{"id":656401,"date":"2025-12-23T02:55:33","date_gmt":"2025-12-23T06:55:33","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=656401"},"modified":"2025-12-23T17:02:37","modified_gmt":"2025-12-23T21:02:37","slug":"un-tiempo-para-alojar-y-desalojar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=656401","title":{"rendered":"Un tiempo para alojar y desalojar"},"content":{"rendered":"\n<p>La navidad es un tiempo de expectativas y esperanzas; una oportunidad para reajustar las emociones y tomar la decisi\u00f3n valiente de enriquecer o empobrecer tu existencia; es tambi\u00e9n una \u00e9poca para alojar o desalojar cosas de la posada interior, si as\u00ed te lo propones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto,&nbsp;esta temporada trae consigo una serie de efectos en nuestras vidas que pueden ser tanto positivos como negativos, que van&nbsp;m\u00e1s all\u00e1 de las luces brillantes de colores, de las casas bien decoradas, de encuentros familiares, de&nbsp;muchos gastos, endeudamientos, de ruidos y felicitaciones por doquier, de calles entaponadas y degustaciones culinarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Es que la navidad posee un potencial dual interesante; por ser un catalizador impresionante y m\u00e1gico para el cambio positivo, la innovaci\u00f3n y el crecimiento, impulsando la superaci\u00f3n personal y la mejora continua desde la profundidad del alma. Sin embargo, tambi\u00e9n dependiendo de c\u00f3mo se asuma o decida vivir esta \u00e9poca, puede conllevar el riesgo de generar discordia, sufrimiento o lamentaciones, si no se maneja con prudencia, humildad y una perspectiva constructiva hacia la supremac\u00eda del bien.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cabe preguntarnos&nbsp;<a>\u00bfQu\u00e9 debemos desalojar de nuestras vidas en esta navidad? &nbsp;<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Existen personas que se sienten hundidas y p\u00e9rdidas en un laberinto existencial y no encuentran soluciones a sus problemas.&nbsp;Viven atrapadas en un mundo de apariencias y se dejan cautivar por la corriente del consumismo y la inmediatez: el aqu\u00ed, el ahora, lo f\u00e1cil y el camino m\u00e1s corto o buscar atajos para llegar a un fin. Entienden que la avaricia por el poder y el af\u00e1n desmedido por el dinero es el camino; pero resulta ser la desgracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, est\u00e1n dispuestos a cualquier cosa y ser protagonistas de cualquier esc\u00e1ndalo con tal de ser influencers o tener un poco de fama, de likes o ser \u00a8popular\u00a8. Esa b\u00fasqueda afanosa y desmedida lo explica muy bien San Juan Enrique Newman, cuando se refiere a un \u00eddolo con tanta vigencia en este tiempo:&nbsp;<strong>\u00a8<em>la notoriedad<\/em><\/strong><em>, el hecho de ser reconocido y de hacer ruido en el mundo; el cual ha llegado a ser considerada como un bien en s\u00ed mismo, un bien soberano, un objeto de verdadera veneraci\u00f3n\u00a8.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y esto dicho con anterioridad, impulsa a caer en el juego de la posfelicidad, una mutaci\u00f3n de la verdadera felicidad.<\/em>&nbsp;<em>El problema es que esta nueva concepci\u00f3n de la posfelicidad, como muy bien lo explica Jos\u00e9 Carlos Ruiz en su libro \u00a8Incompletos. Filosof\u00eda para un pensamiento elegante\u00a8, condena a la persona a la b\u00fasqueda constante de una felicidad que nunca podr\u00e1 darse en la individualidad narcisista &#8211; hedonista de quien se siente desligado de todo deber, y a la vez depende patol\u00f3gicamente de la opini\u00f3n de los dem\u00e1s. Porque la posfelicidad no permite una evaluaci\u00f3n en manos del propio sujeto, sino que necesita ser reconocida por la comunidad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para no divagar, respondiendo a la pregunta, para poder desalojar hay que combatir con todos esos sentimientos o comportamientos contrarios al verdadero sentido de la navidad, como el desaliento, el resentimiento, la depresi\u00f3n, el miedo, las dudas, el pesimismo, el des\u00e1nimo, entre otros; los cuales&nbsp;son tristes peregrinos que merodean y buscan hospedaje en nuestra casa interior; queriendo demostrar que la felicidad no existe.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed la conclusi\u00f3n que debemos arribar en esta navidad es trabajar el \u00a8yo\u00a8. Ese \u00a8yo\u00a8 que ve a los&nbsp;dem\u00e1s como planetas dando vueltas en torno a s\u00ed. Como dec\u00eda un soci\u00f3logo, todo lo que rodea a ese individuo es como si fueran pr\u00f3tesis. Vale en tanto en cuanto le ayuda. Cuando eso que le rodea no ayuda ni favorece el bienestar del \u201cyo\u201d, sencillamente lo tira.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, est\u00e1 en cada uno de nosotros aprovechar esta \u00e9poca para reflexionar y as\u00ed poder identificar en lo particular esas cosas negativas que debemos sacar de nuestro diario vivir;&nbsp;que este proceso sea realizado desde la honestidad y no desde la imposici\u00f3n.