{"id":54051,"date":"2020-05-11T17:53:54","date_gmt":"2020-05-11T17:53:54","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=54051"},"modified":"2020-05-11T17:53:54","modified_gmt":"2020-05-11T17:53:54","slug":"pandemias-en-la-historia-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=54051","title":{"rendered":"PANDEMIAS EN LA HISTORIA (Y 2)"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/En Pandemia en la Historia.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/En Pandemia en  la Historia V.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/En Pandemia en la Historia IV.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>PANDEMIAS EN LA HISTORIA (Y 2)<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>                   POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Han sido muchas las enfermedades con categor\u00eda de pandemias que por sus devastaciones han transformado el curso de la historia de los pueblos.<\/p>\n<p>Los males virales que indiqu\u00e9 en la entrega anterior, as\u00ed como los que se indicar\u00e1n m\u00e1s abajo, pusieron fin de manera espantosa a millones de vidas humanas, y en ocasiones a cifras parecidas de animales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n provocaron el colapso de la econom\u00eda de muchos pa\u00edses alrededor del mundo. Tambi\u00e9n cambiaron, no pocas veces, los designios de gobernantes poderosos.<\/p>\n<p>Basta un ejemplo hist\u00f3rico como prueba demostrativa de lo dicho en el p\u00e1rrafo anterior.<\/p>\n<p> Fue el caso de la ya comentada Fiebre Amarilla y los deseos de expansi\u00f3n imperial en Am\u00e9rica de Napole\u00f3n Bonaparte. <\/p>\n<p>Despu\u00e9s del exitoso golpe de estado del 18 de Brumario (9-11-1799) Napole\u00f3n Bonaparte se propuso recuperar su antigua y rica colonia del lado Oeste de la isla de Santo Domingo (Hait\u00ed) y reafirmar, adem\u00e1s, el dominio de Francia sobre el inmenso territorio de la Luisiana, as\u00ed llamada en homenaje al rey franc\u00e9s Luis XIV, y que entonces no se limitaba a su \u00e1rea geogr\u00e1fica actual sino que sobrepasaba los dos millones de kil\u00f3metros cuadrados, extendi\u00e9ndose desde el Golfo de M\u00e9xico, cubriendo una amplia cuenca del r\u00edo Misisipi, parte considerable de la zona donde est\u00e1n los cinco Grandes Lagos y se trepaba por una gran porci\u00f3n de las monta\u00f1as Rocosas y por un lateral de los montes Apalaches.<\/p>\n<p>M\u00e1s que la guerra que se desat\u00f3 en Europa en marzo de 1803, al romperse la paz de Amiens, fue la Fiebre Amarilla la que derrumb\u00f3 los planes imperiales que en este lado del mundo anidaba en su mente el entonces Primer C\u00f3nsul de Francia.<\/p>\n<p>La referida Fiebre Amarilla derrot\u00f3 al poderoso cuerpo de ej\u00e9rcito franc\u00e9s que meses antes hab\u00eda salido victorioso contra los haitianos. Incluso el 2 de noviembre de 1802, a los 30 a\u00f1os de edad, muri\u00f3 por esa letal enfermedad el jefe de esos batallones expedicionarios y cu\u00f1ado de Napole\u00f3n, el general Charles Emmanuel Leclerc.<\/p>\n<p>El desencant\u00f3 de Napole\u00f3n Bonaparte fue tan grande que decidi\u00f3 vender  Luisiana a los Estados Unidos, siendo su causa directa la derrota que le infligi\u00f3 la Fiebre Amarilla.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 300 a\u00f1os antes de esa debacle de Napole\u00f3n en el Caribe varias enfermedades entonces expandidas por el mundo casi provocaron el fracaso del m\u00e1s ambicioso proyecto econ\u00f3mico de los reyes de Espa\u00f1a, calculado como parte del segundo viaje del almirante Col\u00f3n a las Indias.<\/p>\n<p>De los 17 nav\u00edos que zarparon de C\u00e1diz el 25 de septiembre de 1493, 12 fueron retornados a Castilla el 2 de febrero de 1494. Un testigo presencial, el m\u00e9dico Diego \u00c1lvarez Chanca, mencionado en la primera entrega de estas notas, en carta a los reyes espa\u00f1oles expuso entre otras razones de ese retorno lo siguiente: \u00abpor la mucha enfermedad que hab\u00eda en la gente.