{"id":582685,"date":"2024-12-14T01:30:53","date_gmt":"2024-12-14T05:30:53","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=582685"},"modified":"2024-12-14T01:36:32","modified_gmt":"2024-12-14T05:36:32","slug":"pedro-henriquez-urena-y-espana-y-3-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=582685","title":{"rendered":"PEDRO HENR\u00cdQUEZ URE\u00d1A Y ESPA\u00d1A (y 3)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Unamuno y su poes\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los aportes del ilustre dominicano Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, para divulgar las interioridades del mundo cultural de Espa\u00f1a, fueron tan variados y profundos que despu\u00e9s de m\u00e1s de cien a\u00f1os mantienen la frescura de la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"596\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Pedro-Henrique-zUrena-00-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-582689\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Pedro-Henrique-zUrena-00-1.jpg 640w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Pedro-Henrique-zUrena-00-1-300x279.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En una corta serie como esta es imposible abarcar ni someramente la intensa labor intelectual de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, vinculada con el referido reino del suroeste de Europa. Por eso al cerrar esta corta serie s\u00f3lo har\u00e9 menci\u00f3n de lo que \u00e9l escribi\u00f3 sobre unos pocos de los muchos sabios espa\u00f1oles que se dedicaron al mundo de las letras.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>B\u00e1sicamente me referir\u00e9 a lo que \u00e9l anot\u00f3 sobre el teatro, esa parte de las artes esc\u00e9nicas en la cual se acoplan la expresi\u00f3n verbal, gestos y ademanes de los actores con m\u00fasica, escenograf\u00eda, tramoya y la historia que envuelve la obra. En Espa\u00f1a comedia, drama, tragedia y melodrama siempre han sido componentes esenciales para sustentar eso que los griegos antiguos defin\u00edan como \u201cethos\u201d, para resumir la identidad de los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"550\" height=\"817\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/imagen_2024-12-14_013431847.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-582691\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/imagen_2024-12-14_013431847.png 550w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/imagen_2024-12-14_013431847-202x300.png 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Miguel de Unamuno <\/p>\n\n\n\n<p>Debo decir que sobre Miguel de Unamuno Jugo, el vasco de esp\u00edritu chispeante que incursion\u00f3 en la poes\u00eda con menos \u00e9xito que en las otras ramas literarias en las cuales sobresali\u00f3, el humanista dominicano hizo m\u00faltiples estudios.<\/p>\n\n\n\n<p>El bilba\u00edno mencionado, anclado en las fuentes culturales de la ciudad de Salamanca, fue m\u00e1s que otra cosa fil\u00f3sofo, novelista y ensayista. Su memoria forma parte de la c\u00faspide de la generaci\u00f3n del 98, aquel movimiento literario y cultural en el cual se juntaron muchos escritores, artistas y poetas espa\u00f1oles para dar aliento espiritual a un pueblo que estaba desmoralizado por la derrota militar infligida por los EE.UU. en el 1898.<\/p>\n\n\n\n<p>Unamuno pas\u00f3 a la historia del canon literario espa\u00f1ol como prosista y pensador, pero Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, siendo veintea\u00f1ero, buce\u00f3 en su reducida vertiente po\u00e9tica; aunque reconoci\u00f3 que en la mayor\u00eda de sus versos no hab\u00eda poes\u00eda propiamente dicha.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabedor de que se le desde\u00f1aba como poeta, el ilustre dominicano dijo de \u00e9l lo siguiente: \u201cUnamuno ha escrito tambi\u00e9n p\u00e1ginas magn\u00edficamente po\u00e9ticas, especialmente en sus Paisajes\u201d. <strong>(Revista La Cuna de Am\u00e9rica. Sto. Dgo.., 2-2-1908.PHU).