{"id":624981,"date":"2025-07-06T15:39:45","date_gmt":"2025-07-06T19:39:45","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=624981"},"modified":"2025-07-06T15:39:52","modified_gmt":"2025-07-06T19:39:52","slug":"la-alimentacion-al-reves-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=624981","title":{"rendered":"La alimentaci\u00f3n al rev\u00e9s (I)"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00d3scar L\u00f3pez Reyes<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo,\u2002R. D., 6 de julio, 2025.-\u2003\u00a1Jajaja!, ji, ji, ji, jo, jo, jo. A seres humanos de las m\u00e1s dispares contexturas psico-f\u00edsicas y estratos sociales les encanta comer mucho y bueno -a boca llena en la groser\u00eda de apetitosos banquetes- con sus antojos encaramados en las azoteas de sus cerebros y acosados por el hambre emocional, liberando compulsiva e inconscientemente dopamina. \u00a1Pobrecitos, con las panzas \u201cricas\u201d en oscuros oc\u00e9anos de su expresividad gustativa!<\/p>\n\n\n\n<p>Sin ning\u00fan dominio mental, los desdichados menesterosos, que dan l\u00e1stima, sacian sus desazones con sus platos favoritos y deliciosos -rebosantes de calor\u00edas y altos en carbohidratos -\u00a1arriba, carajo!, las harinas blancas, las grasas, los az\u00facares, los almidones, las sales y los condimentos qu\u00edmicos!- para no desmayarse en la flojera ni ponerse flacuchos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando esas criaturas bajan los comestibles a sus barrigas, no miran absolutamente a nadie, ni tampoco convidan a compartir a ning\u00fan cercano, como perfectos comesolos. Existen los que se quieren casar con mujeres que no sean bonitas ni inteligentes, pero s\u00ed que sepan cocinar sabroso, y que les permitan estar siempre con un muslo en las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los peque\u00f1os con los vientres grandes pregonan que gustan ingerir alimentos ultraprocesados en exceso -sin limpiarse la boca- para no desnutrirse, porque trabajan mucho. Cuando escuchan el choque de cuchillos y tenedores, o ven comidas, medio pierden el juicio y olvidan todo, hasta sus propias existencias. Repiten que de algo uno tiene que morir, y que para durar 25 o 30 a\u00f1os m\u00e1s limitando los festines de los neurotransmisores del placer, prefieren morirse dentro de 15 d\u00edas, pero deleit\u00e1ndose -sin hipocres\u00eda- con vistosos manjares.<\/p>\n\n\n\n<p>Esas criaturas anhelan volverse l\u00e1nguidos. Esa es su meta m\u00e1s apreciada. Perder peso se vierte como su gran deseo, aunque cuando ven las pitanzas desde\u00f1an las recetas convenientes. El cerebro se les descontrola, en la esperanza de no engordar, porque la funci\u00f3n cerebral les traiciona y no les ayuda para asumir una dieta equilibrada. La estrujan sin darse cuenta, y cada vez se alejan de su aspiraci\u00f3n de llegar a ser abuelitos de unos 100 a\u00f1os, caminando con bastones, las cabezas atiborradas de ca\u00f1as y las voces lentas en sus bajos sonidos, sin energ\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>La alimentaci\u00f3n saludable, al rev\u00e9s:<\/p>\n\n\n\n<p>1.- Despilfarrar con la boca una tonelada de carne roja repleta de sebos, con una pila de sal y condimentos qu\u00edmicos, para hablar el espa\u00f1ol con m\u00e1s fluidez y elocuencia. \u00a1Guaggg!<\/p>\n\n\n\n<p>2.- Reventar el est\u00f3mago con enormes trozos de pica pollo, crujientes y empapadas de grasa, a fin de matar el hambre y hacer que los brazos crezcan 7 cent\u00edmetros de largo.<\/p>\n\n\n\n<p>3.- Clavarles los dientes a trozos de chicharrones, rebosantes de manteca y, en beneficio de la seguridad personal, volverse un gordifl\u00f3n, porque ser\u00e1 muy pesado y engorroso que lo secuestren. \u00a1Salud!<\/p>\n\n\n\n<p>4.- Tragar, como el rey de los comilones, pedazos de pizzas e inmediatamente tarros de helados de los m\u00e1s variados sabores, destinados a endulzar la presencia terr\u00edcola, alejado de la amargura que empeque\u00f1ecen los cachetes y las papadas.<\/p>\n\n\n\n<p>5.- Desgarrar un paquete de yaniqueques y empanadas, ba\u00f1adas de ingredientes procesados secretamente, ya que as\u00ed se quitar\u00e1 el hipo y podr\u00e1 asistir a la Iglesia como un verdadero cerdito. \u00a1Hele!<\/p>\n\n\n\n<p>6.- Jartar de una sentada con un mont\u00f3n de hamburguesas, con queso amarillo derretido y papas fritas llenas de aceite s\u00faper cocinado, aunque tenga que evacuar como diez veces en el ba\u00f1o, l\u00f3gicamente, acarici\u00e1ndose la panza.<\/p>\n\n\n\n<p>7.- Jondear, a cada instante, porciones de pan de harina blanca, espaguetis con fritos verdes y galletas altas en calor\u00edas e hidratos de carbono, con el prop\u00f3sito de ser fuerte y millonario en experiencia gastron\u00f3mica. \u00a1Qu\u00e9 emoci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>8.- Tirar hacia el buche, sin pensarlo, por la ma\u00f1ana, al mediod\u00eda y por la noche, bocadillos con abundante tocino y embutidos, para disfrutar el m\u00e1s apetitoso rato del globo terr\u00e1queo, y evitar tener que pasar como un miserable alimenticio.<\/p>\n\n\n\n<p>9.- Engullir una rebanada de bizcocho y un combo de refrescos energizantes y embotellados -bien azucarados- buscando curar las penas y sentirse feliz. \u00a1Suena, suena, suena!<\/p>\n\n\n\n<p>10.- Saborear una jarra de mangos y un fardo de guineos maduros, para no subir los niveles de az\u00facar en la sangre, ni tener que sorber sopas de fideos, porque son muy bobas. \u00a1Oye, te lo ruego!<\/p>\n\n\n\n<p>6 de julio de 2025.<\/p>\n\n\n\n<p>Cordialmente,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00d3scar L\u00f3pez Reyes<br>Periodista-mercad\u00f3logo, escritor y articulista de El Nacional,<br>Ex Presidente del Colegio Dominicano de Periodistas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com Por \u00d3scar L\u00f3pez Reyes Santo Domingo,\u2002R. 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