{"id":54550,"date":"2020-03-20T18:05:54","date_gmt":"2020-03-20T18:05:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=54550"},"modified":"2020-03-20T18:05:54","modified_gmt":"2020-03-20T18:05:54","slug":"batalla-del-19-de-marzo-de-1844-en-azua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=54550","title":{"rendered":"BATALLA DEL 19 DE MARZO DE 1844, EN AZUA"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Batalla del 19 de marzo de 1844 en Azua.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>BATALLA DEL 19 DE MARZO DE 1844, EN AZUA<\/strong><\/p>\n<p><strong>                  POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p>Se acaban de  cumplir 176 a\u00f1os de la importante Batalla del 19 de marzo de 1844, desarrollada en la ardiente ciudad de Azua y en campos que la circundan. Es tierra donde \u00abachicharra el Sol\u00bb, y sus radiaciones hacen pensar que all\u00ed siempre est\u00e1 el perihelio dominicano.<\/p>\n<p>Esa fue una cl\u00e1sica batalla defensiva, del tipo que bien defini\u00f3 el gran estratega militar y eminente te\u00f3rico de temas guerreros  Carl von Clausewitz como \u00abla m\u00e1s d\u00e9bil, con objetivo positivo\u00bb; pero como nada es absoluto se puede decir que en el teatro de las operaciones azuanas los dominicanos realizaron una defensa activa y salieron victoriosos. <\/p>\n<p>Fueron los haitianos los que iniciaron las hostilidades con el objetivo negativo de aniquilar  al pueblo dominicano. Lo hicieron de manera intrusa, apoyados con un impresionante equipaje militar de artiller\u00eda, caballer\u00eda e infanter\u00eda, as\u00ed como con miles de granaderos, dragones y cazadores de la Guardia Nacional de Hait\u00ed.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del tiempo se han dado varias versiones sobre el tiempo de duraci\u00f3n de los combates llevados a cabo en la Batalla del 19 de marzo de 1844; pero al parecer duraron unas tres horas, tanto por lo que se asent\u00f3 en un bolet\u00edn de las comunicaciones del cuerpo colegiado del gobierno de entonces, como por opiniones emitidas por algunos de los participantes de aquella epopeya de las armas dominicanas, adem\u00e1s de lo que apuntaron cronistas de la \u00e9poca. <\/p>\n<p>En efecto, en una proclama dirigida al pueblo y al ej\u00e9rcito, fechada el d\u00eda 21 de marzo de 1844, la Junta Central Gubernativa detall\u00f3 las tempraneras agresiones de los haitianos y los combates desarrollados hasta ese momento en Neiba y Azua, puntualizando que: \u00ab&#8230;en la jornada del 19 en que ha sido considerable el n\u00famero de muertos y heridos de su parte habi\u00e9ndose visto en la precisi\u00f3n de abandonar el campo despu\u00e9s de tres horas de combate.\u00bb1  <\/p>\n<p>Antes de la contienda armada en Azua fueron derrotados en la Fuente del Rodeo, no muy lejos de Neiba, algunos escuadrones y pelotones de los invasores. Ese choque se produjo el 13 de marzo de 1844.Fue calificado por el historiador Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda como el bautismo de sangre del pueblo dominicano en armas. D\u00edas despu\u00e9s, en el paraje Las Hicoteas, las avanzadas criollas paralizaron el galopante avance de batallones de soldados haitianos.<\/p>\n<p>El coronel Vicente Noble, antes de dirigir a cientos de fusileros en el gran acontecimiento de guerra de Azua, tuvo una destacada participaci\u00f3n en el referido combate de la Fuente del Rodeo, donde sustituy\u00f3 a Fernando Tavera, gravemente herido en combate. Tavera era el comandante de los aguerridos y victoriosos dominicanos. <\/p>\n<p>La Batalla del 19 de marzo de 1844 fue muy significativa, por la cantidad de combatientes involucrados, as\u00ed como por el armamento utilizado por los ej\u00e9rcitos en contienda.