{"id":56914,"date":"2020-01-31T20:31:54","date_gmt":"2020-01-31T20:31:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=56914"},"modified":"2020-01-31T20:31:54","modified_gmt":"2020-01-31T20:31:54","slug":"duarte-en-el-alma-dominicana-y-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=56914","title":{"rendered":"DUARTE EN EL ALMA DOMINICANA (y 3)"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>DUARTE EN EL ALMA DOMINICANA (y 3)<\/strong><\/p>\n<p><strong>               POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p><strong>                       DUARTE CONTRA LOS OBST\u00c1CULOS<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Antes y despu\u00e9s de la Independencia Nacional los enemigos de Duarte, que eran los mismos de la Patria, le cayeron encima como enjambre de estorninos, esas avecillas ruidosas con capacidad actoral que suelen verse en algunos lugares de Europa; plum\u00edferos diminutos tan famosos que William Shakespeare los menciona en varias de sus obras dram\u00e1ticas y poemas. <\/p>\n<p>Duarte, en su exitoso proyecto independentista, tuvo que enfrentar  dificultades y obst\u00e1culos internos y externos. <\/p>\n<p>El Padre de la Patria no s\u00f3lo luch\u00f3 contra los ocupantes y contra los criollos que no cre\u00edan en su proyecto de dotar a los dominicanos de soberan\u00eda, sino  que tambi\u00e9n tuvo que sufrir la indiferencia de algunos de  los que iniciaron el proceso liberador de las colonias espa\u00f1olas en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p> Bol\u00edvar, a pesar de su remoto origen de genes dominicanos, pues su quinto abuelo fue una figura de gran respetabilidad en la ciudad de Hig\u00fcey, nunca le interes\u00f3, por diferentes motivos, la suerte de lo que ya se perfilaba como la naci\u00f3n dominicana. <\/p>\n<p>A Francisco de Miranda, llamado El Precursor de la emancipaci\u00f3n de Am\u00e9rica,  hay que exceptuarlo de ese comportamiento porque su acci\u00f3n pionera fue antes de las primeras se\u00f1ales reales de las expresiones independentistas encabezadas por Duarte. La Reconquista de Juan S\u00e1nchez Ram\u00edrez nada ten\u00eda que ver con la soberan\u00eda del pueblo dominicano, pues lo de \u00e9l era volver bajo el fuero espa\u00f1ol.<\/p>\n<\/p>\n<p>A Jos\u00e9 de San Mart\u00edn tampoco se le puede tildar de indiferente a la causa dominicana, en raz\u00f3n de que cuando el pa\u00eds fue invadido en el 1822 por los haitianos \u00e9l cesaba su carrera militar entreg\u00e1ndole a Bol\u00edvar el mando del Ej\u00e9rcito de los Andes en las costas guayaquile\u00f1as, en el Pac\u00edfico de Ecuador.<\/p>\n<p>Pero otros grandes caudillos militares sudamericanos independentistas de la \u00e9poca fueron ab\u00falicos con los anhelos de libertad que lat\u00eda entre los criollos de la parte antes espa\u00f1ola de la isla de Santo Domingo.<\/p>\n<p>En el plano interno ya es historia sabida que muchos se acomodaban a la creencia, macerada generalmente por el statu quo, de que los dominicanos jam\u00e1s ser\u00edan independientes y que era una idea desquiciada pretender vencer al entonces poderoso ej\u00e9rcito haitiano, que hab\u00eda heredado la maquinaria de guerra francesa.<\/p>\n<p>En una clara pol\u00edtica de ficci\u00f3n los contrarios a Duarte dec\u00edan una cosa y hac\u00edan otra, mientras \u00e9l trataba siempre de concretizar en beneficio colectivo lo que dec\u00eda y hac\u00eda. <\/p>\n<p>Duarte llevaba en su ADN patri\u00f3tico los elementos que distinguen la soberan\u00eda del pueblo dominicano. No as\u00ed en los individuos que le adversaban. Hab\u00eda una enorme diferencia \u00e9tica entre \u00e9l y ellos, tanto en la teor\u00eda como en la praxis misma de sus respectivos quehaceres.