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a al escudri\u00f1ar en la obra variada del dramaturgo y ensayista que entonces era rector de la Universidad de Salamanca (hombre de esp\u00edritu selecto pero con un temperamento m\u00e1s que inquieto, nada sereno y s\u00ed indisciplinado y severo) descubri\u00f3 que le fascinaba invocar a Cal\u00edope, la musa de la poes\u00eda en la mitolog\u00eda griega, cuando quer\u00eda expresar \u201csus devociones por lo elevado y lo hondo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tirso de Molina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fueron muchos los an\u00e1lisis filol\u00f3gicos que hizo Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a sobre el teatro espa\u00f1ol del siglo XVII, enfoc\u00e1ndose especialmente en los que han sido considerados los principales exponentes de esa etapa de la vida cultural de Espa\u00f1a: Pedro Calder\u00f3n de la Barca, Lope de Vega y Tirso de Molina (que era el seud\u00f3nimo de Fray Gabriel T\u00e9llez), alumno destacado del \u00faltimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es oportuno acentuar que fue importante la exploraci\u00f3n de Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a en la creatividad teatral en Espa\u00f1a, pa\u00eds donde \u201clas tablas\u201d siempre han tenido gran proyecci\u00f3n. Dicho eso porque en ese pa\u00eds la dramaturgia ha servido no s\u00f3lo como simple entretenci\u00f3n, sino que adem\u00e1s ha ayudado, como catarsis, para levantar los \u00e1nimos ca\u00eddos de los espa\u00f1oles en momentos de dificultades para ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n me referir\u00e9 a la vinculaci\u00f3n que tuvo Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a &nbsp;con la obra del dramaturgo madrile\u00f1o Tirso de Molina. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vale resumir que Tirso de Molina fue un fraile de la orden de los mercedarios que vivi\u00f3 durante dos a\u00f1os en la ciudad de Santo Domingo (1616-1618), en una etapa de crisis en la entonces colonia La Espa\u00f1ola (aunque en sus notas del 9 de diciembre de 1492 Crist\u00f3bal Col\u00f3n le puso por nombre s\u00f3lo Espa\u00f1ola). Su morada fue el convento de las Mercedes, entonces a cargo de la referida comunidad de religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gabriel T\u00e9llez naci\u00f3 en el 1571 y adquiri\u00f3 la condici\u00f3n de Fray Tirso de Molina en el 1601. Lope de Vega y Calder\u00f3n de la Barca seguir\u00edan sus pasos sacerdotales (pero a edad madura para su \u00e9poca) a los 52 y 51 a\u00f1os, respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se compenetr\u00f3 con el quehacer intelectual. Seis a\u00f1os despu\u00e9s de retornar a su pa\u00eds comenz\u00f3 a publicar sus primeras obras en las que aparecen elementos vinculados con esta tierra antillana. La presencia de Tirso de Molina en el hoy territorio dominicano fue tan impactante que se considera como uno de los tres hechos m\u00e1s importantes del siglo XVII en esta parte de Am\u00e9rica. (<strong>Historia de la Literatura Dominicana<\/strong>. Editora Amigo del Hogar, 2026.P.934. Mariano Lebr\u00f3n Savi\u00f1\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, al abordar el origen de palabras usadas por Tirso de Molina en algunas de sus comedias, dej\u00f3 establecido que fue en la ahora capital de la Rep\u00fablica Dominicana que \u00e9l conoci\u00f3 voces del vocabulario ind\u00edgena tales como petaca, jej\u00e9n, canoa, yuca, macana, chocolate, ma\u00edz, tabaco, guarapo, casabe, caim\u00e1n, tibur\u00f3n, j\u00edcara, etc. (<strong>La cultura y las letras coloniales en Santo Domingo<\/strong>. Editorial Linkgua, 2021; tomada de la primera edici\u00f3n publicada en Argentina en el 1936. PHU).