{"id":540717,"date":"2024-06-26T15:42:14","date_gmt":"2024-06-26T19:42:14","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=540717"},"modified":"2024-06-26T18:41:52","modified_gmt":"2024-06-26T22:41:52","slug":"l-trampa-de-los-ministerios-publicos-independientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=540717","title":{"rendered":"La trampa de los ministerios p\u00fablicos independientes"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Gede\u00f3n Santos<\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Un enfoque desde la sociolog\u00eda pol\u00edtica <\/p>\n\n\n\n<p>La \u201cprivatizaci\u00f3n\u201d de la justicia<\/p>\n\n\n\n<p>Con el auge del neoliberalismo se desat\u00f3 una ola de achicamiento del Estado bajo la doctrina de que el sector p\u00fablico era ineficiente y que deb\u00eda ser sustituido por entes privados capaces de asignar y administrar mejor los recursos del Estado. Al un\u00edsono de esta teor\u00eda, se impulsaba tambi\u00e9n el pensamiento \u00fanico, que promov\u00eda el fin de la historia, el fin de las ideolog\u00edas, y hasta el fin de la pol\u00edtica. Todo este movimiento devino en un proceso de acoso y descalificaci\u00f3n contra la pol\u00edtica y especialmente contra los pol\u00edticos. Esta tendencia trajo una ola de desregulaci\u00f3n y de privatizaciones en casi toda Am\u00e9rica Latina. Desde entonces se ha presionado para llevar una modalidad de \u201cprivatizaci\u00f3n\u201d al terreno judicial. La idea es sacar a los pol\u00edticos del sector judicial quit\u00e1ndoles las facultades de designar y evaluar a los funcionarios judiciales, y pasarles esas responsabilidades a sectores \u201cindependientes\u201d no ligados al poder ejecutivo o a intereses partidarios.<\/p>\n\n\n\n<p>La justicia populista<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, \u00bfcu\u00e1l ha sido el impacto de reducir la participaci\u00f3n de los pol\u00edticos en la administraci\u00f3n de justicia en nuestra regi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>En la mayor\u00eda de los pa\u00edses estudiados y que cuentan con alguna modalidad de independencia, los resultados han sido agridulces. En el \u00e1mbito civil, se han producido mejoras sustanciales, que van desde una mejor capacitaci\u00f3n del personal, hasta una disminuci\u00f3n de la mora judicial que ha agilizado la soluci\u00f3n de los contenciosos. En el \u00e1mbito penal, se han hecho esfuerzos por avanzar en la persecuci\u00f3n a la corrupci\u00f3n, en planes para mejorar el sistema penitenciario y en proyectos para mejorar los procedimientos contra el delito com\u00fan. Sin embargo, con los aspectos positivos tambi\u00e9n vinieron una serie de distorsiones (especialmente en la justicia penal) que han oscurecido los avances, pues, tanto los ministerios p\u00fablicos como la justicia cometieron fallas procesales y de principios que terminaron en serios cuestionamientos a su eficiencia y a su imparcialidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el poner el acento en la persecuci\u00f3n a la corrupci\u00f3n hizo que se descuidaran otros temas claves de la agenda, como por ejemplo, el enfrentamiento a los cr\u00edmenes de cuello blanco, la persecuci\u00f3n al narcotr\u00e1fico y al lavado, la persecuci\u00f3n a la evasi\u00f3n fiscal y la penalizaci\u00f3n de los cr\u00edmenes ambientales, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos descuidos fueron a\u00fan m\u00e1s evidentes en la lentitud y apat\u00eda para procesar los delitos comunes, lo que provoc\u00f3 una acumulaci\u00f3n excesiva de casos preventivos y una sobrepoblaci\u00f3n carcelaria que hac\u00eda inmanejable el sistema penitenciario. En segundo lugar, por el hecho de que los casos de corrupci\u00f3n adquieren una gran atenci\u00f3n p\u00fablica, se tiende a poner m\u00e1s acento en lo medi\u00e1tico que en lo jur\u00eddico, a la vez que se genera una presi\u00f3n adicional a los jueces para no irse en contra de la opini\u00f3n p\u00fablica, lo que ha devenido en una justicia medi\u00e1tica, que tiende a poner al espect\u00e1culo por encima del debido proceso y de la prueba.