{"id":619778,"date":"2025-06-07T16:16:35","date_gmt":"2025-06-07T20:16:35","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=619778"},"modified":"2025-06-07T16:16:44","modified_gmt":"2025-06-07T20:16:44","slug":"camellos-en-la-vega-para-sustituir-recuas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=619778","title":{"rendered":"Camellos en La Vega para sustituir recuas"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p>Por Juan Cruz Triffolio<\/p>\n\n\n\n<p>Santo Domingo Este,\u2002R. D.,\u20027 de junio, 2025.-\u2002Con el ins\u00f3lito inter\u00e9s de sustituir como medio de transporte de cargas y movilidad de pasajeros llegaron por primera vez algunos\u00a0<strong>camellos<\/strong>\u00a0a la atractiva y pujante ciudad de\u00a0<strong>La Vega<\/strong>, cuando el\u00a0<strong>Siglo XIX<\/strong>\u00a0se acercaba a su postrimer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo revela el histori\u00f3grafo, odont\u00f3logo, investigador y escritor vegano&nbsp;<strong>Jovino Esp\u00ednola Reyes<\/strong>&nbsp;en uno de sus interesantes apuntes cuando destaca que en sus a\u00f1os de infancia, fruto de una edificante conversaci\u00f3n con su apreciado progenitor&nbsp;<strong>Jos\u00e9 A. Esp\u00ednola<\/strong>, recibi\u00f3 la informaci\u00f3n que, en 1870, en la hoy&nbsp;<strong>Ciudad Culta, Ol\u00edmpica y Carnavalesca<\/strong>, \u201c\u2026se present\u00f3 una caravana de camellos compuesta por tres de estos rumiantes, cuyos due\u00f1os eran \u00e1rabes, beduinos de origen, que hab\u00edan venido por&nbsp;<strong>Montecristi&nbsp;<\/strong>o&nbsp;<strong>Puerto Plata<\/strong>&nbsp;a&nbsp;<strong>Santiago<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sostiene el cronista en referencia que los manejadores de los dromedarios llegaron con \u201c\u2026el prop\u00f3sito de establecer un&nbsp;<strong>negocio de transporte de mercanc\u00edas<\/strong>&nbsp;entre&nbsp;<strong>Santiago<\/strong>,&nbsp;<strong>La Vega<\/strong>&nbsp;y otras ciudades m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esencialmente, se procuraba hacerle competencia a nuestros recueros de caballos y mulos, quienes tra\u00edan las diferentes menudencias y objetos utilizados en el desenvolvimiento pr\u00e1ctico de la vida de relevantes familias cibae\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entonces, no hay dudas que tal propuesta constitu\u00eda una alternativa id\u00f3nea para&nbsp;<strong>reducir el tiempo de la movilidad<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>garantizar un mayor volumen de cargas<\/strong>&nbsp;ante las limitaciones de resistencia que representaban&nbsp;<strong>los caballos<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>los mulos<\/strong>&nbsp;a consecuencia, fundamentalmente, de los obst\u00e1culos existentes en la superficie del terreno que era necesario recorrer.<\/p>\n\n\n\n<p>Transcurrido el tiempo y no obstante&nbsp;<strong>el valioso servicio prestado por<\/strong>&nbsp;<strong>los gigantescos animales<\/strong>, a consecuencias del denominado&nbsp;<strong>\u201cprogreso\u201d<\/strong>, concretamente, con la puesta en&nbsp;<strong>servicio de las v\u00edas ferroviarias<\/strong>,&nbsp;<strong>la<\/strong>&nbsp;<strong>llegada del veh\u00edculo de motor<\/strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>el dise\u00f1o y la apertura de carreteras&nbsp;<\/strong>que interconectaron importantes comunidades de la f\u00e9rtil regi\u00f3n del&nbsp;<strong>Cibao<\/strong>, la iniciativa en cuesti\u00f3n empez\u00f3 desvanecerse.