{"id":591018,"date":"2025-01-24T19:54:47","date_gmt":"2025-01-24T23:54:47","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=591018"},"modified":"2025-01-24T19:54:49","modified_gmt":"2025-01-24T23:54:49","slug":"el-ego-nos-gano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=591018","title":{"rendered":"El ego nos gan\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Alejandro J\u00e1quez <\/p>\n\n\n\n<p>Hubo una vez un partido pol\u00edtico que naci\u00f3 del ideal de construir una naci\u00f3n m\u00e1s justa y pr\u00f3spera. Fundado por un gran maestro, su prop\u00f3sito no era solo alcanzar el poder, sino forjar hombres y mujeres de Estado cuya integridad fuera incuestionable. La hermandad, el respeto y el trabajo en equipo eran los valores que cimentaban su ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Este partido, movido por una fe inquebrantable en sus principios, logr\u00f3 realizar grandes aportes a la sociedad. Durante un tiempo, fue faro y gu\u00eda, iluminando el camino del progreso. Sin embargo, el \u00e9xito trae consigo riesgos, y en su caso, el ego fue el primer enemigo que surgi\u00f3 desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se creyeron invencibles, comenzaron a nacer las sombras que opacaron la luz que antes los defin\u00eda. Los l\u00edderes dejaron de escuchar, pues todos estaban demasiado ocupados hablando, defendiendo sus propias verdades y agendas personales. El respeto y la camarader\u00eda, antes pilares fundamentales, se convirtieron en conceptos vac\u00edos. En su lugar, la envidia, las mentiras y el irrespeto tomaron el control.<\/p>\n\n\n\n<p>El partido, que alguna vez fue un movimiento colectivo, comenz\u00f3 a fragmentarse. Los compa\u00f1eros se transformaron en jefes, y la verdad dej\u00f3 de ser un ideal compartido para convertirse en una imposici\u00f3n individual. En esa transformaci\u00f3n, olvidaron su origen, el motivo por el cual exist\u00edan y el compromiso que los un\u00eda a la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, el partido se dividi\u00f3 en facciones irreconciliables. Algunos miembros se alejaron, ya sea porque no eran necesarios o porque no ten\u00edan nada m\u00e1s que ganar. Otros aprovecharon las estructuras del poder para convertirse en empresarios, dejando atr\u00e1s los ideales que en su d\u00eda defendieron. Los que se quedaron se dividieron a\u00fan m\u00e1s, formando hasta ocho grupos distintos, cada uno con su propia agenda, su propio ego y su propia verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, nadie conf\u00eda en nadie. Lo que alguna vez fue un movimiento unificado se ha convertido en un campo de luchas internas, donde el inter\u00e9s individual prima sobre el colectivo. Mientras tanto, la sociedad, que fue testigo y beneficiaria de sus grandes logros, observa con decepci\u00f3n c\u00f3mo el partido pierde su rumbo.<\/p>\n\n\n\n<p>El futuro es incierto. Quiz\u00e1 la prensa sea quien dicte el veredicto final. Quiz\u00e1 haya voces cr\u00edticas que ignoren estas reflexiones y las consideren solo palabras vac\u00edas. Pero el tiempo, implacable, ser\u00e1 quien nos mire de frente y nos obligue a enfrentarnos a la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHabr\u00e1 oportunidad de cambiar el rumbo? \u00bfSe podr\u00e1 recuperar la luz que alguna vez ilumin\u00f3 su estrella? Solo el tiempo y la capacidad de autocr\u00edtica podr\u00e1n responder estas preguntas. Porque, al final, la lecci\u00f3n est\u00e1 clara: el ego, cuando se instala, no solo destruye lo que encuentra a su paso, sino que tambi\u00e9n arrastra al olvido los sue\u00f1os que alguna vez unieron a un colectivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alejandro J\u00e1quez Hubo una vez un partido pol\u00edtico que naci\u00f3 del ideal de construir una naci\u00f3n m\u00e1s justa y pr\u00f3spera. Fundado por un gran maestro, su prop\u00f3sito no era solo alcanzar el poder, sino forjar hombres y mujeres de Estado cuya integridad fuera incuestionable. 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