{"id":613578,"date":"2025-05-04T02:43:19","date_gmt":"2025-05-04T06:43:19","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=613578"},"modified":"2025-05-04T02:43:22","modified_gmt":"2025-05-04T06:43:22","slug":"la-mano-extendida-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=613578","title":{"rendered":"LA MANO EXTENDIDA SIEMPRE"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><u>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA MANO EXTENDIDA SIEMPRE <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a><strong><em>\u201c<\/em><\/strong><\/a><a><\/a><a><\/a><a><strong><em>Pretender imponer a otros con la supremac\u00eda y el fanatismo opresor, modos y maneras de transitar por la tierra (una tierra que es de todos y de nadie en particular), significa violar la dignidad del ser humano y, en suma, ultrajar el propio esp\u00edritu celeste<\/em><\/strong><\/a><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>=============================<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>corcoba@telefonica.net&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=============================<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan ser humano, por si mismo, puede vivir. Necesitamos florecer unidos, ayudados entre s\u00ed, acogiendo pulsos y recogiendo sentimientos. El enfrentamiento entre an\u00e1logos es el mayor absurdo humanitario. A diario se destruyen miles de existencias en cualquier parte del mundo, por el af\u00e1n de dominaci\u00f3n entre semejantes, mientras el derecho humanitario ha sido desestimado y dejado de o\u00edrse. Promover la seguridad es esencial para poner fin a las variadas crisis que nos acorralan, adem\u00e1s de prevenir y detener las guerras familiares, sociales o mundiales; responsabilidad a la que todos estamos llamados, poniendo el alma antes que las armas, pues es imperativo la exigencia de normas que hagan menos inhumanas las operaciones b\u00e9licas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n natural humana y pensante debe inspirarnos a mitigar la ferocidad del estado salvaje, hasta asegurar un continuo y persistente di\u00e1logo, lo que conlleva la mano extendida siempre, a pesar del aluvi\u00f3n de hostilidades que no cesan. A los enemigos hay que volverlos amigos, jam\u00e1s lo dudemos. Nuestra gran tarea pasa por conciliar lo que nos parece irreconciliable. Pongamos empe\u00f1o, sin la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n no hay concordia. A la paz s\u00f3lo se llega por el amor de amar amor. Nadie es autosuficiente para nada. Precisamos, con urgencia, asentarnos en un campo de poes\u00eda y no de batalla. Cada latido, de cada ser humano, forma esa composici\u00f3n arm\u00f3nica que es lo que verdaderamente nos injerta quietud en nuestro mar interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el momento oportuno de biografiar otros horizontes m\u00e1s humanitarios, o sea, m\u00e1s est\u00e9ticos y \u00e9ticos en definitiva. Cuando falta la adhesi\u00f3n al orden m\u00edstico de la realidad, o bien la consideraci\u00f3n hacia nosotros mismos o hacia nuestros semejantes, nadie respeta a nadie y la mentira es lo que nos gobierna. Sus consecuencias son perversas y causan efectos devastadores en la vida de los ciudadanos y de las naciones. El af\u00e1n de poder nos ha triturado las entretelas, hasta el extremo de que, en muchas ocasiones, nos cuesta aguantarnos el posesivo yo y salir con esp\u00edritu donante a compartir sue\u00f1os. Al fin y al cabo estamos llamados a salvar vidas, como la nuestra lo ha sido, y personalmente he visto a multitud de personas muy, pero muy angustiadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente, son muchos los refugiados que tienen sensaci\u00f3n de desesperanza. Por eso, se impone como un deber colectivo respetar este derecho universal: el de vivir y dejar vivir a las gentes. Pretender imponer a otros con la supremac\u00eda y el fanatismo opresor, modos y maneras de transitar por la tierra (una tierra que es de todos y de nadie en particular), significa violar la dignidad del ser humano y, en suma, ultrajar el propio esp\u00edritu celeste. A pesar de este aluvi\u00f3n de desolaciones, se agrava la situaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s, por la grave crisis financiera que enfrenta la agencia para los refugiados, empeorada por la reducci\u00f3n de fondos de Estados Unidos, que ha obligado al cierre de programas esenciales de asistencia en todo el planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Por desgracia, con demasiada frecuencia los migrantes son ignorados. Sin embargo, no hay un muro suficientemente grande que nos impida ver situaciones injustas; nos hemos globalizado y todo est\u00e1 al alcance de nuestra mano, ahora nos falta poner nuestra propia pulsaci\u00f3n de poeta en guardia. Recortar fondos para los m\u00e1s necesitados no es algo de lo que se pueda gloriarse nadie, m\u00e1s bien nos exhorta a ponernos en movimiento, para intensificar los quehaceres hacia esas gentes abandonadas, y alentar a todos a trabajar por una humanidad realmente libre y solidaria. S\u00f3lo, as\u00ed, se podr\u00e1 legar un futuro m\u00e1s sereno y m\u00e1s seguro a las generaciones venideras. Nos toca, pues, arrimar el hombro para favorecer la b\u00fasqueda de un aut\u00e9ntico desarrollo humano integral e integrador de vidas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>04 de mayo de 2025<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALGO M\u00c1S QUE PALABRAS LA MANO EXTENDIDA SIEMPRE \u201cPretender imponer a otros con la supremac\u00eda y el fanatismo opresor, modos y maneras de transitar por la tierra (una tierra que es de todos y de nadie en particular), significa violar la dignidad del ser humano y, en suma, ultrajar el propio esp\u00edritu celeste\u201d. ============================= V\u00edctor [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":493386,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,16],"tags":[],"class_list":["post-613578","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hombresmujeresycosas","category-opiniones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/613578","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=613578"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/613578\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":613579,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/613578\/revisions\/613579"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/493386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=613578"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=613578"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=613578"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}