{"id":662046,"date":"2026-01-25T23:57:59","date_gmt":"2026-01-26T03:57:59","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=662046"},"modified":"2026-01-25T23:58:50","modified_gmt":"2026-01-26T03:58:50","slug":"homosexuales-en-la-television-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=662046","title":{"rendered":"Homosexuales en la televisi\u00f3n (segunda parte)"},"content":{"rendered":"\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00e9cadas atr\u00e1s, los homosexuales se regodeaban a escondidas, y ahora se exceden en su lucimiento en la descubierta y una nueva generaci\u00f3n ha optado por incursionar en los mass-media. Una porci\u00f3n de ellos se encopetan en el tobog\u00e1n televisivo, mimados en la piltrafa ling\u00fc\u00edstica del chisme y la intriga quebradiza de la privacidad, en tanto que un n\u00famero apreciable estudia en las escuelas de comunicaci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>El programa de esa estirpe podemos denominarlo El Trineo no apto para ni\u00f1os ni adolescentes, por el uso y abuso del discurso carnal en la tiniebla de la iron\u00eda, el humor y la tropel\u00eda a la intimidad y honor en la tele y las caricaturas sobre la diversidad er\u00f3tica y el cambio de sexo biol\u00f3gico en la serie de ciencia ficci\u00f3n difundida por Nefflix.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese&nbsp;bamboleo de imagen y sonido retrotrae a los viejos bares cabareteros sin decoraciones, mesas y sillas cojas y arqueadas, en continuo empinar de copas de ron y cerveza baratos en pasavasos chatos, letreros con faltas ortogr\u00e1ficas, olores penetrantes y m\u00fasica de doble sentido, trenzada por anfitrionas que pronuncian palabras sucias subidas de tono.<\/p>\n\n\n\n<p>Los espect\u00e1culos que escenifican los gais en la vida cotidiana son llevados a la televisi\u00f3n, donde solo producen programas de cocina, far\u00e1ndula, moda y estilismo, pero jam\u00e1s educativos ni cient\u00edficos. En vez del aprovechamiento did\u00e1ctico y de fomentar el pensamiento cr\u00edtico, se inflan plet\u00f3rico en peque\u00f1as bolsas hinchadas de morbo e injurias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSon estas apreciaciones un gazapo? Los espacios audiovisuales ejercen una influencia muy poderosa en el desarrollo cognitivo, emocional y social de ni\u00f1os y adolescentes (formaci\u00f3n de car\u00e1cter), que suelen imitar -parcial o totalmente- los mensajes orales, la voz, los gestos, los comportamientos y valores transmitidos por ciertos personajes, que se convierten en sus referentes y modelos.<\/p>\n\n\n\n<p>Habitualmente, perjudican la evoluci\u00f3n del lenguaje de los receptores, su concentraci\u00f3n, rendimiento acad\u00e9mico y capacidad para diferenciar entre materialidad y f\u00e1bula. En su n\u00facleo central, pueden ser tanto rentables (de un lado) en la eficacia y adversativos en la nocividad (del otro) en las conductas de riesgos, como el sexo, las drogas y la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>No por casualidad,&nbsp;los gais, lesbianas, bisexuales, trans, intersexuales, queer y otras orientaciones de la comunidad LGBTIQ+&nbsp;han decidido trotar en los medios de comunicaci\u00f3n, para enfocarse en un mercado cautivo del c\u00edrculo del espect\u00e1culo, en virtud de que a trav\u00e9s de esta almohadilla alcanzan objetivos espec\u00edficos, en el lomo de una sociedad propensa a la recreaci\u00f3n, la fama, el dinero y las loas.