\u00bb1 <\/p>\n<p>Ahora que gran parte de la humanidad est\u00e1 padeciendo los m\u00faltiples efectos de La Covid-19 algunos cient\u00edficos han vuelto a exponer que el mal manejo que se le ha dado al medio ambiente ha hecho variar lo que se conoce como  permafrost (capa de suelo permanentemente congelado) lo cual ha provocado el resurgimiento de antiguos virus. Lo asocian, con diferentes prismas y teor\u00edas, a la cruda realidad del presente.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>                     Una valiente opini\u00f3n sobre La Covid-19<\/strong><\/p>\n<p> El fil\u00f3sofo y soci\u00f3logo esloveno Slovoj Zizek, una de las mentes m\u00e1s l\u00facidas de esta \u00e9poca, considerado como \u00abel Elvis de la teor\u00eda cultural\u00bb y \u00abel fil\u00f3sofo m\u00e1s peligroso de occidente,\u00bb ha publicado recientemente un oportuno ensayo titulado Pandemia: Bienvenidos al desierto viral, en el cual sostiene que  \u00abnuestra sociedad global tiene recursos suficientes para coordinar nuestra supervivencia.\u00bb<\/p>\n<p>De manera ingeniosa Zizek analiza desde su \u00f3ptica lo que \u00e9l considera que ser\u00e1 el mundo despu\u00e9s de la pandemia de La Covid-19,  cuyo resumen es que los seres humanos seguir\u00e1n sobre la tierra, no sin antes explicar que:<\/p>\n<p>\u00abLa propagaci\u00f3n actual de la epidemia de coronavirus ha activado tambi\u00e9n una vasta epidemia de virus ideol\u00f3gicos que estaba latente en nuestra sociedad: noticias falsas, teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n paranoicas, estallidos de racismo&#8230;\u00bb2  <\/p>\n<p>      <strong>           Confinamiento del poeta Ovidio y la actualidad<\/strong><\/p>\n<p> El confinamiento parcial que en el presente tiene la poblaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana, y as\u00ed en otros pa\u00edses, afortunadamente en nada se parece al que fue sometido el poeta romano Ovidio, durante 8 a\u00f1os, y hasta su muerte, en la entonces mon\u00f3tona aldea de Tomis, hoy la pujante ciudad rumana de Constanza, en la costa del Mar Negro, por \u00f3rdenes del emperador Augusto. <\/p>\n<p>Sus penurias all\u00ed se reflejan en su poes\u00eda eleg\u00edaca, posteriormente recopilada y divulgada por diferentes editores y traductores. De lo mucho que escribi\u00f3 Ovidio en medio de sus avatares, tal vez tratando de buscar clemencia para que cesara su  prolongada cuita, resalto esto: \u00abEl tiempo de inactividad ser\u00e1 para m\u00ed la muerte&#8230;\u00bb3<\/p>\n<p>Es por la desemejanza del calvario que sufri\u00f3 el gozoso Publio Ovidio Nas\u00f3n (odiado por el emperador Augusto, su poderosa esposa Livia y su designado sucesor Tiberio) y, adem\u00e1s, por la diferencia de los tiempos, que considero oportuno decir que cuando pase la actual pandemia del coronavirus habr\u00e1 que poner en pr\u00e1ctica lo que el dramaturgo estadounidense Tennessee Williams, en su obra teatral Camino Real, puso en boca de Lord Byron: \u00abHaz viajes, intenta hacerlos; no hay nada m\u00e1s.\u00bb4 <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>La llamada Gripe Espa\u00f1ola<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p> La que pas\u00f3 a la historia con el nombre de Gripe Espa\u00f1ola se convirti\u00f3 en pandemia en el a\u00f1o 1918. Estaba en curso la Primera Guerra Mundial (desde el 28-7-1914 hasta el 11-11-1918).<\/p>\n<p>Los investigadores y cient\u00edficos de entonces determinaron que se trat\u00f3 de un brote de influenza del virus A. Todav\u00eda hoy, cien a\u00f1os despu\u00e9s, la comunidad cient\u00edfica no ha podido descifrar con precisi\u00f3n el origen de la misma, desde el punto de vista de su patolog\u00eda caracter\u00edstica.