{"id":658548,"date":"2026-01-05T00:40:09","date_gmt":"2026-01-05T04:40:09","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=658548"},"modified":"2026-01-05T02:24:32","modified_gmt":"2026-01-05T06:24:32","slug":"guachupiteando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=658548","title":{"rendered":"\u201cGuachupiteando\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>4 de enero de 2026 10:53 am<\/p>\n\n\n\n<p>Por Fernando A. De Le\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Despojado de las monsergas y teor\u00edas alienadas de periodista alguno, hace unos meses estuve en Santo Domingo y, acompa\u00f1ado de amigos de Villa Francisca, en sendas ocasiones, me divert\u00ed much\u00edsimo en el sonado pero controvertido barrio de Guachupita.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Partiendo de las teor\u00edas del sicoan\u00e1lisis de Sigmund Freud, una vez m\u00e1s, comprob\u00e9 que el&nbsp;<strong>ello<\/strong>&nbsp;(la licencia que da paso a mis placeres), supedita mis instrucciones acad\u00e9micas. Mi&nbsp;<strong>yo<\/strong>&nbsp;simple ni el<strong>&nbsp;yo ideal&nbsp;<\/strong>tampoco pueden superar mi hontanar, ra\u00edces, y finalmente, lo que definitivamente es mi h\u00e1bitat.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En un establecimiento con un nombre que parad\u00f3jicamente contrasta con la fama que le han dado a de ese sector: \u201cLa paciencia\u201d; me di a la ingesta de algunos tragos; bail\u00e9, me encontr\u00e9 con conocidos que hace tiempo no ve\u00eda; gozoso como uno m\u00e1s, disfrut\u00e9 con las \u201cfrases\u201d de percusionistas y aires musicales que ahora los music\u00f3logos definen como la \u201csalsa blanca\u201d. Se present\u00f3 en el ambiente lo que todav\u00eda queda de mi esp\u00edritu sonero y sandunguero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Y, aunque no fuera un lugar exclusivo de los visitados por otros profesionales, en ese momento, no los envidiaba. Asistir a lugares exclusivos donde se disfruta de cierto confort y el buen vino en m\u00ed no es un deseo que se convierta en una perturbadora necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Adem\u00e1s, es muestra de que no estoy muy acorde con el sistema-, el de la peque\u00f1a burgues\u00eda acomodada-. Tal vez como dice una tonada, se corresponde con aquello de que \u201cuno no es lo que quiere, sino lo que puede ser\u201d; pero en mi caso, soy lo que siempre he sido, y nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En fin, en el sector de&nbsp;<strong>Guachupita<\/strong>&nbsp;(prefiero llamarlo asi, no San Mart\u00edn de Porres); me sent\u00ed a gusto. Hubo armon\u00eda y tranquilidad; buen esparcimiento, reciprocidad y gente llana que me trat\u00f3 con respeto y calidez. Muy al contrario de lo que se dice de esa barriada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Nadie os\u00f3 agredirme ni sal\u00ed lastimado. Aunque como dice el \u201ctigueraje\u201d, mi \u201cpinta\u201d se corresponde con el hombre com\u00fan de a pie; en mi caso, el de Borojol. El que no mira por encima de los hombros, y por ser periodista, cual que sea su categor\u00eda, reniega de sus or\u00edgenes y detesta compartir con los de su clase.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Haber estado en el coraz\u00f3n de \u201cGuachu\u201d, confirma que sigo siendo el hombre de barrio; que no me he desdoblado, y sobre todo, que soy uno m\u00e1s. Simplemente, un producto de las entra\u00f1as de los sectores marginados. Y eso me enorgullece. Es harto rid\u00edculo querer opacarlo con poses presuntuosas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;El autor es periodista, miembro del CDP en Nueva York, donde reside.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>4 de enero de 2026 10:53 am Por Fernando A. De Le\u00f3n &nbsp;Despojado de las monsergas y teor\u00edas alienadas de periodista alguno, hace unos meses estuve en Santo Domingo y, acompa\u00f1ado de amigos de Villa Francisca, en sendas ocasiones, me divert\u00ed much\u00edsimo en el sonado pero controvertido barrio de Guachupita. &nbsp;Partiendo de las teor\u00edas del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":658549,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19,16],"tags":[3825],"class_list":["post-658548","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mi-voz","category-opiniones","tag-fernando-a-de-leon"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/658548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=658548"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/658548\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":658550,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/658548\/revisions\/658550"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/658549"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=658548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=658548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=658548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}