<\/p>\n<p>Por el conjunto de sus virtudes la figura hist\u00f3rica de Duarte no necesita que se le a\u00f1adan candilejas y mucho menos que otros, aunque fueran sus contrarios, sufran mermas de equipaje para ataviarlo a \u00e9l.<\/p>\n<p>En eso hay que reflexionar, aunque con mucha reserva, por la intencionalidad manifiesta, sobre lo dicho el 26 de enero de 1969, frente a una estatua de Duarte, por un personaje de novela (La Fiesta del Chivo, p\u00e1g.127), el reconocido forofo santanista Francisco Elpidio Beras:<\/p>\n<p>\u00abObviamente es viciosa la tendencia a deshumanizarle hasta hacer de \u00e9l, en hecho, una individualidad ser\u00e1fica; como lo es, igualmente, acogerse al artificio literario de los contrastes, opacando otras luminarias del santoral patrio, con \u00e1nimo de avivar las fulguraciones de quien las posee sobranceras y cegadoras.\u00bb1 <\/p>\n<p>La verdad incontrovertible, empero, es que a partir del 27 de febrero de 1844 los grupos m\u00e1s conservadores, con los hateros santanistas a la cabeza, aplicaron su poder, presentando su musculatura econ\u00f3mica y social para imponerse en el orden pol\u00edtico y militar.  <\/p>\n<p>Juan Bosch sintetiz\u00f3 de manera magistral la figura hist\u00f3rica de Duarte al calificarlo de un hombre de coraje y al se\u00f1alar que ten\u00eda \u00abuna fe inconmovible en la capacidad de lucha del pueblo dominicano.\u00bb <\/p>\n<p>Es v\u00e1lido decir que lo anterior no bastaba para que Duarte dominara el escenario, tomando en cuenta la etapa efervescente que entonces viv\u00eda el pa\u00eds.<\/p>\n<p> Asimismo, al analizar el poder social  y la autoridad pol\u00edtica que prevalec\u00edan luego de proclamarse la Independencia Nacional Bosch explica en su obra Composici\u00f3n Social Dominicana que \u00abla composici\u00f3n social del pa\u00eds, pues, determin\u00f3 la eliminaci\u00f3n de Duarte y de los l\u00edderes trinitarios como jefes de la Rep\u00fablica que nac\u00eda.\u00bb2 <\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n el gran jurista, fecundo poeta, brillante escritor y  meritorio educador V\u00edctor Villegas, al analizar en abril del 2000 el tema de la identidad nacional, los intereses particulares y las luchas en que ha participado el pueblo dominicano,  concluye que el combatiente independentista \u00abno segu\u00eda a los trinitarios, sino a los caudillos hateros que tambi\u00e9n lo que defend\u00edan era su pedazo de tierra, sobre todo Santana.\u00bb3 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>                        SOBRE EL IDEARIO DE DUARTE<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Al estudiar la par\u00e1bola vital de Juan Pablo Duarte (nacido exactamente 12 a\u00f1os despu\u00e9s de que el mariscal de campo espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Garc\u00eda le entreg\u00f3 a Tousaint Louverture, el 26 de enero del 1801, las llaves de los tres portones de la ciudad de Santo Domingo, dizque en supuesto cumplimiento del art\u00edculo IX del Tratado de Basilea de 1795, lo cual desat\u00f3 un vendaval de tropel\u00edas contra el pueblo dominicano en formaci\u00f3n) se comprueba que  su misi\u00f3n en la vida estaba marcada por un haz de coincidencias hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>El ideario de Duarte no es una reflexi\u00f3n po\u00e9tica. Es uno de los mejores legados de reafirmaci\u00f3n de la soberan\u00eda nacional que el Padre de la Patria dej\u00f3 para los dominicanos. Muchos son los mensajes de trascendencia hist\u00f3rica que integran ese cuerpo de ideas duartianas. Ser\u00eda interesante detallarlos todos, pero es dif\u00edcil por raz\u00f3n de espacio, cumplir esa tarea en estos comentarios.