<\/p>\n<p>Esa pandemia de gripe apareci\u00f3, como se indica m\u00e1s arriba, cuando a\u00fan estaban encendidos los ca\u00f1ones de la para entonces conocida como La Gran Guerra; una conflagraci\u00f3n b\u00e9lica que inclu\u00eda a los imperios austroh\u00fangaro, alem\u00e1n, brit\u00e1nico, japon\u00e9s, otomano, los reinos de Italia, Bulgaria, Grecia, Ruman\u00eda y pa\u00edses como Estados Unidos, Francia, China, Portugal, B\u00e9lgica y otros.<\/p>\n<p>Es importante recordar ese contexto hist\u00f3rico para entender por analog\u00eda muchas de las cosas que ahora se dicen en torno a La Covid-19.<\/p>\n<p>El adjetivo de espa\u00f1ola que se le mal endilg\u00f3 a dicha pandemia estuvo directamente conectada con el hecho de que Espa\u00f1a no particip\u00f3 en la referida guerra, y no conven\u00eda a ninguna de las fuerzas beligerantes que se le asociara con la misma. Los c\u00f3digos de las guerras son as\u00ed.<\/p>\n<p>Muchas son las versiones sobre el lugar donde comenz\u00f3. Unos afirman que exist\u00eda en Francia desde el 1916. Hay quienes desde hace un largo tiempo repiten, como un latiguillo, que su comienzo fue en un suburbio de Shangh\u00e1i, China. <\/p>\n<p>Hay investigadores que sostienen que brot\u00f3 en la zona de Fort Riley, en Kansas, en el Medio Oeste de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica. Algunos dicen que fue en ese pa\u00eds, pero en la ciudad de Charlotte, Carolina del Norte. <\/p>\n<p>El historiador y periodista espa\u00f1ol Santiago Mata va m\u00e1s lejos en su ensayo titulado C\u00f3mo el Ej\u00e9rcito americano contagi\u00f3 al mundo la Gripe Espa\u00f1ola. Sostiene que el brote de dicho mal, que mat\u00f3 muchos millones de seres humanos alrededor del mundo, surgi\u00f3 en diferentes lugares de la geograf\u00eda estadounidense.5 <\/p>\n<p>Donde quiera que sea que haya empezado lo cierto es que la llamada Gripe Espa\u00f1ola les apag\u00f3 la vida a m\u00e1s de 40 millones de personas y tambi\u00e9n a una gran cantidad de animales.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>En  R. D. se conoci\u00f3 como influenza<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>La pandemia que internacionalmente fue conocida como Gripe Espa\u00f1ola se le llam\u00f3 influenza en la Rep\u00fablica Dominicana. As\u00ed se comprueba en los documentos de la \u00e9poca disponibles para consultas en diversas hemerotecas.<\/p>\n<p>El 9 de agosto de 1918 las autoridades estadounidenses, que ten\u00edan invadido con la fuerza militar el pa\u00eds, dictaron la Orden Ejecutiva 196, mediante la cual se form\u00f3 una Junta Superior de Sanidad y se dispusieron medidas preventivas para enfrentar ese mal que ya estaba matando a millones de personas en otros lugares del mundo.<\/p>\n<p>Se estableci\u00f3 una cuarentena a partir del 12 de noviembre de 1918, y se tomaron otras medidas. Se exhort\u00f3 a la gente que hiciera g\u00e1rgaras de quinina, que como quiera no impidieron que el mal se propagara por gran parte del pa\u00eds, afectando a m\u00e1s del 10% de la poblaci\u00f3n dominicana.<\/p>\n<p> En pueblos como Santiago m\u00e1s de la mitad de los habitantes sufrieron los efectos devastadores de dicha pandemia. Hubo muchos muertos.<\/p>\n<p>Una de las v\u00edctimas dominicanas de la influenza fue el conocido poeta y periodista neibero Apolinar Perdomo Sosa, fallecido en la ciudad de Santo Domingo el 18 de diciembre de 1918, a los 36 a\u00f1os de edad. <\/p>\n<p>El 16 de diciembre del 1918 el peri\u00f3dico List\u00edn Diario, con el t\u00edtulo La influenza, editorializ\u00f3 sobre esa calamidad sanitaria. Su contenido era un reflejo de los padecimientos que viv\u00eda la poblaci\u00f3n dominicana en esos momentos. <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>V\u00edctimas famosas: emperadores, presidentes y ministr<\/strong>os<\/p>\n<\/p>\n<p>La pandemia de la Gripe Espa\u00f1ola llev\u00f3 a la tumba a figuras tan famosas como el ex presidente y a la saz\u00f3n presidente electo de Brasil Francisco de Paula Rodr\u00edgues Alves; al primer ministro de Sud\u00e1frica Louis Botha; al economista y soci\u00f3logo alem\u00e1n Max Weber; al c\u00e9lebre poeta y novelista franc\u00e9s Guilllaume Apollinaire y a los hermanos ni\u00f1os pastorcillos Francisco y Jacinta de Jes\u00fas Marto a quienes, junto con su prima Luc\u00eda dos Santos, se les apareci\u00f3 la Virgen Mar\u00eda de manera secuenciada durante cinco meses (13-mayo al 13-0ctubre 1917) en la campi\u00f1a de Cova da Iria, en el extrarradio de la ciudad de F\u00e1tima, en Portugal.