{"id":598398,"date":"2025-02-23T12:36:16","date_gmt":"2025-02-23T16:36:16","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=598398"},"modified":"2025-02-23T12:36:23","modified_gmt":"2025-02-23T16:36:23","slug":"algo-mas-que-palabras-realidad-y-desafios-de-los-vinculos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=598398","title":{"rendered":"Algo m\u00e1s que palabras;  Realidad y desaf\u00edos de los v\u00ednculos"},"content":{"rendered":"\n<p>diariodominicano.com<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201c<a><\/a><a><\/a>No podemos seguir atados a nuestras miserias terr\u00edcolas, tenemos que fomentar la creatividad de las relaciones, ganar confianza en el poema que puedo engendrar, obviando penas y desilusiones\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero, Escritor <\/p>\n\n\n\n<p>Madrid, 23 de febrero, 2025.-\u2002El v\u00ednculo m\u00e1s patente es que todos cohabitamos en este planeta, bajo el mismo aire e id\u00e9ntico techo, hasta que la muerte nos alcance el manchado cuerpo. En consecuencia, nuestra gran asignatura pendiente, radica en no romper los arm\u00f3nicos lazos que nos unen como humanidad; y, por ende, como familia. Hay cosas que no pueden entrar en el mundano mercado de la compra\/venta, lo que requiere respeto y consideraci\u00f3n de todos hacia s\u00ed y hacia los dem\u00e1s. Cada coraz\u00f3n tiene su propia m\u00e9trica y su singular ta\u00f1ido para moverse. Precisamente, lo que nos hace humanos, es el modo y la manera de comunicarnos sin arrogancia, con la libertad de poder elegir visiones de desprendimiento y no de posesi\u00f3n, para proyectar la propia vida y cultivar lo mejor de uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La dominante fortuna no est\u00e1 en el se\u00f1or\u00edo del endiosado poder de don dinero, sino en la hacienda donante, que es lo que verdaderamente nos pone alas y nos inspira decoro. Por ello, hay que salir de esta venenosa atm\u00f3sfera excluyente e individualista, que nos atrofia nuestra m\u00edstica inspiraci\u00f3n, que no es otra que la del buen hacer y mejor obrar. El descalabro moral y humano que sufrimos en esta \u00e9poca los vivientes, debe hacernos repensar en el mundo de los valores y de las val\u00edas, que podemos y debemos aportar. Es cierto que no tiene sentido permanecer en una denuncia ret\u00f3rica de los males actuales y de las maldades vertidas, como si con ello pudi\u00e9ramos cambiar algo. Tampoco sirve pretender imponer normas por la fuerza de la autoridad, la cuesti\u00f3n radica en hacer autocr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No podemos seguir atados a nuestras miserias terr\u00edcolas, tenemos que fomentar la creatividad de las relaciones, ganar confianza en el poema que puedo engendrar, obviando penas y desilusiones. Renacer es lo nuestro cada d\u00eda, sosteniendo un proyecto com\u00fan y conservando el afecto de los parentescos. Lo prioritario radica en profundizar, en penetrar m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos, de nuestros propios deseos y necesidades ego\u00edstas, sabiendo que todos nos requerimos para sostenernos como humanidad y poder sustentar la conjunci\u00f3n de pulsos vivientes. Por consiguiente, hemos de practicar el respeto hacia toda diversidad, activando proximidades y moviendo mesas de di\u00e1logo, ya no solo para alcanzar la justicia social, tambi\u00e9n para hermanarnos como linaje pensante.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por desgracia, el trueno de la violencia se oye por todo el planeta. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las gentes y sus familias, las personas de concordia y los ciudadanos de bien? Una familia y un hogar son dos cuestiones que se reclaman continuamente. Haciendo genealog\u00eda es como se avanza y florece un contexto sist\u00e9mico. No olvidemos que la barbarie intrafamiliar es escuela de animadversi\u00f3n y rencor en las correspondencias humanas b\u00e1sicas. Por ello, debilitar los v\u00ednculos naturales es como destruirnos; pues la pujanza de la parentela reside esencialmente en su capacidad de amar y de ense\u00f1ar a cultivar el amor de amar amor, para comprender plenamente su m\u00edstica; hasta el extremo de que la humanidad es una articulaci\u00f3n indivisible, de la que nadie podemos (ni debemos) desligarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En efecto, lo trascendente no est\u00e1 tanto en mantenerse vivo, como en sentirse en comuni\u00f3n con sus semejantes. Quiz\u00e1s&nbsp; tengamos que aprender a reprendernos, a estar en guardia y en actitud de servicio, sin reclamar pagos, ni tampoco pedestales, por el solo gusto de legar y de ofrecer. Un depurado pulsar es lo que se requiere para ello. Entremos en sanaci\u00f3n, pues. Mientras el aut\u00e9ntico amor nos hace renacer y salir al encuentro de los otros, la envidia nos lleva a centrarnos en uno nada m\u00e1s. As\u00ed, el \u00e1rbol de la vida tampoco se embellece, sino que se deforma por completo y deja de alegrarse con lo que le rodea. Tenemos que volver al camino existencial de todo en com\u00fan y de todo para todos; si, en verdad, queremos transformarnos y transformar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>V\u00edctor CORCOBA HERRERO\/ Escritor<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>diariodominicano.com \u201cNo podemos seguir atados a nuestras miserias terr\u00edcolas, tenemos que fomentar la creatividad de las relaciones, ganar confianza en el poema que puedo engendrar, obviando penas y desilusiones\u201d. 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