<\/p>\n<p>Los haitianos eran m\u00e1s de 15 mil soldados bien artillados y con experiencia de guerra, mientras que los dominicanos no llegaban a los 3 mil hombres, sin h\u00e1bitos de conflictos armados.<\/p>\n<p>En la cartograf\u00eda militar dominicana hay un mapa que detalla en forma did\u00e1ctica el posicionamiento de las tropas criollas en el lado occidental de la entonces peque\u00f1a ciudad de Azua.<\/p>\n<p>En los trillos del flanco noroeste, en la zona  conocida como Camino de El Barro, se emplazaron combatientes dominicanos con fusiles y armas blancas, al igual que en direcci\u00f3n al \u00e1rea de los lugares llamados Camino de la Conquista y Los Conucos, en el costado sur. <\/p>\n<p>Una importante retaguardia fue ubicada en el Fuerte Resol\u00ed con el oficial Nicol\u00e1s Ma\u00f1\u00f3n a la cabeza, cuyo nombre fue reivindicado 40 a\u00f1os despu\u00e9s, en la voz del  h\u00e9roe azuano Rudescindo Ram\u00edrez, cuando dijo \u00abel bravo Nicol\u00e1s Ma\u00f1\u00f3n dispar\u00f3 el primer tiro en estas comarcas en la Fuente del Rodeo.\u00bb2  <\/p>\n<\/p>\n<p>                     <strong>      LOS CA\u00d1ONES AZUANOS<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Francisco So\u00f1\u00e9 comandaba un potente ca\u00f1\u00f3n que caus\u00f3 muchas bajas a los haitianos, fulminando a muchos de ellos que encabezados por el general Thomas H\u00e9ctor se desplazaban en columna cerrada en el \u00e1rea donde estaba emplazada esa importante pieza de artiller\u00eda.<\/p>\n<p>So\u00f1\u00e9, que escribi\u00f3 sus memorias sobre la batalla de Azua, era un franc\u00e9s avecindado all\u00ed; h\u00e1bil artillero con experiencia en combates a las \u00f3rdenes de Napole\u00f3n Bonaparte en Italia y Egipto. Estaba asistido por aguerridos oficiales como Lucas D\u00edaz (quien horas antes, en su calidad de jefe de la avanzada dominicana estacionada en una orilla del r\u00edo Jura, fue el primero que abri\u00f3 fuego contra los atacantes, dirigi\u00e9ndose luego a la ciudad de Azua para informar la aproximaci\u00f3n de los invasores, tal y como consta en los partes oficiales).Tambi\u00e9n estaban al pie de ese ca\u00f1\u00f3n Juan Ceara y Luis \u00c1lvarez, entre otros.<\/p>\n<p>Otra pieza de la modesta artiller\u00eda dominicana, casi una bombarda por su peque\u00f1ez, entr\u00f3 en acci\u00f3n entre los lugares conocidos como Los Conucos y Las Clavellinas. Ese ca\u00f1oncito estaba emplazado en la parte trasera de un camposanto que entonces exist\u00eda all\u00ed. Su v\u00f3mito de fuego hizo que cayeran entre otros los coroneles haitianos Vincent y Giles, quienes dirig\u00edan sendos regimientos de los invasores.<\/p>\n<p>Alrededor de ese canuto de hierro forjado y base de duelas estaban expertos fusileros y combatientes con armas blancas que eran constantemente arengados por el genio militar que fue Antonio Duverg\u00e9.<\/p>\n<p>Los dos ca\u00f1ones referidos causaron grandes bajas a los invasores, quienes perdieron en Azua generales, coroneles y numerosos otros oficiales superiores y subalternos, am\u00e9n de decenas de dragones y granaderos de la vanguardia haitiana.<\/p>\n<\/p>\n<p>Seis d\u00edas despu\u00e9s de esa sangrienta batalla el c\u00f3nsul franc\u00e9s en el pa\u00eds, Eustache Juchereau de Saint Denys, despach\u00f3 un oficio al Ministro de Negocios Extranjeros de Francia se\u00f1or Francois Guizot (quien era jefe de facto del entonces imperio franc\u00e9s, en el gobierno del Mariscal Nicol\u00e1s Soult, duque de Dalmacia) informando que el presidente haitiano Charles H\u00e9rard hab\u00eda ca\u00eddo abatido en Azua por la metralla dominicana. <\/p>\n<p>Era obvio que dicha comunicaci\u00f3n conten\u00eda una suerte de juego