{"id":661788,"date":"2026-01-24T00:17:14","date_gmt":"2026-01-24T04:17:14","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=661788"},"modified":"2026-01-24T00:17:21","modified_gmt":"2026-01-24T04:17:21","slug":"batalla-de-la-limonada-siglo-de-miseria-y-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=661788","title":{"rendered":"BATALLA DE LA LIMONADA: SIGLO DE MISERIA Y RELIGI\u00d3N\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><strong>Por Te\u00f3filo Lappot Robles\u00a0<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Batalla de Sabana Real o de La Limonada, librada el 21 de enero de1691 (hace ahora 335 a\u00f1os), fue terrestre y naval. Est\u00e1 clasificada en los acontecimientos fastos del ayer colonial de la isla La Espa\u00f1ola como uno de los hechos de armas m\u00e1s significativos de esta tierra ba\u00f1ada por el mar Caribe.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese lugar murieron cientos de combatientes franceses, incluyendo sus principales gerifaltes, y unas cuantas docenas de criollos dominicanos que lucharon bajo el pabell\u00f3n colonial espa\u00f1ol.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado favorable para la parte oriental de La Espa\u00f1ola no fue una panacea, pero marc\u00f3 un nuevo rumbo y rompi\u00f3 la modorra que abat\u00eda a la poblaci\u00f3n. Trascendi\u00f3 la insularidad, como lo demostr\u00f3 el historiador Emilio Rodr\u00edguez Demorizi al publicar un breve ensayo informando que la poetisa mexicana Sor Juana In\u00e9s de la Cruz se inspir\u00f3 con viva alegr\u00eda para resaltar el triunfo de los criollos dominicanos en dicha batalla. (Sor Juana In\u00e9s y la victoria dominicana de 1691. LD.30-1-1938. ERD).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis hist\u00f3rico permite decir que fueron muchos los motivos para que ese choque armado se produjera; pero el antecedente m\u00e1s cercano, y tal vez el culmen del mismo, fue la invasi\u00f3n que con m\u00e1s de mil hombres hizo meses antes a la ciudad de Santiago de los Caballeros el gobernador colonial de la parte francesa Pierre-Paul Tar\u00edn de Cussy, cometiendo all\u00ed m\u00faltiples abusos contra su poblaci\u00f3n indefensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Un acontecimiento de esa magnitud no puede examinarse eficazmente fuera del contexto en que se produjo. Es necesario situarse en la \u00e9poca en que ocurri\u00f3. Era la d\u00e9cada final del llamado \u201cel siglo de la miseria\u201d, as\u00ed definido por la cantidad de vicisitudes sufridas por los habitantes de la segunda isla en tama\u00f1o del archipi\u00e9lago antillano, compartida por dos pueblos sin afinidades entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo una breve cronolog\u00eda de las desgracias ocurridas aqu\u00ed en el aludido siglo XVII debo se\u00f1alar que uno de los hechos m\u00e1s negativos (como si fuera el primer desplazamiento del Leviat\u00e1n, la bestia marina descrita en el libro b\u00edblico G\u00e9nesis) comenz\u00f3 en el 1605, con las despoblaciones de gran parte de la franja norte, ejecutadas por el gobernador colonial Antonio de Osorio, cumpliendo \u00f3rdenes de la Corona Espa\u00f1ola.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esa nefasta decisi\u00f3n tuvo un impacto negativo: econ\u00f3mico, social, pol\u00edtico y geogr\u00e1fico, pues facilit\u00f3 que las autoridades francesas, as\u00ed como piratas, bucaneros y corsos de diversas nacionalidades que merodeaban por la zona se aprovecharan e incursionaran con muy malas intenciones al territorio que hoy es la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo anterior hay que agregar que en la referida centuria hubo en esta parte del Caribe cuatro terribles huracanes. Llegaron con sus usuales desastres en los a\u00f1os 1615, 1642, 1666 y 1680. Asimismo, ocurrieron tres terremotos en: 1673, 1684 y 1691.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que hoy es la Rep\u00fablica Dominicana tambi\u00e9n fue v\u00edctima entre el 23 y el 30 de abril de 1655 de la derrotada invasi\u00f3n inglesa dirigida por el almirante William Penn y el general Robert Venables, cumpliendo \u00f3rdenes del dictador Oliver Cromwell. Adem\u00e1s, es v\u00e1lido decir que en el 1666 varias epidemias de viruela y otras enfermedades diezmaron gran parte de la poblaci\u00f3n. Al decir de Antonio S\u00e1nchez Valverde, en sus conocidas notas hist\u00f3ricas, dichas afecciones \u201cno dejaron manos que cultivasen la tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas y otras situaciones (unas naturales y otras creadas por el hombre) fueron antecedentes claves para comprender mejor el por qu\u00e9 sobrevino la Batalla de La Limonada, y las consecuencias que de ella se desprendieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Con relaci\u00f3n a lo anterior el sacerdote, pol\u00edtico e historiador dominicano