{"id":657200,"date":"2025-12-28T00:26:31","date_gmt":"2025-12-28T04:26:31","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=657200"},"modified":"2025-12-28T00:28:37","modified_gmt":"2025-12-28T04:28:37","slug":"de-lilis-y-la-diplomacia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=657200","title":{"rendered":"De Lil\u00eds y la diplomacia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soci\u00f3logo \u2013 Comunicador Dominicano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:triffolio@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\" target=\"_blank\"><strong>triffolio@gmail.com<\/strong><\/a><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las intervenciones de los mandatarios en los asuntos inherentes a las relaciones binacionales obligan a actuar de manera cautelosa y guiados por lo que ordena el llamado Arte de la Prudencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin importar la naturaleza que motiva el problema a ser abordado, la realidad conduce a no olvidar la validez del manilo mandato popular que reza: \u201cv\u00edsteme despacio que tengo prisa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"900\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Ulises-Heureaux-Lilis.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-657202\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Ulises-Heureaux-Lilis.jpeg 700w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Ulises-Heureaux-Lilis-233x300.jpeg 233w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>General Ulises Heureaux<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo as\u00ed, da la impresi\u00f3n, sin obviar siempre la distancia del tiempo, su nivel de instrucci\u00f3n y su peculiar manera de comportarse, que el General Ulises Heureaux, evidenciaba en sus cotidianas determinaciones gubernamentales una original y extraordinaria habilidad para asumir algunas determinaciones de gobernanza, dignas de ser recordadas y en ocasiones, emuladas, en \u00e1nimo de evitar ruidosos resultados.<\/p>\n\n\n\n<p>Como una especie de invitaci\u00f3n a no olvidar parte del ayer, al tiempo que emular lo positivo, procedemos a reproducir, como testimonio de lo anteriormente resaltado, un reducido, sustancioso y llamativo fragmento de la obra titulada Del Ostracismo, Cosas de Lil\u00eds y Otras Cosas, recientemente reeditada por el Archivo General de la Naci\u00f3n, en donde el periodista, educador y pol\u00edtico V\u00edctor M. De Castro, describe una estampa donde el mandatario conocido popularmente como Lil\u00eds, proyecta una maestr\u00eda sorprendente al momento de evitar conflictos sociopol\u00edticos, nacionales e internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda el mencionado y aguerrido comunicador capitale\u00f1o, quien \u201d\u2026la mayor parte de su vida transcurri\u00f3 navegando en la pol\u00edtica y los restantes en el destierro, en el monte y en la c\u00e1rcel\u201d, el siguiente y curioso relato:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSimpatizada Lil\u00eds, incuestionablemente, con la causa de Cuba, cuando la heroica tierra de los Agramontes y Maceos forcejeaba por alcanzar su independencia y libre albedrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Presidente de la Rep\u00fablica como era, por aquel entonces, se ve\u00eda cohibido de hacer ni permitir manifestaciones o actuaciones p\u00fablicas a favor de la emancipaci\u00f3n cubana.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como para cohonestar las inclinaciones de su temperamento y de su raza, con su posici\u00f3n oficial, como jefe de un Estado neutral, produjo la frase aquella de \u201cCuba es mi novia, pero Espa\u00f1a es mi esposa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Acerc\u00f3se a \u00e9l, no obstante, un grupo de hombres distinguidos, fervorosos del santo ideal de patria libre, y bajo la mayor reserva solicit\u00f3 de Lil\u00eds una ayuda eficaz para la noble causa de Cuba, que languidece y est\u00e1 a punto de fracasar por falta de recursos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuenten con quinientos fusiles, cincuenta mil tiros y dos mil pesos -respondi\u00f3les Lil\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Satisfech\u00edsimos se despidieron los gallardos legionarios, y ya bajaban las escaleras, cuando escucharon la voz de Lil\u00eds que los llamaba:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;H\u00e1ganme el favor de volver ac\u00e1 y o\u00edganme: que el presidente de la Rep\u00fablica no sepa nada de la oferta que acaba de hacerles Ulises Heureaux, porque se lo tomar\u00e1 a mal si lo sabe.!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente, el General Heureaux, probablemente, sin ser un ducho en materia de asuntos diplom\u00e1ticos, proyectaba notaciones de un gobernante precavido en adoptar, sin olvidar las repercusiones, determinadas decisiones ante asuntos de relaciones internacionales, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Mostr\u00f3 tener la destreza y la sagacidad frente a las adversidades que generalmente emergen de las controversias diplom\u00e1ticas, aptitudes que, entre otras, hubiesen sido interesantes tener en consideraci\u00f3n el pa\u00eds del presente, previo a asumirse la cuestionable decisi\u00f3n gubernamental de permitir que fuerzas militares extranjeras utilicen espacios en dos aeropuertos dominicanos para intervenir en un conflicto pol\u00edtico y econ\u00f3mico con un hermano pa\u00eds suramericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal apreciaci\u00f3n luce v\u00e1lida al margen de que el General Ulises Heureaux sea considerado como un ente pol\u00edtico con una instrucci\u00f3n acad\u00e9mica no esmerada, a pesar de que dominaba bastante bien el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s y el espa\u00f1ol, algo que alcanz\u00f3 \u201cen el rudo batallar del destierro y en el roce constante con personas ilustradas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, esa realidad, tambi\u00e9n es de justicia tener en consideraci\u00f3n que, por algunas razones de connotaci\u00f3n especial, el Congreso Nacional, en 1893, confiri\u00f3 a Lil\u00eds el sonoro t\u00edtulo de Pacificador de la Patria.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale recordar que contrario al parecer de algunos de sus adversarios, lo cierto es que, el indomable Ulises Heureaux, inteligente, predominante, acucioso oportuno, discreto, esmerado, cruel y espl\u00e9ndido, adem\u00e1s de valiente en toda la extensi\u00f3n de la palabra y de un tacto exquisito y nada com\u00fan, como muy bien subraya el vers\u00e1til escritor V\u00edctor M. De Castro, en la publicaci\u00f3n en referencia, es un paradigma digno de la emulaci\u00f3n, guardando las peculiaridades de los tiempos, sus hechos y protagonistas, en el abordaje y la formulaci\u00f3n de propuestas de alternativas de soluci\u00f3n de diversos conflictos sociales y pol\u00edticos del presente y el porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, recordemos que la historia no lejana y algunas de las actuaciones del f\u00e9rreo gobernante puertoplate\u00f1o, cercano al fiero General Gregorio Luper\u00f3n, fuera de sobredimensionar a una figura connotada en importantes combates por la libertad y la independencia del pueblo dominicano, con extraordinario dominio en eso de \u201csaber nadar y guardar la ropa\u201d, logr\u00f3 dejar como ejemplo, para la postrimer\u00eda, genuinos legados testimoniales de un valor y trascendencia &nbsp;que no debemos mantenerlos introducidos en el saco del olvido.&nbsp;&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Cruz Triffolio<br>Santo Domingo Este, R.D.<br>Visite:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.conpuntoycoma.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.conpuntoycoma.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO Soci\u00f3logo \u2013 Comunicador Dominicano triffolio@gmail.com Las intervenciones de los mandatarios en los asuntos inherentes a las relaciones binacionales obligan a actuar de manera cautelosa y guiados por lo que ordena el llamado Arte de la Prudencia. 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