{"id":613458,"date":"2025-05-03T02:06:04","date_gmt":"2025-05-03T06:06:04","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=613458"},"modified":"2025-05-03T02:27:35","modified_gmt":"2025-05-03T06:27:35","slug":"merino-presidente-y-arzobispo-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=613458","title":{"rendered":"MERI\u00d1O, PRESIDENTE Y ARZOBISPO (I)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fernando Arturo de Meri\u00f1o Ram\u00edrez, uno de los m\u00e1s sobresalientes dominicanos de todos los tiempos, naci\u00f3 el 9 de enero de 1833 en el hogar de los agricultores de subsistencia Pedro Mar\u00eda de Meri\u00f1o y Mar\u00eda Bruna Ram\u00edrez. Su cuna fue en un caser\u00edo del paraje Antonc\u00ed, entonces dentro de la jurisdicci\u00f3n de Boy\u00e1 y ahora parte del municipio de Yamas\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"526\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Monsenor-Fernando-Arturo-De-Merino-1-1024x526.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-287194\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Monsenor-Fernando-Arturo-De-Merino-1-1024x526.jpg 1024w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Monsenor-Fernando-Arturo-De-Merino-1-300x154.jpg 300w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Monsenor-Fernando-Arturo-De-Merino-1-768x395.jpg 768w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Monsenor-Fernando-Arturo-De-Merino-1-1536x789.jpg 1536w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Monsenor-Fernando-Arturo-De-Merino-1-2048x1052.jpg 2048w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Monsenor-Fernando-Arturo-De-Merino-1-816x419.jpg 816w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Arzobispo de Santo Domingo, Fernando Arturo de Meri\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<p>Su inteligencia, su genio vivaz, su perseverancia y su coraje para enfrentar los retos de la vida le permitieron llegar a la c\u00faspide del poder pol\u00edtico y eclesi\u00e1stico del pa\u00eds y a pasearse por los pin\u00e1culos de la cultura nacional, principalmente por su condici\u00f3n de orador cimero en tres escalones: lo sagrado, lo pol\u00edtico y lo patri\u00f3tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Meri\u00f1o tambi\u00e9n fue escritor, historiador y ge\u00f3grafo, lo cual se explica porque como escribi\u00f3 en el 2012 el eminente sacerdote jesuita e historiador Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez, en su obra Retratos de medio cuerpo: \u201cLa Iglesia ha cuidado o quiz\u00e1s s\u00f3lo tolerado que sus miembros sigan una u otra carrera, y por eso hay literatos, ge\u00f3grafos, bot\u00e1nicos, meteor\u00f3logos, y por qu\u00e9 no, pintores y escultores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En su condici\u00f3n de orador hay consenso en el micromundo cultural dominicano que ni antes ni despu\u00e9s nadie ha superado, ni desde el p\u00falpito ni desde la tribuna pol\u00edtica, su talante creativo para usar met\u00e1foras o decir verdades de manera directa. Sobran las opiniones con relaci\u00f3n al dominio que tuvo Meri\u00f1o sobre el arte de la ret\u00f3rica, ese que impuls\u00f3 como nadie hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os el sabio ateniense Dem\u00f3stenes.<\/p>\n\n\n\n<p>De \u00e9l como orador escribi\u00f3 un m\u00e9dico y pensador dominicano lo siguiente: \u00abLa admiraci\u00f3n mantenida y el consenso general coloca a Fernando Arturo de Meri\u00f1o (1833-1906) en la m\u00e1s alta cima de la oratoria dominicana. Arzobispo Metropolitano, su fuerte era la oratoria sagrada, pero como pol\u00edtico activo, encar\u00f3, con valent\u00eda impar, situaciones dif\u00edciles en las que siempre mostr\u00f3 gran responsabilidad.