Carlos Rafael Nouel Pierret escribi\u00f3, en obra titulada Historia Eclesi\u00e1stica, refiri\u00e9ndose al mencionado siglo XVII, que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl comercio con las naciones vecinas y a\u00fan con la misma Espa\u00f1a hab\u00eda deca\u00eddo de un modo extraordinario. Ya no se ve\u00edan surcar en las aguas de La Espa\u00f1ola las naves que en otro tiempo le daban animaci\u00f3n y vida\u2026la despoblaci\u00f3n de los campos hab\u00eda dado muerte a la agricultura que estaba limitada a la escasa producci\u00f3n de los frutos m\u00e1s necesarios para el consumo interior, la industria pecuaria recib\u00eda graves da\u00f1os\u2026\u201d Agregando m\u00e1s adelante dicho autor que \u201ctantas desgracias acumuladas sobre la colonia la llevaban a pasos agigantados hacia su total ruina\u201d. (Ib\u00eddem.Vol.1 Pp284 y 285).<\/p>\n\n\n\n<p>En la Batalla de La Limonada los derrotados franceses, que cumpl\u00edan \u00f3rdenes trasatl\u00e1nticas del rey Luis XIV, fueron dirigidos por el entonces gobernador de la parte occidental de La Espa\u00f1ola Pierre-Paul Tar\u00edn de Cussy, as\u00ed como por el teniente general Fransquenay. Los dos murieron combatiendo en ese territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el lado espa\u00f1ol los principales jefes militares en el terreno de los hechos fueron Francisco de Segura Sandoval (que hab\u00eda sido gobernador colonial y presidente de la Real Audiencia de Santo Domingo); Jos\u00e9 M\u00e1rquez Calder\u00f3n, Antonio Miniel y Jos\u00e9 F\u00e9lix Robles. Las \u00f3rdenes fueron impartidas desde el otro lado del Atl\u00e1ntico por el rey espa\u00f1ol Carlos II al gobernador y capit\u00e1n general almirante Ignacio P\u00e9rez Cobo y este a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00e1ctica, y pese a las controversias que como humo de paja se han lanzado a trav\u00e9s de los siglos, la carga de la victoria la llevaron a cabo, a&nbsp; machete y sangre, voluntarios lanceros provenientes de Hig\u00fcey y de El Seibo, en el extremo oriental de la isla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El sacerdote capuchino Fray Cipriano de Utrera, apertrechado con datos extra\u00eddos de fuentes originales en los archivos de la ciudad de Sevilla, se\u00f1ala que en los dos referidos pueblos estaba la mayor cantidad de hombres expertos en el uso del machete, redondeando su informaci\u00f3n as\u00ed: \u201cAl este de Hig\u00fcey se hallaban las m\u00e1s notables y ricas porciones de terreno llamado de monter\u00eda\u201d. (Dilucidaciones hist\u00f3ricas, tomo I.P192, citado por Vetilio Alfau Dur\u00e1n).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque algunos historiadores y publicistas han escrito sobre lo que supuso como empuje imperial circunstancial para Espa\u00f1a la victoria en La Limonada, todav\u00eda faltan por conocerse muchos detalles interiores de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mencionado rey espa\u00f1ol que autoriz\u00f3 el enfrentamiento en La Limonada dijo el historiador Manuel A. Pe\u00f1a Batlle, en uno de sus libros de mayor resonancia, que: \u201cEspa\u00f1a, bajo la triste directiva del \u00faltimo de los Austrias, el inepto Carlos II, atravesaba un triste per\u00edodo de postraci\u00f3n, mientras la Francia de Luis XIV llegaba a la cumbre de su poder\u00edo y de su influencia\u201d. (La isla de la Tortuga. Editora Santo Domingo, 1974. P.253)<\/p>\n\n\n\n<p>El ya mencionado S\u00e1nchez Valverde, en su obra titulada Idea del valor de la Isla Espa\u00f1ola, describe parte de lo que ocurri\u00f3 en la Limonada (Editora Nacional, 1971.PP 123 y siguientes).<\/p>\n\n\n\n<p>La parte religiosa dedicada a esa batalla radica en que seg\u00fan la tradici\u00f3n los voluntarios lanceros hig\u00fceyanos se encomendaron a la protecci\u00f3n de la virgen de la Altagracia cuando comenzaron los combates, lo que impuls\u00f3 su decisi\u00f3n de triunfar. Al ser materia abonada a la especulaci\u00f3n, mezclada con &nbsp; el triunfo, se da por v\u00e1lida dicha creencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por ello que a partir del 21 de enero de 1692 en el santoral cat\u00f3lico dominicano se dedica ese d\u00eda a rendir culto a la virgen Mar\u00eda, con su advocaci\u00f3n de Altagracia, en la ciudad de Hig\u00fcey. Cr\u00f3nicas del pasado describen que durante a\u00f1os el machete redentor con el cual un lancero hig\u00fceyano an\u00f3nimo cort\u00f3 la cabeza del gobernador de Cussy estuvo en un costado de la imagen del sagrado lienzo, desapareciendo de all\u00ed con la invasi\u00f3n haitiana de 1822.<\/p>\n\n\n\n<p>Teofilo Lappot <a href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles\u00a0 La Batalla de Sabana Real o de La Limonada, librada el 21 de enero de1691 (hace ahora 335 a\u00f1os), fue terrestre y naval. 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