sem\u00e1ntico, con claros matices ajustados al marco de eso que los latinos llamaban en la \u00e9poca medieval la excusatio non petita, de la cual se derivaba una auto acusaci\u00f3n que en el caso de la especie era palpable en las tareas diplom\u00e1ticas que Saint-Denys llevaba a cabo en la naciente Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Aunque en el referido informe el habilidoso c\u00f3nsul oscilaba entre la duda y la certidumbre de dicho fallecimiento, precisaba con lenguaje sagaz lo siguiente: \u00abLa muerte del Presidente H\u00e9rard y la derrota de la columna expedicionaria que \u00e9l comandaba en persona, de d\u00eda en d\u00eda toma mayor consistencia.\u00bb3 <\/p>\n<p>Como se supo luego, se trataba de una noticia falsa, pero que  en los d\u00edas siguientes tendr\u00eda repercusiones en otros acontecimientos b\u00e9licos de la historia dominicana.<\/p>\n<\/p>\n<p>El culto historiador haitiano Thomas Madiou, en su libro Historia de Hait\u00ed, con una visi\u00f3n sesgada sobre muchos de los acontecimientos pol\u00edticos y militares que involucraron en el pasado a las dos naciones que se reparten la isla de Santo Domingo, aborda el tema de la batalla del 19 de marzo de 1844 y aun cuando plantea que los dominicanos no pod\u00edan resistir la superioridad num\u00e9rica y armament\u00edstica de los haitianos, concluye, en desv\u00edo de lo anterior, admitiendo que en Azua sus compatriotas fueron derrotados y el pavor cundi\u00f3 en ellos. Cifra en m\u00e1s 50 los oficiales haitianos abatidos en la ocasi\u00f3n. Espec\u00edficamente se\u00f1ala que los haitianos al mando del presidente H\u00e9rard: \u00abFueron recibidos a ca\u00f1onazos con metralla y obligados a replegarse, bati\u00e9ndose en retirada un poco desordenadamente.\u00bb4 <\/p>\n<p>Luego del choque b\u00e9lico de Azua vendr\u00edan  largas e incesantes luchas para repeler las continuas agresiones que durante 11 a\u00f1os hicieron los haitianos al territorio dominicano.<\/p>\n<p>Es de rigor indicar que forman un caleidoscopio de opiniones profundamente divergentes los relatos, memorias, cr\u00f3nicas y comentarios construidos en torno a ese acontecimiento hist\u00f3rico, y sobre el rol de varios de los principales personajes militares vinculados con el mismo.<\/p>\n<p>Hay un mar de versiones contradictorias, lo cual ha impedido que las generaciones posteriores de dominicanos se hayan podido formar un juicio claro en relaci\u00f3n a lo que all\u00ed ocurri\u00f3, en esa fecha.<\/p>\n<p>Si los argumentos y\/o alegatos escritos sobre esa batalla se colocan en l\u00edneas paralelas se podr\u00e1 observar una mezcla extra\u00f1a y abigarrada del complejo de Guacanagarix y del bovarismo que algunos atribuyen injustamente a una parte notable del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>Dicho lo anterior porque mientras unos colocan esa batalla en un carril decisivo para reforzar la independencia nacional otros infravaloran su impacto y la califican como una simple escaramuza, sin ning\u00fan impacto en las glorias de las armas dominicanas. <\/p>\n<p>Enrique Deschamps, en su obra titulada La Rep\u00fablica Dominicana, habla sobre ese encuentro b\u00e9lico as\u00ed: \u00abLos heroicos azuanos abrillantaron los fastos nacionales con la gloriosa acci\u00f3n del 19 de marzo de 1844, fecha que integra un luminoso jal\u00f3n de la gloria en historia de la independencia dominicana.5 <\/p>\n<p>Pero lo cierto es que algunos de los m\u00e1s prol\u00edficos historiadores dominicanos, al referirse a las principales batallas libradas en el largo proceso de consolidaci\u00f3n de la independencia nacional, han ignorado el impacto, incluso en el concepto  meramente militar, de la contienda del 19 de marzo de 