<\/p>\n<p>Es una obligaci\u00f3n moral y de responsabilidad colectiva leer y estudiar sus frases llenas de consejos; muchas son aut\u00e9nticas jaculatorias cuya dimensi\u00f3n tiene un anclaje permanente en el alma del pueblo dominicano. <\/p>\n<p>Desde el mismo Juramento Trinitario se capta la irreductible decisi\u00f3n de Duarte de crear un pa\u00eds basado en la libertad, con un pueblo en el disfrute de su soberan\u00eda y enarbolando su car\u00e1cter independiente frente a cualquier intento de dominaci\u00f3n de extranjeros que pretendieran mancillar su autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Juan Pablo Duarte y sus adeptos sosten\u00edan, en los albores organizativos de los trabajos independentistas, que la existencia pol\u00edtica de la naci\u00f3n dominicana, basada en garant\u00edas de libertad, pasaba por conquistar la Independencia. <\/p>\n<p>Por eso le escribi\u00f3 a su amigo F\u00e9lix Mar\u00eda del Monte que: \u00abVivir sin Patria, es lo mismo que vivir sin Honor.\u00bb4  <\/p>\n<p>El m\u00e1ximo exponente de la nacionalidad dominicana era partidario de la existencia de un aparato de justicia eficiente, libre de impurezas, manchas y trapisondas. <\/p>\n<p>En su proyecto de Ley Fundamental profundiz\u00f3 mucho sobre la importancia de la transparencia de los textos legales que formen parte de las normativas que deben regir a la sociedad dominicana en el espectro del campo democr\u00e1tico.<\/p>\n<p> El ilustre hijo de Juan Jos\u00e9 Duarte y Manuela Diez hac\u00eda \u00e9nfasis en que todos, gobernantes y gobernados, ten\u00edan la obligaci\u00f3n de guiarse de conformidad con las disposiciones legales.<\/p>\n<p>Sin embargo los \u00f3rganos de ejecuci\u00f3n de las leyes dominicanas son caricaturas de lo que Duarte quer\u00eda. Y, adem\u00e1s, el grueso de los individuos busca vadear sus obligaciones legales utilizando atajos coyunturales de conveniencia particular.<\/p>\n<p>En el apogeo de su vida p\u00fablica \u00e9l mismo fue v\u00edctima de las injusticias, siendo la m\u00e1s proterva su expulsi\u00f3n del pa\u00eds por el grupo que \u00e9l llam\u00f3 con gran raz\u00f3n \u00abel bando parricida\u00bb, que luego vendi\u00f3 al extranjero la Patria, con la nefasta Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El nombre de Duarte, en calidad de v\u00edctima, forma parte de la vasta jurisprudencia de la infamia generada en nuestros tribunales a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p>Nunca transigi\u00f3 con los traidores, lo que demuestra que estaba consciente del gran da\u00f1o que esa morralla espiritual es susceptible de causar, especialmente a la Naci\u00f3n vista en su conjunto.<\/p>\n<p>En su carta del 7 de marzo de 1865, enviada desde Caracas, Venezuela, le indicaba al se\u00f1or Teodoro Heneken, Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno Restaurador Provisional, encabezado por Benigno Filomeno de Rojas, esta lapidaria reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abMientras no se escarmiente a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos ser\u00e1n siempre v\u00edctimas de sus maquinaciones.\u00bb5  <\/p>\n<p>Para los que desde aqu\u00ed, como quinta columna, en estos tiempos de vacilaciones y desapego a lo que significa la dominicanidad, les hacen coro ora en una alianza vituperable ora en componenda interesada, a poderosos grupos de presi\u00f3n extranjeros que pregonan la peregrina idea de hacer de la isla un solo pa\u00eds, es pertinente indicarles que Duarte se anticip\u00f3 en negativa rotunda a ese disparate, al decir que \u00abentre los dominicanos y los haitianos no es posible una fusi\u00f3n.\u00bb6 <\/p>\n<p>En su ideario tambi\u00e9n abord\u00f3 la filantrop\u00eda y la desobediencia a cualquier autoridad no leg\u00edtima, adelant\u00e1ndose en m\u00e1s de 100 a\u00f1os a la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, que es en s\u00ed mismo un documento declarativo de libertad emitido en Par\u00eds, Francia, el 10 de diciembre de 1948, en el cual se sostiene que es \u00abesencial que los derechos humanos sean protegidos por un r\u00e9gimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebeli\u00f3n contra la tiran\u00eda y la opresi\u00f3n.