{"id":539812,"date":"2024-06-22T10:25:00","date_gmt":"2024-06-22T14:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=539812"},"modified":"2024-06-23T02:13:52","modified_gmt":"2024-06-23T06:13:52","slug":"los-dos-horarios-en-el-corazon-de-ahmad-mohsen-un-poeta-egipcio-refugiado-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=539812","title":{"rendered":"Los dos horarios en el coraz\u00f3n de Ahmad Mohsen, un poeta egipcio refugiado en Colombia"},"content":{"rendered":"\n<p>A prop\u00f3sito de la jornada por el D\u00eda Mundial de los Refugiados, que se celebra cada 20 de junio, la Voz de Am\u00e9rica entrevist\u00f3 a Ahmad Mohsen, un poeta egipcio de 29 a\u00f1os, refugiado en Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>junio 22, 2024<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/www.vozdeamerica.com\/author\/carlos-manuel-alvarez\/bbptt\">Carlos Manuel \u00c1lvarez<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>En la imagen aparece el poeta Ahmad Mohsen, de 29 a\u00f1os, durante una presentaci\u00f3n en Bogot\u00e1, Colombia. Foto: Ahmad Mohsen.&nbsp;FotoCortes\u00eda.Compartir<\/p>\n\n\n\n<p>NUEVA YORK \u2014&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 9 de mayo de 2024 el poeta Ahmad Mohsen, de 29 a\u00f1os, escribi\u00f3 una carta abierta al presidente colombiano Gustavo Petro en la que ped\u00eda la nacionalidad colombiana, pero no lleg\u00f3 a publicarla porque algunos amigos suyos creyeron que un gesto as\u00ed podr\u00eda perjudicar su eventual regreso a Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p>Refugiado pol\u00edtico en Colombia, hijo adoptivo del Caribe, Ahmad escuch\u00f3 por primera vez de&nbsp;<em>Cien a\u00f1os de soledad<\/em>&nbsp;mientras estudiaba Literatura Hisp\u00e1nica en la Universidad de El Cairo, y aunque ha entendido que el imprevisible viaje del exilio se hace a pie, \u00ableo caminando, escribo caminando y canto caminando\u00bb, todav\u00eda le sorprende haber regresado a la c\u00e9lebre novela de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez en su idioma original, en medio del bochorno coste\u00f1o en que fue ambientada y largamente concebida.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2019, Ahmad lleg\u00f3 a Sincelejo, la capital del departamento de Sucre, a impartir en una universidad privada clases de espa\u00f1ol para extranjeros y clases de ingl\u00e9s y \u00e1rabe para colombianos. En las navidades de 2020, lo asaltaron y le robaron sus pertenencias personales, el pasaporte entre ellas. Inmediatamente pidi\u00f3 un documento nuevo en la embajada de su pa\u00eds y despu\u00e9s de cinco meses de espera, previa consulta de los diplom\u00e1ticos con los \u00f3rganos de inteligencia egipcios, el pasaporte le fue negado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn mayo de 2021 me convert\u00ed oficialmente en un ap\u00e1trida\u00bb, dice Ahmad. En agosto de ese a\u00f1o solicit\u00f3 ante las autoridades colombianas el refugio que le fue otorgado en enero de 2024. Testigo de las matanzas de Rabaa en agosto de 2013, \u00ablas masacres colectivas m\u00e1s fuertes contra civiles en la historia de Egipto\u00bb, y luego preso y torturado por cuatro meses a sus apenas 18 a\u00f1os, el r\u00e9gimen de Abdelfatah El-Sisi todav\u00eda no lo perdona.