{"id":654664,"date":"2025-12-14T02:52:21","date_gmt":"2025-12-14T06:52:21","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=654664"},"modified":"2025-12-14T21:29:01","modified_gmt":"2025-12-15T01:29:01","slug":"algo-mas-que-palabras-124","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=654664","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>AVIVEMOS LAS AUT\u00c9NTICAS LUCES;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LAS DEL CORAZ\u00d3N, PARA FRATERNIZARNOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;<em>\u201cHay que empezar a cuestionar los relatos que nos deshumanizan y sustituirlos por historias de apoyo y protecci\u00f3n. La situaci\u00f3n injusta nos llama a no quedar pasivos, a tomar voz y a ponerse en acci\u00f3n. Indudablemente, en el contexto de la globalizaci\u00f3n y ante el desaf\u00edo de la creciente desigualdad, el fortalecimiento de la solidaridad es indispensable\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">corcoba@telefonica.net<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es tiempo de convocatorias, de llamadas a redescubrir el sentido y el gusto a reunirse, de hacer familia, que es donde podemos aprender el secreto del verdadero gozo, que tampoco consiste en tener muchas cosas, sino en sentirnos acompa\u00f1ados entre s\u00ed. Hoy m\u00e1s que nunca necesitamos abrir las puertas del coraz\u00f3n; m\u00e1xime en una \u00e9poca sobrecargada de conflictos, cat\u00e1strofes clim\u00e1ticas y presiones econ\u00f3micas, que empujan a millones de gentes a dejar sus hogares en busca de seguridad o, simplemente, de oportunidades. Avivemos las aut\u00e9nticas luces del alma, que son las que nos hermanan, para percibir que s\u00f3lo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo. Hagamos de la vida un bel\u00e9n de esperanza. Juntos, paso a paso y en di\u00e1logo permanente, reconstruiremos un mundo m\u00e1s fraterno y seguro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mantener un esp\u00edritu cerrado es el peor de los encierros; precisamos la sinton\u00eda de latidos en comuni\u00f3n vibrante, para armonizar lenguajes y sentimientos. Quiz\u00e1s tengamos que volvernos ni\u00f1os, para adentrarnos en el sue\u00f1o de un nuevo despertar y no en la noche oscura de la desesperaci\u00f3n. Cuidado con este instante, no vayamos a confundirnos; y optemos por la v\u00eda del placer a toda costa, sustentada en el uso de adicciones como fuga, como refugio en para\u00edsos mortecinos, que luego resultan del todo destructores. Sigamos los pasos de esas personas que cultivan el br\u00edo donante, que viven diariamente en contacto con la miseria y con la degradaci\u00f3n humana; su fibra&nbsp; experiment\u00f3 la prueba de la noche oscura y, sin embargo, saben ofrecer la sonrisa de la Navidad y no las l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A un gran abrazo sincero, vertido a golpe de pulsaci\u00f3n interna, ninguna ingratitud lo desprecia y tampoco ninguna indiferencia lo abandona. La alegr\u00eda de las entretelas humanas es el idioma universal, a cultivar por todos, y m\u00e1s en este per\u00edodo de renovaci\u00f3n, agradecimiento y reconciliaci\u00f3n, en el que tan s\u00f3lo se requiere sensibilidad para percatarlo y autenticidad para vivirlo. No desaprovechemos el soplo de la inocencia que todos llevamos consigo, dando el justo valor a las cosas, para fijar la mirada interior en el verso que conjugamos, como s\u00edstole de verbo que somos. En consecuencia, estemos vigilantes a todas las invitaciones; de hecho, si perseveramos velando en poes\u00eda como poetas en guardia, nuestros olfatos ser\u00e1n capaces de discernir se\u00f1ales, cultivando poemas y no penas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin duda, no hay mejor inspiraci\u00f3n que la que sale de las entra\u00f1as de uno mismo, que es donde germina el sentido responsable de una relaci\u00f3n imperecedera, m\u00e1s m\u00edstica que mundana. Ser\u00e1 un buen objetivo para humanizarse. Desde luego, hay que empezar a cuestionar los relatos que nos deshumanizan y sustituirlos por historias de apoyo y protecci\u00f3n. La situaci\u00f3n injusta nos llama a no quedar pasivos, a tomar voz y a ponerse en acci\u00f3n. Indudablemente, en el contexto de la globalizaci\u00f3n y ante el desaf\u00edo de la creciente desigualdad, el fortalecimiento de la solidaridad es indispensable. Hay que situar en el centro a la persona y al planeta, dar savia real a los derechos humanos y respaldar una alianza mundial, decidida a ayudar, sin inter\u00e9s alguno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jam\u00e1s flaqueemos en nuestra alegre misi\u00f3n. Celebremos con j\u00fabilo nuestra unidad en la diversidad, atendi\u00e9ndonos y entendi\u00e9ndonos, al menos para superar la pobreza, el hambre y las enfermedades. Interrogu\u00e9monos, entonces, para un nuevo renacer. Se me ocurre pensar que podr\u00edamos comenzar por bajarnos del pedestal para ir al orden de la est\u00e9tica; con una disposici\u00f3n generosa de ver m\u00e1s all\u00e1 de lo que ven los ojos materiales, venciendo el individualismo, ya que todo cuanto hay en el universo est\u00e1 interrelacionado, tambi\u00e9n los lamentos de la gente que sufre. Ojal\u00e1 seamos m\u00e1s pulso que pausa, sobre todo para curar heridas y dar calor, cercan\u00eda y proximidad. S\u00ed el deleite germina del donarse, de ning\u00fan modo del dominio, somet\u00e1monos; seamos servidores de rosas y no de espinas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>14 de diciembre de 2025.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AVIVEMOS LAS AUT\u00c9NTICAS LUCES; LAS DEL CORAZ\u00d3N, PARA FRATERNIZARNOS &nbsp;\u201cHay que empezar a cuestionar los relatos que nos deshumanizan y sustituirlos por historias de apoyo y protecci\u00f3n. La situaci\u00f3n injusta nos llama a no quedar pasivos, a tomar voz y a ponerse en acci\u00f3n. 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