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, con fiscales y jueces convertidos en estrellas medi\u00e1ticas, y para complacer algunas veces el morbo popular, se hac\u00eda conveniente la petici\u00f3n de largas prisiones preventivas, que terminaban en penas anticipadas, violatorias del principio jur\u00eddico de presunci\u00f3n de inocencia, principio esencial para garantizar la prevalencia de un estado de derecho. Finalmente, ante el abrumador apoyo que reciben en las encuestas, y para que no quede duda de su independencia, los funcionarios judiciales se ven tentados a llevar al banquillo a los servidores p\u00fablicos de mayor atractivo medi\u00e1tico, especialmente a los expresidentes, los que se convierten en trofeos para el ascenso y la fama, convirtiendo as\u00ed la justicia medi\u00e1tica en justicia populista. El caso del presidente brasile\u00f1o Luis Ignacio Lula da Silva es paradigm\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>.<\/p>\n\n\n\n<p>.FOTOGRAF\u00cdA EXTERNA<\/p>\n\n\n\n<p>Judicializaci\u00f3n de la pol\u00edtica y politizaci\u00f3n de la justicia<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los \u201creformadores\u201d no se conformaron con sacar a los pol\u00edticos, sino tambi\u00e9n que se le ampliaron los poderes a la justicia, lo cual gener\u00f3 el fen\u00f3meno de la judicializaci\u00f3n de la pol\u00edtica, que ha permitido que la justicia cruce los l\u00edmites que la separaban de otros poderes del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto trajo fen\u00f3menos distorsionantes como el lawfare (o golpes de Estados judiciales) y la sobreactuaci\u00f3n judicial especialmente en casos ligados a la pol\u00edtica. Adem\u00e1s, tanto poder en la justicia llev\u00f3 a una nueva era de politizaci\u00f3n judicial, y con ella, vinieron figuras que iban desde el juez Moro que retorc\u00eda la justicia para su uso pol\u00edtico en Brasil, pasando por fiscales en colusi\u00f3n con el bajo mundo para el control de las c\u00e1rceles en Ecuador, hasta fiscales en Per\u00fa que requisaban la casa del presidente para investigar la compra de un reloj, etc. Es decir, con el traspaso del poder a los nuevos entes privados, se produjo una politizaci\u00f3n judicial a la inversa, pues, se pas\u00f3, de una justicia favorable a los pol\u00edticos, a una radical y agresiva contra ellos (con una sa\u00f1a tal, que en algunos casos se decidi\u00f3 hacer oscuros acuerdos con delatores, cuyos cr\u00edmenes eran m\u00e1s graves y lesivos a la sociedad, que los cr\u00edmenes por los que se imputaba a los pol\u00edticos).<\/p>\n\n\n\n<p>Las actuaciones re\u00f1idas con la \u00e9tica por parte de algunos pol\u00edticos, indignaron a la poblaci\u00f3n y radicalizaron a las fuerzas vivas, las que pidieron mayor vigilancia y persecuci\u00f3n contra la corrupci\u00f3n y un sistema judicial m\u00e1s efectivo e independiente. El problema fue que sobrepasaron su misi\u00f3n, y en muchos casos, convirtieron las leyes en armas y la administraci\u00f3n de justicia en instrumento pol\u00edtico y a veces de venganza. Es un axioma que los pol\u00edticos no est\u00e1n por encima de la ley, pero dado que la pol\u00edtica es una de las columnas vertebrales de un pa\u00eds, su abordaje judicial debe hacerse con prudencia para evitar agrietar la estructura misma del Estado y la gobernabilidad de un pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Poder de turno y justicia relativa<\/p>\n\n\n\n<p>Permitir el uso de la acci\u00f3n penal como arma contra los pol\u00edticos o como capricho de intereses privados, ha contribuido en algunos pa\u00edses a la confrontaci\u00f3n destructiva, lo cual ha producido el fen\u00f3meno conocido como la peruanizaci\u00f3n de la pol\u00edtica en Am\u00e9rica Latina. Entonces, echar a un lado a los pol\u00edticos para que entes privados (representados mayormente por la sociedad civil) decidan el destino de la justicia, no ha sido la panacea que se esperaba, pues, en definitiva, los pol\u00edticos nunca se fueron, y al igual que en el pasado, los nuevos decisores terminaron usando la justicia contra competidores, contra opositores ideol\u00f3gicos y contra pol\u00edticos desafectos (como se vio en Brasil, Per\u00fa, Ecuador, Bolivia, Argentina, Panam\u00e1, Guatemala, etc.). Adem\u00e1s, la lucha anticorrupci\u00f3n ha sido fuertemente criticada y la justicia, termin\u00f3 cooptada por fuerzas sin legitimidad democr\u00e1tica, con su propia agenda privada (nacional y extranjera) y desconectada de una visi\u00f3n global del Estado y del desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mejor prueba de que los \u00e9xitos han sido limitados, es que la mayor\u00eda de los pol\u00edticos que fueron procesados, luego fueron descargados y una parte de ellos han vuelto al poder, demostrando, que la verdad que impone el poder de turno, s\u00f3lo dura hasta que llega la verdad del nuevo poder, lo que confirma, que en justicia, la verdad puede ser relativa y cambiante. Al final, las ideas que sustentaron la antipol\u00edtica y la desregulaci\u00f3n terminaron siendo cuestionadas, pues el fin de la historia nunca lleg\u00f3; el neoliberalismo (en el que se sustentaban las reformas), despu\u00e9s de varias grandes crisis, retrocedi\u00f3, y el Estado, ante la necesidad de rescatar el sistema, regres\u00f3. Es bueno aclarar, que aunque estas distorsiones y errores no se hayan dado de manera generalizada en toda la regi\u00f3n, son una voz de alarma para los pa\u00edses que, como el nuestro, est\u00e1n buscando mejorar su sistema de justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>La paradoja entre justicia y pol\u00edtica<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 los ministerios p\u00fablicos independientes no han podido cumplir a cabalidad la misi\u00f3n para la cual fueron creados? El primer problema lo podemos relacionar con las presiones que reciben nuestros pa\u00edses para importar modelos institucionales que responden m\u00e1s a intereses extranjeros, que a nuestras propias necesidades pol\u00edticas y judiciales. En segundo lugar, la administraci\u00f3n de justicia no ha podido resolver la grave carencia presupuestaria que frena los planes de desarrollo, de equipamiento y de capacitaci\u00f3n del personal, entre otros problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer problema reside en lo que he definido como la paradoja entre justicia y pol\u00edtica, que consiste en que mientras la buena justicia debe ser ciega, la buena pol\u00edtica ha de ser visionaria. Y resulta ser, que, por naturaleza, los ministerios p\u00fablicos deben estar justo entre la justicia ciega y la pol\u00edtica de Estado que necesita ver. La aplicaci\u00f3n ciega de la ley, sin enmarcar las decisiones judiciales en un contexto amplio del Estado, puede llevar a que una conclusi\u00f3n justa termine siendo un obst\u00e1culo al desarrollo, a la gobernabilidad o a la propia justicia. Es por ello que la mejor justicia es aquella que va de la mano de una amplia visi\u00f3n del Estado y de una correcta estrategia nacional de desarrollo, estrategia que s\u00f3lo puede ser definida y ejecutada desde la pol\u00edtica. Por lo general, los fiscales independientes, dada su naturaleza apol\u00edtica, no forman parte de los equipos de planificaci\u00f3n del Estado y tienden a sentir los planes generales como ajenos o como una imposici\u00f3n, por lo que terminan aplicando su propia agenda o la de sus patrocinadores. Entonces, permitir una justicia ciega con un ministerio p\u00fablico tambi\u00e9n ciego, har\u00eda que la acci\u00f3n penal se haga a tientas y en total oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha por el control de la democracia<\/p>\n\n\n\n<p>Un cuarto factor es, que la democracia y sus instituciones (incluyendo el sector judicial) no operan en