{"id":634827,"date":"2025-08-29T00:09:15","date_gmt":"2025-08-29T04:09:15","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=634827"},"modified":"2025-08-29T00:09:17","modified_gmt":"2025-08-29T04:09:17","slug":"guerra-psicologica-de-ee-uu-contra-venezuela-sin-rd-como-cabeza-de-playa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=634827","title":{"rendered":"Guerra psicol\u00f3gica de EE.UU. contra Venezuela, sin RD como cabeza de playa"},"content":{"rendered":"\n<p>La historia dominicana es testimonio de c\u00f3mo Estados Unidos disfraz\u00f3 sus intereses imperiales bajo causas supuestamente leg\u00edtimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por Rafael M\u00e9ndez<\/p>\n\n\n\n<p>El Caribe vuelve a convertirse en escenario de tensiones geopol\u00edticas. Estados Unidos ha desplegado fuerzas militares en la regi\u00f3n bajo el pretexto de combatir el narcotr\u00e1fico, pero lo que se oculta tras ese discurso es una ofensiva dirigida a cercar a la Revoluci\u00f3n Bolivariana. El objetivo inmediato es Venezuela, pero el mensaje busca alcanzar tambi\u00e9n a M\u00e9xico y Colombia, pa\u00edses que inquietan a Washington por sus nuevas posturas pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n pretende instalar un clima de guerra psicol\u00f3gica, reeditar f\u00f3rmulas que en el pasado recurrieron a invasiones y ocupaciones, y que hoy se expresan en campa\u00f1as medi\u00e1ticas y despliegues militares. La diferencia con otras \u00e9pocas es que esta vez la Rep\u00fablica Dominicana no ha sido utilizada como \u201ccabeza de playa\u201d, como s\u00ed ocurri\u00f3 durante el siglo XX, cuando sirvi\u00f3 de enclave estrat\u00e9gico en la Primera Guerra Mundial, la Guerra Fr\u00eda y la invasi\u00f3n de 1965.<\/p>\n\n\n\n<p>Rep\u00fablica Dominicana: enclave hist\u00f3rico de la injerencia<\/p>\n\n\n\n<p>La historia dominicana es testimonio de c\u00f3mo Estados Unidos disfraz\u00f3 sus intereses imperiales bajo causas supuestamente leg\u00edtimas. En 1916, aleg\u00f3 evitar que Alemania usara el Caribe como plataforma durante la Primera Guerra Mundial y ocup\u00f3 militarmente nuestro territorio. Tras la Segunda Guerra Mundial, en nombre de frenar el comunismo, volvi\u00f3 a convertir a la isla en base adelantada de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La invasi\u00f3n de 1965 revel\u00f3 crudamente ese papel subordinado. Bajo el pretexto de impedir otra \u201cCuba\u201d en la regi\u00f3n, miles de marines desembarcaron en Santo Domingo, dejando muerte y un profundo trauma nacional. Para Washington, la Rep\u00fablica Dominicana era menos una naci\u00f3n soberana que un enclave estrat\u00e9gico para asegurar su dominio regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la apertura democr\u00e1tica de 1978, la injerencia se reconfigur\u00f3. Ya no se trataba de tanques en las calles, sino de guerra ideol\u00f3gica. En 1985, la llegada del joven presentador peruano Jaime Bayly a Santo Domingo marc\u00f3 un ejemplo de poder blando: su programa de pol\u00edtica internacional, financiado seg\u00fan sus propios relatos por Estados Unidos, fue retransmitido a Centroam\u00e9rica y Suram\u00e9rica para desacreditar las luchas de izquierda y promover la narrativa del libre mercado. Era la guerra psicol\u00f3gica librada en las pantallas, con la Rep\u00fablica Dominicana como laboratorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela en el centro del tablero<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, la mirada imperial se concentra en Venezuela. La Revoluci\u00f3n Bolivariana no solo ha resistido embates internos y externos, sino que ha logrado consolidarse con procesos electorales leg\u00edtimos, estabilidad social y un repunte econ\u00f3mico que deja en evidencia la incapacidad de la oposici\u00f3n. La derecha se muestra cada vez m\u00e1s fragmentada, con un ala radical encabezada por Corina Machado, aislada y sin capacidad de convocatoria, y sectores m\u00e1s moderados, como los liderados por Henrique Capriles, que rechazan abiertamente una intervenci\u00f3n militar.