\u00bb7 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>DUARTE EN LA RESTAURACI\u00d3N.<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Duarte hab\u00eda sido expulsado del pa\u00eds el 10 de septiembre de 1844.Luego de un largo ostracismo de 20 a\u00f1os regres\u00f3 por la coste\u00f1a ciudad de Montecristi, el 25 de marzo de 1864, dispuesto a enfrentar todos los riesgos para contribuir a restaurar la soberan\u00eda nacional que hab\u00eda sido vendida a Espa\u00f1a por Santana y sus \u00e1ulicos. Esos vendepatria eran los mismos que lo hab\u00edan expulsado de su tierra.<\/p>\n<p>En una comunicaci\u00f3n fechada el 21 de abril de 1864, dirigida al Gobierno Restaurador, en fase provisional, Duarte le hace saber a su c\u00fapula que \u00e9l jam\u00e1s ha sido \u00abpiedra de esc\u00e1ndalo ni manzana de la discordia\u00bb, pero con gallard\u00eda le se\u00f1alaba que su presencia en tierra dominicana, despu\u00e9s de un largu\u00edsimo exilio, era para \u00abparticipar de los riesgos y peligros que arrostran en los campos de batalla los que con las armas en la mano sostienen con tanta gloria los derechos sacrosantos de nuestra querida Patria&#8230;\u00bb8  <\/p>\n<p>Ya antes, el 7 de marzo del referido a\u00f1o, Duarte hab\u00eda proclamado, que \u00abpor desesperada que sea la causa de mi Patria, siempre ser\u00e1 la causa del honor y siempre estar\u00e9 dispuesto a honrar su ense\u00f1a con mi sangre.\u00bb  Y profundizando en su determinaci\u00f3n de ofrendar su vida por la soberan\u00eda dominicana, en ese momento pisoteada por los anexionistas, fue m\u00e1s contundente a\u00fan cuando se\u00f1al\u00f3 que \u00abNuestra patria ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera, o se hundir\u00e1 la isla.\u00bb9 <\/p>\n<p>Su presencia en tierra dominicana, en esa ocasi\u00f3n, fue muy frustratoria para sus expectativas de patriota. Los motivos de eso se han explicado de m\u00faltiples maneras, desde entonces hasta hoy.<\/p>\n<p>Duarte tuvo que salir pronto al exterior, a cumplir por mandato superior una misi\u00f3n diplom\u00e1tica un poco improvisada, tal vez por circunstancias internas y apremiantes del Gobierno Restaurador Provisional.<\/p>\n<p>El Padre de la Patria ten\u00eda el encargo especial de constatar al entonces presidente de Venezuela, el mariscal Juan Cris\u00f3stomo Falc\u00f3n, que era de origen dominicano y  en quien palpitaba el deseo de ayudar a los restauradores, pero estaba maniatado por sus enemigos que acosaban ferozmente a su debilitado gobierno, am\u00e9n de que la enfermedad que padec\u00eda limitaba su control de los resortes del poder, lo cual aprovechaban grupos sin control que fueron los antecedentes de lo que en aquel pa\u00eds mucho tiempo despu\u00e9s pas\u00f3 a llamarse Guarimbas.<\/p>\n<p>En la Guerra de Restauraci\u00f3n, antes de salir a cumplir la diligencia diplom\u00e1tica en el extranjero indicada m\u00e1s arriba, Duarte particip\u00f3 en algunos enfrentamientos armados librados contra los anexionistas en los campos de Yamas\u00e1 y Monte Plata. <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>DUARTE EMPU\u00d1\u00d3 LAS ARMAS<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Varios historiadores, unos pocos cronistas y algunos simples diletantes al relatar hechos del pasado dominicano han cometido errores o perpetrado actos de pura maldad en perjuicio de la figura de Duarte como hombre de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se ha creado una especie de leyenda negra, cargada de elementos fant\u00e1sticos que nada tienen que ver con la realidad del Duarte siempre dispuesto a participar en los combates armados contra los enemigos.