{"id":603599,"date":"2025-03-15T04:21:50","date_gmt":"2025-03-15T08:21:50","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=603599"},"modified":"2025-03-15T04:23:08","modified_gmt":"2025-03-15T08:23:08","slug":"garibaldi-personaje-fascinante-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=603599","title":{"rendered":"GARIBALDI, PERSONAJE FASCINANTE (y 2)"},"content":{"rendered":"\n<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/p>\n\n\n\n<p>El legado de Giuseppe Garibaldi no s\u00f3lo es fuente de investigaci\u00f3n de historiadores, ensayistas y analistas militares y pol\u00edticos, sino que tambi\u00e9n ha sido material al uso de las m\u00e1s variadas obras de ficci\u00f3n, tales como &nbsp;novelas, relatos, pel\u00edculas, escenas pict\u00f3ricas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Es significativo que la famosa novela El Gatopardo, de Giuseppe Tomasi de Lampedusa, se desarrolla a partir de la fecha y el lugar donde Garibaldi alcanz\u00f3 el punto m\u00e1s elevado de su gloria pol\u00edtica y militar, cuando desembarc\u00f3 el 11 de mayo de 1860, con sus guerreros de \u201clas camisas rojas\u201d, en el litoral del occidente de Sicilia.<\/p>\n\n\n\n<p>El ep\u00edgrafe del primero de los ocho cap\u00edtulos de esa obra es convincente respecto a la veracidad de lo anterior. Dice: mayo de 1860. Es en ella que el personaje de ficci\u00f3n Tancredi dice lo que se ha convertido en un cl\u00e1sico de la pol\u00edtica mundial: \u201csi queremos que todo siga como est\u00e1, es necesario que todo cambie\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el resumen de la misma se indica que: \u201cEl Gatopardo transcurre en la Sicilia de 1860, cuando ocurre el desembarco de las tropas de Giuseppe Garibaldi, l\u00edder de la unificaci\u00f3n italiana, en Marsala\u2026\u201d (El Gatopardo. Editorial Longseller, Argentina, 2001.Pp9 y 13).<\/p>\n\n\n\n<p>La heroicidad de Garibaldi en el referido a\u00f1o no se limit\u00f3 a Sicilia, separada del territorio peninsular de Italia por el estrecho de Mesina. Cuando asegur\u00f3 su control absoluto sobre la misma penetr\u00f3 a tierra firme por el sur, dominando con las armas a ciudades tan importantes y estrat\u00e9gicas como Reggio Calabria, Salerno y \u00c9boli. En N\u00e1poles, ciudad portuaria al pie del mar de Tirreno, que es la hist\u00f3rica capital de la regi\u00f3n italiana de Campania, fue recibido en olor de multitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los hechos concernidos a lo se\u00f1alado en el p\u00e1rrafo anterior se someten a un an\u00e1lisis profundo se llega a la conclusi\u00f3n que en esa fulgurante etapa de su vida Garibaldi no contin\u00fao avanzando hasta llegar a Roma por los tejemanejes pol\u00edticos de poderosos personajes franceses e italianos que no ve\u00edan con buenos ojos, por m\u00faltiples alegatos, su creciente poder militar y ascendencia popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hecho notable en la biograf\u00eda de Garibaldi, contrario a otros jefes militares y pol\u00edticos de esas jornadas patri\u00f3ticas, es que nunca acept\u00f3 recibir beneficios personales por sus extraordinarios servicios en favor de la unificaci\u00f3n de Italia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por paradojas de la vida dos a\u00f1os despu\u00e9s de su triunfal entrada a N\u00e1poles, mientras se encontraba en las estribaciones monta\u00f1osas del Aspromonte, en el sur italiano, preparando sus fuerzas para enfrentar el poder\u00edo papal que con el apoyo de las tropas francesas controlaba Roma, Garibaldi fue herido y apresado por tropas al servicio del rey V\u00edctor Manuel II.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos reveses personales no le impidieron en el 1867 procurar nuevamente sitiar y ocupar a la que tambi\u00e9n es conocida como La Ciudad Eterna, lo cual no pudo lograr y fue encarcelado de nuevo. Tres a\u00f1os despu\u00e9s su objetivo fue logrado por otros &nbsp;y esa urbe pas\u00f3 a ser la capital de una Italia que desde entonces se ha mantenido unificada.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante se\u00f1alar, aunque sea de soslayo, que antes de los acontecimientos descritos m\u00e1s arriba Garibaldi particip\u00f3 en hechos importantes fuera de su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda 29 a\u00f1os, en el 1936, lleg\u00f3 a Brasil donde se dedic\u00f3 en principio a diversos negocios, as\u00ed como a ampliar su formaci\u00f3n pol\u00edtica y a compenetrarse con la cotidianidad de ese gran pa\u00eds, porque para \u00e9l la humanidad entera era su patria.<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s estaba combatiendo contra las tropas del emperador brasile\u00f1o Pedro II. Se aline\u00f3 en favor del presidente de la Rep\u00fablica Riograndense, Bento Goncalves da Silva, con quien hab\u00eda hecho buenas migas, desde que se conocieron en la ciudad de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n\n\n\n<p>La activa presencia de Garibaldi en el pa\u00eds m\u00e1s grande de Am\u00e9rica Latina se puede resumir con palabras de la doctora en historia de la universidad de Rio Grande do Sul&nbsp; Mar\u00eda Medianeira Padoin: \u201cPor un lado aport\u00f3 conocimientos militares. Por otro gracias a su personalidad carism\u00e1tica difundi\u00f3 sus ideales e igualdad y de lucha por la libertad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A Uruguay lleg\u00f3 en el 1841, impartiendo docencia de matem\u00e1ticas e involucr\u00e1ndose en las actividades pol\u00edticas y militares de ese pa\u00eds del Cono Sur, lo que le permiti\u00f3 dirigir la legi\u00f3n de italianos que pelearon en las afueras de Montevideo el 17 de noviembre de 1843.