{"id":585882,"date":"2024-12-28T00:27:42","date_gmt":"2024-12-28T04:27:42","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=585882"},"modified":"2024-12-28T00:33:59","modified_gmt":"2024-12-28T04:33:59","slug":"pedro-henriquez-urena-en-argentina-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=585882","title":{"rendered":"PEDRO HENR\u00cdQUEZ URE\u00d1A EN ARGENTINA (y 2)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Qued\u00f3 demostrado que Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a pudo sobrevivir por m\u00e1s de veinte a\u00f1os en el mundo cultural y docente de Argentina porque ese pa\u00eds es un rompecabezas con diferencias notables en diversos \u00e1mbitos de cotidianidad de su geograf\u00eda. Es algo parecido a lo que sobre Italia sostuvo muchas veces el gran semi\u00f3logo y escritor Umberto Eco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"596\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/imagen_2024-12-28_002738485.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-585883\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/imagen_2024-12-28_002738485.png 640w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/imagen_2024-12-28_002738485-300x279.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Para la \u00e9poca en que Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a lleg\u00f3 a Argentina (1924) all\u00e1 se miraba con fervor a Europa, y con desd\u00e9n al resto de Latinoam\u00e9rica, y peor a\u00fan a los pueblos caribe\u00f1os como el nuestro. Eso ha cambiado en algo, por m\u00faltiples y conocidos motivos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Prueba de lo anterior fue que luego de su muerte (1946) tardaron 44 a\u00f1os para declararlo Ciudadano Ilustre post-mortem de la ciudad de La Plata, donde ofreci\u00f3 tan \u00fatiles servicios por muchos a\u00f1os. Los envidiosos no pudieron sepultar \u201cel pedrismo\u201d que se nidificaba en la mente de los que bebieron en la fuente anchurosa de sus conocimientos. (<strong>Decreto 2504.<\/strong> Dos de octubre de 1990).<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre inculcaba en sus alumnos dentro de las aulas, y difund\u00eda a los dem\u00e1s a trav\u00e9s de sus publicaciones en revistas y peri\u00f3dicos argentinos, que era necesario que se hiciera visible la importancia de las lenguas ind\u00edgenas de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, que \u00e9l incorpor\u00f3 (con mayor \u00e9nfasis a partir de 1930) el estudio de los dialectos de los diversos pueblos que ya exist\u00edan en esta parte del mundo a la llegada de los espa\u00f1oles, el 12 de octubre de 1492.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la malquerencia de algunos, como se\u00f1al\u00e9 en la entrega anterior, siempre cont\u00f3 con la admiraci\u00f3n y el entusiasmo de ilustres argentinos, como fue el caso de Jorge Luis Borges, que en el pr\u00f3logo de la edici\u00f3n argentina de Obra Cr\u00edtica de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a escribi\u00f3 este mensaje de gran calado:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas ideas que est\u00e1n muertas en el papel fueron estimulantes y vividas para quienes las escucharon y conservaron, porque detr\u00e1s de ellas y en torno a ellas hab\u00eda un hombre. Aquel hombre y su realidad las ba\u00f1aban. Una entonaci\u00f3n, un gesto, una cara, les daban la virtud que hoy hemos perdido\u201d. (Pr\u00f3logo de Jorge Luis Borges. <strong>Obra Cr\u00edtica<\/strong>, Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a. Edici\u00f3n argentina, 1960).<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de sus alumnos argentinos m\u00e1s sobresalientes fue el cr\u00edtico literario, ensayista y acad\u00e9mico Enrique Anderson Imbert, que nunca se cans\u00f3 de elogiar la trascendental labor de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a. En una ocasi\u00f3n escribi\u00f3 de \u00e9l que: \u201cLa preparaci\u00f3n y personalidad del maestro son factores decisivos y mucho m\u00e1s importantes que las t\u00e9cnicas pedag\u00f3gicas\u201d. (<strong>Estudios sobre escritores de Am\u00e9ricas<\/strong>. Buenos Aires, 1954. Enrique Anderson Imbert).<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez por su tenacidad y por la proyecci\u00f3n de la m\u00e1xima eficiencia en su trabajo docente y de divulgaci\u00f3n cultural en Argentina, lo cual logr\u00f3 por encima de las espinas y guijarros que le pusieron unos cuantos poderosos que en aquel pa\u00eds ten\u00edan secuestrada las principales instituciones acad\u00e9micas, fue que el historiador dominicano Rufino Mart\u00ednez anot\u00f3 sobre Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a que: \u201cLa clase de esp\u00edritu que fue en el&nbsp; campo de la cultura le ha estado haciendo falta a la realidad social dominicana\u201d. (<strong>Biograf\u00eda de PHU<\/strong>. Rufino Mart\u00ednez).<\/p>\n\n\n\n<p>En sus memorias, escritas en el pa\u00eds que lo acogi\u00f3 en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas de su vida, Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a dej\u00f3 claramente establecido que su par\u00e1bola vital estuvo marcada por muchos infortunios: \u201c\u2026mi vida fue haci\u00e9ndose bastante triste, ensombrecida por el recuerdo de la muerte y por la poca aprobaci\u00f3n que encontraban mis tendencias\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con frecuencia se difundieron art\u00edculos de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a en la revista literaria argentina Mart\u00edn Fierro, hasta que la misma desapareci\u00f3 en 1927.