<\/p>\n\n\n\n<p>Vanidosos y presumidos intocables, audaces en el arrebato de su nerviosidad y narcisistas obsesivos por la belleza, la fantas\u00eda, la acequia y las galas despampanantes, como dicta su estructura cerebral, presagiamos que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os disminuir\u00e1 la presencia de hombres especialmente en la teledifusi\u00f3n o \u201ccaja tonta\u201d que, conforme con el libro&nbsp;<em>La Informaci\u00f3n en Televisi\u00f3n. Obsesi\u00f3n Mercantil y Pol\u00edtica&nbsp;<\/em>(autor\u00eda de Mariano Cebri\u00e1n Herreros, profesor de la Universidad Complutense de Madrid), \u201clas presiones comerciales convirtieron la noticia en un espect\u00e1culo para entretener\u201d, y en una \u201cespectacularizaci\u00f3n para captar audiencias\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de 100 homosexuales est\u00e1n insertos actualmente en programas de far\u00e1ndula y modas de la Rep\u00fablica Dominicana, y otra cantidad similar estudia comunicaci\u00f3n social en universidades (son tratados con respeto e igualdad por profesores y alumnos), que se empotra como una de sus carreras predilectas. La matr\u00edcula de mujeres en esas unidades acad\u00e9micas escala m\u00e1s de un 80% de los alumnos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs dable aceptarlos como gu\u00edas sociales, orientadores de ciudadanos o, simplemente, para musitar o duchar en el entretenimiento?<\/p>\n\n\n\n<p>No, a los gais pervertidos en la madriguera de la obscenidad y la difamaci\u00f3n, que difieren \u2013en cierto contexto y perspectiva- de ic\u00f3nicos fil\u00f3sofos y pensadores, geof\u00edsicos y astronautas, inventores y descubridores, neurocient\u00edficos y psiquiatras, matem\u00e1ticos y m\u00fasicos, historiadores y antrop\u00f3logos, literatos y humanistas de la comunidad&nbsp;LGBTIQ+,&nbsp;que transmitieron un legado intangible de vida \u00fatil para futuras generaciones.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pasemos a justificar la postura cr\u00edtica a gais desaforados, cimentados en dos instituciones que son ejemplos de disciplina: las Fuerzas Armadas y la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las Fuerzas Armadas de diferentes litorales separan de sus filas a los soldados que son atra\u00eddos por el mismo sexo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs correcto \u2026? S\u00ed, por estas tres razones:<\/p>\n\n\n\n<p>1.- Cuando integrantes de un cuerpo armado se enteran de que un compa\u00f1ero o superior es un desviado sexual, com\u00fanmente se le pierde el respeto.<\/p>\n\n\n\n<p>2.- Un uniformado polic\u00edaco o militar puede enamorarse de un subalterno y, por tanto, se quiebran la disciplina y la autoridad. O se debilita el frente de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>3.- Una gran parte de estas personas rinde culto a la promiscuidad, lo que entra\u00f1a un riesgo f\u00edsico, mental, emocional y social.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPrejuicio? o \u00bfdiscriminaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>El homosexualismo no camina por los predios de la normalidad, sea una condici\u00f3n o una patolog\u00eda. Las investigaciones cient\u00edficas no concuerdan sobre un origen \u00fanico, y lo atribuyen a componentes biol\u00f3gicos, hormonales, ambientales y epigen\u00e9ticos. Respecto a esta \u00faltima marca, que acumula el mayor porcentaje de aceptabilidad de maestros, que se\u00f1alan que no se borran correctamente los andr\u00f3genos que protegen el feto de la madre, y que ese cambio sin alteraci\u00f3n del ADN incide en la masculinidad o feminizaci\u00f3n, igual que los niveles de testosteronas durante la gesti\u00f3n y el desarrollo del cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan otros estudiosos de este fen\u00f3meno, no es generada por \u201cun gen gay\u201d, por factores hereditarios, alteraciones hormonales ni por otros de orden biol\u00f3gico. La ubican en la esfera psicol\u00f3gica o emotiva, espec\u00edficamente en los h\u00e1bitos neuroinfantiles.<\/p>\n\n\n\n<p>El ex director del Instituto para la Sanaci\u00f3n Marital (Filadelfia, Estados Unidos) y experto en tratamiento a sacerdotes que han cometido abusos sexuales, el psiquiatra Richard Fitzgibbons (1958-2024), sit\u00faa los or\u00edgenes de la homosexualidad&nbsp;&nbsp; en la envoltura, durante la infancia y la adolescencia, de la soledad y la tristeza, en los profundos sentimientos de ser inadecuado, en la falta de autoaceptaci\u00f3n,&nbsp;la desconfianza y el miedo, el narcisismo, los intentos de evadir un excesivo sentido de responsabilidad, los traumas en la infancia y los enfados excesivos.