<\/p>\n\n\n\n<p>El dominicano, de quien el mexicano Alfonso Reyes dijo muchas veces que le parec\u00eda una reencarnaci\u00f3n del fil\u00f3sofo cl\u00e1sico griego S\u00f3crates, se enfrent\u00f3 a los pocos que le negaban a Tirso de Molina la autor\u00eda del drama teol\u00f3gico titulado <strong>El condenado por desconfiado. <\/strong><strong>&nbsp;<\/strong>Nuestro ilustre compatriotase\u00f1al\u00f3 al respecto que: \u201cEn realidad, <strong>El condenado por desconfiado<\/strong> tiene muchos rasgos caracter\u00edsticos de Tirso, hasta peculiaridades suyas de versificaci\u00f3n como los hiatos excesivos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n defendi\u00f3 de manera tajante e ingeniosa la memoria creativa de Tirso de Molina frente a los que rechazaban su paternidad de la obra <strong>El burlador de Sevilla<\/strong>, que contiene a don Juan, el m\u00e1s famoso personaje del teatro espa\u00f1ol. Para ambos casos, con su alta categor\u00eda intelectual y su gran autoridad en el manejo del mundo de las letras, puntualiz\u00f3 que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHay parentesco entre El condenado y El burlador, a trav\u00e9s del problema de la salvaci\u00f3n del alma. Uno y otro, adem\u00e1s, est\u00e1n trazados sobre temas tradicionales\u2026\u201d (<strong>Obras Completas<\/strong>. Tomo II. <strong>Estudios literarios<\/strong>. Editora Universal, 2003.R.D. P143. PHU).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Arcipreste de Hita<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a fue un defensor de la figura enigm\u00e1tica de Juan Ruiz, mejor conocido como el Arcipreste de Hita. Al analizar la literatura del mundo medieval en que naci\u00f3 ese controversial religioso y poeta escribi\u00f3 sobre \u00e9l lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026su obra es en Espa\u00f1a la que mejor lo representa en su pintoresca variedad. <strong>El libro del buen amor<\/strong> pertenece nominalmente al arte culto de su tiempo\u2026Vemos al Arcipreste aislado en la Espa\u00f1a del siglo XIV, pero lo vemos tan espa\u00f1ol, tan castellano, que comprendemos que nunca pudo parecer hombre raro ni extra\u00f1o a sus vecinos\u201d. (<strong>Conferencia<\/strong>. Buenos Aires, Argentina.17-septiembre-1943.PHU).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Luis de G\u00f3ngora Argote<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el dramaturgo y poeta andaluz (naci\u00f3 en la ciudad de C\u00f3rdoba) Luis de G\u00f3ngora Argote, un aut\u00e9ntico hijo del Renacimiento espa\u00f1ol, Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a analiz\u00f3 todo lo que consider\u00f3 importante de sus comedias, d\u00e9cimas, versos, redondillas y cartas.<\/p>\n\n\n\n<p>Rechaz\u00f3 que algunos lo dividieran en \u201c\u00e1ngel de luz y \u00e1ngel de tinieblas\u201d, y se opuso a la hip\u00f3tesis levantada por unos pocos de que \u201cel poeta comenz\u00f3 bien y termin\u00f3 mal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrario a esas opiniones, Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a consider\u00f3 que en G\u00f3ngora \u201c\u2026hay desarrollo, nunca vuelco. Es uno de los artistas que desde la adolescencia se hacen maestros de un oficio\u2026 Es G\u00f3ngora uno de los grandes artistas de la \u00e9poca barroca.\u201d (<strong>Repertorio Americano<\/strong>, Costa Rica.23-julio-1927.PHU).<\/p>\n\n\n\n<p>Demostr\u00f3, adem\u00e1s, que no toda la producci\u00f3n gongorina fue culterana. Puso como ejemplo de eso el poema titulado <strong>Hermana Marica<\/strong>, el cual revela en su autor una fase propia de alguien con alma de ni\u00f1o. Para resaltar la estructura sem\u00e1ntica de esa obra Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a se refiri\u00f3 al poema del cubano Jos\u00e9 Mart\u00ed, que lleva por nombre <strong>Los zapaticos de rosa<\/strong><strong>,<\/strong> publicado en el 1889, es decir 262 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de G\u00f3ngora.<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot (De tus contactos de Google)<\/p>\n\n\n\n<p><a target=\"_blank\" href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Unamuno y su poes\u00eda Los aportes del ilustre dominicano Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, para divulgar las interioridades del mundo cultural de Espa\u00f1a, fueron tan variados y profundos que despu\u00e9s de m\u00e1s de cien a\u00f1os mantienen la frescura de la actualidad. 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