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fueron v\u00edctimas, pero sobrevivieron a esa pandemia, el Rey Alfonso XIII y el Presidente del Gobierno Manuel Garc\u00eda Prieto, ambos de Espa\u00f1a; el escritor estadounidense John Dos Passos; el emperador alem\u00e1n Guillermo II; el primer ministro ingl\u00e9s David Lloyd George; el Presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson y, adem\u00e1s, quien luego ser\u00eda el m\u00edtico presidente de ese poderoso pa\u00eds, Franklin Delano Roosevelt. <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>La Peste<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>La Peste es una de las m\u00e1s terribles enfermedades infectocontagiosas que ha sufrido la humanidad a trav\u00e9s de los siglos. Se le ha conocido m\u00e1s como peste bub\u00f3nica, pero ha tenido otros nombres, entre ellos la peste negra, que caus\u00f3 una mortandad en el siglo XIV en  la mayor\u00eda de los pa\u00edses de Europa.<\/p>\n<p>La Peste, desde tiempos inmemoriales, se ha convertido en sin\u00f3nimo de desgracia colectiva. Por eso no s\u00f3lo es peste cualquier expresi\u00f3n de infecci\u00f3n que haga colapsar el organismo humano o de animales.<\/p>\n<p>Hace ahora casi 2,500 a\u00f1os el historiador Tuc\u00eddides se refiri\u00f3 a las dificultades que  con motivo de la peste ten\u00edan miles de soldados que combatieron en las tres fases de la guerra del Peloponeso, en la que los espartanos salieron triunfantes. <\/p>\n<p>El investigador Antonio Virgili, en su ensayo La Epidemia m\u00e1s mort\u00edfera, describe a la peste as\u00ed: \u00abA mediados del siglo XIV, entre 1346 y 1347, estall\u00f3 la mayor epidemia de peste de la historia de Europa, tan s\u00f3lo comparable con la que asol\u00f3 el continente en tiempos del emperador Justiniano (siglos VI-VII)&#8230;la peste tuvo un impacto pavoroso:&#8230;era un hu\u00e9sped inesperado, desconocido y fatal&#8230;afectaba a todos, sin distinguir apenas entre pobres y ricos.\u00bb6 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Albert Camus y La Peste<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>De todo lo que se ha publicado sobre la pandemia conocida como La Peste uno de los textos m\u00e1s sobresalientes y perdurables es una obra de ficci\u00f3n, escrita por Albert Camus, el formidable escritor e intelectual nacido en Argelia, en el norte de \u00c1frica, premio Nobel de Literatura. Su novela La Peste constituye una elocuente fuente informativa para entender el nivel de destrucci\u00f3n de vidas que produjo esa enfermedad.<\/p>\n<p>Camus comienza su novela, publicada en el 1947, se\u00f1alando que los acontecimientos contenidos en ella ocurrieron \u00aben el a\u00f1o 194&#8230;en Or\u00e1n\u00bb. De inmediato informa textualmente que \u00abla ciudad, en s\u00ed misma, hay que confesarlo, es fea.\u00bb<\/p>\n<p>Luego hace un amplio relato de lo que La Peste hizo en Or\u00e1n, y describe la cotidianidad de personajes redondos y planos creados por su f\u00e9rtil imaginaci\u00f3n como Cottar,  el padre Paneloux, los m\u00e9dicos Rieux, Richard, Castel y otros como turistas, fugitivos, etc. <\/p>\n<p>Concluye de manera genial, y marcadamente premonitoria con el presente, rese\u00f1ando lo que finalmente ocurri\u00f3 en el escenario donde ambient\u00f3 su cl\u00e1sica obra:<\/p>\n<p>\u00abEn la noche ahora liberada, el deseo bramaba sin frenos y era un rugido lo que llegaba hasta Rieux&#8230;\u00e9l sab\u00eda que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jam\u00e1s, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, que espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, los pa\u00f1uelos y los papeles, y que puede llegar un d\u00eda que la peste, para desgracia y ense\u00f1anza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa.\u00bb7   <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Homero y la peste mitol\u00f3gica<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El sabio griego Homero, en su obra perdurable la Il\u00edada, escrita hace m\u00e1s o menos 2,800 a\u00f1os, en el marco de descripciones mitol\u00f3gicas, al narrar la guerra entre troyanos y aqueos se refiere a un demoledor ataque de peste que diezm\u00f3 el vigor de los griegos, colocados repentinamente a voluntad de una deidad. Por razones que \u00e9l relata en su dicha obra, el dios Apolo envi\u00f3 una peste a petici\u00f3n del dios Crises, quien quer\u00eda vengar el rapto que de su hija Criseida hizo Agamen\u00f3n.Ah\u00ed interviene el guerrero Aquiles y contin\u00faa su curso la apasionante Il\u00edada. Es otra prueba de c\u00f3mo en el mundo de la literatura se han relatado pandemias reales o ficticias.8<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Boccaccio sobre peste en Florencia<\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Giovanni Boccaccio fue un narrador que por su calidad literaria hace parte junto a Petrarca y Dante de la trilog\u00eda que impuls\u00f3 a nivel mundial la literatura italiana. <\/p>\n<p>Entre temas de fortuna, amor y variados aspectos humanos detalla con su pluma maestra, en su obra de cuentos titulada Decamer\u00f3n, la acci\u00f3n destructora de la peste bub\u00f3nica que transform\u00f3 para mal a la hermosa ciudad de Florencia, la principal urbe de la Toscana, en el centro de Italia. <\/p>\n<p>Boccaccio hasta describi\u00f3, luego de que se saturaron los cementerios existentes, el uso de fosas comunes para enterrar centenares de v\u00edctimas de la referida enfermedad.  En su cl\u00e1sica obra se lee que se abrieron \u00abgrandes zanjas en los cementerios de las iglesias, en las cuales las nuevas llegadas fueron colocadas por centenares, almacenadas grada a grada, como cargamento naval.\u00bb9 <\/p>\n<p>Cualquier parecido de la narraci\u00f3n de Boccaccio con las sepulturas colectivas que se ven en estos d\u00edas de coronavirus en la isla cementerio Hart, de New York; en B\u00e9rgamo, M\u00f3dena y Bolonia, en Italia, y en un camposanto situado en las afueras de la ciudad de Manaos, Brasil, no es pura coincidencia.  <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Saramago y la peste de ceguera blanca<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El premio Nobel de literatura Jos\u00e9 Saramago tambi\u00e9n se refiri\u00f3 a una peste, que \u00e9l identific\u00f3 como la ceguera blanca. Lo hizo en su novela titulada Ensayo sobre La Ceguera, basada en la cotidianidad de una sociedad infestada de males originados en el ego\u00edsmo humano, que hizo exclamar a uno de sus personajes innominados \u00abcreo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven.\u00bb10<\/p>\n<p>En ese denso relato la cuarentena se desarrolla en un manicomio. No dejan de aparecer en sus p\u00e1ginas, como ahora con La Covid-19, desalmados que le sacan beneficio al terror colectivo de una poblaci\u00f3n acorralada, en un escenario de muerte, podredumbre y escasez de todo tipo.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>                                         El Sida<\/strong><\/p>\n<p>El Sida es una enfermedad asociada a tiempos no lejanos del presente. Los investigadores cient\u00edficos la vincularon con los seres humanos desde la segunda mitad del siglo pasado. Se comprob\u00f3 que los dos virus que la generan, incubados en algunos animales, hicieron su trashumancia desde las estepas africanas hacia Europa, Am\u00e9rica y Asia.<\/p>\n<p>Fue a partir del a\u00f1o 1959 cuando se le puso m\u00e1s atenci\u00f3n a dicho mal, al enfermarse de sida un marino ingl\u00e9s, en la cercan\u00eda del r\u00edo Congo, a su paso por la ciudad de Kinsasa.