<\/p>\n<p>En su obra El Cristo de la Libertad Joaqu\u00edn Balaguer, al referirse a los v\u00ednculos de Duarte con el misionero portugu\u00e9s San Gerv\u00ed, ubica al Padre de la Patria en un plano m\u00edstico, de contacto cotidiano con la divinidad, con lo cual lo coloca en una especie de vida contemplativa y lo saca de los afanes del diario vivir. Al tocar el aspecto de su conciencia la dispara hacia \u00abuna limpidez extraterrena.\u00bb10 <\/p>\n<p>De la citada obra, edulcorada adrede y en gran parte artificiosa, el laborioso historiador Rufino Mart\u00ednez dijo que su autor buscaba con ella, entre otras cosas, \u00ablavarse con agua lustral\u00bb; recordando que Balaguer hab\u00eda calificado a Trujillo de \u00abel hombre \u00fanico\u00bb, titul\u00e1ndolo de ensayista y \u00abmagno creador.\u00bb11 <\/p>\n<p>Debo se\u00f1alar, porque es la verdad, que cuando Balaguer escribi\u00f3 esa biograf\u00eda de Duarte, en el 1950, serv\u00eda de manera activa al r\u00e9gimen que con sus toscos modales militaristas eclips\u00f3 por 30 a\u00f1os a la m\u00e1s ilustre figura de la historia dominicana. En la realidad pura y cruda dicho bi\u00f3grafo representaba todo lo contrario del \u00abs\u00edmbolo de la pureza del patriotismo\u00bb que Duarte encarn\u00f3.<\/p>\n<p>El escritor Am\u00e9rico Lugo, de grato recuerdo por sus aportes positivos al pa\u00eds, tambi\u00e9n se equivoc\u00f3 inicialmente con relaci\u00f3n a Duarte. El 3 de marzo de 1934 escribi\u00f3 de \u00e9l, frente a los riesgos y la persecuci\u00f3n, que \u00ablas cuerdas de su virilidad se aflojaron y rompieron.\u00bb La realidad es que eso nunca ocurri\u00f3. Lugo, al parecer advertido de su error, tuvo que tocar la palinodia. Veinti\u00fan d\u00edas despu\u00e9s de ese desaguisado redact\u00f3 y public\u00f3 que Duarte nunca estuvo \u00abde ning\u00fan modo exento de valor personal y de pundonor militar.\u00bb12 <\/p>\n<p>El gran historiador Vetilio Alfau Dur\u00e1n, cuya cuna se meci\u00f3 en la ciudad de Hig\u00fcey, realiz\u00f3 un estudio profundo y esclarecedor sobre las condiciones de hombre de pensamiento y tambi\u00e9n de acci\u00f3n del fundador de La Trinitaria. <\/p>\n<p>En su ensayo titulado \u00bfAlert\u00f3 Juan Pablo Duarte virtudes viriles?\u00bbAlfau Dur\u00e1n desmonta las falsedades y mitos en torno a la disponibilidad del Padre de la Patria para tomar las armas en defensa de la soberan\u00eda nacional. <\/p>\n<p>Frente a los que (por desconocimiento, mala fe o sirviendo como \u00aborcopolitas\u00bb a los intereses bastardos de siempre) colocan a Duarte en el tren de los cobardes el relevante historiador mencionado apunt\u00f3 lo siguiente: \u00abLa verdadera historia, empero, la que no desnaturaliza ni desfigura los hechos, apoyada en documentos fehacientes de la mayor fuerza probante, afirma y demuestra precisamente lo contrario.\u00bb13 <\/p>\n<p>Leonidas Garc\u00eda Lluberes, en su obra titulada Cr\u00edtica Hist\u00f3rica, publicada dos a\u00f1os despu\u00e9s de su fallecimiento, al hacer un amplio recuento de las actividades de Duarte en campa\u00f1a militar, con pruebas documentales a manos, indica que \u00e9ste \u00abaspir\u00f3 con leg\u00edtimo orgullo a singularizarse tambi\u00e9n en los campos de batalla.\u00bb14   <\/p>\n<\/p>\n<p>Tal y como se\u00f1al\u00e9 en una entrega anterior de esta breve serie, entre las clases impartidas por Duarte a los Trinitarios y adeptos estaba la esgrima. Prescindiendo del resultado, dadas las circunstancias imperantes y el desbalance de fuerzas, el 24 de marzo de 1843 Duarte se present\u00f3 al entonces descampado ahora conocido como parque Col\u00f3n, paralelo a la Catedral Primada de Am\u00e9rica, y all\u00ed junto a decenas de sus seguidores portando armas blancas, escopetas y pistolas se enfrentaron a la gendarmer\u00eda de ocupaci\u00f3n haitiana.