1844, y ni siquiera la mencionan. <\/p>\n<p>Otros no desechan en sus notas a ese formidable choque armado, pero le han restado importancia. Roberto Cass\u00e1, al referirse a Charles H\u00e9rard y sus 20,000 soldados desplegados en el Sur, proyecta esa gesta como una especie de simple refriega al presentarla as\u00ed: \u00abEl 19 de marzo, las avanzadas haitianas fueron rechazadas, tal vez porque no esperaban una resistencia enconada. Este triunfo, aunque de poca monta, elev\u00f3 la moral de los dominicanos&#8230;\u00bb6 <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>ANTONIO DUVERG\u00c9 EN AZUA<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Antonio Duverg\u00e9 no solamente demostr\u00f3 su perfil heroico el 19 de marzo de 1844, en Azua, sino tambi\u00e9n en las jornadas b\u00e9licas de Santom\u00e9, Cachim\u00e1n, Estrelleta, El N\u00famero, El Memiso, Las Carreras y otros lugares de gran significaci\u00f3n hist\u00f3rica en el proceso de consolidaci\u00f3n de la independencia nacional.<\/p>\n<p> La Rep\u00fablica Dominicana fue atacada, como indico m\u00e1s arriba, durante 11 tediosos y sangrientos a\u00f1os por hordas de intrusos que penetraban al territorio dominicano desde el lado oeste de los r\u00edos Masacre, Artibonito, Pedernales y Soliette.<\/p>\n<p>En la batalla de Azua los combatientes dominicanos eran comandados, en t\u00e9rminos formales, vale decir en los papeles de la incipiente burocracia gubernamental, por el general Pedro Santana. El presidente haitiano Charles H\u00e9rard estaba al frente de los invasores que persist\u00edan en volver a mancillar la soberan\u00eda del pueblo dominicano.<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e a la Rep\u00fablica Dominicana la realidad fue que Antonio Duverg\u00e9 tuvo una misi\u00f3n crucial en esa batalla, pues era el encargado de colocar adecuadamente, en posici\u00f3n de combate, a todos los batallones del cuerpo militar dominicano desplazado en esa zona de guerra. <\/p>\n<p>Demostr\u00f3 ser un experto en la distribuci\u00f3n de los soldados de caballer\u00eda y en la utilizaci\u00f3n de las mort\u00edferas armas blancas. Sus habilidades militares y su innata capacidad de mando, am\u00e9n de la superioridad moral de los dominicanos, suplieron con creces la falta de fortificaciones y la diferencia abismal en el n\u00famero de combatientes, con relaci\u00f3n a los agresores.<\/p>\n<p>Duverg\u00e9 est\u00e1 considerado en los hechos como el principal h\u00e9roe de ese cruento enfrentamiento. <\/p>\n<p>Mientras el que luego ser\u00eda m\u00e1rtir en la Cruz de Asomante expon\u00eda constantemente su vida, en incesantes movimientos de orientaci\u00f3n y gu\u00eda en los puntos de combate, Santana estaba resguardado en el lugar conocido como El Pe\u00f1\u00f3n, cerca de Tortuguero, a varios kil\u00f3metros al Este de las l\u00edneas de fuego. <\/p>\n<p>Duverg\u00e9, con el auxilio eficaz de Cabral y otros bizarros oficiales, fueron los que prepararon los planes de combate de la Batalla del 19 de marzo de 1844. <\/p>\n<p>Ordenaron los macheteros con tal pericia b\u00e9lica que los mismos hicieron estragos en las tropas invasoras, causando un p\u00e1nico enorme entre la soldadesca haitiana.<\/p>\n<p>Otra prueba de que Antonio Duverg\u00e9 fue el aut\u00e9ntico h\u00e9roe de la m\u00e1s gloriosa ma\u00f1ana azuana la brinda el historiador haitiano Dorvelas Dorval, quien se refiere a \u00e9l en este contenido: \u00abintr\u00e9pido&#8230;uno de los m\u00e1s valiosos oficiales; este n\u00f3mada de nuestros  desiertos aparec\u00eda y desaparec\u00eda con la celeridad de un rel\u00e1mpago para mantener la alarma&#8230;\u00bb7  <\/p>\n<p>En diapas\u00f3n con el criterio de Dorval est\u00e1 V\u00edctor Garrido. En su obra Los Puello, refiri\u00e9ndose a Santana y sus tratativas con los franceses, califica de \u00abdudosos los laureles cosechados el 19 de marzo&#8230;Ya era el amo y no hab\u00eda olido la p\u00f3lvora.