<\/p>\n<p>Las estad\u00edsticas de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud consignan m\u00e1s de 40 millones de personas fallecidas por los efectos del Sida. <\/p>\n<p>En el 1986 se cre\u00f3 el acr\u00f3nimo VIH para resumir la frase virus de inmunodeficiencia humana. El Sida es la enfermedad y el VIH es su causante. Dos a\u00f1os antes los cient\u00edficos franceses Francoise Barr\u00e9-Sinoussi (fallecida el mes pasado) y Luc Montagnier hab\u00edan logrado aislar los virus del Sida. En el 2008 se les otorg\u00f3 a ambos el Premio Nobel de Fisiolog\u00eda o Medicina. <\/p>\n<p>Durante un tiempo se difundi\u00f3 la creencia de que el Sida era un asunto vinculado exclusivamente con la homosexualidad. Algunos comentaristas asociaban dicho mal con castigos divinos. Luego se comprob\u00f3 que ambas cosas eran f\u00e1bulas e imaginaciones.<\/p>\n<p>Los efectos del Sida han sido tan devastadores y las implicaciones sociales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas tan notorias que hasta los llamados think tank, o laboratorios de pensamiento, han incursionado  en el tema con una serie de opiniones.<\/p>\n<p>En la actualidad en muchos pa\u00edses se ha logrado reducir las muertes por el Sida, gracias al uso de medicamentos antivirales. Pero hay lugares donde el factor econ\u00f3mico deja en indefensi\u00f3n a miles de personas que cada a\u00f1o fallecen por falta de atenci\u00f3n m\u00e9dica. <\/p>\n<p>Desde el 1988 cada primero de diciembre se celebra el d\u00eda mundial de la lucha contra el sida, como un recordatorio permanente de que esa enfermedad sigue matando mucha gente, especialmente en los lugares m\u00e1s econ\u00f3micamente deprimidos.<\/p>\n<p><strong>El Sida en la literatura<\/strong><\/p>\n<p>El Sida, como otras pandemias, tambi\u00e9n ha sido objeto de atenci\u00f3n literaria. Por ser una enfermedad vigente en muchos sitios del mundo es probable que se ampl\u00ede la bibliograf\u00eda general sobre la misma, m\u00e1s all\u00e1 de tablillas conteniendo estad\u00edsticas l\u00f3bregas.<\/p>\n<p>La novela titulada M\u00e1s grande que el amor, publicada en el 1990, es una de las obras de ficci\u00f3n sobre el Sida. Ha tenido un gran impacto en millones de lectores alrededor del mundo.<\/p>\n<p>Su autor, el novelista franc\u00e9s Dominique Lapierre, es el mismo creador de la novela La ciudad de la alegr\u00eda, esta \u00faltima ambientada en el infortunio humano que viv\u00edan millares de personas en la octava d\u00e9cada del siglo pasado en la ciudad india de Calcuta, cuyos barrios m\u00edseros y carcomidos por hambre, lepra, tuberculosis y otros males eran morideros donde cientos de ni\u00f1os y adultos daban cada d\u00eda su \u00faltimo h\u00e1lito de vida. Esa desdicha colectiva sigue all\u00ed, tal vez con menos intensidad.  <\/p>\n<p> M\u00e1s grande que el amor es una narraci\u00f3n que parte de las dram\u00e1ticas im\u00e1genes que Lapierre comprob\u00f3 en el hogar que para atender enfermos del Sida abri\u00f3 en la ciudad New York la Madre Teresa de Calcuta, cuando esa enfermedad estaba en su apogeo como pandemia que ten\u00eda bajo terror a una considerable parte de la humanidad.<\/p>\n<p>El uso que Lapierre hace del espacio, el tiempo y los personajes que figuran en esa obra la convierten en una l\u00facida muestra de c\u00f3mo a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n se puede desarrollar una narrativa veros\u00edmil, lo cual desde los tiempos de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles es lo que se conoce como di\u00e9gesis.