{"id":635826,"date":"2025-09-02T13:00:39","date_gmt":"2025-09-02T17:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=635826"},"modified":"2025-09-02T13:03:49","modified_gmt":"2025-09-02T17:03:49","slug":"el-merengue-se-bailo-descalzo-y-con-machete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=635826","title":{"rendered":"\u00bfEl Merengue se bail\u00f3 descalzo y con machete..?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Juan Cruz Triffolio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soci\u00f3logo \u2013 Comunicador Domincano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:triffolio@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>triffolio@gmail.com<\/strong><\/a><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tan pronto como nos adentramos al conocimiento del discurso de algunos de los estudiosos del proceso hist\u00f3rico, que hasta el momento ha acompa\u00f1ado al merengue, surge de manera imprevista el registro de una serie de episodios que no por ser curiosos dejan de constituirse en interesantes y hasta promotores de la fascinaci\u00f3n frente a la expresi\u00f3n musical aludida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace alg\u00fan tiempo, leyendo el&nbsp;<strong>peri\u00f3dico El Mundo<\/strong>, publicado en&nbsp;<strong>Colombia,<\/strong>&nbsp;gracias al env\u00edo realizado por&nbsp;<strong>Fernando Echavarr\u00eda (EPD),&nbsp;<\/strong>encontramos un extenso art\u00edculo titulado&nbsp;<strong>\u201cLa Eclosi\u00f3n del Merengue\u201d<\/strong>, mediante el cual nos enteramos de que la imagen frecuentemente vendida, donde aparece el campesino dominicano bailando merengue, descalzo, con sombrero y con arma blanca al cinto, representa una may\u00fascula falsedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La afirmaci\u00f3n es sustentada por&nbsp;<strong>Sergio Santana<\/strong>, miembro del&nbsp;<strong>Instituto Colombiano Benny Mor\u00e9<\/strong>, quien en una parte de su brillante exposici\u00f3n period\u00edstica manifiesta:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa representaci\u00f3n gr\u00e1fica para fines tur\u00edsticos del campesino bailando el Merengue, descalzo, con machete a la cintura y sombrero puesto, es falsa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Agrega, como razones justificativas, que \u201cEn las enramadas (\u201cenram\u00e1\u201d), boh\u00edos con piso de superficie \u00e1spera, el Merengue se bailaba sin levantar los pies del suelo. De haber sido descalzos, muchos se hubieran lacerado las plantas de los pies. Las mujeres iban con zapatos de tac\u00f3n y los hombres con zapatos o alpargatas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Consultado sobre el particular,&nbsp;<strong>el folklorista<\/strong>&nbsp;<strong>Fradique Lizardo (EPD)<\/strong>, se declar\u00f3 de acuerdo con lo argumentado por Sergio Santana, en el&nbsp;<strong>prestigioso semanario colombiano<\/strong>, puesto en que estudios realizados por el investigador dominicano, en algunas regiones del pa\u00eds, ha podido constatar realidades que testifican tal aseveraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo primero a tener en consideraci\u00f3n en este aspecto es que el merengue es un baile de pies y no de caderas como a veces quiere ofertar. As\u00ed como, no debe dejarse a un lado el que en las enramadas higi\u00e9nicas, luego de ser apisonado el piso, \u00e9ste se barr\u00eda y luego se le lanzaba arena. Imag\u00ednense lo que hab\u00eda de suceder si el merengue hubiese sido bailado descalzo; de seguro que hasta candela sacar\u00edan los pies\u201d, puntualiz\u00f3 el maestro Lizardo con su peculiar parsimonia.