{"id":665259,"date":"2026-02-13T22:32:09","date_gmt":"2026-02-14T02:32:09","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=665259"},"modified":"2026-02-13T22:32:17","modified_gmt":"2026-02-14T02:32:17","slug":"hechos-previos-al-27-de-febrero-de-1844","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=665259","title":{"rendered":"HECHOS PREVIOS AL 27 DE FEBRERO DE 1844"},"content":{"rendered":"\n<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/p>\n\n\n\n<p>La Independencia Nacional no se produjo por un deseo sorpresivo de un grupo de valientes dominicanos. Para entender lo que ocurri\u00f3 en horas altas de la noche del 27 de febrero de 1844, en la Puerta de la Misericordia, en la ciudad de Santo Domingo, hay que comentar repetitivamente la din\u00e1mica de los hechos sociales que se produjeron semanas antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Se impone, en consecuencia, penetrar en esa veta de la mina informativa que es la historia de la Rep\u00fablica Dominicana. Al hacerlo descubrimos que nuestro pasado es una suerte de escaparate bien surtido de abnegaciones y patriotismo, pero tambi\u00e9n de traiciones, enga\u00f1os y diversas acciones feas.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de proclamarse la soberan\u00eda dominicana se sab\u00eda que los seguidores de Juan Pablo Duarte preparaban un acontecimiento inminente, con caracter\u00edsticas extraordinarias. De eso hab\u00eda muchas personas informadas, tanto aqu\u00ed como en el lado oeste de los r\u00edos Masacre y Artibonito y de altozanos y puntos llanos que dividen los dos pa\u00edses que se reparten geogr\u00e1ficamente la segunda isla en tama\u00f1o del archipi\u00e9lago antillano.<\/p>\n\n\n\n<p>Representantes consulares, en esta zona del Caribe insular, de algunas de las entonces potencias europeas basculaban con la idea de tener bajo su dominio los hilos del poder, aunque todav\u00eda no se hab\u00eda proclamado la libertad del pueblo dominicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los m\u00e1s activos en ese tejemaneje fue el representante consular de Francia en la ciudad de Cabo Haitiano, Eustache Jean de Juchereau de Saint-Denis, que sirvi\u00f3 como consejero y biombo protector al grupo de los afrancesados, cuya meta era descarrilar el proyecto duartiano de soberan\u00eda plena.<\/p>\n\n\n\n<p>El 13 de enero de 1844 el c\u00f3nsul general franc\u00e9s en Hait\u00ed, Andr\u00e9s Nicol\u00e1s Levasseur, por mandato del rey de Francia Luis Felipe I, envi\u00f3 al referido abogado y diplom\u00e1tico a la ciudad de Santo Domingo para que continuara su laborantismo, tomando en consideraci\u00f3n que era capaz de fabricar relatos mentirosos con las habilidades que ten\u00eda. Por algo le dec\u00edan el hombre del \u201cdardo codicioso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo anterior a pesar de que el autor de la novela Enriquillo, Manuel de Jes\u00fas Galv\u00e1n, y el historiador Emilio Rodr\u00edguez Demorizi consideraron, en desafortunadas notas que no resisten un an\u00e1lisis l\u00f3gico y objetivo, que las actuaciones de los aludidos c\u00f3nsules merecen en un acto de justicia una reparaci\u00f3n de parte de los dominicanos, y que en consecuencia \u201cson dignos del recuerdo y de la gratitud de la naci\u00f3n\u201d. (Revista Cl\u00edo No.91.Sept.-Dcbre.1951.Pp133-134).<\/p>\n\n\n\n<p>Duarte, entonces exiliado, hab\u00eda sostenido que lo ideal era aglutinar a todos los dominicanos en la causa de la liberaci\u00f3n nacional. No se imagin\u00f3 que la perfidia hab\u00eda copado el pensamiento de unos cuantos poderosos que nunca creyeron en una patria en la cual la libertad fuera plena.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale se\u00f1alar, en esta s\u00edntesis sobre la actuaci\u00f3n de personajes y actos ocurridos semanas y d\u00edas anteriores al ca\u00f1onazo de Mella en la Puerta de la Misericordia, que en esa ocasi\u00f3n hubo reuniones entre los trinitarios y representantes de los grupos conservadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios fueron los lugares que sirvieron de escenario para dichas pl\u00e1ticas, entre ellos la vivienda conocida entonces como La de los balcones dorados, que estaba emplazada en la calle Mercedes; y en la casa conocida como La de los dos ca\u00f1ones, situada en el paseo de Las Damas.