<\/p>\n\n\n\n<p>En Montevideo hay un museo dedicado a Garibaldi, as\u00ed como avenidas y logias mas\u00f3nicas. Igual en otras ciudades de ese hermoso pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa \u00e9poca tambi\u00e9n&nbsp; estuvo en Argentina. Combati\u00f3 al f\u00e9rreo caudillo de la Confederaci\u00f3n Argentina Juan Manuel de Rosas, quien intent\u00f3 sobornarlo para atraerlo a su lado recibiendo de este una respuesta contundente: \u201cNinguna suma de dinero podr\u00e1 comprar mi fe en la libertad de los pueblos\u201d. El 16 de agosto de 1842 particip\u00f3 de lado del Partido Unitario en una batalla naval sobre las aguas del r\u00edo Paran\u00e1, a la altura de la provincia de Corrientes, en Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El 17 de noviembre de 1850 lleg\u00f3 al Caribe desde la ciudad de New York, EE.UU. Arrib\u00f3 a la ciudad de La Habana con un nombre falso, porque la isla mayor de Las Antillas estaba bajo el control de las autoridades coloniales espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchas versiones no coincidentes en relaci\u00f3n a la estancia de Garibaldi en la capital de Cuba. Lo que se sabe es que no fue en plan de lucha, sino a tantear posibilidades de negocios o a lo que escribi\u00f3 el historiador cubano Enrique Pertierra: \u201cCreo que Garibaldi vino a Cuba a palpar el sentimiento nacional\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En las obras completas de Jos\u00e9 Mart\u00ed hay comentarios de \u00e9l sobre Garibaldi, del cual dijo, entre otras cosas: \u201cUn coraz\u00f3n existe en Europa basto y ardiente en que hay lugar para todo dolor y goce humano y eco a todo acto heroico o sentimiento generoso\u2026\u201d &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De su presencia en Cuba tambi\u00e9n dej\u00f3 sus pareceres el periodista, jurista y antrop\u00f3logo cubano Fernando Ortiz.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo Garibaldi, en cartas a do\u00f1a Emilia Casanova, la esposa de Cirilo Villaverde, el autor de la novela Cecilia Vald\u00e9s, le expres\u00f3 en el 1869 lo siguiente: \u201cCon toda mi alma he estado con Uds. desde el principio de su gloriosa revoluci\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n le dijo: \u201c\u2026deseo a su bella patria la total independencia por la cual tan heroicamente pelea\u201d. (Carta del 22 de febrero de 1870).<\/p>\n\n\n\n<p>El 5 de octubre de 1851 arrib\u00f3 a Per\u00fa por el puerto de El Callao. Fue recibido con j\u00fabilo por la fama que le preced\u00eda. Visit\u00f3 en planes de negocios diversos lugares de ese pa\u00eds del altiplano andino. El escritor Ricardo Palma, autor de la obra \u201cTradiciones Peruanas\u201d, escribi\u00f3 un texto que titul\u00f3 \u201cEntre Garibaldi y yo\u201d en el cual se\u00f1al\u00f3 que \u201cpor el renombre que vino rodeado, hizo que en Lima se le contemplase con admiraci\u00f3n y se le saludase con respetuosa simpat\u00eda al encontrarlo por las calles centrales de la ciudad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Resumiendo debo decir que Giuseppe Garibaldi fue un personaje fascinante, que siempre luch\u00f3 de frente en favor de lo que \u00e9l consideraba justo, y que no hay pruebas de que sus acciones b\u00e9licas estuvieran motivadas por intereses econ\u00f3micos u otros tipos de ventajas para su beneficio particular.<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot (De tus contactos de Google)<\/p>\n\n\n\n<p><a target=\"_blank\" href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES El legado de Giuseppe Garibaldi no s\u00f3lo es fuente de investigaci\u00f3n de historiadores, ensayistas y analistas militares y pol\u00edticos, sino que tambi\u00e9n ha sido material al uso de las m\u00e1s variadas obras de ficci\u00f3n, tales como &nbsp;novelas, relatos, pel\u00edculas, escenas pict\u00f3ricas, etc. Es significativo que la famosa novela El Gatopardo, de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":28,"featured_media":525185,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,36,26,19,16,27],"tags":[],"class_list":["post-603599","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-hombresmujeresycosas","category-efemerides","category-mi-voz","category-opiniones","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/603599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/28"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=603599"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/603599\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":603600,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/603599\/revisions\/603600"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/525185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=603599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=603599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=603599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}