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al momento y la vestimenta que utilizaban los asiduos bailadores del merengue, principalmente en la zona Norte de la Rep\u00fablica Dominicana, el&nbsp;<strong>maestro Rafael Solano<\/strong>, en su obra&nbsp;<strong>\u201cDos Siglos: M\u00fasica y M\u00fasicos del Merengue\u201d<\/strong>, es preciso y sustancioso cuando expresa que \u201cLos campesinos cibae\u00f1os asist\u00edan a sus bailes dominicales de enramada, despu\u00e9s de haber presenciado sus peleas de gallos; iban vestidos con sus mejores galas, las mujeres con zapatos de tac\u00f3n bajo y los hombres con zapatos o alpargatas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El reputado m\u00fasico y compositor dominicano destaca de inmediato, c\u00f3mo discurr\u00eda el encuentro festivo cuando, utilizando pocas palabras, subraya: \u201cEstas fiestas duraban largas horas, se bailaba el repertorio de las danzas nativas, especialmente el merengue, y se escanciaba con prodigalidad el ron o aguardiente criollo; a menudo, terminaban a trompadas limpias\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la denominaci\u00f3n dada al conjunto musical que animaba la fiesta, precisa, que en los umbrales del Siglo XX empez\u00f3 a recibir el no de&nbsp;<strong>\u201cPerico Ripiao\u201d,<\/strong>&nbsp;al tiempo que refiere que fueron&nbsp;<strong>Manuel Marino Mini\u00f1o y Julio C\u00e9sar Paulino<\/strong>&nbsp;los primeros en traer a colaci\u00f3n la historia sobre el mencionado calificativo, presentado ambos versiones que s\u00f3lo difieren en sutilezas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mini\u00f1o,<\/strong>&nbsp;tomando en cuenta a&nbsp;<strong>don Agust\u00edn \u2013Tin\u2013 Pichardo<\/strong>&nbsp;como informante, residente en&nbsp;<strong>La Canela, Santiago de los Caballeros<\/strong>&nbsp;y compa\u00f1ero de infortunios del inolvidable&nbsp;<strong>\u00d1ico Lora<\/strong>, expone: \u00abCuando en 1932 aproximadamente, el merengue, con su acompa\u00f1amiento original, penetra en la ciudad de Santiago de los Caballeros, lo hace a trav\u00e9s de los estratos sociales m\u00e1s populares, en el barrio llamado \u00abLa Joya\u00bb (La Hoya), en un prost\u00edbulo, sito en la calle Independencia, frente al Matadero de esa \u00e9poca. Este lugar se llamaba el \u00abPerico Ripiao\u00bb, t\u00e9rmino que equival\u00eda en el lenguaje popular, a \u00abripiar a un perico\u00bb l\u00e9ase \u00abcohabitar con una prostituta\u00bb. Este local ten\u00eda piso de tierra, por este motivo, tiempo m\u00e1s tarde le llamaron el Polvazo. Pues en este lugar, ese primitivo conjunto obtuvo un \u00e9xito enorme y, las personas que no eran de Santiago ni cibae\u00f1as, identificaron los instrumentos por el nombre del lugar. Dec\u00edan cuando quer\u00edan pasar una noche de juerga y parranda, vamos a bailar el Perico Ripiao. El uso y costumbre impuso el nombre y desde esa \u00e9poca, a ese t\u00edpico conjunto se le llam\u00f3 Perico Ripiao.\u00bb (Los Merengues de Luis Alberti, p\u00e1gina 39).<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, el acucioso investigador music\u00f3logo dominicano,&nbsp;<strong>Julio C\u00e9sar Paulino<\/strong>&nbsp;expone la g\u00e9nesis del nombre de esta forma: \u00abEl nombre de perico ripiao surge al principio de 1900, all\u00e1 en Santiago de los Caballeros. La versi\u00f3n m\u00e1s socorrida dice que estaban haciendo un sancocho con unos pericos que hab\u00edan cazado y que los pericos no se ablandaron y tuvieron que ripiarlos. Pero eso es falso de toda falsedad. El nombre perico ripiao se le da a ese conjunto por un cabaret, un prost\u00edbulo que hab\u00eda frente al matadero viejo de Santiago y ah\u00ed amenizaba las fiestas un conjunto de esos. Esas mujeres \u2013que lamentablemente, por la necesidad ten\u00edan que vender su cuerpo a cambio de dinero, dec\u00edan, cuando los hombres terminaban de complacerse sexualmente: \u201cripi\u00e9 ese perico\u201d, \u201cd\u00e9jame ripiar este perico\u201d; o bien cuando llegaban, \u201cah\u00ed viene uno, d\u00e9jame ripiar este perico\u2026\u201d El \u201cperico\u201d que esas prostitutas \u201cripiaban\u201d era el cliente de turno; entonces esa voz comenz\u00f3 a propagarse. Como ah\u00ed, en ese lugar, siempre tocaba un conjuntico t\u00edpico con g\u00fcira, tambora y acorde\u00f3n, ese nombre pas\u00f3 al argot popular: \u201cvamos pa\u2019ll\u00e1, p\u2019al perico ripiao\u201d. Y de ah\u00ed le queda el nombre a todos los conjuntos t\u00edpicos dominicanos. \u00c9sta es la verdadera historia.