{"id":624919,"date":"2025-07-06T03:15:01","date_gmt":"2025-07-06T07:15:01","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=624919"},"modified":"2025-07-06T03:15:04","modified_gmt":"2025-07-06T07:15:04","slug":"algo-mas-que-palabras-101","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=624919","title":{"rendered":"ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS"},"content":{"rendered":"\n<p>CORAZ\u00d3N A CORAZ\u00d3N;<br>ES COMO SE CAMBIA EL MUNDO<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa fuente existencial reside en el alma, en el esfuerzo de acompa\u00f1ar viviendo y dejando<br>vivir; hasta el extremo, de que ning\u00fan poder humano, puede apoderarse del sagrario<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">impenetrable de la libertad del sentimiento\u201d.<\/h1>\n\n\n\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">corcoba@telefonica.net<\/h1>\n\n\n\n<p>El arbitrario y desolado planeta, adherido a la custodia del ser humano, requiere de nuestras pulsaciones<br>conjuntas, no para abrir las puertas del abismo, sino para llamar a la solidaridad y a la aut\u00e9ntica justicia palpitante.<br>Desde luego, urge reconstruir la confianza ciudadana y universalizarla en todos los abecedarios internos del ser<br>humano, para reconstruir en este mundo m\u00e1s que fronteras y frentes, moradas abiertas a la vida y a la verdad. Sin<br>duda, nuestro distintivo coraz\u00f3n innato, necesita una regeneraci\u00f3n, un cambio de posiciones y posturas, m\u00e1s<br>aut\u00e9nticas con nosotros mismos y con los dem\u00e1s. Para empezar, insistir\u00e9 en que tenemos que aprender a<br>reprendernos, que es otra forma de quererse, y otra manera de avanzar en comuni\u00f3n para fraternizarnos.<br>Precisamente, nuestra gran asignatura pendiente radica en respetarnos, en no destruir los v\u00ednculos que nos<br>abrazan. Para ello, hay que decir adi\u00f3s definitivamente a las guerras, destronar de nosotros las desigualdades, el<br>consumismo y el uso antihumano de la tecnolog\u00eda. Urge, por consiguiente, abrir la peor de las prisiones: la de un<br>coraz\u00f3n cerrado y endurecido. Hay que tomar nuevos aires, abrirse y no desfallecer ante los obst\u00e1culos, que adem\u00e1s<br>siempre los hubo, relanzarse con la sensibilidad, para poder fecundar los sue\u00f1os y hacerlos realidad. No olvidemos<br>que somos peregrinos de un orbe que debe de armonizarse, juntando latidos de proximidad, compasi\u00f3n y ternura.<br>Nadie puede quedar excluido del poema viviente al que pertenece, por tanto, juntemos miradas y acariciemos labios.<br>Tenemos que desarmarnos de lo terrenal, del poder\u00edo interesado y activar la palabra como pulso de<br>entendimiento. La compraventa del dinero todo lo corrompe y lo envicia, decreciendo la ilusi\u00f3n en nosotros mismos.<br>Esta conmoci\u00f3n intr\u00ednseca se expresa con toda su fuerza en el grito de esas gentes que huyen de las absurdas<br>contiendas, a la espera de otras atm\u00f3sferas m\u00e1s comprensivas e igualitarias, sustentadas en los derechos humanos. Al<br>fin y al cabo, todos hemos de rendir cuentas, por cuesti\u00f3n de imperativo moral y de justicia global. La obra de este<br>buen hacer y mejor obrar ser\u00e1 la tranquilidad y la seguridad para siempre. En un orbe en el que los m\u00e1s fr\u00e1giles son<br>los primeros en sufrir los efectos devastadores de una injusta dominaci\u00f3n, la protecci\u00f3n es cuesti\u00f3n de humanidad.<br>Seamos humanitarios, pasemos a la realidad, vivamos la vocaci\u00f3n como entes pensantes. Escuchemos a la<br>mente, pero tambi\u00e9n dejemos hablar al coraz\u00f3n. Ser protectores de nuestra particular existencia virtuosa, como pieza<br>clave, sobre todo a la hora de promover la convivencia entre an\u00e1logos y sentar las bases de una concordia, es<br>fundamental para acrecentar los espacios c\u00edvicos. Personalmente, estoy convencido de que el problema no est\u00e1 tanto<br>en la bomba at\u00f3mica como en el t\u00edpico hogar familiar; es decir, en las propias entretelas. Nos merecemos, pues, una<br>esencia m\u00e1s espiritual que mundana, que nos sirva de apoyo en todo momento. Esto nos invita a reflexionar, a tratar<br>de ahondar en la dimensi\u00f3n comunitaria de consolar siempre, al menos para nosotros salir consolados.<br>En efecto, uno tiene que ser como el aire para que los dem\u00e1s respiren; un manantial de alivio que fraternice,<br>con un afecto firme, constante e invariable, que siempre est\u00e1 ah\u00ed para responder, con una sonrisa placentera y una<br>mirada tranquilizadora. No olvidemos jam\u00e1s, que la fuente existencial reside en el alma, en el esfuerzo de acompa\u00f1ar<br>viviendo y dejando vivir; hasta el extremo, de que ning\u00fan poder humano, puede apoderarse del sagrario impenetrable<br>de la libertad del sentimiento. Por desgracia, hoy s\u00f3lo vemos hacia el horizonte de la posesi\u00f3n, del tener y del poder.<br>Nos mueve este sistema degradante; y no, escuchamos lo que brota de las entra\u00f1as. La confusi\u00f3n nos est\u00e1<br>adormeciendo nuestro inconfundible sentido natural, el amor de amar amor, lo que somos: \u00a1amor!<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<br>corcoba@telefonica.net<br>06 de julio de 2025.-<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CORAZ\u00d3N A CORAZ\u00d3N;ES COMO SE CAMBIA EL MUNDO \u201cLa fuente existencial reside en el alma, en el esfuerzo de acompa\u00f1ar viviendo y dejandovivir; hasta el extremo, de que ning\u00fan poder humano, puede apoderarse del sagrario impenetrable de la libertad del sentimiento\u201d. V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor corcoba@telefonica.net El arbitrario y desolado planeta, adherido a la custodia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":497195,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-624919","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/624919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=624919"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/624919\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":624920,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/624919\/revisions\/624920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/497195"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=624919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=624919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=624919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}