{"id":637894,"date":"2025-09-13T00:10:49","date_gmt":"2025-09-13T04:10:49","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=637894"},"modified":"2025-09-13T00:10:56","modified_gmt":"2025-09-13T04:10:56","slug":"walcott-y-perse-dos-caribenos-nobel-de-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=637894","title":{"rendered":"Walcott y Perse: Dos Caribe\u00f1os Nobel de Literatura"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Te\u00f3filo Lappot Robles<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los pueblos del Caribe insular han sido una mezcla de personas provenientes de diferentes continentes, desde el siglo XV hasta el presente. Ese fen\u00f3meno de integraci\u00f3n humana es a lo que algunos antrop\u00f3logos y soci\u00f3logos definen como \u201cmelting pot\u201d, vale decir un crisol de razas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esa realidad poblacional, que a veces ha tenido un predominio&nbsp; segregacionista y en ocasiones un empuje social asimilacionista, ha creado una fusi\u00f3n de culturas cuyo resultado ha sido un archipi\u00e9lago con caracter\u00edsticas \u00fanicas en la tierra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ese mestizaje, m\u00e1s cultural que \u00e9tnico, desborda el marco de la visi\u00f3n filos\u00f3fica que en el pasado desarrollaron en Europa figuras como&nbsp; Marx,&nbsp; Toynbee, Kant, Hegel y otros. No pod\u00eda ser de otra manera porque una de las singularidades concretas de las Antillas Menores es el hecho de que varios escritores nacidos all\u00ed han obtenido el famoso premio Nobel de Literatura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumiendo las reflexiones del escritor colombiano Germ\u00e1n Arciniega, en su ensayo sobre la poes\u00eda como parte de la historia de Am\u00e9rica, coincido con \u00e9l en aquello de que cuando los poetas escriben de los saltos de la historia \u201cdespiertan al mismo tiempo la grandeza pasada&nbsp; y alimentan las esperanzas del porvenir\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En esta parte del mundo cuando ha cuajado la libertad ha sido no s\u00f3lo por razones b\u00e9licas, sino tambi\u00e9n \u201cal impulso de discursos l\u00edricos\u201d. Esa verdad con categor\u00eda de axioma no ha sido ajena a los territorios insulares m\u00e1s peque\u00f1os del mar Caribe y por ello son canteras de escritores de gran val\u00eda a nivel mundial, como es el caso de los dos premios Nobel de Literatura comentados en esta cr\u00f3nica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Derek Walcott<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Derek Alton Walcott, el ilustre santalucense que puso su peque\u00f1a y accidentada tierra en el mapa de las letras grandes de la cultura, est\u00e1 sentado por derecho propio en un lugar privilegiado en el trono de las letras caribe\u00f1as y universales, por la calidad de su poes\u00eda en la que el numen y el estro&nbsp; alcanzaron niveles elevados. As\u00ed como por el potente mensaje social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico que dej\u00f3 en sus dramas, muchos de los cuales escribi\u00f3 y puso en escena cuando residi\u00f3 en la isla de Trinidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Naci\u00f3 el 23 de febrero de 1930 en Castries, la pintoresca capital de la hermosa y monta\u00f1osa isla de Santa Luc\u00eda, en pleno coraz\u00f3n del mar Caribe, desde donde emigr\u00f3 siendo joven pero con la cual mantuvo una relaci\u00f3n permanente a trav\u00e9s de su producci\u00f3n po\u00e9tica y dram\u00e1tica. Por el conjunto de su obra de gran sustancia inspiradora (m\u00e1s de quince libros de poes\u00eda y m\u00e1s de veinte dramas) se le otorg\u00f3&nbsp; en el 1992 el Premio Nobel de Literatura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La cercan\u00eda espiritual con su tierra fue uno de sus signos de identidad, sin importar que vivi\u00f3 m\u00e1s fuera que en ella. Por ejemplo, sobre los pescadores que arribaban (y lo siguen haciendo hoy) al peque\u00f1o puerto de su ciudad natal, luego de faenar en las aguas caribe\u00f1as, escribi\u00f3 as\u00ed: \u201cLos pescadores que al crep\u00fasculo reman hacia casa no son conscientes del silencio que atraviesan\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando un fuego provoc\u00f3 la muerte de la ciudad de Castries escribi\u00f3 uno de sus poemas m\u00e1s famosos. En el cual cincela versos de largo aliento emocional, uniendo desolaci\u00f3n y esperanza.