\u00bb8  <\/p>\n<p> Manuel Garc\u00eda Gautier, en cambio, en su obra La Traici\u00f3n de Santana, refiri\u00e9ndose a la participaci\u00f3n de Duverg\u00e9 en Azua, dice lo siguiente: \u00ab&#8230;Su heroico valor fue superior a todo esfuerzo humano, el triunfo de aquel peligro que la patria corr\u00eda, fue suyo&#8230;\u00bb9 <\/p>\n<\/p>\n<p>Una an\u00e9cdota ocurrida en la batalla azuana da cuenta de que en medio de los combates el chispeante Vicente Noble observ\u00f3 que los haitianos estaban preparando una estratagema militar conocida como movimiento envolvente. Se dirigi\u00f3 raudo hacia donde estaba el mando de las tropas dominicanas.<\/p>\n<p>En la obra Narraciones Dominicanas el jurista, pol\u00edtico y ex presidente de la Rep\u00fablica Manuel de Jes\u00fas Troncoso de la Concha (quien naci\u00f3 34 a\u00f1os despu\u00e9s) describe que con quien habl\u00f3 el comandante Noble fue con Santana, dici\u00e9ndole: <\/p>\n<p>\u00ab\u00a1General Santana: los haitianos nos est\u00e1n echando una manga! Al o\u00edrlo Santana le grit\u00f3 a su vez: -\u00a1Pues m\u00e9tanles el brazo!\u00bb10<\/p>\n<p>Sin embargo sobre ese mismo episodio hay una versi\u00f3n m\u00e1s veros\u00edmil (por la cual me inclino) de un testigo presencial e instructor militar de Duverg\u00e9, el comandante Francisco So\u00f1\u00e9, quien en su ensayo hist\u00f3rico titulado Memorias de un Capit\u00e1n de Artiller\u00eda acot\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abNoble le dijo a Duverg\u00e9: \u00ablos haitianos est\u00e1n tirando una manga por el camino de El Barro.-A lo que respondi\u00f3 Duverg\u00e9, \u00abpues vamos  usted y yo con algunos hombres a meterles el brazo.\u00bb11 <\/p>\n<p>Otros comandantes tambi\u00e9n descollaron en la Batalla del 19 de marzo de 1844, como los mencionados Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral, Vicente Noble, Francisco So\u00f1\u00e9, Nicol\u00e1s Ma\u00f1\u00f3n, Rudescindo Ram\u00edrez, Juan Ceara y Luis \u00c1lvarez, as\u00ed como Valent\u00edn Alc\u00e1ntara, Lucas D\u00edaz, Jos\u00e9 Leger, Feliciano Mart\u00ednez, Mat\u00edas de Vargas, etc. <\/p>\n<p>El coronel Francisco Carvajal fue un bravo barahonero que realiz\u00f3 una gran jornada \u00e9pica en los combates de Azua. Era experto en el manejo de las armas port\u00e1tiles. Pose\u00eda habilidad en el uso de los fusiles con retrocarga y balas de punta. Muchos combatientes dejaron para la posteridad, mediante testimonios orales, que Carvajal era muy creativo en la pelea. Con el m\u00e9rito para \u00e9l de que faltaban m\u00e1s de 20 a\u00f1os para que C\u00e9sar Cant\u00fa publicara su gigantesca obra la Historia Universal, en cuyo tomo VIII analiza con descarga de profundidad explicativa las ingeniosidades que surgen en el fragor de las guerras.12<\/p>\n<p>Otro sobresaliente oficial de mando en Azua fue Juan Esteban Ceara, tal y como lo justiprecia Emilio Rodr\u00edguez Demorizi en su obra Pr\u00f3ceres de la Restauraci\u00f3n, evocando su marcialidad y su coraje en los combates.13 <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>                 LA RETIRADA A SABANA BUEY Y BAN\u00cd<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando el general Pedro Santana decidi\u00f3 retirarse (desde el lugar conocido como El Pe\u00f1\u00f3n, cerca de la cala de Tortuguero) a Sabana Buey, primero, y a Ban\u00ed despu\u00e9s, luego del triunfo en Azua de las tropas dominicanas, se llev\u00f3 no s\u00f3lo el tambor mayor de su Estado Mayor, sino tambi\u00e9n el clar\u00edn de la compa\u00f1\u00eda de caballer\u00eda, adem\u00e1s de las trompetas de los escuadrones.