<\/p>\n\n\n\n<p>La derecha radical cifra sus esperanzas en que una acci\u00f3n norteamericana le entregue el poder y le devuelva una vigencia perdida tras a\u00f1os de errores pol\u00edticos y vaticinios fallidos sobre la inminente ca\u00edda del chavismo. Una cuenta que parec\u00eda pr\u00f3xima a cerrarse se ha vuelto interminable y desgastante. Al mismo tiempo, partidos tradicionales como COPEI y Acci\u00f3n Democr\u00e1tica han tomado distancia de las posturas extremas, llamando a la convivencia pol\u00edtica y advirtiendo que a Venezuela no se le deben a\u00f1adir m\u00e1s confrontaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El respaldo internacional y el negocio petrolero<\/p>\n\n\n\n<p>Un elemento clave diferencia este momento de los asedios anteriores: Venezuela no est\u00e1 sola. Potencias como China, Rusia e Ir\u00e1n han expresado solidaridad y respaldo, confirmando que los tiempos en que Washington pod\u00eda dictar unilateralmente las reglas han terminado. La conformaci\u00f3n del bloque BRICS, las nuevas alianzas energ\u00e9ticas y el avance de la desdolarizaci\u00f3n demuestran que un orden multipolar avanza con firmeza.<\/p>\n\n\n\n<p>La contradicci\u00f3n imperial se refleja con nitidez en el negocio petrolero. Mientras intenta asfixiar a Caracas, Washington no ha detenido las operaciones de Chevron en territorio venezolano. Barcos cargados de crudo llegan a Estados Unidos y regresan a abastecerse en puertos venezolanos bajo la autorizaci\u00f3n vigente. Este doble juego revela la dependencia energ\u00e9tica que ata al propio imperio. A la vez, la entrada de China en el negocio petrolero venezolano garantiza que, en caso de agravarse la confrontaci\u00f3n, el chavismo podr\u00eda prescindir sin mayores dificultades del comercio con Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El tigre de papel en el Caribe&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El despliegue militar en el Caribe busca proyectar fuerza, pero en realidad exhibe debilidad. Estados Unidos enfrenta una deuda desbordada, fracturas sociales y una polarizaci\u00f3n pol\u00edtica que desgarran su propia cohesi\u00f3n. Lo que ayer se presentaba como fortaleza, hoy se percibe como desesperaci\u00f3n ante un mundo que ya no se arrodilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Mao Tse Tung lo advirti\u00f3 en 1946, durante una entrevista con la periodista estadounidense Anna Louise Strong: \u201cTodos los reaccionarios son tigres de papel. En apariencia son terribles, pero en realidad no son tan poderosos. Mirando a largo plazo, no son m\u00e1s que tigres de papel. Los Estados Unidos, con su bomba at\u00f3mica, parecen aterradores, pero en realidad no lo son\u201d. Con esa met\u00e1fora, Mao buscaba alentar a los pueblos a no dejarse intimidar por la apariencia de invencibilidad imperial.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, casi ocho d\u00e9cadas despu\u00e9s, el Caribe confirma la vigencia de aquella sentencia. Venezuela resiste, fortalecida por el respaldo internacional y por la fractura de una oposici\u00f3n sin rumbo. La estrategia de Washington de reeditar su libreto se estrella contra un mundo multipolar y contra un pueblo que aprendi\u00f3 a defender su soberan\u00eda. En buen dominicano, la amenaza de intervenci\u00f3n puede entrar, pero lo dif\u00edcil ser\u00e1 salir, y al final el imperio terminar\u00e1 con la s\u00e1bana en un canto.<\/p>\n\n\n\n<p>Lissy G\u00f3mez <a href=\"mailto:lissymgomez1995@gmail.com\">lissymgomez1995@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia dominicana es testimonio de c\u00f3mo Estados Unidos disfraz\u00f3 sus intereses imperiales bajo causas supuestamente leg\u00edtimas. Por Rafael M\u00e9ndez El Caribe vuelve a convertirse en escenario de tensiones geopol\u00edticas. 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