{"id":618381,"date":"2025-05-31T02:50:21","date_gmt":"2025-05-31T06:50:21","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=618381"},"modified":"2025-05-31T02:50:23","modified_gmt":"2025-05-31T06:50:23","slug":"relatos-curiosos-de-nuestra-historia-1-de-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=618381","title":{"rendered":"Relatos curiosos de nuestra historia (1 de 2)"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles <\/p>\n\n\n\n<p>Los relatos y cr\u00f3nicas sobre el pasado de la naci\u00f3n que desde el 27 de febrero de 1844 se convirti\u00f3 en el Estado dominicano contienen altos niveles de falsedades. Por ejemplo, se han resaltado como pr\u00f3ceres a rufianes y h\u00e9roes aparecen como canallas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la telara\u00f1a de absurdidades de nuestro ayer hay varios ejemplos en los que se ha utilizado el tema de la creencia religiosa para difundir enga\u00f1os que con el paso del tiempo se han derrumbado. Afortunadamente ha emergido la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de esos propagandistas de mentiras han actuado de manera consciente, obedeciendo a intereses particulares, pero otros de alguna manera hay que ubicarlos en lo que el papa Juan XXIII defini\u00f3 como \u201cextraviados y errantes en las tinieblas del error\u201d (Juan XXIII. Editora Doncel, 1973.P.175, Sosio Pezzella).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La f\u00e1bula del Santo Cerro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los mitos m\u00e1s conocidos entre nosotros surgi\u00f3 desde la sangrienta conquista emprendida en esta parte del mundo por los espa\u00f1oles. Es el llamado caso del Santo Cerro, en el cual se coloc\u00f3 injustamente como ins\u00f3lita protagonista a la virgen de Las Mercedes.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos relatores y opinantes propalaron la versi\u00f3n de que durante un enfrentamiento que situaron all\u00ed (25 de marzo de 1495) entre conquistadores espa\u00f1oles, con el almirante Crist\u00f3bal Col\u00f3n a la cabeza, e ind\u00edgenas lidereados por los caciques Guarionex y Maniocatex, se apareci\u00f3 en el teatro de los combates la virgen de Las Mercedes supuestamente socorriendo a los poderosos agresores espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo anterior con la pertinente anotaci\u00f3n de que varios historiadores se\u00f1alan que en ese lugar nunca hubo contienda armada. Basan su criterio en que para los tiempos de la conquista y la colonizaci\u00f3n de la isla de Santo Domingo hab\u00eda mucha confusi\u00f3n de ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y fallas en los c\u00e1lculos de distancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Valga la digresi\u00f3n para decir que de lo que no hay duda es de que en esa monta\u00f1a vivi\u00f3 el monje catal\u00e1n de la Orden de San Jer\u00f3nimo Ram\u00f3n Pan\u00e9, quien nunca habl\u00f3 de hechos milagros all\u00ed. Se cree que en ese sitio fue que \u00e9l pens\u00f3 y escribi\u00f3, en el lejano 1496, su famoso libro acerca de las antig\u00fcedades y costumbres de los ind\u00edgenas que habitaban esta tierra caribe\u00f1a cuando llegaron los espa\u00f1oles.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los primeros relatos de la conquista espa\u00f1ola en esta parte de la tierra, conocida entonces como \u201cel nuevo mundo\u201d, aparecen notas manuscritas atribuidas al fray mercedario Juan Infante diciendo haber visto la imagen de la virgen de Las Mercedes, rodeada de una luz intensa, intercediendo en favor de los conquistadores espa\u00f1oles. La describi\u00f3 colocada en el brazo derecho de una cruz plantada en ese monte aislado de las cordilleras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor Tirso de Molina, que durante dos a\u00f1os del siglo XVII estuvo enclaustrado en un convento en la ciudad de Santo Domingo, y que tambi\u00e9n fue monje mercedario, se hizo eco del mito propalado por el referido Infante, confesor de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, sobre el tema concernido al supuesto enfrentamiento b\u00e9lico del Santo Cerro. En su libro titulado Historia General de la orden de nuestra se\u00f1ora de la Merced aval\u00f3 la mencionada versi\u00f3n estrafalaria de nuestro pasado. La proyect\u00f3 como si fuera un axioma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho lo anterior a pesar de que el tambi\u00e9n dramaturgo madrile\u00f1o, en su cl\u00e1sica obra de teatro titulada El burlador de Sevilla, dej\u00f3 plasmada su visi\u00f3n sobre la justicia trascendente, m\u00e1s all\u00e1 de las burlas que hizo a ciertas reglas religiosas, sociales y \u00e9ticas el Don Juan cuya creaci\u00f3n como personaje de ficci\u00f3n se le atribuye.