{"id":623558,"date":"2025-06-28T02:08:28","date_gmt":"2025-06-28T06:08:28","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=623558"},"modified":"2025-06-28T02:09:33","modified_gmt":"2025-06-28T06:09:33","slug":"juan-de-esquivel-exterminador-del-cacicazgo-de-higuey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=623558","title":{"rendered":"Juan De Esquivel, exterminador del cacicazgo de Hig\u00fcey\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles<\/p>\n\n\n\n<p>Juan de Esquivel hizo presencia por primera vez en esta tierra cuando lleg\u00f3 acompa\u00f1ando al almirante Crist\u00f3bal Col\u00f3n en su segundo viaje al entonces llamado Nuevo Mundo en el 1493. Volvi\u00f3 a Espa\u00f1a y all\u00e1 demostr\u00f3 su talante de hombre implacable contra sus adversarios en la rebeli\u00f3n de los musulmanes mud\u00e9jares en el reino de Granada (1499-1501). Los combates fueron librados en la zona de la Alpujarra, entre Granada y Armer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que ya ten\u00eda fama de jefe militar duro, due\u00f1o de una violencia extrema (era un hidalgo), cuando fue reclutado en Sevilla, la capital del sur espa\u00f1ol, para formar parte de la famosa escuadra encabezada por Nicol\u00e1s de Ovando, que sali\u00f3 de Espa\u00f1a en el 1501, con el prop\u00f3sito de continuar la conquista y colonizaci\u00f3n de esta parte de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"270\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Juan-De-Esquivel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-623576\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Juan-De-Esquivel.jpg 400w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Juan-De-Esquivel-300x203.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Cr\u00edmenes en Hig\u00fcey<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 a la historia colonial como el personaje m\u00e1s siniestro de todos los que pisaron el cacicazgo de Hig\u00fcey. Uno de los hechos feroces de Juan de Esquivel y sus secuaces fue matar a mansalva a cientos de abor\u00edgenes en la isla Saona, llamada en la era precolombina como Adamanay. Tambi\u00e9n someti\u00f3 a esclavitud a los que sobrevivieron, oblig\u00e1ndolos a realizar trabajos penosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es oportuno decir que lo que aceler\u00f3 el fin de la poblaci\u00f3n aborigen de ese territorio fueron, como bien escribi\u00f3 un distinguido historiador y jurista hig\u00fceyano:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos abusos cometidos por unos espa\u00f1oles contra algunos indios que cargaban cazabe en una barca para llevarlo hasta una carabela que se encontraba en la isla Saona, y la muerte del cacique de esta isla, despedazado por un perro\u2026\u201d (Cl\u00edo No. 182.A\u00f1o 2001. La conquista del cacicazgo de Hig\u00fcey. Pp 11-74. Amadeo Juli\u00e1n Cedano).<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad monda y lironda es que fue Juan de Esquivel, como esbirro del gobernador colonial Nicol\u00e1s de Ovando, el principal exterminador de los seres humanos que ocupaban gran parte del sureste de lo que ahora es la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran de los \u00faltimos ind\u00edgenas que en esta tierra caribe\u00f1a quedaban insumisos al avasallante poder de los conquistadores espa\u00f1oles. El gran cacique Cotubanam\u00e1 fue una de sus v\u00edctimas m\u00e1s destacadas. Orden\u00f3 que lo trasladaran a la ciudad de Santo Domingo, donde fue ahorcado en una plaza p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante diez terribles meses (1504-1505) llev\u00f3 a cabo una despiadada cacer\u00eda contra los ta\u00ednos que habitaban el \u00faltimo reducto de rebeld\u00eda ind\u00edgena en esta parte del Caribe.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un acad\u00e9mico e historiador mexicano, apoy\u00e1ndose en informes elaborados por cronistas coloniales, se\u00f1ala que en la llamada segunda guerra de Hig\u00fcey Juan de Esquivel orden\u00f3 que se usaran perros de presa para \u201cmontear y desbarrigar\u201d a los indios que se internaban en \u201clas zonas m\u00e1s abruptas de la regi\u00f3n\u201d, a\u00f1adiendo que \u201cse desconoce exactamente qu\u00e9 tipo de perros acompa\u00f1\u00f3 a la hueste esquivelina y el tama\u00f1o de las jaur\u00edas, pero debieron oscilar entre ocho y quince\u2026\u201d (El uso militar del perro europeo. Ciencia y Sociedad, M\u00e9xico, 2022.PP107-132.&nbsp; Alfredo Bueno Jim\u00e9nez).