<\/p>\n<p>Esa desbandada permiti\u00f3 al presidente H\u00e9rard, derrotado en Azua, permanecer all\u00ed hasta el 9 de mayo, cuando emprendi\u00f3 su desordenada retirada hacia Hait\u00ed, despu\u00e9s de cometer muchas tropel\u00edas en la zona. Hab\u00eda sido depuesto de la Presidencia de su pa\u00eds el d\u00eda 3 de dicho mes, y en su lugar fue colocado el analfabeto general Guerrier Philippe, tambi\u00e9n conocido como el Duque de L-Avanc\u00e9.<\/p>\n<p>La retirada de Pedro Santana a Sabana Buey no fue una decisi\u00f3n de praxis militar. Fue algo sin sind\u00e9resis. Un reculamiento sin ning\u00fan sentido, por m\u00e1s que algunos hayan hablado de prudencia. Santana no era un te\u00f3rico ni un esp\u00edritu reflexivo en nada. Actuaba en base a su car\u00e1cter montaraz y a una intuici\u00f3n que desconoc\u00eda los matices de las decisiones y acciones.<\/p>\n<p>Al ser una iniciativa aislada, como salida de un badaluque (que Santana no lo era) se hace incomprensible para ser entendida desde las coordenadas de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de ese repliegue arroja como resultado que fue una resoluci\u00f3n descabellada, sin explicaci\u00f3n de ning\u00fan tipo. No hay que tener una visi\u00f3n cr\u00edtica sobre el papel de Santana en la historia nacional para llegar a esa conclusi\u00f3n, pues incluso la mayor\u00eda de los santanistas no han encontrado ning\u00fan resquicio para justificarla con solidez argumental.<\/p>\n<p>Santana, como indico arriba, estaba en El Pe\u00f1\u00f3n, en las proximidades de Tortuguero, y el derrotado H\u00e9rard hab\u00eda ordenado la retirada de sus tropas.<\/p>\n<p> Los invasores fueron perseguidos varios kil\u00f3metros fuera de la ciudad de Azua y estaban  acampados en un recodo del r\u00edo Jura, pero informados de que Santana hab\u00eda ordenado el abandono del escenario de la victoria dominicana el presidente haitiano se envalenton\u00f3 de s\u00fabito y se dirigi\u00f3 de nuevo al lugar de su amarga derrota, donde areng\u00f3 a sus perplejos soldados de este modo:<\/p>\n<p>\u00abSoldados, cuento con vuestro coraje y el honor que os ata\u00f1e a vuestras banderas. Azua les abre las puertas de Santo Domingo; ustedes marchar\u00e1n conmigo hacia esa ciudad rebelde&#8230;Juren pues todos no regresar a vuestros hogares, sino despu\u00e9s de haber reducido a los perversos que conspiran la ruina de los hijos de Hait\u00ed.14   <\/p>\n<p>Entre otras consecuencias negativas que conllev\u00f3 la inoportuna fuga de Santana fue la decisi\u00f3n pir\u00f3mana de Charles H\u00e9rard de quemar la ciudad de Azua, que ya antes, en el 1805, hab\u00eda sido pasto de las llamas por \u00f3rdenes de Jean Jacques Dessalines. En abril del 1849, por tercera ocasi\u00f3n, ocurrir\u00eda lo mismo all\u00ed, esa vez por voluntad de otro jefote haitiano en fuga, el general y emperador de plastilina Faustin Soulouque, quien hab\u00eda sido derrotado en las batallas de El N\u00famero y Las Carreras. En ambas Duverg\u00e9 fue h\u00e9roe.<\/p>\n<p>Los tres incendios criminales que ha sufrido Azua han sido elementos claves para ralentizar su desarrollo. Es una prueba elocuente que la psiquis de los pueblos se mueve en los meandros de su pasado.<\/p>\n<p>De esos siniestros, saqueos y mutilaciones, con sus or\u00edgenes y consecuencias, escribi\u00f3 con gran detalle quien no fue un diablillo enredador, sino un brillante ciudadano haitiano, Jean Chrisostonie Dorsainvel, en su obra Manual de Historia de Hait\u00ed.15  <\/p>\n<p>Una voz autorizada, Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, al referirse a la dicha retirada de Santana, su Estado Mayor y sus soldados, la explic\u00f3 as\u00ed: \u00ab&#8230;la batalla librada en Azua el 19 de marzo, victoria espl\u00e9ndida, que perdi\u00f3 su importancia pol\u00edtica y militar con el abandono que durante la noche hicieran las fuerzas vencedoras de las posiciones que ocupaban, para replegarse sobre Sabana Buey, primero, y concentrarse despu\u00e9s en Ban\u00ed.