<\/p>\n<p>Ese enfrentamiento, escaramuza o como se le quiera definir, fue el primer desaf\u00edo armado de Duarte y sus seguidores con los intrusos que menos de un a\u00f1o despu\u00e9s pusieron pies en polvorosa.<\/p>\n<p>Luego de la batalla del 19 de marzo de 1844, ganada por los dominicanos en Azua, y la inmediata y  al menos extra\u00f1a retirada hacia Sabana Buey, Duarte fue enviado all\u00ed, desde Santo Domingo, con un contingente militar para organizar junto a Pedro Santana los correspondientes ataques a las tropas haitianas que formadas en pelotones y escuadrones pululaban por los contornos de esa zona del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Acoplar trabajos de t\u00e1cticas y vertebrar una estrategia de guerra compartida era una misi\u00f3n imposible frente a un hombre que se mov\u00eda en las tinieblas de sus intereses grupales y  poseedor de un temperamento agreste como Santana, quien adem\u00e1s ya ten\u00eda en su mente la desgracia que materializ\u00f3 el 18 de marzo de 1861, con la Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a, cercenando as\u00ed la soberan\u00eda de la reci\u00e9n nacida Rep\u00fablica Dominicana, lo cual fue el casus belli para la Guerra de Restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra prueba que echa por tierra la leyenda de que Duarte era un contemplativo incapaz de guerrear es la carta que envi\u00f3 el primero de abril de 1844, desde el Cuartel General de Ban\u00ed, en la cual \u00e9l pon\u00eda en conocimiento del gobierno colegiado de entonces su disposici\u00f3n, junto con el cuerpo militar bajo su mando, de reanudar los combates con los invasores haitianos que se mov\u00edan en el Sur.<\/p>\n<p>En dicha comunicaci\u00f3n Duarte le inform\u00f3 a la Junta Central Gubernativa lo siguiente: \u00abEs por tercera vez que pido se me autorice para obrar solo con la divisi\u00f3n&#8230;Hace ocho d\u00edas que llegamos a Ban\u00ed, y en vano he solicitado del general Santana que formemos un plan de campa\u00f1a para atacar al enemigo. La divisi\u00f3n que est\u00e1 bajo mi mando s\u00f3lo espera mis \u00f3rdenes, como yo espero las vuestras, para marchar sobre el enemigo&#8230;\u00bb15<\/p>\n<p>Frente al c\u00famulo de obst\u00e1culos puestos por Santana y las vacilaciones de la Junta Central Gubernativa, Duarte, mirando m\u00e1s all\u00e1 de la nariz, decidi\u00f3 retornar a Santo Domingo.<\/p>\n<p>Partiendo de la premisa anterior considero correcto el contenido del ensayo de Mariano A. Cestero, publicado en el 1900, (reproducido por el Archivo General de la Naci\u00f3n en el 2009) titulado 27 de Febrero de 1844, uno de cuyos puntos esenciales se sintetiza as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abDuarte no deb\u00eda permanecer junto a Santana compartiendo el mando; no era de f\u00e1cil pr\u00e1ctica, conocido el d\u00edscolo compa\u00f1ero, \u00abaquella eminencia escabrosa\u00bb&#8230;Duarte pues cumpli\u00f3 estrictamente su deber: aconsej\u00f3, inst\u00f3, rog\u00f3; ofreci\u00f3se para la inmediata operaci\u00f3n de decampar avanzando&#8230;\u00bb16 <\/p>\n<p>En un relato salpicado con trasunto de verosimilitud hist\u00f3rica, titulado La patria, entre la raz\u00f3n y la fuerza, Jos\u00e9 Miguel Soto Jim\u00e9nez, al referirse a la misi\u00f3n de Duarte ante Santana, en su campamento de Sabana Buey, Ban\u00ed, expresa lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abUn solo instante bast\u00f3 para que ambos se calaran el alma y se rechazaran de una vez y para siempre. Duarte no tuvo siquiera que meditar para sentir sobre la piel del civilista el espig\u00f3n irracional del d\u00e9spota. Adivin\u00f3 en su mirada fr\u00eda y penetrante la c\u00f3lera intransigente de un coraz\u00f3n altisonante&#8230;\u00bb17 <\/p>\n<p>Como se indica m\u00e1s arriba, en la Guerra de Restauraci\u00f3n Duarte tambi\u00e9n empu\u00f1\u00f3 las armas para combatir a los anexionistas, a pesar de sus dificultades de salud en ese momento. Su escenario de combate entonces fueron los campos de Yamas\u00e1 y Monte Plata.