{"id":620556,"date":"2025-06-12T01:55:50","date_gmt":"2025-06-12T05:55:50","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=620556"},"modified":"2025-06-12T01:55:54","modified_gmt":"2025-06-12T05:55:54","slug":"trozos-que-migran-del-sahara-al-caribe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=620556","title":{"rendered":"Trozos que migran del Sahara al Caribe"},"content":{"rendered":"\n<p>Se acerca una enorme nube peregrina desde el Sahara, condimentada de polvo, calor y cristales de arena. Viene acompa\u00f1ada de tambores africanos, de rugidos suaves y salvajes, ocasionada por ese viento osado que bes\u00f3 aquellos m\u00e9danos ardientes, levantando en ese toque pasional una tolvanera de versos y sue\u00f1os; los cuales fueron capturados en fraganti por un safari aventurero en un oasis tropical des\u00e9rtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 con altivez a la bella Quisqueya flanqueada inexplicablemente por sargazos traviesos; ella pretendiendo cubrir con su manto gris de espanto, el divino encanto del cielo celeste; ellos, los sargazos marinos insistiendo en marchar&nbsp;&nbsp;con mareas pardas y olores p\u00fatridos, el atractivo de esas playas id\u00edlicas, de arenas blancas, vistosas, alineadas y cortadas por palmeras coquetonas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al encontrarse el viento del tr\u00f3pico caribe\u00f1o con aquella espesa nube viajera, estornuda polvo sahariano desde sus fosas invadidas y angustiadas. A su vez intenta extender su canto sostenido hasta el horizonte infinito, pero esa polvareda cenicienta le impide alcanzar notas altas con libertad, fortaleza y esp\u00edritu antillano. Insiste en volar con intrepidez e independencia, pero no puedes realizarlo como lo hac\u00eda d\u00edas anteriores, porque sus alas est\u00e1n entumecidas por esa calima pirata y conquistadora cargada de minerales vol\u00e1tiles que le aprisiona como si fuese una camisa de fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras le aconteci\u00f3 esa experiencia al viento; el mar que ba\u00f1a el malec\u00f3n de Santo Domingo est\u00e1 inquieto, al ver que sus olas a\u00f1il y espumosa naufragan aparatosamente sin acordes musicales en las amadas costas caribe\u00f1as; todo por estar invisibilizado por un ambiente gris\u00e1ceo y h\u00famedo en apariencia, fruto de una&nbsp;&nbsp;masa de aire sahariana que arrib\u00f3 sin tener visa de entrada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo mar so\u00f1aba que, al venir el alba, se iba a encontrar como aquellos d\u00edas, con una sonrisa apacible que se descubre en la vastedad del sentimiento, pero su sue\u00f1o se esfum\u00f3 con profunda nostalgia al llegar con la brevedad del tiempo el crep\u00fasculo de una historia que no se cont\u00f3. Realmente hoy sus ojos inmensos y profundos no pudieron contemplar el sol como ayer, por la irritaci\u00f3n en sus pupilas v\u00edrgenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y volvi\u00f3 a despertar el sol con destellos opacos y somnolientos, embargado por la sudoraci\u00f3n excesiva que le genera competir con esa densa polvareda que viene del p\u00e1ramo de un sufrido continente, que cuando grita forja remolino tumultuoso de arenas de dolor y diamantes. Definitivamente, el Sahara se mece en el viento de mis versos escondidos, se agita en mis pensamientos metaf\u00f3ricos con una sensaci\u00f3n viva de aridez, calor, miel y oasis. Y provoca que el cielo se torne anubarrado sin \u00e1nimo de elecci\u00f3n; haci\u00e9ndonos vivir un espejismo de lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1NGEL GOMERA<\/p>\n\n\n\n<p>Abogado<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo de Guzm\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:angelgomera@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">angelgomera@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acerca una enorme nube peregrina desde el Sahara, condimentada de polvo, calor y cristales de arena. 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