{"id":612845,"date":"2025-04-30T13:06:59","date_gmt":"2025-04-30T17:06:59","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=612845"},"modified":"2025-04-30T13:07:06","modified_gmt":"2025-04-30T17:07:06","slug":"algo-mas-que-palabras-el-derecho-a-una-vida-verdaderamente-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=612845","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras;  El derecho a una vida verdaderamente humana"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero, escritor<\/p>\n\n\n\n<p><a><strong><em>\u201c<\/em><\/strong><\/a><a><\/a><a><\/a><a><strong><em>Hemos olvidado el com\u00fan sentido natural y la percepci\u00f3n por lo arm\u00f3nico. Cada d\u00eda hay m\u00e1s Estados que no tienen como fin supremo la dignidad, la libertad y la autonom\u00eda de la persona. Las ideolog\u00edas son seductoras, pero te dejan sin aire. De ah\u00ed, la necesidad de revelarse para hacerse valer y volar<\/em><\/strong><\/a><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Madrid, 30 de abril, 2025.-\u2002En medio de la escalada del aluvi\u00f3n de desastres clim\u00e1ticos que nos acorralan y de los incesantes conflictos que nos persiguen, defender los valores humanos y la \u00e9tica humanitaria, es una de las m\u00e1s urgentes necesidades del momento. Hoy m\u00e1s que nunca precisamos reponernos, trabajar en los valores interiores de cada cual, para encontrar el reposo necesario y la primordial quietud que generan las razones de la esperanza, que todos nos merecemos por el mismo hecho de nacer. Desde luego, los continuos abusos de poder y los consiguientes perjuicios, causantes de tensiones y ahogos, nos est\u00e1n dejando deca\u00eddos, sin entusiasmo alguno, trastocando la verdadera sabidur\u00eda y los valores permanentes, que son los que realmente nos activan la ilusi\u00f3n vivencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el r\u00e1pido auge de hechos desconcertantes, sumado al uso de la inteligencia artificial, nos est\u00e1 paralizando el pulso, envolvi\u00e9ndonos en la triste soledad, con los aconteceres de la duda permanente y la persistente incitaci\u00f3n al odio. Por desgracia, a\u00fan no hemos aprendido a vivir en armon\u00eda, con nosotros mismos y con aquello que nos rodea. Todo lo priorizamos a las ganancias econ\u00f3micas. Esto nos vuelve esclavos e inhumanos de nuestra propia locura sanguinaria. Para desdicha nuestra, como especie pensante, estamos perdiendo esa comuni\u00f3n interpersonal, que es la que nos permite conocernos y reconocernos en el an\u00e1logo, ejercitar las relaciones, con una orientaci\u00f3n estable hacia la verdad, cuesti\u00f3n esencial para que el afecto sea aut\u00e9ntico y universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos olvidado el com\u00fan sentido natural y la percepci\u00f3n por lo arm\u00f3nico. Cada d\u00eda hay m\u00e1s Estados que no tienen como fin supremo la dignidad, la libertad y la autonom\u00eda de la persona. Las ideolog\u00edas son seductoras, pero te dejan sin aire. De ah\u00ed, la necesidad de revelarse para hacerse valer y volar. Cada ciudadano tiene un valor; cada ser humano es importante y \u00fanico. Todos necesarios e imprescindibles para formar y conformar una humanidad dignificada, donde no haya una sola persona apartada, para que se produzca el aut\u00e9ntico gozo naciente de la fraternidad universal, que es lo que nos da luz y savia para sanar los corazones. Una democracia con un coraz\u00f3n restaurado sigue laborando anhelos para el futuro, al menos nos llama a la implicaci\u00f3n personal y comunitaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin enfoques integradores, no podemos responder realmente a las necesidades m\u00e1s innatas de las personas, pues toda existencia ha de ser respetada y protegida totalmente, desde el momento de la concepci\u00f3n hasta su final. En consecuencia, la aspiraci\u00f3n tan leg\u00edtima del ser humano a una mejor calidad de vida exige una morada que no sea solamente un abrigo contra la intemperie, o un fr\u00edo artilugio sin alma que, en absoluto, favorece la propia realizaci\u00f3n del individuo en sus necesidades materiales, culturales y espirituales, y contribuya de esta manera al crecimiento de esa parte m\u00e1s sensible que hay en todo mortal; sin obviar, sus v\u00ednculos hogare\u00f1os, ejerciendo una actividad compatible con su edad, que le permita participar en la biograf\u00eda general como coparticipes humanitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, en una cr\u00f3nica geneal\u00f3gica robustecida se experimentan algunos elementos esenciales de la paz, la justicia y el amor entre s\u00ed, con la siempre disponibilidad para acoger al otro y, si fuera necesario, para condonarlo. Por eso, la familia es la primera e insustituible institutriz de concordia. Tanto es as\u00ed, que la propia corporaci\u00f3n social, para vivir una historia humana, est\u00e1 llamada a inspirarse tambi\u00e9n en los valores sobre los que se rige la comunidad dom\u00e9stica. De lo contrario, se acrecentar\u00e1n los promotores b\u00e9licos que pisotean los derechos fundamentales, aplastando a gentes indefensas, con violencias crueles y feroces, llegando a privar a las poblaciones de su derecho a la alimentaci\u00f3n, el agua y la educaci\u00f3n. Diplomacia y di\u00e1logo es lo que se requiere para zanjar lo b\u00e1rbaro. \u00a1Hag\u00e1moslo!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"mailto:corcoba@telefonica.net\">corcoba@telefonica.net<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>30 de abril de 2025.-<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com Por V\u00edctor Corcoba Herrero, escritor \u201cHemos olvidado el com\u00fan sentido natural y la percepci\u00f3n por lo arm\u00f3nico. Cada d\u00eda hay m\u00e1s Estados que no tienen como fin supremo la dignidad, la libertad y la autonom\u00eda de la persona. Las ideolog\u00edas son seductoras, pero te dejan sin aire. 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