<\/p>\n<p> En resumen, s\u00f3lo los mezquinos, los envidiosos o los colocados al margen de la verdad y la justicia pueden negar que Juan Pablo Duarte reun\u00eda las condiciones de inspirador, pensador, organizador y combatiente por la libertad dominicana.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Cl\u00edo, \u00f3rgano de la Academia Dominicana de la Historia.Enero-agosto 1969.P14. Francisco Elpidio Beras.<\/p>\n<p>2-Composici\u00f3n Social Dominicana.Impresora Soto Castillo, 2013.Pp225 y 226. Juan Bosch.<\/p>\n<p>3-Los Dominicanos.AGN.Editora B\u00faho.P200. \u00c1ngela Pe\u00f1a.<\/p>\n<p>4-Carta de Duarte a F\u00e9lix Mar\u00eda del Monte.<\/p>\n<p>5-Carta de Duarte del 7 de marzo de 1865 a Teodoro Heneken, Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno Restaurador Provisional.<\/p>\n<p>6-Apuntes para la historia de los Trinitarios, fundadores de la Rep\u00fablica Dominicana. Reproducido en febrero de 1944 por el Archivo General de la Naci\u00f3n, en su bolet\u00edn correspondiente a febrero de dicho a\u00f1o.<\/p>\n<p>7-Resoluci\u00f3n No.217, Asamblea General de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, 10 de diciembre de 1948.<\/p>\n<p>8-Carta al Gobierno Restaurador Provisional, fechada el 21 de abril de 1864.Juan Pablo Duarte.<\/p>\n<p>9- Ideario de Duarte.<\/p>\n<p>10-Obras Selectas. Tomo VII. El Cristo de la Libertad.P183.Editora Corripio,2006. Joaqu\u00edn Balaguer.<\/p>\n<p>11-Hombres Dominicanos.Tomo III.Pp466, 674 y 675.Editora B\u00faho, 2009.Rufino Mart\u00ednez.<\/p>\n<p>12-Revista Bahoruco Nos.184 y 187, d\u00edas 3 y 24 de marzo de 1934, respectivamente. Am\u00e9rico Lugo.<\/p>\n<p>13-Vetilio Alfau Dur\u00e1n en el List\u00edn Diario.Escritos I.Editora Corripio, 1994.Pp371 y 372.<\/p>\n<p>14-Cr\u00edtica Hist\u00f3rica. Editora Montalvo. Edici\u00f3n 1964.P208.Leonidas Garc\u00eda Lluberes.<\/p>\n<p>15-Carta a la Junta Central Gubernativa. Primero de abril de 1844. Juan Pablo Duarte.<\/p>\n<p>16-Escritos (2): Art\u00edculos y Ensayos. AGN. Volumen LXXVI. Editora B\u00faho,2009.P127 y 128. Mariano Antonio Cestero.<\/p>\n<p>17- Memorias de Concho Primo. Editora B\u00faho, 2006.P96.Jos\u00e9 Miguel Soto Jim\u00e9nez.<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2020-01-31 20:31:54 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=878'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=877'>877<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=878'>878<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>879<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=880'>880<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=881'>881<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=880'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com DUARTE EN EL ALMA DOMINICANA (y 3) POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES DUARTE CONTRA LOS OBST\u00c1CULOS Antes y despu\u00e9s de la Independencia Nacional los enemigos de Duarte, que eran los mismos de la Patria, le cayeron encima como enjambre de estorninos, esas avecillas ruidosas con capacidad actoral que suelen verse en algunos lugares de Europa; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-56914","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=56914"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56914\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=56914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=56914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=56914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}