{"id":541550,"date":"2024-06-29T14:37:39","date_gmt":"2024-06-29T18:37:39","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=541550"},"modified":"2024-06-29T14:47:12","modified_gmt":"2024-06-29T18:47:12","slug":"complaciendo-peticiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=541550","title":{"rendered":"Complaciendo peticiones"},"content":{"rendered":"\n<p>Marino Vinicio Castillo R<\/p>\n\n\n\n<p>En mi \u00faltima Reminiscencia cont\u00e9 una parte de mi entrevista con el Presidente Balaguer, a finales de noviembre del a\u00f1o 1973.<\/p>\n\n\n\n<p>Record\u00e9 lo que me dijo de unos versos sobre la pobreza campesina y me instaba a publicarlos. Le respond\u00ed: \u201cNo son versos, sino quejidos. No valen la pena\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El presidente Joaqu\u00edn Balaguer y el doctor Marino Vinicio Castillo durante un acto en el per\u00edodo de los 12 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El presidente Joaqu\u00edn Balaguer y el doctor Marino Vinicio Castillo durante un acto en el per\u00edodo de los 12 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>FUENTE EXTERNA<\/p>\n\n\n\n<p>No imagin\u00e9 que despertar\u00eda inter\u00e9s hacerlo ahora y me equivoqu\u00e9. Recib\u00ed llamadas de gente interesante que me pidieron hablar m\u00e1s del encuentro. Record\u00e9 cuando me apartara de mis responsabilidades dentro del Programa de Aplicaci\u00f3n de Leyes Agrarias, aquel d\u00eda 10 de diciembre, y me conmov\u00ed, pues me aguijone\u00f3 tambi\u00e9n la tentaci\u00f3n de contar algunos otros detalles del encuentro con aquel gobernante, tan experimentado y diestro.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia fue simple, amable: Yo, quejoso por el curso lento de la aplicaci\u00f3n de las Leyes; la falta de m\u00edstica en la burocracia encargada de aplicarlas y, sobre todo, un oscuro contraprograma agrario desde el propio gobierno, otorgando tierras del dominio p\u00fablico a militares de mandos muy fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p>El Presidente, en cambio, muy empe\u00f1ado en calmarme en una forma sutil, habl\u00e1ndome de la conveniencia de que hiciera p\u00fablicos mis versos.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprend\u00ed que era una manera de halagarme y disuadirme del enojo y la frustraci\u00f3n que expresaba, y me dijo: \u201cNo s\u00e9 si te ocurre algo que tambi\u00e9n yo siento, a veces, cuando voy al seno de su pobreza y m\u00e1s comprometido me siento con los campesinos sin tierras. Pero dime, \u00bfcu\u00e1ndo, c\u00f3mo y a qu\u00e9 hora t\u00fa escribes versos sobre ellos? Me envolv\u00eda en lianas agradables para no dejarme salir del lado de su empe\u00f1o tremendo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Me dijo: \u201cEstuviste magistral en Cotu\u00ed, en la Comisi\u00f3n de Desarrollo; oportuna y vibrante tu advertencia sobre el destino incierto del oro; me emocion\u00e9 cuando dijiste que \u201cm\u00e1s que el de la Rosario, el verdadero oro era el rescate de los miserables del campo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Confieso que sent\u00ed admiraci\u00f3n y respeto por cuanto me dec\u00eda con ese elogio y le contest\u00e9: \u201cAs\u00ed es, mi querido Presidente. Esas audiencias que celebramos en los campos para juzgar las injusticias del acceso a la tierra, comprometen y hacen rebelde a cualquiera. Una cosa es hablar de los pobres y otra sentarse con ellos en su piedra. Escribo mis quejidos en el viaje de regreso.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Dije m\u00e1s: \u201cUsted comprendi\u00f3 mi violento discurso en La Canela, por las cuota partes del riego que no hab\u00edan sido entregadas; estaba irritado por las proporciones de tal injusticia y hablaba luego de los dolorosos testimonios de los excluidos, muy tristes. Quiz\u00e1s me oy\u00f3 hablar de la pobreza del villorrio de Mella en el Sur lejano y todo eso lo utilizan para deformar; es esa la realidad nuestra; ciegos son los que no se dan cuenta de que mientras m\u00e1s contengan la aplicaci\u00f3n de las Leyes, mayor ser\u00e1 la desgracia de nuestro pueblo; vendr\u00e1n marginalidades inmanejables; el crimen triturar\u00e1 nuestro sosiego,\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Me repuso: \u201cPor ello es que te creo necesario para el Programa; desde luego, ten presente que es un infierno esta silla en todas partes. \u00bfT\u00fa ves? Te quejas de que se invierta tanto en la construcci\u00f3n urbana. En Francia se dice que ella ir\u00e1 \u201cseg\u00fan vaya el carpintero\u201d. Ten paciencia, seguiremos en los campos, las viviendas, las canchas y las escuelas, pero seg\u00fan los ingresos. Ten paciencia y espera.