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;Entre otras verdades se\u00f1ala en dicho texto lo siguiente: \u201cJunto al mar humeante, donde Cristo camin\u00f3, pregunt\u00e9 \u00bfpor qu\u00e9 debe un hombre encerar l\u00e1grimas, cuando su mundo de madera se derrumba? En la ciudad, las hojas eran papel, pero las colinas eran un reba\u00f1o de creencias; para un ni\u00f1o que camin\u00f3 todo el d\u00eda, cada hoja era un aliento verde\u201d. (\u201cA city\u2019s death by fire\u201d).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En su famoso poema \u00e9pico Omeros, publicado en el 1990, conjug\u00f3 con maestr\u00eda el ethos cultural y \u00e9tnico del Caribe insular. Fue uno de los ejes fundamentales que validaron su sobrada calidad para merecer dos a\u00f1os despu\u00e9s el Premio Nobel de Literatura.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En Omeros dice con propiedad irrebatible que: \u201cEl Caribe no es un idilio\u2026Sus campesinos y pescadores no est\u00e1n all\u00ed para ser amados, ni siquiera para ser fotografiados, son \u00e1rboles que sudan y cuya corteza est\u00e1 cubierta por una pel\u00edcula de sal\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En realidad su fama comenz\u00f3 mucho antes, con su primer poemario, escrito en el 1962, que titul\u00f3 \u201cUna noche verde\u201d. En ese ramillete de poemas Derek Walcott ya dejaba claramente evidenciado ante sus lectores que viv\u00eda un conflicto interno por las dos mitades en que se divid\u00edan sus formaciones culturales caribe\u00f1a y europea.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El tambi\u00e9n Premio Nobel de Literatura ((1987) Joseph Brodsky se refiri\u00f3 a la escritura de Walcott como de \u201cl\u00edneas palpitantes e implacables\u201d, concluyendo que era \u201cun archipi\u00e9lago de poemas\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al escudri\u00f1ar en sus poemarios se nota que en ocasiones su pensamiento se acercaba al gran poeta rom\u00e1ntico ingl\u00e9s del siglo XIX John Keats y en ocasiones se capta que su admiraci\u00f3n se inclinaba al poeta y humanista estadounidense Walt Whitman, calificado como \u201cel primer poeta de la democracia estadounidense\u201d, y autor&nbsp; de obras fundamentales de la literatura universal, entre ellas el inigualable&nbsp; poemario titulado \u201cHojas de Hierba\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Walcott no s\u00f3lo fue poeta y dramaturgo. Tambi\u00e9n se le reconoce su condici\u00f3n de afamado profesor de literatura inglesa que ejerci\u00f3 como docente en prestigiosos centros acad\u00e9micos como la Universidad de Harvard, en EE.UU., la Universidad de Essex en Inglaterra, la Universidad de Alberta, situada en la ciudad de&nbsp; Edmonton, Canad\u00e1 y otras.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el&nbsp; 2008 visit\u00f3 la Rep\u00fablica Dominicana como invitado de honor a la feria del libro de ese a\u00f1o, ocasi\u00f3n en que pronunci\u00f3 un discurso y concedi\u00f3 entrevistas que recogieron su pensamiento sobre las dificultades de los escritores caribe\u00f1os para colocar sus libros en la parrilla de salida de las grandes editoriales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saint John Perse<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saint John Perse fue un poeta, diplom\u00e1tico, abogado, m\u00e9dico, ge\u00f3logo y bot\u00e1nico que naci\u00f3 el 31 de mayo de 1887 en la isla caribe\u00f1a de Guadalupe, en el seno de una familia francesa due\u00f1a de grandes haciendas de ca\u00f1a de az\u00facar y caf\u00e9 y comerciantes dedicados a la exportaci\u00f3n de diversos productos.