{"id":585505,"date":"2024-12-26T12:42:17","date_gmt":"2024-12-26T16:42:17","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=585505"},"modified":"2024-12-26T12:42:20","modified_gmt":"2024-12-26T16:42:20","slug":"el-colapso-definitivo-del-liderazgo-heredero-del-puntofijismo-en-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=585505","title":{"rendered":"El colapso definitivo del liderazgo heredero del puntofijismo en Venezuela"},"content":{"rendered":"\n<p>Con la derrota de 2024, el chavismo reforz\u00f3 su hegemon\u00eda pol\u00edtica frente a una oposici\u00f3n desgastada. El puntofijismo, entendido como tradici\u00f3n hegem\u00f3nica que gobern\u00f3 durante d\u00e9cadas, se desvaneci\u00f3 sin remedio en el presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por Rafael M\u00e9ndez<\/p>\n\n\n\n<p>El nacimiento del Pacto de Punto Fijo y su contexto hist\u00f3rico<\/p>\n\n\n\n<p>El Pacto de Punto Fijo, suscrito en 1958 entre Acci\u00f3n Democr\u00e1tica (AD), el Comit\u00e9 de Organizaci\u00f3n Pol\u00edtica Electoral Independiente (COPEI) y Uni\u00f3n Republicana Democr\u00e1tica (URD), naci\u00f3 tras la ca\u00edda de la dictadura de Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez. Este acuerdo pretend\u00eda afianzar la democracia representativa y detener la inestabilidad pol\u00edtica que hab\u00eda caracterizado el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>La coyuntura postdictatorial exig\u00eda un orden que contuviese posibles retrocesos autoritarios. Sin embargo, si bien el Pacto de Punto Fijo (PPF) impidi\u00f3 el resurgimiento inmediato de dictaduras, tambi\u00e9n marc\u00f3 el predominio de \u00e9lites pol\u00edticas que limitaron la participaci\u00f3n efectiva de las mayor\u00edas. Esto sent\u00f3 las bases de un modelo excluyente que, con el tiempo, generar\u00eda descontento social.<\/p>\n\n\n\n<p>La consolidaci\u00f3n del puntofijismo: represi\u00f3n, corrupci\u00f3n y exclusi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Durante las d\u00e9cadas siguientes, AD y COPEI se alternaron el poder. La bonanza petrolera y el clientelismo sostuvieron una fachada de estabilidad, pero la corrupci\u00f3n, la concentraci\u00f3n de la riqueza y la opacidad en el manejo de la renta petrolera minaron la credibilidad del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>La represi\u00f3n pol\u00edtica contra la disidencia, el control sobre las protestas sociales, las violaciones a derechos humanos y la existencia de guerrillas internas evidenciaron el rostro autoritario del puntofijismo. Estos gobiernos, bajo un ropaje democr\u00e1tico, ejercieron una represi\u00f3n sistem\u00e1tica que fren\u00f3 la renovaci\u00f3n pol\u00edtica y aliment\u00f3 el resentimiento popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Del agotamiento del modelo a la irrupci\u00f3n del chavismo<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os 80, la promesa de prosperidad se desvanec\u00eda. La desigualdad aumentaba, la corrupci\u00f3n se hac\u00eda insoportable y el descontento social emerg\u00eda con fuerza. Este malestar alcanz\u00f3 su m\u00e1xima expresi\u00f3n con \u201cEl Caracazo\u201d en 1989, un estallido popular que evidenci\u00f3 la fractura entre las \u00e9lites gobernantes y la poblaci\u00f3n empobrecida.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en este contexto que irrumpi\u00f3 Hugo Ch\u00e1vez, un teniente coronel que protagoniz\u00f3 en 1992 un fallido intento golpista. Aunque su acci\u00f3n no triunf\u00f3 en lo militar, s\u00ed lo hizo en el imaginario de las clases populares. Con un discurso cercano a las mayor\u00edas, Ch\u00e1vez encarn\u00f3 la esperanza de romper con el orden excluyente y abrir el camino hacia un nuevo proyecto de pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno de Hugo Ch\u00e1vez frente a las conspiraciones de las \u00e9lites<\/p>\n\n\n\n<p>Ch\u00e1vez lleg\u00f3 a la presidencia en 1999, impuls\u00f3 una Asamblea Constituyente y promovi\u00f3 pol\u00edticas sociales que beneficiaron a sectores hist\u00f3ricamente marginados. Sin embargo, su programa reformista gener\u00f3 el rechazo de las \u00e9lites econ\u00f3micas, medi\u00e1ticas y pol\u00edticas, herederas del antiguo pacto.