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Confieso que era tal mi encono que no pude complacerlo, y d\u00edas despu\u00e9s me desped\u00ed de su Programa, no sin pesar. Algunos d\u00edas despu\u00e9s disolvi\u00f3 las cinco Comisiones creadas al principio para la Aplicaci\u00f3n de las Leyes;dej\u00f3 una sola de 10 miembros y puso a dirigirla a un brillante combatiente por la justicia social, mi inolvidable amigo, ya desaparecido, Luis Estrella; en el a\u00f1o 1980 pas\u00f3 a ser un fundador inmarcesible de la Fuerza Nacional Progresista.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos se han ido; tan s\u00f3lo quedo yo y los recuerdo; Balaguer a la cabeza, el eje sorprendente de nuestra historia reciente. Sus dos transiciones apacentadas en a\u00f1os terribles como el \u00b461 y el \u00b466, post tiran\u00eda, post fratricidio y guerra fr\u00eda. En el a\u00f1o \u00b472, abri\u00f3 un frente en la pobreza campesina.<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil imaginar c\u00f3mo hubi\u00e9ramos podido pasar por tales tormentas sin su gu\u00eda. En su homenaje traigo estos otros quejidos; no versos de aquel tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos Naciones y una Tierra<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Vincho Castillo<\/p>\n\n\n\n<p>Este cerco de hambrientos,<\/p>\n\n\n\n<p>oprime<\/p>\n\n\n\n<p>y entristece.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ni\u00f1ez<\/p>\n\n\n\n<p>escu\u00e1lida<\/p>\n\n\n\n<p>y muriente<\/p>\n\n\n\n<p>que el alma<\/p>\n\n\n\n<p>acongoja y averg\u00fcenza.<\/p>\n\n\n\n<p>Las preguntas<\/p>\n\n\n\n<p>de los hijos inocentes<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1c\u00f3mo turban<\/p>\n\n\n\n<p>y ensombrecen!<\/p>\n\n\n\n<p>Para su asombrada ingenuidad<\/p>\n\n\n\n<p>se fugan las respuestas<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPorqu\u00e9 no no van a la escuela?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPorqu\u00e9 los pantalones rotos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 piden?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde duermen?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9, cuando enferman?<\/p>\n\n\n\n<p>En verdad,<\/p>\n\n\n\n<p>hijos,<\/p>\n\n\n\n<p>no hay modo<\/p>\n\n\n\n<p>de salvar la conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Drama amargo,<\/p>\n\n\n\n<p>insomne,<\/p>\n\n\n\n<p>que nos afrenta<\/p>\n\n\n\n<p>y corta la alegr\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>como una sierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Adefesio absurdo<\/p>\n\n\n\n<p>eso de ser dos Naciones<\/p>\n\n\n\n<p>y s\u00f3lo una Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una senda<\/p>\n\n\n\n<p>para desandar<\/p>\n\n\n\n<p>a todo lo largo<\/p>\n\n\n\n<p>la indiferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1El amor!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1La profunda devoci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>por la desventura!<\/p>\n\n\n\n<p>No sentir goce<\/p>\n\n\n\n<p>ni orgullo<\/p>\n\n\n\n<p>que no puedan compartirse<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1hacer lo m\u00edo, menos m\u00edo<\/p>\n\n\n\n<p>y m\u00e1s tuyo!<\/p>\n\n\n\n<p>Pan,<\/p>\n\n\n\n<p>tierra, libro y salud,<\/p>\n\n\n\n<p>que del milagro<\/p>\n\n\n\n<p>tendr\u00edan la virtud.<\/p>\n\n\n\n<p>En la vertical agon\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>de los que gimen<\/p>\n\n\n\n<p>no ser techo,<\/p>\n\n\n\n<p>ni conf\u00edn horizontal<\/p>\n\n\n\n<p>de las desdichas<\/p>\n\n\n\n<p>del pueblo nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Tal es la senda!<\/p>\n\n\n\n<p>Sentirnos mendigos<\/p>\n\n\n\n<p>mientras<\/p>\n\n\n\n<p>andrajos amortajen<\/p>\n\n\n\n<p>las dolientes mayor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin,<\/p>\n\n\n\n<p>hijos,<\/p>\n\n\n\n<p>jam\u00e1s repugnar<\/p>\n\n\n\n<p>de la pobreza<\/p>\n\n\n\n<p>y respetar el contorno<\/p>\n\n\n\n<p>como un coraz\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>lleno de nobleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Petici\u00f3n del ilustre muerto y de gente interesante.<\/p>\n\n\n\n<p> Listin Diario<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marino Vinicio Castillo R En mi \u00faltima Reminiscencia cont\u00e9 una parte de mi entrevista con el Presidente Balaguer, a finales de noviembre del a\u00f1o 1973. 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