abstracto, alguien las controla. Y s\u00f3lo hay cuatro fuerzas (o combinaciones de ellas) que, debido a su poder, pueden lograr ese control: a) la clase pol\u00edtica, b) los empresarios, c) las potencias mundiales, y d) el bajo mundo. Hay otras fuerzas de menor impacto que tambi\u00e9n intentan controlar la democracia, como son la sociedad civil, ciertos organismos internacionales y regionales, los grupos de intereses y de presi\u00f3n y la prensa. Pero todas ellas dependen para su financiamiento y operaci\u00f3n, o de los empresarios, o de potencias extranjeras o de los fondos del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, cuando los pol\u00edticos salen de la ecuaci\u00f3n y dejan el espacio, \u00e9ste no se queda vac\u00edo, sino que es llenado por una de estas fuerzas o por sus representantes. Y si bien estas fuerzas son claves para el ejercicio del poder y para el desarrollo de un pa\u00eds, lo natural en la democracia es que su influencia en el Estado la ejerzan a trav\u00e9s de los pol\u00edticos. Visto as\u00ed, apartar a los pol\u00edticos del papel que les corresponde en la administraci\u00f3n de justicia, ser\u00eda una forma diferente de privatizar lo p\u00fablico, bajo el dominio de nuevos amos. Pero, de todas esas fuerzas, s\u00f3lo los pol\u00edticos tienen legitimidad democr\u00e1tica, pues est\u00e1n sometidos al escrutinio popular y sometidos al checks and balances de los diferentes poderes del Estado. Adem\u00e1s, son los \u00fanicos cuyos errores o mal comportamiento pueden ser corregidos en las elecciones cuando el pueblo pasa factura. Del mismo modo, por su propia naturaleza, son los \u00fanicos que est\u00e1n en contacto permanente con la poblaci\u00f3n y que por lo tanto pueden interpretar mejor sus aspiraciones y demandas.<\/p>\n\n\n\n<p>La designaci\u00f3n presidencial eficiente<\/p>\n\n\n\n<p>En el debate actual en el pa\u00eds, se cree que un procurador es independiente cuando no es designado por el Presidente de la Rep\u00fablica o cuando no ha mediado la clase pol\u00edtica en su designaci\u00f3n. Y como en la actual Constituci\u00f3n el Presidente tiene la facultad de designar el procurador, se est\u00e1 planteando una reforma para quitarle al Presidente esa funci\u00f3n y d\u00e1rsela a una combinaci\u00f3n de jueces, acad\u00e9micos y sociedad civil, dejando fuera a los pol\u00edticos del proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero resulta ser que la idea de que la designaci\u00f3n presidencial termina corrompiendo el sistema y haci\u00e9ndolo deficiente, no se corresponde con las experiencias que el pa\u00eds ha transitado en otras \u00e1reas claves del Estado, como en el sector p\u00fablico financiero. As\u00ed, podemos ver, que el gobernador del Banco Central es designado por el Presidente, y eso no le ha impedido operar con independencia, lo que ha permitido una correcta gesti\u00f3n de la instituci\u00f3n y m\u00e1s de 20 a\u00f1os de crecimiento y estabilidad econ\u00f3mica en el pa\u00eds. Asimismo, el administrador del Banco de Reservas es tambi\u00e9n designado por el Presidente, y sin embargo, eso no ha sido un obst\u00e1culo para lograr convertirse en uno de los mejores bancos del pa\u00eds y de la regi\u00f3n. Por lo que la designaci\u00f3n presidencial, per se, no es la raz\u00f3n de la crisis de institucionalidad y del bajo rendimiento que se percibe en el ministerio p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pol\u00edtica criminal y visi\u00f3n pol\u00edtica<\/p>\n\n\n\n<p>En el modelo actual, la posibilidad de combinar la legitimidad democr\u00e1tica del Presidente con la voluntad de designar personas respetables y con elevada solidez acad\u00e9mica, junto al fortalecimiento de la escuela y al respeto de los funcionarios de carrera, est\u00e1 m\u00e1s cerca de lograr un ministerio p\u00fablico con eficiencia, honorabilidad, independencia y representatividad democr\u00e1tica, que cualquier otro modelo probado hasta hoy en nuestra regi\u00f3n. Adem\u00e1s, es