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas \u00e9lites, reacias a ceder privilegios, conspiraron abiertamente para derrocar al gobierno. Intentaron un golpe de Estado en 2002, promovieron el sabotaje petrolero, financiaron campa\u00f1as medi\u00e1ticas internacionales y alentaron protestas violentas conocidas como \u201cguarimbas\u201d. El objetivo era revertir el proyecto bolivariano, negando la legitimidad de una transformaci\u00f3n que amenazaba sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p>Nicol\u00e1s Maduro: crisis, asedio y resistencia<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte de Ch\u00e1vez en 2013 coloc\u00f3 a Nicol\u00e1s Maduro al frente del pa\u00eds. La nueva administraci\u00f3n enfrent\u00f3 la ca\u00edda de los precios del petr\u00f3leo, las sanciones internacionales, el bloqueo financiero y una oposici\u00f3n que agudiz\u00f3 sus t\u00e1cticas desestabilizadoras. En lugar de construir una alternativa pol\u00edtica viable, la oposici\u00f3n apostaba a la injerencia externa y al desgaste econ\u00f3mico y social.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas circunstancias complejas no lograron, sin embargo, forjar un liderazgo opositor s\u00f3lido. Las acciones conspirativas, las denuncias de magnicidio, los llamados a la intervenci\u00f3n extranjera y la ausencia de propuestas inclusivas dejaron a la oposici\u00f3n sin arraigo popular. Como se ha se\u00f1alado en art\u00edculos publicados en el digital Acento, de Rep\u00fablica Dominicana, este juego de presiones fracas\u00f3 en conectar con la mayor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Las elecciones de julio de 2024 como punto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rico<\/p>\n\n\n\n<p>Las elecciones de julio de 2024 se convirtieron en la \u00faltima apuesta del liderazgo opositor heredero del puntofijismo. Mar\u00eda Corina Machado asumi\u00f3 la responsabilidad de intentar, desde las urnas, lo que antes no hab\u00eda logrado a trav\u00e9s de golpes, sanciones y protestas violentas.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado fue una derrota contundente. La sociedad, a pesar de las dificultades econ\u00f3micas, no dio su respaldo a quienes promet\u00edan restaurar viejas f\u00f3rmulas. El fracaso en estos comicios marc\u00f3 el colapso definitivo del liderazgo heredero del PPF, incapaz de articular un proyecto capaz de sintonizar con las demandas populares y superar el legado autoritario y excluyente del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia un nuevo ciclo pol\u00edtico tras la derrota opositora<\/p>\n\n\n\n<p>Con la derrota de 2024, el chavismo reforz\u00f3 su hegemon\u00eda pol\u00edtica frente a una oposici\u00f3n desgastada. El puntofijismo, entendido como tradici\u00f3n hegem\u00f3nica que gobern\u00f3 durante d\u00e9cadas, se desvaneci\u00f3 sin remedio en el presente. La restauraci\u00f3n del orden previo a 1999 dej\u00f3 de ser una opci\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva etapa exige replantear el rol de la oposici\u00f3n. Quienes aspiren a retar al chavismo deber\u00e1n abandonar la nostalgia por el pasado, proponer un modelo alternativo con arraigo social y alejarse de la intervenci\u00f3n for\u00e1nea. Solo as\u00ed podr\u00e1n construirse liderazgos que disputen el poder con legitimidad y sin repetir las estrategias fracasadas del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva etapa: m\u00e1s all\u00e1 del puntofijismo y el antichavismo radical<\/p>\n\n\n\n<p>El escenario que emerge despu\u00e9s de 2024 no elimina las tensiones ni las dificultades econ\u00f3micas, pero s\u00ed entierra las viejas l\u00f3gicas que gobernaron Venezuela durante buena parte del siglo XX. El futuro requerir\u00e1 liderazgos que comprendan la evoluci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds y las transformaciones sociales impulsadas durante d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la derrota opositora en las elecciones de julio de 2024 no es solo la ca\u00edda de un liderazgo, sino el final de un ciclo hist\u00f3rico. Sin el sost\u00e9n que le daba la \u00e9lite puntofijista, la oposici\u00f3n tendr\u00e1 que reinventarse en el marco de la democracia participativa que ha echado ra\u00edces. El colapso definitivo del puntofijismo abre el camino