{"id":646737,"date":"2025-11-01T03:38:55","date_gmt":"2025-11-01T07:38:55","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=646737"},"modified":"2025-11-01T03:39:03","modified_gmt":"2025-11-01T07:39:03","slug":"la-isla-de-la-tortuga-en-el-pasado-dominicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=646737","title":{"rendered":"La Isla de la Tortuga en el pasado dominicano"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles<\/p>\n\n\n\n<p>Para atajar, en lo que se pueda, la desmemoria que abunda entre nosotros se\u00f1alo que en el pasado se produjeron hechos importantes que vincularon para mal la isla de la Tortuga y el territorio dominicano. Eso se ha encubierto con mentiras y medias verdades.<\/p>\n\n\n\n<p>Los comienzos de la Tortuga como madriguera de piratas se remonta a principios del siglo XVII, cuando mediante C\u00e9dula Real del 6 de agosto de 1603 el rey de Espa\u00f1a, Felipe III, le orden\u00f3 al gobernador de la colonia La Espa\u00f1ola Antonio de Osorio Villegas que destruyera varios pueblos (Montecristi, Puerto Plata y otros) situados en la franja norte de lo que hoy es la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una decisi\u00f3n sin sentido que tuvo la oposici\u00f3n de muchos, especialmente del l\u00facido arzobispo e historiador Agust\u00edn D\u00e1vila Padilla, quien antes de morir en el 1604 predijo, con significativa carga de valor hist\u00f3rico, que ese nefasto hecho traer\u00eda miseria y grandes males al pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el auge mayor de la fatalidad hist\u00f3rica de dicha isla comenz\u00f3 a partir del 1630, cuando se refugiaron en ella no pocos franceses, ingleses y neerlandeses expulsados por los espa\u00f1oles de varias islas y atolones del Caribe oriental. Desde entonces sirvi\u00f3 de cuartel general y plaza comercial de corsarios, piratas, bucaneros y mangantes de toda laya que trapicheaban, practicaban el estraperlo, hac\u00edan abigeato y comet\u00edan diversos otros delitos y cr\u00edmenes en esta zona del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor v\u00edctima de lo que se originaba en la Tortuga era el lado oriental de La Espa\u00f1ola, cuyos moradores ya ten\u00edan el gentilicio de dominicanos, conforme se comprueba en documentos que datan del a\u00f1o 1621.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los mayores verdugos de ese pueblo dominicano (que ya no se sent\u00eda ni pensaba como espa\u00f1ol) fue el gobernador (1665-1675) de la susodicha isla, el franc\u00e9s Bertrand d\u2019 Ogeron.<\/p>\n\n\n\n<p>La Tortuga, con unos 180 kil\u00f3metros de superficie y situada a 20 kil\u00f3metros al norte de Hait\u00ed, tuvo durante varios siglos una floresta espesa, aunque desde hace largo tiempo es un secadal. Seg\u00fan relato del sacerdote y cronista espa\u00f1ol Juan de Castellanos (avalado luego por el jesuita franc\u00e9s Pierre de Charlevoix), fue una de las llamadas por los conquistadores espa\u00f1oles \u201cislas in\u00fatiles\u201d del arco antillano.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el jurista e historiador M\u00e9d\u00e9ric Moreau de Saint-M\u00e9ry (nacido en Martinica, un&nbsp; territorio franc\u00e9s de ultramar) la ensalz\u00f3 como una cuna y dijo de ella: \u201cTe saludo, oh Roca, donde los destinos de Santo Domingo fueron agitados durante tanto tiempo\u2026\u201d (Descripci\u00f3n topogr\u00e1fica\u2026Tomo I. Editora Centenario, 2017.P.645).<\/p>\n\n\n\n<p>Por su lado el periodista y diplom\u00e1tico navarro Manuel Aznar Zubigaray escribi\u00f3 de la Tortuga que en sus acantilados los vientos antillanos \u201cpierden transparencia\u201d y que el mar que le rodea \u201cse enturbia y oscurece misteriosamente\u201d. (Conferencia.22-2-1950-Madrid). Vale recordar que ese autor fue embajador de Espa\u00f1a en la Rep\u00fablica Dominicana (1948-1952), y entre sus obras hay una en tres vol\u00famenes muy parcializada titulada Historia Militar de la Guerra de Espa\u00f1a, en la que se impuso su admirado Franco.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos de los m\u00e1s siniestros sujetos que pasaron por aquella desdichada isla fueron el filibustero Henry John Morgan y el corsario Francis Drake. Este \u00faltimo fue el que al frente de una armada inglesa saque\u00f3 la ciudad de Santo Domingo del 10 de enero al 10 de febrero de 1586.<\/p>\n\n\n\n<p>Partes de las atrocidades ocurridas en aquel nefasto mes en la hoy capital dominicana quedaron anotadas as\u00ed: \u201csalt\u00f3 a tierra, entraron a la ciudad, quemaron dos tercios de las casas y edificios, y las iglesias y conventos\u2026esta isla es su lonja, donde tratan y negocian sus maldades; su bodega y su despensa\u2026\u201d (Informe dirigido al rey de Espa\u00f1a por los can\u00f3nigos Crist\u00f3bal de Llerena, Lebr\u00f3n Qui\u00f1ones y Luis de Morales).