<\/p>\n<p>Lo anterior queda comprobado en los fundamentos centrales de la misma, que parten de la caridad bien entendida, y de las proezas de que es susceptible el ser humano en momentos de desgracias colectivas; pero al mismo tiempo el autor deja se\u00f1ales claras de los tejemanejes pol\u00edticos y econ\u00f3micos que se producen en medio de pandemias.11 <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>El mal de Chagas<\/strong><\/p>\n<p>El mal de Chagas es otra de las enfermedades que por siglos, de manera c\u00edclica, ha adquirido la categor\u00eda de pandemia. <\/p>\n<p>De conformidad con los estudios que han realizado los expertos, dicha enfermedad es de elevada mortalidad y es recurrente en las zonas tropicales, especialmente donde la mugre se ense\u00f1orea sobre la miseria de casas de barro, madera y paja, con predominio de huecos y grietas. El par\u00e1sito que la provoca tiene como transmisor  principal  el chinche (no los de cama).Sus hospedantes o v\u00edctimas son las personas y cualquier otro mam\u00edfero.<\/p>\n<p> El nombre de mal de Chagas fue dado en reconocimiento al m\u00e9dico infect\u00f3logo y cient\u00edfico brasile\u00f1o Carlos Chagas, quien present\u00f3 con gran maestr\u00eda, en el a\u00f1o 1909, todo lo referente a ese achaque infecto contagioso.<\/p>\n<p>Varios cronistas espa\u00f1oles y portugueses de los tiempos de la Am\u00e9rica colonial, y otros que les siguieron en el tiempo, dejaron notas sobre los efectos letales de dicha enfermedad, con el a\u00f1adido de que algunos comprobaron, por investigaciones arqueol\u00f3gicas, que en la era precolombina pueblos completos de ind\u00edgenas de la cordillera de los Andes fueron aniquilados por esa dolencia que luego se conocer\u00eda como el mal de Chagas.<\/p>\n<p>El famoso naturalista, ge\u00f3logo, explorador y cient\u00edfico ingl\u00e9s Carlos Darwin fue v\u00edctima en Sudam\u00e9rica, en el 1836, del chinche o \u00abinsecto besador\u00bb, sobreviviendo en dura batalla a sus efectos letales. <\/p>\n<p>El mismo Darwin, en su bit\u00e1cora de observaciones, que se public\u00f3 en el a\u00f1o 1839, y que luego se conocer\u00eda como El viaje de Beagle, anot\u00f3 que: \u00abpor la noche tuve un ataque de la benchuca&#8230;\u00bb12   <\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, en su portal informativo, indica que el mal de Chagas es la enfermedad parasitaria m\u00e1s activa en Am\u00e9rica Latina y que en la actualidad hay en varios lugares de las zonas tropicales del mundo alrededor de 35 millones de personas padeci\u00e9ndola.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>La S\u00edfilis<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p> Algunos cronistas coloniales se\u00f1alan que la s\u00edfilis exist\u00eda entre los boh\u00edos ind\u00edgenas a la llegada de los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica. Le dec\u00edan bubas. Afincaban su creencia al respecto por los esqueletos encontrados en yacimientos arqueol\u00f3gicos con indicaciones de los efectos que en dientes y huesos deja dicha enfermedad.<\/p>\n<p>El referido m\u00e9dico \u00c1lvarez Chanca comenta en sus cr\u00f3nicas el uso de medicamentos naturales para su tratamiento, como hojas y resinas de guayac\u00e1n. Entonces dec\u00edan  los conquistadores y colonizadores espa\u00f1oles que dicha enfermedad era como \u00abmal nuevo e de ultramar.\u00bb<\/p>\n<p>Un sacerdote catal\u00e1n que form\u00f3 parte de los pasajeros del barco principal del segundo viaje de Col\u00f3n a lo que entonces se llamaba las Indias (luego Am\u00e9rica en honor al investigador Am\u00e9rico Vespucio)  tambi\u00e9n  escribi\u00f3 sobre  enfermedades, creencias y remedios de los ind\u00edgena en La Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>El aludido fue Fray Ram\u00f3n Pan\u00e9. En su obra Relaciones acerca de las antig\u00fcedades de los indios verti\u00f3 opiniones sobre lo anterior. Lo hizo partiendo de sus observaciones sobre la actitud oblativa y las creencias religiosas de los ta\u00ednos y macorijes, a cuyo estudio dedic\u00f3 cuatro a\u00f1os (1496-1500).