&nbsp; Si eso que est\u00e1s haciendo no resulta en beneficio directo y tangible de la calidad de tus relaciones con los dem\u00e1s; si esto lo haces solo para sentirte bien t\u00fa, eso no es correcto. Es tiempo de desalojar esa actitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Es bueno hacer una parada por un momento, es oportuno abrir espacio para ti y tu familia, los problemas no se van a ir, las preocupaciones all\u00ed seguir\u00e1n, pero por lo menos si te decides, recargar\u00e1s fuerzas para seguir adelante como peregrino de esperanza.&nbsp;Hay que recordar que&nbsp;\u201cLa esperanza no defrauda\u201d: no se trata de \u201cno hacer nada\u201d, es de ponerse en camino. Es tensi\u00f3n entre lo ya experimentado y lo que falta por recorrer.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 debemos alojar en nuestras vidas en esta navidad?&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para responder a esa pregunta, necesariamente debemos situarnos primero en el siguiente texto b\u00edblico:&nbsp;<strong>\u201cY mientras estaban all\u00ed le lleg\u00f3 el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primog\u00e9nito, lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales y lo acost\u00f3 en un pesebre, porque no ten\u00edan sitio en la posada.\u201d (Lc 2,6-7)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Impresionante leer como San Lucas describe el nacimiento de Jes\u00fas; nos mueve a imaginar cada situaci\u00f3n o escena que nos pudieran completar los hechos en perspectiva: el traj\u00edn del viaje, el sudor atiborrando los poros por tan larga traves\u00eda, el polvo del camino, el paso de una mujer embarazada, un peregrinaje muy agotador y para el colmo no encontrar alojamiento para descansar.<\/p>\n\n\n\n<p>Figurar como crec\u00eda en ese momento la incertidumbre, la angustia con cada portazo que recib\u00edan en Bel\u00e9n; ver en Jos\u00e9 y Mar\u00eda el cansancio agarrado de la mano con la perturbaci\u00f3n que se acrecentaba en cada instante; y entonces tuvieron que irse a un establo; aqu\u00ed cabe suponer el silencio de las \u00faltimas escenas del parto,&nbsp;el aroma no agradable de aquel lugar; sin embargo, el rey del universo nace entre los animales, porque en el pueblo de Bel\u00e9n, no hubo espacio para \u00c9l. A\u00fan as\u00ed, aquel lugar da acogida a la esperanza que no muere; se visti\u00f3 de hermosura divina y de grandeza en la humildad.<\/p>\n\n\n\n<p>Si regresamos a este tiempo, al ahora, al aqu\u00ed, luego de realizar ese ejercicio imaginativo; creemos que la respuesta de que debemos alojar o quien debemos alojar en nuestras vidas en esta navidad, est\u00e1 a nuestro alcance:&nbsp;<strong>Jes\u00fas, el que le da el verdadero sentido a la navidad.&nbsp;<\/strong>Solo basta en convertirnos en pesebres vac\u00edos puramente necesitados de darle a \u00c9l alojamiento y as\u00ed se nos instale dentro y llene nuestras carencias.&nbsp;Si Cristo nace en nuestros corazones; entonces nuestras vidas, tendr\u00e1 un nuevo comienzo. Hay que recordar que \u00c9l no despreci\u00f3 un establo ni un pesebre, tampoco va a despreciar nuestros corazones.<\/p>\n\n\n\n<p>San Agust\u00edn nos comparte una frase oportuna para alojar al Ni\u00f1o Jes\u00fas:&nbsp;<strong>\u00abDebes vaciarte de aquello con lo que est\u00e1s lleno, para que puedas ser llenado de aquello de lo que est\u00e1s vac\u00edo\u00bb.&nbsp;<\/strong>A veces nos llenamos de tanto y lo m\u00e1s importante se queda fuera. Navidad es tiempo para abrir espacio para lo m\u00e1s importante y tiene mucho que ver con aprender a estar y vivir juntos en la solidaridad, abnegaci\u00f3n y la participaci\u00f3n en causas mayores m\u00e1s all\u00e1 de nuestro mundillo ego\u00edsta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para alojar el amor y la plenitud de Dios, primero debemos despojarnos de las cosas banales y vac\u00edas que nos convierten en vertederos acumuladores o zombies vivientes y as\u00ed abrir espacio para que Dios llene nuestro coraz\u00f3n inquieto con su verdadera alegr\u00eda, gracia y prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ANGEL GOMERA&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abogado<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo de Guzm\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:angelgomera@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">angelgomera@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La navidad es un tiempo de expectativas y esperanzas; una oportunidad para reajustar las emociones y tomar la decisi\u00f3n valiente de enriquecer o empobrecer tu existencia; es tambi\u00e9n una \u00e9poca para alojar o desalojar cosas de la posada interior, si as\u00ed te lo propones. 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