<\/p>\n\n\n\n<p>El novelista e historiador Ram\u00f3n Marrero Aristy (hig\u00fceyano nacido en la entonces secci\u00f3n San Rafael del Yuma), en su obra titulada \u201cLa Rep\u00fablica Dominicana: Origen y destino del pueblo cristiano m\u00e1s antiguo de Am\u00e9rica\u201d, describe a la Tortuga como uno de los lugares escogidos por el pol\u00edtico y&nbsp; cardenal Richelieu (actuando a nombre del rey franc\u00e9s Luis XIII) para ordenar actos de vandalismo en lo que ahora es la tierra dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro autor dominicano se refiere a la citada isla as\u00ed: \u201cLa Tortuga jug\u00f3 un papel muy importante en la historia de todo el Caribe. En su diminuto per\u00edmetro lucharon a muerte los poder\u00edos imperiales; por ah\u00ed pas\u00f3 durante medio siglo la frontera imperial\u2026Francia usaba a los piratas de la Tortuga en su pol\u00edtica expansiva en el Caribe\u2026\u201d (Obras completas. Juan Bosch. Tomo XIII.Pp.43 y 359. Impresora Serigraf, 2009).<\/p>\n\n\n\n<p>Al abordar brevemente la historia de la Tortuga se\u00f1alo que el historiador naval ingl\u00e9s Dudley Poe, en la biograf\u00eda que escribi\u00f3 del pirata Harry Morgan, describe con detalles que el dictador de Inglaterra Oliver Cromwell contrat\u00f3 a piratas y bucaneros que operaban en esa isla para que trabajaran a su servicio en Jamaica, tierra de la cual se apropi\u00f3 luego de que sus subalternos, el almirante William Penn y el general Robert Venables, fueron derrotados en la ciudad de Santo Domingo y sus contornos, por criollos dominicanos y espa\u00f1oles, en la semana del 23 al 30 de abril de&nbsp; 1605.<\/p>\n\n\n\n<p>El jurista e historiador Manuel Arturo Pe\u00f1a Batlle emiti\u00f3 un juicio de gran calado sobre acciones siniestras que partieron de la isla Tortuga y que produjeron calamidades a los seres humanos que hace varios siglos habitaban el territorio nacional. Su tesis conclusiva al respecto me permite reafirmar que nuestra historia est\u00e1 jalonada por sorprendentes altibajos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed opin\u00f3 el referido pensador dominicano: \u201cEspa\u00f1a, bajo la triste directiva del \u00faltimo de los Austrias, el inepto Carlos II, atravesaba un triste per\u00edodo de postraci\u00f3n, mientras la Francia de Luis XIV llegaba a la cumbre de su poder\u00edo y de su influencia. Era dif\u00edcil luchar contra las fuerzas preponderantes de la gran naci\u00f3n\u2026\u201d (La isla de la Tortuga. MAPB. Editora de Santo Domingo, 1974.P.253).<\/p>\n\n\n\n<p>Pe\u00f1a Batlle resumi\u00f3 el final de la varias veces mencionada isla como lo que antes fue: \u201cLa Tortuga muri\u00f3 con la agitada centuria que la vio surgir al mundo inmaterial de la Historia. En 1701 ya estaba totalmente despoblada y sin vida ninguna de relaci\u00f3n con el resto de la colonia. La obra de aniquilamiento la comenz\u00f3 De Cussy y la termin\u00f3 Du Casse en 1694\u2026\u201d (Ib\u00eddem.P265).<\/p>\n\n\n\n<p>Es oportuno se\u00f1alar aqu\u00ed que el referido Pierre-Paul Tarin De Cussy, y m\u00e1s de 300 filibusteros que lo segu\u00edan, murieron en la batalla de La Limonada, librada el 21 de enero de 1691 en la sabana que lleva ese nombre, en la zona de Cabo Haitiano. Parte de la tradici\u00f3n hist\u00f3rica se\u00f1ala que fueron los lanceros hig\u00fceyanos y seibanos los que eliminaron al nombrado gobernador de la Tortuga y sus secuaces.<\/p>\n\n\n\n<p>Un historiador haitiano, impulsado por la realidad inobjetable del pasado, escribi\u00f3 que: \u201c\u2026rateros del mar, que comet\u00edan sus saqueos en el continente dominado por Espa\u00f1a, utilizaban como base para sus correr\u00edas depredatorias la peque\u00f1a isla de Tortuga (La Tortue), situada frente a la costa norte de Hait\u00ed\u2026\u201d El mismo autor refiri\u00f3 que esos sujetos \u201c\u2026a menudo desembarcaban en\u2026Santo Domingo, a la saz\u00f3n casi desierta, para cazar ganado salvaje\u2026apresur\u00e1ndose seguidamente a volver a Tortuga para resguardarse\u201d. (El pueblo haitiano. SDB. Editora Corripio, edici\u00f3n 1986. P.26. James G. Leyburn).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior es una prueba m\u00e1s de que las caletas, ensenadas, riberas y tierra adentro de la Tortuga eran los refugios predilectos de todos los salteadores que durante mucho tiempo pulularon por el mar Caribe, desde el golfo de M\u00e9xico y los cayos de la Florida hasta el golfo de Maracaibo o Coquivacoa, en el occidente de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, esos malhechores tambi\u00e9n utilizaban la Tortuga como punto de despegue para asaltar, mar adentro, a los galeones espa\u00f1oles que iban rumbo a Espa\u00f1a con sus bodegas cargadas del expolio de las riquezas de las colonias que ese imperio ten\u00eda en diversos lugares de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Te\u00f3filo Lappot <a href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles Para atajar, en lo que se pueda, la desmemoria que abunda entre nosotros se\u00f1alo que en el pasado se produjeron hechos importantes que vincularon para mal la isla de la Tortuga y el territorio dominicano. 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