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tuvo el privilegio hist\u00f3rico de ser el primer caribe\u00f1o en recibir el m\u00e1ximo galard\u00f3n de las letras universales, cuando en el 1960 le otorgaron el Premio Nobel de Literatura. En su a\u00f1orada Guadalupe figura en el primer escal\u00f3n de las glorias literarias.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gran parte de&nbsp; su obra, pero especialmente su poemario titulado \u201cAn\u00e1basis\u201d, constituyen una base s\u00f3lida para calificar la gran calidad de poeta que fue Perse.&nbsp; En la secci\u00f3n de comentarios sobre poes\u00eda de la colecci\u00f3n titulada&nbsp; \u201cObras y Apuntes\u201d, (edici\u00f3n del 2008) del cr\u00edtico literario dominicano Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a hay largos p\u00e1rrafos de an\u00e1lisis rigurosos sobre los trabajos po\u00e9ticos de ese famoso guadalupe\u00f1o de sangre francesa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aunque vivi\u00f3 m\u00e1s fuera que en su propia tierra de nacimiento (sali\u00f3 de all\u00ed a los 12 a\u00f1os de edad) no rompi\u00f3 sus v\u00ednculos con su peque\u00f1o archipi\u00e9lago guadalupe\u00f1o, como se comprueba en las piezas que hacen de su poemario titulado \u201cExilio\u201d una amalgama de sentimientos que reflejan de cara al exterior su ser m\u00e1s \u00edntimo.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En&nbsp; Pointe-A Pitre, la peque\u00f1a urbe que resume el pasado y el presente de Guadalupe, hay un museo, una avenida, una escuela y otras cosas que mantienen all\u00ed un recuerdo permanente de esa personalidad que hasta su muerte (ocurrida el 20 de septiembre de 1975) siempre estuvo contacto con el lugar donde lleg\u00f3 al mundo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Recordando su ni\u00f1ez en Guadalupe escribi\u00f3 un poema se\u00f1alando que: \u201cMi ni\u00f1era era mestiza y ol\u00eda a ricino\/siempre vi que hab\u00eda perlas de sudor brillante sobre su frente\/en el contorno de sus ojos, y su boca tambi\u00e9n, ten\u00eda el sabor de las pomarrosas, en el r\u00edo, antes del medio d\u00eda\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En otros de sus textos sobre sus recuerdos de su tierra de nacimiento escribi\u00f3 que su casa era una \u201c\u2026alta mansi\u00f3n de madera\u201d y al evocar a los que en ella trabajaban en labores dom\u00e9sticas dijo que ten\u00edan \u201c\u2026rostros informes, color de papaya y de fastidio, que se manten\u00edan detr\u00e1s de nuestros asientos como astros muertos.\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En gran parte de su obra se observa lo que el humanista dominicano Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a explic\u00f3 al hablar sobre la gram\u00e1tica en general: \u201c\u2026El lenguaje no es un fen\u00f3meno meramente l\u00f3gico, meramente intelectual, sino fruto del esp\u00edritu humano en su totalidad\u2026en la plenitud de sus actividades sociales\u2026\u201d (Estudios ling\u00fc\u00edsticos y filol\u00f3gicos. Obras Completas. Tomo IV.P 108.Editora Universal, Sto.Dgo., 2003).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Teofilo Lappot <a href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles Los pueblos del Caribe insular han sido una mezcla de personas provenientes de diferentes continentes, desde el siglo XV hasta el presente. Ese fen\u00f3meno de integraci\u00f3n humana es a lo que algunos antrop\u00f3logos y soci\u00f3logos definen como \u201cmelting pot\u201d, vale decir un crisol de razas. 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