dif\u00edcilmente vamos a dar continuidad al linaje. Volvamos, pues, a las entretelas de una mente clara; que examine las alianzas, comenzando por inspeccionarse uno as\u00ed mismo.&nbsp; De lo contrario, nos inundar\u00e1 el vicio y el vacio de lo mundano y no podremos llevar a buen t\u00e9rmino la necesaria fraternidad universal. En efecto, si quieres reconocerte y conocerte mejor, no quites los ojos al comportamiento de los dem\u00e1s, seguramente te har\u00e1 mirar tu propia actuaci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>As\u00ed es, aprendemos a reprendernos, viendo nuestras acciones en los otros. Por tanto, es imprescindible observar la realidad desde la hondura, no con criterios superficiales y desprovistos de cualquier moral, prefiriendo c\u00edrculos sociales que nos tranquilizan o inquiriendo privilegios que nos acomodan, en lugar de indagar a trav\u00e9s de esa luz espiritual, que es la que nos revive en el buen horizonte. Lo importante es que cada cual pueda realizarse, desarrollando sus capacidades y ofreciendo su esfuerzo personal. El hecho es que la falta de trabajo es mucho m\u00e1s temible que la carencia de una fuente de ingresos para poder vivir. Es evidente, que trabajando nosotros nos hacemos m\u00e1s persona y mejores ciudadanos. Siempre ser\u00e1 mejor, estar ocupado que desocupados, sin hacer nada.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El ser humano es el \u00fanico animal con capacidad de observarse mar adentro y que ha sido dotado de potencial intelectual suficiente, para poder modificar estructuras sociales injustas o excluyentes. Desgraciadamente, a poco que nos observemos, notaremos adem\u00e1s que el mundo est\u00e1 retrocediendo en muchos aspectos y no progresando. Al fin y al cabo, todos nos merecemos un trabajo decente con una remuneraci\u00f3n justa y favorable para garantizar una existencia merecedora de dignidad humana. Por si fuera poco la apuesta por la vigilancia, el clima tampoco entiende de fronteras y el l\u00edquido elemento es nuestro nexo de uni\u00f3n. Ciertamente, los desaf\u00edos son demasiado monstruosos para que nadie pueda asumirlos en solitario. Los pron\u00f3sticos requieren observaciones en todas las partes del globo.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Ning\u00fan pa\u00eds puede acometer esta labor conjunta por s\u00ed solo. La colaboraci\u00f3n mundial, cimentada en la confianza y la puesta en com\u00fan de datos, es fundamental para seguir incrementando la exactitud y el plazo de anticipaci\u00f3n de los pron\u00f3sticos, logrando que todos los moradores del planeta puedan acceder a ellos. Cada decisi\u00f3n econ\u00f3mica, de inversi\u00f3n en infraestructuras o el calendario de siembra de cultivos,&nbsp; como cada plan de gesti\u00f3n de la salud, el agua y la energ\u00eda, en la cadena de suministros, depende de la red mundial de la Organizaci\u00f3n Meteorol\u00f3gica Mundial, a partir de la que se originan investigaciones y predicciones. En suma, que todo requiere examinarse y andar con cien ojos, por si se puede mejorar la haza\u00f1a, que siempre es mejorable. Ah\u00ed radica la cuesti\u00f3n de los desarrollos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO \/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>COMPARTIENDO DI\u00c1LOGOS CONMIGO MISMO<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>EL DIF\u00cdCIL PASO PARA LA AUT\u00c9NTICA VIDA&nbsp;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>JES\u00daS NOS VIVIFICA: Morir es volver al Padre y revolverse contra uno mismo, dejando los endiosamientos, para repoblarse de luz. Por tanto, la muerte es un tr\u00e1nsito del verbo al verso que somos, un sue\u00f1o que nos aletarga aqu\u00ed en la tierra y nos anima a ir en busca del poema celeste, del que nunca debimos separarnos. La cruz de Cristo es nuestra cruz, la que nos libera de lo terrenal y nos compromete a ser latido. Sin duda, no hay mejor ta\u00f1er que seguir su rostro y proseguir su rastro.&nbsp;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>I.- SIEMPRE CON JES\u00daS;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>EN ESP\u00cdRITU ORANTE<a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><a><\/a><\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>Uno camina para perdonarse y donarse,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>para creerse hijo de Dios y reafirmarse,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>como fruto del amor y del activo amar;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>por el que cohabitamos y concurrimos,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>unas veces en lamento y otras en gozo.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>Con Jes\u00fas en nuestra m\u00edstica rec\u00f3ndita,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>todo se sobrelleva y se lleva en unidad,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>pues lo sist\u00e9mico de su andar nos vive;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>ya que tanto su hacer, que aflora franco;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>como su forjar, es vida en frondosidad.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>Nuestro amado Se\u00f1or tiene compasi\u00f3n,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>posee afectos y no puede vernos sufrir,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>s\u00f3lo hay que escucharle en el mutismo,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>para apreciar que nos custodia siempre;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>y as\u00ed, con s\u00f3lo nombrarle, ya responde.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>II.- CON JES\u00daS SIEMPRE;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>EN VERDAD Y VIDA<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>Acompa\u00f1ados por quien es la realidad,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>y la savia de nuestra perene existencia;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>por quien venci\u00f3 a la muerte y al dolor,&nbsp;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>siendo capaz de dar soplo al desaliento,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>y en rescate ofrendar el esp\u00edritu eterno.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>El Salvador nos absuelve de las ca\u00eddas,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>nos libra de todas las penas y punzadas,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>poniendo su gran coraz\u00f3n en el nuestro;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>\u00fanicamente hay que poseer fe y anhelo,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>en medio del llanto para olvidar quejas.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>El Creador nos ha creado para coexistir,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>para ser horizonte de sol, no de tumba;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>que alumbrarse por cari\u00f1o nos resucita,&nbsp;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>y nos pliega a ser comuni\u00f3n angelical,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>con el repliegue del manto de la Madre.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>III.- SIEMPRE CON JESUS;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>COMPRENDIENDO SUS GRITOS<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>Los clamores de Jes\u00fas son de dominio,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>de victoria contra un fenecer que no es,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>de parturienta que irradia un nuevo ser;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>el laurel de una existencia sin dolencias,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>con un revivir para no volver a fenecer.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>El Resucitado nos conduce a su morada,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>nos reconduce y no se cansa de hacerlo,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>y somos esperados con paciente espera;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>queridos con un apego que nos protege,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>hasta el extremo de retornar a la poes\u00eda.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>Renazca, pues, en nosotros el regocijo;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>no hay satisfacci\u00f3n mayor que ser faro,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>gu\u00eda de encuentros para reencontrarse;<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>que hallados es como uno se fraterniza,<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>para entrar definitivamente en el cielo.<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><u>V\u00edctor CORCOBA HERRERO <a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/u><\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa \u00e9poca que vivimos nos llama a prestar atenci\u00f3n y a dedicar lo mejor de nuestra voluntad en aplacar \u00e1nimos, sobre todo en tiempos marcados por tantas injusticias, violencias y guerras de todo tipo\u201d. 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