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n aparece su nombre en varios trabajos de estudios ling\u00fc\u00edsticos, literarios, m\u00e9tricos y filol\u00f3gicos en el peri\u00f3dico La Naci\u00f3n, fundado el 4 de enero de 1870 por el escritor, historiador, militar y pol\u00edtico argentino Bartolom\u00e9 Mitre, y que no ha dejado de publicarse. Ya cumpli\u00f3 su sesquicentenario.<\/p>\n\n\n\n<p>Venciendo prejuicios y ataques solapados de aquellos que no soportaban el resplandor de su desbordante sabidur\u00eda, Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a integr\u00f3, junto a otras figuras de las letras universales como Jorge Luis Borges, Jos\u00e9 Ortega y Gasset, Octavio Paz, Eduardo Mallea, Waldo Frank y Jules Supervielle el primer Consejo Asesor de la legendaria y vanguardista revista Sur, fundada en el 1931 por la escritora Victoria Ocampo, fallecida en 1979.Circularon 371 ediciones, hasta 1992.<\/p>\n\n\n\n<p>En la revista Sur, un faro de la literatura en habla castellana (cuya fundadora se\u00f1al\u00f3 desde el primer n\u00famero que era para \u201c\u2026los que han venido a Am\u00e9rica, de los que piensan en Am\u00e9rica y de los que son de Am\u00e9rica. De los que tienen voluntad de comprendernos, y que nos ayudan tanto a comprendernos a nosotros mismos\u201d) public\u00f3 el gran humanista dominicano decenas de art\u00edculos; como tambi\u00e9n lo hicieron en ella Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna, Federico Garc\u00eda Lorca, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y muchos otros famosos del mundo de las letras.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de 10 a\u00f1os demostrando cada minuto su alta categor\u00eda intelectual y su incansable vocaci\u00f3n did\u00e1ctica, en 1934 fue designado acad\u00e9mico correspondiente de la Academia Argentinas de las Letras, en Representaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1937 Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a public\u00f3, en calidad de editor, junto con Jorge Luis Borges, una obra titulada <strong>Antolog\u00eda cl\u00e1sica de la literatura argentina, <\/strong>la cual abarca escritores de ese pa\u00eds suramericano desde el siglo XVI hasta el 1890. El famoso argentino hizo que luego se supiera que el mayor aporte a esa obra provino del sabio dominicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue durante su luminosa presencia de m\u00e1s de dos d\u00e9cadas en Argentina que escribi\u00f3 una gran parte de sus investigaciones sobre la m\u00e9trica, la cual \u00e9l defini\u00f3 como la \u201cporci\u00f3n esencial y efectiva de la t\u00e9cnica literaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante se\u00f1alar que viviendo en Argentina Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a meti\u00f3 el escalpelo de la cr\u00edtica literaria en la obra del poeta nicarag\u00fcense Rub\u00e9n Dar\u00edo titulada \u201c<strong>El canto a la Argentina<\/strong>\u201d. Su objetivo principal en ese tema era ense\u00f1ar a sus alumnos las fluctuaciones de que es susceptible el estilo literario de un autor.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa investigaci\u00f3n demostr\u00f3 que el vate centroamericano definido por muchos como el \u201cpr\u00edncipe de las letras castellanas\u201d, y mayor impulsor de la literatura en lengua espa\u00f1ola en el marco del modernismo, us\u00f3 en ese texto versos de diferentes cantidades de s\u00edlabas, puntualizando que actu\u00f3 as\u00ed \u201cabandonando\u2026su locura armoniosa de anta\u00f1o\u201d. (<strong>Resurgimiento de la versificaci\u00f3n irregular en la poes\u00eda culta<\/strong> (1895 a 1920): Rub\u00e9n Dar\u00edo. PHU).<\/p>\n\n\n\n<p>Descubri\u00f3, y as\u00ed lo difundi\u00f3 para el conocimiento general de las futuras generaciones de estudiosos del f\u00e9rtil terreno de la literatura, que todav\u00eda en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX en Argentina se cultivaban peque\u00f1as colecciones de cantares y \u201cse han recogido romances\u201d. (<strong>Estudios m\u00e9tricos<\/strong>. Obras Completas PHU. Editora Universal, R.D., 2003, Tomo III.P418).<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a analiz\u00f3 los motivos de la versificaci\u00f3n con el mismo n\u00famero de s\u00edlabas (isosil\u00e1bica) del tango argentino. De esa manera ampli\u00f3 la investigaci\u00f3n que en el 1914 hizo el famoso pol\u00edmata Leopoldo Lugones Arg\u00fcello en su ensayo titulado \u201c<strong>La m\u00fasica popular Argentina<\/strong>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n realiz\u00f3 estudios a fondo de las letras de bailes folkl\u00f3ricos, como la \u201cvidalita\u201d, famosa especialmente en el noroeste de Argentina. Escribi\u00f3 ampliamente al respecto, concluyendo que: \u201cLa seguidilla gitana no existe que yo sepa, pero la vidalita del R\u00edo de la Plata tiene igual base\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Demostr\u00f3 lo anterior haciendo una ex\u00e9gesis literaria de esta famosa vidalita: \u201cPalomita blanca, pecho colorado, ll\u00e9vale un suspiro a mi bien amado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, la labor docente y cultural de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os viviendo en Argentina, ha sido de alto valor, dejando huellas profundas en cada tramo del rico florilegio de ese gran pa\u00eds, situado al fondo del sur de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot (De tus contactos de Google)<\/p>\n\n\n\n<p><a target=\"_blank\" href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Qued\u00f3 demostrado que Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a pudo sobrevivir por m\u00e1s de veinte a\u00f1os en el mundo cultural y docente de Argentina porque ese pa\u00eds es un rompecabezas con diferencias notables en diversos \u00e1mbitos de cotidianidad de su geograf\u00eda. 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