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad fue que los contrarios a los trinitarios hac\u00edan muy poco por disimular su negativa a la creaci\u00f3n de una Rep\u00fablica Dominicana soberana. Para fortalecer su posici\u00f3n formaron mancuerna con representantes de pa\u00edses poderosos. Presentaron m\u00faltiples alilayas, barnizadas con una enorme duplicidad moral, tratando de justificar el tutelaje extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>Situaciones como esa han sido analizadas desde diferentes criterios en el calendario narrativo de nuestro pasado. El jurista e historiador Manuel Arturo Pe\u00f1a Batlle escribi\u00f3 un ensayo de gran calado, en el cual plantea que Duarte buscaba, \u201caunar voluntades y elementos disidentes en bien de los trabajos revolucionarios; pero los afrancesados, enemigos de la tendencia m\u00e1s radicalista, no pudieron ni siquiera llegar a un acuerdo con el Maestro, y sin pararse ah\u00ed, denunciaron al General H\u00e9rard los planes y proyectos de los trinitarios\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante se\u00f1ala ese pensador dominicano que: \u201c\u2026Ya en enero del a\u00f1o 1844, los afrancesados ten\u00edan plenamente desarrollado su plan de acci\u00f3n\u2026La fe y la sinceridad de los trinitarios no pod\u00edan vislumbrar en los manejos interesados de sus enemigos\u2026\u201d (Revista Cl\u00edo No.99, a\u00f1o 1954.Pp84-91).<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte el periodista Rafael Abreu Licairac, cuyo estilo cultural lo llevaba a menudo a bordear ideas tontas cuando comentaba temas de la historia nacional (como se comprueba en su obra titulada \u201cConsideraciones acerca de nuestra independencia y sus prohombres\u201d), exculpa de cualquier vileza a los conservadores, alegando que ellos no \u201ccre\u00edan cometer un crimen al pensar en un protectorado fuerte y eficaz de la Espa\u00f1a o de la Francia, para garantizar la estabilidad pol\u00edtica de la rep\u00fablica\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad sin a\u00f1adiduras fue que semanas y d\u00edas antes de proclamarse la Independencia Nacional el pueblo era \u201cun volc\u00e1n y s\u00f3lo esperaba una ocasi\u00f3n propicia para proclamar su libertad\u201d, tal y como se\u00f1ala en sus Apuntes Rosa Duarte D\u00edez.<\/p>\n\n\n\n<p>Se organiz\u00f3 un plan para que en diciembre de 1843 desembarcaran cerca de la ciudad de Santo Domingo Duarte, Pedro Alejandrino Pina, Juan Isidro P\u00e9rez y otros patriotas que estaban desterrados. Eso no prosper\u00f3 por imprevistos que se le presentaron a un gran amigo del pueblo dominicano, el entonces presidente de Venezuela general pr\u00f3cer Carlos Soublette Jerez de Aristeguieta.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador Leonidas Garc\u00eda Lluberes, en su obra titulada Cr\u00edtica hist\u00f3rica, hizo constar, fruto de sus investigaciones, que ese desembarco se realizar\u00eda por un peque\u00f1o puerto que hab\u00eda en Guayacanes. Tendr\u00eda el apoyo en tierra de 500 hombres encabezados por el valiente Juan Ram\u00edrez, cuyo patriotismo merece resaltarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Con relaci\u00f3n a lo anterior el historiador Emiliano Tejera Penson dice, en su ensayo denominado Monumento a Duarte, que una de las causas de ese fracaso debe atribuirse a \u201cla presencia en Santo Domingo de dos regimientos haitianos, y sobre todo, por la falta de armas y municiones suficientes para las tropas que deber\u00edan organizarse\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que no se discute, por tener la fuerza de un axioma, son las reflexiones del insigne historiador hig\u00fceyano Vetilio Alfau Dur\u00e1n cuando al referirse a lo que ocurr\u00eda en el pa\u00eds previo a la gloriosa noche del 27 de febrero de 1844 escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026se hizo evidente que en la antigua Parte Espa\u00f1ola exist\u00edan, como producto qui\u00e9rase o no de la labor nacionalista de los trinitarios, dos bandos o partidos pol\u00edticos que persegu\u00edan la expulsi\u00f3n de los haitianos. Esos dos partidos eran el Liberal, integrado por los duartistas, y el partido Conservador que en resumidas cuenta lo que persegu\u00eda era cambiar de amo\u201d. (Vetilio Alfau Dur\u00e1n en Cl\u00edo. Editora Corripio, 1994.P.219).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchos otros hechos ocurridos antes de la fecha hist\u00f3rica en que Ram\u00f3n Matias Mella dispar\u00f3 el trabucazo redentor en la Puerta de la Misericordia. Divulgarlos y explicarlos es una tarea necesaria para comprender mejor un tramo importante del pasado del pueblo dominicano.<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot<\/p>\n\n\n\n<p><a target=\"_blank\" href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES La Independencia Nacional no se produjo por un deseo sorpresivo de un grupo de valientes dominicanos. 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