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo anterior tambi\u00e9n se agrega, seg\u00fan expone en un valioso y original relato&nbsp;<strong>Jovino A. Esp\u00ednola Reyes<\/strong>&nbsp;que muchos de los campesinos de aquella zona, sorpresivamente, comenzaron a creer y manifestar que&nbsp;<strong>los camellos encarnaban calamidades diab\u00f3licas en forma de animales.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De manera pormenorizada, el aludido escritor describe lo ocurrido asegurando que \u201cal fracasar sus due\u00f1os, los \u00e1rabes que los hab\u00edan tra\u00eddo, se fueron de&nbsp;<strong>La Vega<\/strong>, no se supo para d\u00f3nde, dejando a dichos animales vagando por los campos; es decir, los dejaron botados y, como tales, ocasionaban grandes da\u00f1os a las plantaciones, porque era mucho lo que com\u00edan y pisoteaban por donde pasaban\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, dado el concepto de car\u00e1cter&nbsp;<strong>mitol\u00f3gico<\/strong>&nbsp;que prevaleci\u00f3 entre muchos de&nbsp;<strong>los laboriosos pobladores de aquellos lares<\/strong>&nbsp;en torno a los&nbsp;<strong>impresionantes cuadr\u00fapedos<\/strong>, algunos de los&nbsp;<strong>productores agr\u00edcolas<\/strong>&nbsp;\u201c\u2026sin consultar con gentes civilizadas,&nbsp;<strong>dieron muerte a esos rumiantes<\/strong>&nbsp;que mucha utilidad les hubieran prestado a ellos mismos en sus&nbsp;<strong>labores del campo<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la lamentable realidad expuesta, recuerda&nbsp;<strong>Esp\u00ednola Reyes<\/strong>&nbsp;que el pr\u00f3ximo&nbsp;<strong>camello&nbsp;<\/strong>en hacer presencia en&nbsp;<strong>La Vega<\/strong>&nbsp;fue adquirido el 28 de julio del a\u00f1o 1929 por&nbsp;<strong>don Narciso Rom\u00e1n<\/strong>, due\u00f1o de la&nbsp;<strong>Farmacia Nueva<\/strong>&nbsp;en&nbsp;<strong>Santiago de los Caballeros.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Manejado por un hombrecito de color oscuro y de nacionalidad egipcia, el ex\u00f3tico animal, adem\u00e1s de ser utilizado como&nbsp;<strong>instrumento de propaganda<\/strong>&nbsp;del nombrado&nbsp;<strong>establecimiento farmac\u00e9utico,<\/strong>&nbsp;fue calificado como&nbsp;<strong>uno de los m\u00e1s grandes ejemplares nacidos en<\/strong>&nbsp;<strong>\u00c1frica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vale recordar que el&nbsp;<strong>camello&nbsp;<\/strong>mencionado visit\u00f3&nbsp;<strong>La Vega<\/strong>, por primera vez, el 5 de septiembre de 1929, pero&nbsp;<strong>tuvo una vida ef\u00edmera<\/strong>, pues apenas dur\u00f3 un a\u00f1o, muriendo en&nbsp;<strong>Santiago de los Caballeros<\/strong>, el 23 de octubre de 1930.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay dudas que lo narrado en estos p\u00e1rrafos pone al desnudo algunas de las tantas iron\u00edas que germina nuestra historia como&nbsp; pueblo caribe\u00f1o y que, aunque usted no lo quiera, sin exageraci\u00f3n alguna, una porci\u00f3n significativa de distinguidos veganos, desear\u00edan en el presente el regreso de una cantidad considerable de&nbsp;<strong>camellos&nbsp;<\/strong>a su lar nativo, en procura de no continuar siendo v\u00edctimas del&nbsp;<strong>angustioso y estresante congestionamiento vehicular<\/strong>&nbsp;y sobre todo,&nbsp; evitar su repercusiones negativas en lo concerniente a &nbsp;<strong>la salud<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>A ver, \u00bfqui\u00e9n se atreve a arrogarse la iniciativa&#8230;?-<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Cruz Triffolio<br>Santo Domingo Este, R.D.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com Por Juan Cruz Triffolio Santo Domingo Este,\u2002R. 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