<\/p>\n\n\n\n<p>Por su lado Bartolom\u00e9 de las Casas, que fue compa\u00f1ero de viaje de Juan de Esquivel en la referida gran flota dirigida por Nicol\u00e1s de Ovando, que&nbsp; arrib\u00f3 a la ciudad de Santo Domingo el 15 de abril de 1502, y que estuvo en el cacicazgo de Hig\u00fcey cuando era un laico al servicio de los jefes conquistadores, escribi\u00f3 que vio all\u00ed espantosas jornadas criminales propias del estilo ves\u00e1nico de Esquivel. Narr\u00f3 que los espa\u00f1oles destrozaban ni\u00f1os, mujeres paridas y pre\u00f1adas, ancianos, etc. como a \u201ccorderos metidos en sus apriscos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Valga la digresi\u00f3n para decir que Bartolom\u00e9 de las Casas luego fue un gran defensor de los indios y se convirti\u00f3 en sacerdote cat\u00f3lico. Fue obispo en Chiapas, M\u00e9xico. De \u00e9l dijo Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a que era \u201cel Quijote de Oc\u00e9ano\u201d, por haber cruzado el Atl\u00e1ntico 14 veces.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan de Esquivel, mientras mataba y esclavizaba a los indios, iba poblando de espa\u00f1oles la tierra bajo su control. Posteriormente el gobernador de la isla, el citado Nicol\u00e1s de Ovando, mand\u00f3 a que se fundara el pueblo de Salvale\u00f3n de Hig\u00fcey.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay discrepancia entre varios historiadores sobre ese tema: Unos dicen que quien ejecut\u00f3 la orden fue el capit\u00e1n Juan Ponce de Le\u00f3n y otros que fue Juan de Esquivel. Lo cierto es que este \u00faltimo vivi\u00f3 all\u00ed a tutipl\u00e9n hasta el 1509, como se\u00f1or de horca y cuchillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la actitud siniestra de Juan de Esquivel contra la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de esta isla escribi\u00f3 uno de los historiadores m\u00e1s acuciosos del pa\u00eds lo siguiente:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa \u00faltima resistencia, que fue desesperada y heroica, la hizo Cotubanam\u00e1 mismo en sus reales; pero despu\u00e9s de algunas horas de recio e incesante batallar, en que la noche sorprendi\u00f3 a los combatientes ocultando un campo lleno de cad\u00e1veres, tuvo mal de su grado que abandonar el terreno que ocupaba, y buscar refugio contra la activa persecuci\u00f3n de que fue objeto en la isla Saona\u2026\u201d (Obras Completas. Volumen I. Editora Amigo del Hogar, 2016, P.81. Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Varios a\u00f1os despu\u00e9s de Juan de Esquivel arrasar con la poblaci\u00f3n aborigen del referido cacicazgo, el virrey de Indias, Diego Col\u00f3n, lo envi\u00f3 a conquistar la isla de Jamaica en el indicado a\u00f1o 1509. Desde entonces, hasta su muerte, tuvo a todo trapo (en calidad de teniente gobernador) la representaci\u00f3n de ese jerarca colonial. Ese cargo le facilit\u00f3 disfrutar de muchas oportunidades para hacer fortuna econ\u00f3mica. All\u00ed, una vez m\u00e1s, demostr\u00f3 en toda su dimensi\u00f3n el alto contenido de miseria humana que lo caracteriz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha especulado siempre que falleci\u00f3, probablemente en el 1514, en alg\u00fan lugar de la costa norte de Jamaica, cuando su jefatura en esa isla caribe\u00f1a estaba siendo objeto de lo que en el derecho colonial espa\u00f1ol en Am\u00e9rica se le llamaba un juicio de residencia, lo que daba pie para tomar notas de las acusaciones que le hab\u00edan hecho habitantes bajo su jurisdicci\u00f3n y examinar sus actos de gobierno, con la posibilidad de ser multado o prohib\u00edrsele desempe\u00f1ar otras funciones en la burocracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cr\u00edmenes cometidos durante meses en el cacicazgo de Hig\u00fcey por Juan de Esquivel y los hombres bajo sus \u00f3rdenes fueron descritos por varios cronistas espa\u00f1oles de la \u00e9poca, entre ellos Bartolom\u00e9 de las Casas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el 1961 el psiquiatra y ensayista venezolano Francisco Herrera Luque public\u00f3 su interesante libro titulado \u201cLos viajeros de Indias\u201d, en el cual dedica varios p\u00e1rrafos a describir la personalidad criminal de Juan de Esquivel, se\u00f1al\u00e1ndolo como culpable de ordenar y participar en masacres contra ancianos, ni\u00f1os, mujeres, j\u00f3venes, enfermos, discapacitados y otros ind\u00edgenas en el cacicazgo de Hig\u00fcey.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Teofilo Lappot <\/strong><strong><a href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles Juan de Esquivel hizo presencia por primera vez en esta tierra cuando lleg\u00f3 acompa\u00f1ando al almirante Crist\u00f3bal Col\u00f3n en su segundo viaje al entonces llamado Nuevo Mundo en el 1493. 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