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, se sum\u00f3 al coro de propagandistas de esa falacia el can\u00f3nigo, cronista, abogado y eminente catedr\u00e1tico de lat\u00edn Luis Ger\u00f3nimo de Alcocer, uno de los m\u00e1s ilustrados dominicanos del siglo XVII. As\u00ed se comprueba en \u201cLas relaciones de Alcocer\u201d publicadas por primera vez en el a\u00f1o 1942 por el historiador Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El sacerdote e historiador Carlos Nouel Pierret tambi\u00e9n propag\u00f3 dicha leyenda fantasiosa del Santo Cerro, citando y acreditando al propio Crist\u00f3bal Col\u00f3n quien de manera enga\u00f1osa escribi\u00f3: \u201cAl fin son indios y cobardes y nosotros, aunque pocos, somos cat\u00f3licos y espa\u00f1oles\u2026Lo que m\u00e1s importa es implorar el auxilio de Nuestra Se\u00f1ora de la Merced, cuya imagen nos ha consolado y favorecido hasta aqu\u00ed\u2026la Madre de Dios est\u00e1 con nosotros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El abogado e historiador Antonio del Monte Tejada fue otro que se empe\u00f1\u00f3 en divulgar esa falacia. Consigui\u00f3 adeptos que dieron por ciertas sus elucubraciones, a pesar de que las mismas no resisten el m\u00e1s elemental an\u00e1lisis ni de l\u00f3gica ni de fe, por carecer de fundamentos teol\u00f3gicos o cient\u00edficos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro personaje que crey\u00f3 el se\u00f1alado cuento, y contribuy\u00f3 a que por mucho tiempo se diera como cierto lo que no era verdad, fue el c\u00e9lebre delegado apost\u00f3lico del Papa P\u00edo IX en la Rep\u00fablica Dominicana, Hait\u00ed y Venezuela, el napolitano fray Rocco Cocchia Vitale.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque cometi\u00f3 un error de bulto difundiendo el enga\u00f1o creado por los espa\u00f1oles hay que decir de \u00e9l que era un prelado excepcional. Durante 9 a\u00f1os dirigi\u00f3 la iglesia cat\u00f3lica en el pa\u00eds. Se le atribuye, entre otras cosas, transformar una simple ermita en el Santuario Nacional de Nuestra Se\u00f1ora de Las Mercedes, de impresionante arquitectura interior y exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que se tenga una idea de las huellas dejadas en la feligres\u00eda cat\u00f3lica dominicana por el arzobispo Rocco Cocchia basta decir que el ya fallecido obispo em\u00e9rito de la Di\u00f3cesis de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia en Hig\u00fcey, el acucioso historiador salcedense Hugo Eduardo Polanco Brito, escribi\u00f3 de \u00e9l que: \u201cEl pa\u00eds le debe un reconocimiento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su lado Antonio Camilo Gonz\u00e1lez, obispo em\u00e9rito de la Di\u00f3cesis de La Vega, y tambi\u00e9n nativo del municipio de Salcedo, defini\u00f3 a Cocchia, en una peque\u00f1a biograf\u00eda que de \u00e9l hizo, como un hombre \u201cde inteligencia preclara, sabio, humilde, educado\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente la verdad sobre ese tema hace mucho que sali\u00f3 del c\u00edrculo de la ignorancia inducida y ya muy pocos obnubilados creen que los agresores tuvieron protecci\u00f3n de la Virgen de Las Mercedes para masacrar a los indios agredidos.<\/p>\n\n\n\n<p>A prop\u00f3sito de eso, en respuesta a una pregunta sobre la propaganda mendaz de referencia, el que fue obispo de La Vega y luego primer arzobispo de la Arquidi\u00f3cesis de Santiago de los Caballeros, monse\u00f1or Juan Antonio Flores Santana, dijo de manera tajante lo siguiente: \u201cClaro que la Virgen Mar\u00eda no iba a estar contra esos pobres ind\u00edgenas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su lado mi querido amigo el sacerdote capuchino e historiador fray Santiago Bautista Guerrero, alejado de la hojarasca embustera, en una obra suya de profunda importancia, valid\u00f3 el siguiente criterio: \u201cLos conquistadores, cristianos, solo por el t\u00edtulo que les conferir\u00eda el bautismo, se volvieron una jaur\u00eda \u00e1vida de rapi\u00f1a y dispuesta a enriquecerse a cualquier precio, y trataron a los nativos peor que esti\u00e9rcol de las plazas y peor que las bestias del campo, los degradaron y humillaron\u2026 \u201d (Perspectiva hist\u00f3rica de la acci\u00f3n misionera de los frailes capuchinos en Santo Domingo. Edici\u00f3n 2020).<\/p>\n\n\n\n<p><br>De: <strong>teofilo lappot<\/strong> &lt;<a href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\">teofilolappot@gmail.com<\/a>&gt;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Te\u00f3filo Lappot Robles Los relatos y cr\u00f3nicas sobre el pasado de la naci\u00f3n que desde el 27 de febrero de 1844 se convirti\u00f3 en el Estado dominicano contienen altos niveles de falsedades. 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