-13 <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>                                            \u00c9bola<\/strong><\/p>\n<p>La enfermedad por el virus del \u00e9bola est\u00e1 activa en muchos lugares del mundo. Ha tenido \u00e9pocas transformada en pand\u00e9mica. Tiene su tramo tr\u00e1gico en la historia m\u00e9dica de la humanidad. <\/p>\n<p>Los investigadores cient\u00edficos detectaron una serie de males asociados al \u00e9bola, entre los que citan fiebre, dolores en cabeza, pecho, abdomen, garganta y otras partes del cuerpo, as\u00ed como v\u00f3mito y diarrea. <\/p>\n<p>Seg\u00fan las estad\u00edsticas consultadas su nivel de letalidad es alt\u00edsimo. M\u00e1s del 80% de quienes padecen ese mal mueren en el intento de salvarse.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos han comprobado que su origen proviene de animales salvajes, con preponderancia en diferentes tipos de monos. <\/p>\n<p>El virus del \u00e9bola fue descubierto en el 1976 en \u00c1frica, en varios de cuyos pa\u00edses tiene su centro de exterminio masivo, aunque tambi\u00e9n ha causado muchas muertes en otros lugares del mundo.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Las plagas de Egipto<\/strong><\/p>\n<p>Debemos aferrarnos a la esperanza bien fundada de que ahora, con La Covid-19, la humanidad no sufrir\u00e1 como los egipcios con las plagas que comenzaron con dos y en el recuento b\u00edblico terminaron siendo m\u00e1s de 10 ( el  r\u00edo Nilo transformado en sangre, t\u00e1banos, mosquitos, moscas, ranas, piojos y ulceras ceb\u00e1ndose contra la gente, granizos sobre los cultivos,  playas de langostas diezmando los \u00e1rboles, destrucci\u00f3n del ganado, tiniebla cubriendo el Sol y la muerte del hijo mayor de cada familia egipcia; seg\u00fan se relata en el Libro \u00c9xodo, cap\u00edtulos 7 y siguientes.14 <\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Carta de Diego \u00c1lvarez Chanca a los reyes de Espa\u00f1a. Inserta en Diario de navegaci\u00f3n de Crist\u00f3bal Col\u00f3n y otros escritos. Colecci\u00f3n de viajes de Col\u00f3n hecha por Fern\u00e1ndez de Navarrete. Editora Corripio, 1988.P275.  <\/p>\n<p>2-Pandemia: bienvenidos al desierto viral.Ensayo.3-5-2020.Slovoj Zizek.<\/p>\n<p>3-Tristezas-P\u00f3nticas.Ediciones Akal, 2010.Ovidio.<\/p>\n<p>4-Camino Real. Obra de teatro, marzo 1953.Tennessee Williams.<\/p>\n<p>5-C\u00f3mo el Ej\u00e9rcito americano contagi\u00f3 al mundo la Gripe Espa\u00f1ola. Ediciones Amanecer, Madrid, 2017. Santiago Mata.<\/p>\n<p>6-La epidemia m\u00e1s mort\u00edfera. National Geographic.2020.Antoni Virgili.<\/p>\n<p>7-La Peste. Editorial libros Tauro.P151. Albert Camus.<\/p>\n<p>8- La Il\u00edada. Alianza Editorial, 2010. Homero.<\/p>\n<p>9-Decamer\u00f3n.Alianza Editorial. Geovanni Boccaccio.<\/p>\n<p>10-Ensayo sobre la ceguera. Editorial Santillana, 1995. Jos\u00e9 Saramago.<\/p>\n<p>11-M\u00e1s grande que el amor. Editorial Seix Barral, Barcelona, Espa\u00f1a, 1990. Dominique Lapierre.<\/p>\n<p>12-El viaje del Beagle (viaje a un naturalista alrededor del mundo).Editorial NoBooks. Carlos Darwin.<\/p>\n<p>13-Relaciones acerca de las antig\u00fcedades de los indios. Editora Corripio, mayo 1988.Fray Ram\u00f3n Pan\u00e9. <\/p>\n<p>14-La Biblia.Versi\u00f3n Reina-Valera. Edici\u00f3n 1960.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2020-05-11 17:53:54 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=622'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=621'>621<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=622'>622<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>623<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=624'>624<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=625'>625<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=624'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PANDEMIAS EN LA HISTORIA (Y 2) POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Han sido muchas las enfermedades con categor\u00eda de pandemias que por sus devastaciones han transformado el curso de la historia de los pueblos. 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