\u00bb(Historia de la Cultura Dominicana. Editora Amigo del Hogar 2016. p802. Mariano Lebr\u00f3n Savi\u00f1\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n un controversial pol\u00edtico que, para fines propios de su traj\u00edn cotidiano escudri\u00f1\u00f3 entre sus piezas oratorias, resumi\u00f3 su parecer de esta manera: \u00abFernando Arturo de Meri\u00f1o es el tipo de orador aut\u00e9ntico, del hombre verdaderamente arrebatado por la embriaguez del verbo&#8230;Las mejores oraciones de Monse\u00f1or de Meri\u00f1o no son, como podr\u00eda pensarse, las que compuso como orador sagrado, sino las que pronunci\u00f3 cuando intervino en las disputas pol\u00edticas&#8230;\u00bb(Los Pr\u00f3ceres Escritores. Obras Selectas, tomo I. Editora Corripio, 2006. Pp 229-243. Joaqu\u00edn Balaguer).<\/p>\n\n\n\n<p>Su condici\u00f3n de portador de un alzacuello y otras indumentarias sacerdotales no le impidieron a Meri\u00f1o ejercer con asiduidad su sexualidad, pues \u201cante todo era un hombre\u201d. Eso que los psic\u00f3logos denominan hipersexualidad tuvo en \u00e9l (con su fogoso cuerpo cubierto por una sotana) a un gran exponente, famoso por su galanter\u00eda con muchas damas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa fue una verdad que se materializ\u00f3 con una nutrida descendencia procreada sin la cobertura de un t\u00e1lamo nupcial. Sus numerosos hijos no llevaron su apellido, pero obviamente eran portadores de sus genes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para resaltar el papel del referido arzobispo y presidente de la Rep\u00fablica como progenitor, un historiador y cr\u00edtico literario dominicano escribi\u00f3 al respecto que \u201c\u2026el Meri\u00f1o intelectual escribiendo hubiera sido de desear verle con la estatura del Meri\u00f1o hombre\u201d. (De las Letra Dominicanas. Editora Taller, 1996.P.27. Rufino Mart\u00ednez).<\/p>\n\n\n\n<p>Como persona dedicada al altar fue ordenado di\u00e1cono el d\u00eda 27 de junio de 1855. Diez meses despu\u00e9s, el 24 de abril de 1856, con s\u00f3lo 23 a\u00f1os de edad, fue consagrado sacerdote por el arzobispo Tom\u00e1s de Portes e Infante, quien con la insignia lit\u00fargica de su b\u00e1culo en mano no pudo imaginarse en ese solemne momento que al joven de origen campesino que estaba ungiendo ser\u00eda el m\u00e1s destacado de los dominicanos portadores del solideo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de escalar diversos niveles en su ministerio sacerdotal, incluyendo a partir de 1867 la Rector\u00eda del Seminario Conciliar Santo Tom\u00e1s de Aquino, tom\u00f3 posesi\u00f3n el 21 de junio de 1884 como administrador apost\u00f3lico de la entonces \u00fanica Arquidi\u00f3cesis de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Al siguiente a\u00f1o, el 3 de julio de 1885, el papa Le\u00f3n XIII lo nombr\u00f3 arzobispo metropolitano de Santo Domingo. Mantuvo el palio arzobispal (recibido el 13 de septiembre de 1885) hasta su muerte, ocurrida el 20 de agosto de 1906. Fue sucedido en ese alto cargo eclesi\u00e1stico por monse\u00f1or Adolfo Alejandro Nouel Bobadilla, que tom\u00f3 posesi\u00f3n de la \u201csilla primada\u201d el 15 de marzo de 1907.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante las dos d\u00e9cadas que dirigi\u00f3 la Iglesia cat\u00f3lica dominicana afianz\u00f3 no s\u00f3lo sus elevados niveles de orador religioso, sino que se mantuvo como un vig\u00eda de su grey y, adem\u00e1s, fue participante en decisiones trascendentales del pa\u00eds pol\u00edtico. Hizo ambas cosas con su personalidad de hombre valiente y con la impronta de la fuerza moral que siempre lo caracteriz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pr\u00f3xima entrega de esta breve serie se\u00f1alar\u00e9 otros detalles de la intensa y exitosa vida de Meri\u00f1o como patriota, pol\u00edtico y gobernante.<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot <a href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">teofilolappot@gmail.com<\/a> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Fernando Arturo de Meri\u00f1o Ram\u00edrez, uno de los m\u00e1s sobresalientes dominicanos de todos los tiempos, naci\u00f3 el 9 de enero de 1833 en el hogar de los agricultores de subsistencia Pedro Mar\u00eda de Meri\u00f1o y Mar\u00eda Bruna Ram\u00edrez. 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