la mejor receta para evitar que nuestra democracia caiga en manos de fuerzas que, aunque puedan tener buenas intenciones, no tienen legitimidad democr\u00e1tica y tienden a trabajar por sus intereses y no por los de las mayor\u00edas; y nos evitar\u00eda repetir las distorsiones y los errores que han vivido los pa\u00edses que han intentado \u201cprivatizar\u201d la administraci\u00f3n de justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>El que alg\u00fan funcionario judicial designado haya excedido sus l\u00edmites y manchado la investidura, no quiere decir que ese sea el comportamiento de la mayor\u00eda. Muchos de nuestros funcionarios judiciales m\u00e1s respetables han venido de la pol\u00edtica y eso no les ha hecho variar ni su honorabilidad ni su apego al ideal de justicia. Intentar representar el inter\u00e9s p\u00fablico sin la mediaci\u00f3n de autoridades electas, no s\u00f3lo es una total incongruencia, sino tambi\u00e9n una afrenta a la democracia y a la propia definici\u00f3n de ministerio p\u00fablico. En un sistema presidencialista como el nuestro, quitarle al Poder Ejecutivo la facultad de planificar y ejecutar la pol\u00edtica criminal, ser\u00eda desnaturalizar y debilitar el sistema, lo que nos llevar\u00eda a un desastre institucional que ya ha fracasado en otros pa\u00edses de la regi\u00f3n. De ser as\u00ed, lo \u00fanico que lograr\u00edamos ser\u00eda una justicia independiente de pol\u00edticos, pero no una independiente de otros grupos de poder. Finalmente, pretender que en nuestro pa\u00eds se imponga una pol\u00edtica criminal sin visi\u00f3n pol\u00edtica y al margen de los planes generales del Estado, ser\u00eda lo mismo que dejar que un no vidente maneje el carro donde van como pasajeros el destino de nuestra democracia y de la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica de doble rasero<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lo m\u00e1s incongruente en este debate es que las propias potencias que presionan por los ministerios p\u00fablicos independientes, no han instalado ese modelo judicial en sus propias naciones, exponiendo la tradicional pol\u00edtica de doble rasero que consiste en: \u201chaz lo que yo digo, pero no hagas lo que yo hago\u201d. Pretender un ministerio p\u00fablico independiente, libre de toda influencia de poder, no es m\u00e1s que una ingenuidad del idealismo neoliberal, ajena a toda experiencia hist\u00f3rica, pero muy conveniente para las nuevas fuerzas que quieren controlar la acci\u00f3n penal y la administraci\u00f3n de justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, todo este debate termina en una lucha por qui\u00e9n controla las instituciones democr\u00e1ticas del Estado, en este caso la administraci\u00f3n de justicia, y qui\u00e9n, por lo tanto, tiene el poder y la capacidad de controlar el pa\u00eds. Entonces, si reformamos la Constituci\u00f3n para echar a un lado a los pol\u00edticos, el sistema no se quedar\u00e1 en el vac\u00edo, y la democracia que surja ser\u00e1, o una dirigida por empresarios (plutocracia), o una dirigida por poderes extranjeros (vasallaje), o una dirigida por el bajo mundo (cleptocracia). Nos guste o no, con sus virtudes y sus defectos, s\u00f3lo un Estado dirigido por pol\u00edticos organizados en partidos y leg\u00edtimamente elegidos por el pueblo, constituye una verdadera democracia. Lo dem\u00e1s, como se ha demostrado a lo largo de este trabajo, puede ser una trampa.<\/p>\n\n\n\n<p>Listin Diario <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gede\u00f3n Santos\u00a0 Un enfoque desde la sociolog\u00eda pol\u00edtica La \u201cprivatizaci\u00f3n\u201d de la justicia Con el auge del neoliberalismo se desat\u00f3 una ola de achicamiento del Estado bajo la doctrina de que el sector p\u00fablico era ineficiente y que deb\u00eda ser sustituido por entes privados capaces de asignar y administrar mejor los recursos del Estado. 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