\u00bb16  <\/p>\n<p>En cambio en su ensayo titulado En el campamento de Ban\u00ed el historiador Vetilio Alfau Dur\u00e1n sostiene, en son de justificaci\u00f3n, que: \u00abLas tropas dominicanas, despu\u00e9s de haber vencido, por razones de orden militar, se replegaron a Sabana Buey y a Ban\u00ed, en donde establecieron el Cuartel General del Ej\u00e9rcito Libertador, coloc\u00e1ndose ventajosamente en actitud defensiva&#8230;\u00bb17  <\/p>\n<p>Luego de un estudio minucioso sobre los acontecimientos previos, durante y despu\u00e9s de la batalla del 19 de marzo de 1844, y sobre el protagonismo excepcional que en ella algunos han querido atribuirle a Santana, el historiador y periodista Joaqu\u00edn Priego define con claridad meridiana al investido con el  fanfarronesco t\u00edtulo nobiliario de Marqu\u00e9s de Las Carreras.<\/p>\n<p>As\u00ed se expresa Priego sobre Santana, en su libro Batallas de Marzo 1844: \u00abSu nula capacidad como estratega nos hace pensar que era un comandante de tropas digno de la prehistoria, el que no obedec\u00eda sus \u00f3rdenes lo fusilaba.\u00bb De inmediato anota que Santana ten\u00eda \u00abterror de miedo y de ignorancia a dirigir batallas en campo abierto.\u00bb18  <\/p>\n<p>Es pertinente se\u00f1alar, en aras de abarcar las diferentes opiniones sobre ese tema tan controversial, que el historiador seibano Francisco Elpidio Beras ten\u00eda una opini\u00f3n muy particular sobre la decisi\u00f3n de Santana.<\/p>\n<p>Beras, que era un prolijo justificador del santanismo, indic\u00f3 que lo de Sabana Buey fue: \u00ab&#8230;la resultante de una deliberaci\u00f3n mayoritaria&#8230;No la decisi\u00f3n unilateral del Primer General\u00edsimo&#8230;\u00bb19  <\/p>\n<p>Asimismo debo indicar que Jacinto Gimbernard Pellerano, mejor violinista que historiador, sostiene en su libro Historia de Santo Domingo que: \u00absi Santana hubiese considerado posible la permanencia en Azua, no se habr\u00eda auto-despojado del triunfo que significaba retenerla&#8230;esta retirada muestra a Santana como un h\u00e1bil estratega, ya que su valor personal est\u00e1 fuera de toda duda.\u00bb20 <\/p>\n<p>Por su lado el historiador S\u00f3crates Nolasco, en su ensayo titulado Retazos de la \u00abBatalla del 19 de marzo\u00bb, publicado el 11 de diciembre de 1967, al restarle m\u00e9ritos a esa acci\u00f3n de guerra, y considerar que en Azua no hubo batalla campal, atribuye a los santanistas aventar sus repercusiones para glorificar al caudillo seibano. Va m\u00e1s lejos al considerar que la tan mentada escapada a Sabana Buey debi\u00f3 ser consultada con Buenaventura B\u00e1ez, Remigio del Castillo, Francisco So\u00f1\u00e9, Joaqu\u00edn Puello y otros.<\/p>\n<p>Es el mismo Nolasco quien admite que sus primeros juicios desfavorables sobre ese episodio de la historia nacional, divulgados en el a\u00f1o 1940, provocaron una reacci\u00f3n de los azuanos que \u00e9l califica: \u00abalgo as\u00ed como un menjurje de apazote, palo de cerro, aceite de higuereta y serr\u00edn de guao.\u00bb21 <\/p>\n<p>En resumen, considero que la Batalla del 19 de Marzo de 1844 fue un hecho de trascendental importancia en la historia dominicana; que el principal h\u00e9roe de ese punto luminoso de las armas nacionales fue Antonio Duverg\u00e9 y que la retirada, m\u00e1s bien una fuga, de Pedro Santana hacia Sabana Buey y Ban\u00ed no tuvo motivos de inter\u00e9s de t\u00e1ctica militar, tal y como se encargaron de demostrar los hechos posteriores.