hacia una disputa pol\u00edtica m\u00e1s aut\u00e9ntica, plural y conectada con la voluntad popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Perspectivas promisorias para el chavismo<\/p>\n\n\n\n<p>En este panorama, el chavismo se ve fortalecido no solo pol\u00edticamente, sino tambi\u00e9n en el terreno econ\u00f3mico y social. La canasta b\u00e1sica de alimentos, antes mayoritariamente importada, ahora se produce en un 90% a nivel nacional, un logro sin precedentes en un pa\u00eds que por d\u00e9cadas dependi\u00f3 de la renta petrolera. Esta transformaci\u00f3n industrial y agr\u00edcola ha mejorado de manera sustancial las condiciones materiales de vida de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el gobierno ha logrado encontrar alternativas ante el bloqueo financiero y econ\u00f3mico. Aunque el cerco medi\u00e1tico internacional persiste, Venezuela ha buscado alianzas con pa\u00edses emergentes y organizaciones como el bloque de los BRICS. Estas aperturas permiten sortear las limitaciones impuestas desde el exterior, impulsando inversiones y acuerdos comerciales que dinamizan la econom\u00eda interna.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, el chavismo no solo se sostiene pol\u00edticamente, sino que abre horizontes prometedores. Las se\u00f1ales de recuperaci\u00f3n, el fortalecimiento del mercado interno y el respaldo de nuevas potencias emergentes apuntan a un escenario en el cual el gobierno puede consolidar su proyecto y brindar mayores oportunidades a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>10 de enero del 2025: Un camino sin reversa<\/p>\n\n\n\n<p>El 10 de enero del 2025, Nicol\u00e1s Maduro asume nuevamente la Presidencia de Venezuela, oficializando as\u00ed el resultado de las elecciones de julio del 2024. Por m\u00e1s que la oposici\u00f3n \u201ctorne, vire o patalee\u201d, el acto de juramentaci\u00f3n tiene lugar ante las instituciones del pa\u00eds y el reconocimiento de gran parte de la comunidad internacional, lo que consolida la irreversibilidad de la situaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario, las acusaciones de fraude hechas por la oposici\u00f3n se han tornado poco m\u00e1s que un eco vac\u00edo, incapaz de generar consenso o credibilidad ante la opini\u00f3n p\u00fablica. Este nuevo per\u00edodo de gobierno se inaugura con una oposici\u00f3n atrapada en su propia ret\u00f3rica. De poco sirven las reiteradas denuncias cuando no existen pruebas contundentes que las respalden. Tanto dentro como fuera de las fronteras, ese liderazgo opositor se ve debilitado por su inhabilidad de movilizar a quienes supuestamente los apoyaron.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, cada convocatoria p\u00fablica a la protesta se muestra m\u00e1s endeble, confirmando que el caudal pol\u00edtico y social con el que dec\u00edan contar nunca fue tan s\u00f3lido como proclamaban. En consecuencia, la ceremonia del 10 de enero no solo ratifica la continuidad del chavismo en el poder, sino tambi\u00e9n la p\u00e9rdida de influencia y capacidad de acci\u00f3n del liderazgo opositor heredero del puntofijismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta toma de posesi\u00f3n, la historia deja en claro que el camino emprendido tras las elecciones del 2024 es uno sin marcha atr\u00e1s. La Venezuela del 2025 no cede espacio a las a\u00f1ejas f\u00f3rmulas pol\u00edticas ni a las nostalgias de un pasado excluyente. Por el contrario, avanza sobre las cenizas del liderazgo opositor que no supo reinventarse.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de esta fecha, queda claro que el pa\u00eds demanda, tanto del chavismo como de cualquier otra fuerza, propuestas serias, realistas y con arraigo social. El teatro de las denuncias sin sustento se desmonta, dejando a la oposici\u00f3n sin escenarios plausibles para revertir una derrota que ya es una evidencia hist\u00f3rica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la derrota de 2024, el chavismo reforz\u00f3 su hegemon\u00eda pol\u00edtica frente a una oposici\u00f3n desgastada. El puntofijismo, entendido como tradici\u00f3n hegem\u00f3nica que gobern\u00f3 durante d\u00e9cadas, se desvaneci\u00f3 sin remedio en el presente. 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