<\/p>\n\n\n\n<p>En tanto que otros especialistas en la materia buscan la causa en los complejos de inferioridad, la falta de madurez o ruptura familiar, y definen a los gais como obsesivos, ansiosos, compulsivos y depresivos, no obstante \u201caparentar jovialidad y alegr\u00eda\u201d. Y afirman que esta patolog\u00eda se cura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDebemos aceptarlos como gu\u00edas y como orientadores&#8230;?<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre hemos enfatizado y reiterado que la televisi\u00f3n es un lenguaje imitativo, condicionante y moldeable. Los telespectadores reproducen, como aprendizaje deducido o mim\u00e9tico, los c\u00f3digos conductuales empaquetados en los mensajes: cantan los trozos musicales m\u00e1s pegajosos, relatan las escenas m\u00e1s intensas y animadas, y emulan o copian los gestos de figuras-prototipos de los espacios televisivos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY la prevenci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>En una sociedad fundada en principios humano-sociales acendrados y con medios de comunicaci\u00f3n autorregulados en la decencia y el pudor, un segmento de los gais se empaca en una relajada nocividad encubierta. En colectividades permisivas, como la dominicana, apenas podemos aspirar a que sus programas sean difundidos en horarios no aptos para menores. En M\u00e9xico la clasificaci\u00f3n de los contenidos engloba cinco tramos: 1) AA (para todo p\u00fablico e infantiles), 2) A (para todo p\u00fablico, con violencia de fantas\u00eda y comedia), 3) B (para mayores de 12 a\u00f1os, con violencia moderada), 4) B-15 (para mayores de 15 a\u00f1os con supervisi\u00f3n), y 5) C y D (para adultos).<\/p>\n\n\n\n<p>En torno al impacto de la televisi\u00f3n y la violencia en ni\u00f1os y adolescentes, la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (OPS\/OMS) y la Academia Americana de Psiquiatr\u00eda de la Ni\u00f1ez y Adolescencia enjuician que los padres pueden protegerlos del exceso en la televisi\u00f3n y prevenir sus efectos da\u00f1inos, como el estereotipo racial o sexual; establecer controles y l\u00edmites en el tiempo frente a los programas que ven, apagarla cuando aparecen escenas ofensivas y propiciar que jueguen con amigos, la interacci\u00f3n familiar en un di\u00e1logo abierto y receptivo, el estudio y la lectura.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os, adolescentes y la familia urgen ser protegidos en este ciclo de suspensi\u00f3n an\u00edmica, casi paranormal, que luce un lance postrero. Esa trilog\u00eda aulla por la innovaci\u00f3n espiritual y la docilidad en la decencia, que puede ser impuesta por las entidades profesionales de la comunicaci\u00f3n y los propietarios de medios, corresponsables de que estos no sean templos de conversi\u00f3n para caminar hacia la informaci\u00f3n, la educaci\u00f3n y la sanidad protectoras. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\n\n\n\n<p>El autor: expresidente Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), vicepresidente de Asoc. Escuelas de Comunicaci\u00f3n Social (AdecomRD), presidente Asoc. de Profesionales de Relaciones P\u00fablicas (Asodoprep) y columnista de decenas de digitales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\n\n\n\n<p>25 de enero de 2026.<\/p>\n\n\n\n<p>Cordialmente,<\/p>\n\n\n\n<p>Oscar L\u00f3pez Reyes<br>Periodista-mercad\u00f3logo, escritor y art\u00edculista de El Nacional,<br>Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas<br>Email:\u00a0<a href=\"mailto:oscarlr1952@gmai.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">oscarlr1952@gmai.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oscar L\u00f3pez Reyes D\u00e9cadas atr\u00e1s, los homosexuales se regodeaban a escondidas, y ahora se exceden en su lucimiento en la descubierta y una nueva generaci\u00f3n ha optado por incursionar en los mass-media. 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