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Junta Central Gubernativa. Proclama p\u00fablica, 21 de marzo de 1844.<\/p>\n<p>2-Peri\u00f3dico El Nacional, Azua, No.59, 8 de marzo de 1884.<\/p>\n<p>3-Comunicaci\u00f3n del 25 de marzo de 1844 del c\u00f3nsul Saint Denys al ministro Guizot.Bloque de correspondencias del c\u00f3nsul de Francia en Santo Domingo, 1844-1846.<\/p>\n<p>4-Historia de Hait\u00ed. Editorial Forgotten Books, 2018.Volumen III.P135.Thomas Madiou.<\/p>\n<p>5-La Rep\u00fablica Dominicana.Directorio y Gu\u00eda.SDB.Edici\u00f3n facsimilar.Editora B\u00faho,2003. Segunda parte.P202. Enrique Deschamps.<\/p>\n<p>6-Personajes Dominicanos.Tomo I.Editora Alfa y Omega,2013.P184.Roberto Cass\u00e1.<\/p>\n<p>7-Campa\u00f1a del Este en 1844.Imprenta Jr. Courtois, 1862. Dorvelas Dorval.<\/p>\n<p>8-Los Puellos.Editora Taller,1974.P42.V\u00edctor Garrido.<\/p>\n<p>9-La traici\u00f3n de Santana. Ensayo divulgado en el 1862.Manuel Mar\u00eda Gautier.<\/p>\n<p>10-Narraciones Dominicanas. SDB. Editorial Cenapec,1998.S\u00e9ptima edici\u00f3n.P299.Manuel de Jes\u00fas Troncoso de la Concha.<\/p>\n<p>11-Memorias del capit\u00e1n de artiller\u00eda de los ej\u00e9rcitos napole\u00f3nicos. Francois Sogne (Francisco So\u00f1\u00e9.)<\/p>\n<p>12-Historia Universal. Tomo VIII (Sobre la guerra). Imprenta de Gaspar y Roig, Madrid, 1870.C\u00e9sar Cant\u00fa.<\/p>\n<p>13-Pr\u00f3ceres de la Restauraci\u00f3n. Editora del Caribe, 1963.P70. Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>14-Proclama Militar. Azua, 21 de marzo de 1844. Charles H\u00e9rard.<\/p>\n<p>15-Manual de historia de Hait\u00ed.Editora de Santo Domingo, 1979. Jean Chrisostonie Dorsainvel.<\/p>\n<p>16-Guerra dom\u00ednico-haitiana. Imprenta Dominicana,1957.P74.Nota 11.Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<p>17-Vetilio Alfau en Cl\u00edo.Escritos II.Editora Corripio,1994.Pp57 y 58.<\/p>\n<p>18-Batallas de Marzo 1844.Publicaciones Am\u00e9rica, 1980.P49. Joaqu\u00edn Priego.<\/p>\n<p>19-Una batalla calumniada.List\u00edn Diario, 21 de marzo de 1974. Francisco Elpidio Beras.<\/p>\n<p>20-Historia de Santo Domingo.Editora Cultural Dominicana, 1974.Quinta edici\u00f3n.Pp229 y 230.Jacinto Gimbernard Pellerano.<\/p>\n<p>21-Obras Completas.Editora Corripio, 1994.Pp203-208.S\u00f3crates Nolasco.<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2020-03-20 18:05:54 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=667'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=666'>666<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=667'>667<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>668<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=669'>669<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=670'>670<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=669'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BATALLA DEL 19 DE MARZO DE 1844, EN AZUA POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Se acaban de cumplir 176 a\u00f1os de la importante Batalla del 19 de marzo de 1844, desarrollada en la ardiente ciudad de Azua y en campos que la circundan. Es tierra donde \u00abachicharra el Sol\u00bb, y sus radiaciones hacen pensar que all\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-54550","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=54550"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54550\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=54550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=54550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=54550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}