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA todo el que iba a una fiesta lo desarmaban en la entrada del lugar a fin de evitar encontronazos o escenificaci\u00f3n de hechos que pudiesen terminar en sangre. Al final, las armas eran devueltas a sus propietarios. Por eso, entre otras cosas, cr\u00e9anme que no entiendo para qu\u00e9 se representa, gr\u00e1ficamente, al campesino bailando merengue con un machete en la cintura\u201d, apunta el&nbsp;<strong>profesor Fradique Lizardo<\/strong>&nbsp;dando muestra de preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo al hoy fenecido folklorista dominicano, estas son cosas que suceden y continuar\u00e1n produci\u00e9ndose hasta tanto no surgiera, en la&nbsp;<strong>Rep\u00fablica Dominicana<\/strong>, un aut\u00e9ntico&nbsp;<strong>Instituto Nacional del Folklore<\/strong>&nbsp;donde se analice y formen a las personas verdaderamente interesadas en el conocimiento de las costumbres, bailes, creencias y tradiciones que conforman las ra\u00edces que hablan de la identidad de nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Concomitantemente con la aparici\u00f3n del organismo mencionado, el&nbsp;<strong>profesor Lizardo<\/strong>&nbsp;agrega que es urgente la definici\u00f3n y puesta en ejecuci\u00f3n de una coherente pol\u00edtica cultural por parte del sector oficial a fin de que se haga evidente, el est\u00edmulo y preocupaci\u00f3n de las entidades estatales por el rescate, preservaci\u00f3n y proyecci\u00f3n de la cultura dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Se podr\u00eda estar a favor o en contra con lo expuesto, tanto por&nbsp;<strong>Sergio Santana<\/strong>&nbsp;como por el&nbsp;<strong>acucioso folclorista Fradique Lizardo<\/strong>, pero lo cierto es que siempre ser\u00e1 necesario que&nbsp;<strong>la verdad hist\u00f3rica sobre nuestros ritmos musicales salga a relucir<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese tenor nos movemos y es ah\u00ed, precisamente, la raz\u00f3n de lo expuesto en los p\u00e1rrafos anteriores<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Cruz Triffolio<br>Santo Domingo Este, R.D.<br>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 <br>Visite:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.conpuntoycoma.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.conpuntoycoma.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Con Punto &amp; Coma<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:triffolio@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">triffolio@gmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>#El merengue\u2003\u2003\u2003\u2003\u2003\u2003\u2003#Trifolio <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Cruz Triffolio Soci\u00f3logo \u2013 Comunicador Domincano triffolio@gmail.com Tan pronto como nos adentramos al conocimiento del discurso de algunos de los estudiosos del proceso hist\u00f3rico, que hasta el momento ha acompa\u00f1ado al merengue, surge de manera imprevista el registro de una serie de episodios que no por ser curiosos dejan de constituirse en interesantes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":635827,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,36,19,16],"tags":[],"class_list":["post-635826","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-hombresmujeresycosas","category-mi-voz","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/635826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=635826"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/635826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":635832,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/635826\/revisions\/635832"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/635827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=635826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=635826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=635826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}