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/gdb.voanews.com\/01000000-0a00-0242-775a-08dc92a2c428_w650_r0_s.jpg\" alt=\"Retrato del poeta Ahmad Mohsen. [Foto: Cortes\u00eda del entrevistado]\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Retrato del poeta Ahmad Mohsen. [Foto: Cortes\u00eda del entrevistado]<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahmad Mohsen naci\u00f3 en El Cairo el 20 de abril de 1995. Tiene tres hermanas mayores y seis sobrinos, de los cuales no conoce a dos, pues nacieron cuando Ahmad ya hab\u00eda emprendido la ruta de su exilio. Su padre tambi\u00e9n fue un desterrado. Muri\u00f3, de hecho, en Arabia Saudita en 2010, de un fulminante c\u00e1ncer de est\u00f3mago, pero ya desde que ten\u00eda seis a\u00f1os Ahmad recuerda sus viajes en barco a trav\u00e9s del Mar Rojo, en compa\u00f1\u00eda de su madre, para visitar a su padre durante las vacaciones escolares.<\/p>\n\n\n\n<p>Su madre es de un pueblo rural al noreste de Egipto y su padre es tambi\u00e9n de El Cairo, aunque su abuelo paterno hab\u00eda llegado a la gran ciudad procedente de Alejandr\u00eda. \u00abVino del mar\u00bb, dice Ahmad, \u00abadonde luego he ido yo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A los doce a\u00f1os empez\u00f3 a declamar poes\u00eda y ah\u00ed empez\u00f3 su relaci\u00f3n consciente con la literatura. Alguien lo escuch\u00f3 declamar y lo condujo tambi\u00e9n hacia el teatro. \u00abUna vez sal\u00eda de uno de los ensayos\u00bb, cuenta, \u00aby me encontr\u00e9 un se\u00f1or que caminaba descalzo, hab\u00eda mucho sol y el sol quemaba. El se\u00f1or caminaba y como que picaba el suelo para no quemarse. Yo me quit\u00e9 los zapatos y se los entregu\u00e9 y vir\u00e9 descalzo a mi casa\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El castellano de Ahmad es impecable. Le sirve no solo para hablar del orden de las cosas o de s\u00ed mismo, lo cual ya es demasiado, sino tambi\u00e9n para aventurar una nueva expresividad po\u00e9tica. Dice un poema suyo: \u00abArrojamos la bolsa de nuestro d\u00edas\/ sobre la mesa de la vida\/ Nuestras monedas son viejas\/ en este mundo.\/ \u00bfCu\u00e1nto nos hemos quedado en aquella cueva?\/ Buscamos en nuestros bolsillos rotos\/ una moneda que sirva para estos tiempos.\/ \u00bfQu\u00e9 somos en este mundo?\/ El chillido de las monedas viejas\/ sobre la mesa del mundo nuevo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2007, Ahmad viaj\u00f3 a Siria a un evento escolar como premio por su rendimiento acad\u00e9mico y en 2010, un a\u00f1o antes de la Primavera \u00c1rabe, escribi\u00f3 \u00abRuido de ni\u00f1os\u00bb, que califica como \u00abun poema de rabia, de reivindicaci\u00f3n, de revoluci\u00f3n\u00bb. Ten\u00eda 14 a\u00f1os. \u00abDesde peque\u00f1o he tenido una cosa ah\u00ed con las injusticias ajenas\u00bb, dice. \u00abNo pod\u00eda no involucrarme con las injusticias que pasaban ante mis ojos. Desde temprano conoc\u00eda que hab\u00eda pobres, que hab\u00eda ricos, que hab\u00eda necesitados, gente que ten\u00eda que estar afuera para ganarse la vida. Otro que ten\u00edan la vida m\u00e1s c\u00f3moda, no s\u00e9\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Creo en la pol\u00edtica como valores, no la practico como ideolog\u00eda. Creo en los valores de la libertad, de la libertad personal, en la b\u00fasqueda de la justicia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmad Mohsen, poeta egipcio refugiado en Colombia.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El 25 de enero de 2011, D\u00eda de la Polic\u00eda en Egipto, Ahmad fue a rezar a la mezquita y al cine a ver una pel\u00edcula. Recuerda que, al volver a casa, su madre cocinaba pescado. Y probablemente el sabor de aquella comida haya quedado ligado en su memoria a los hechos que ese d\u00eda presenci\u00f3. Una avalancha de gente bajaba por las calles frente a su balc\u00f3n. Pero, contrario a cualquier otra manifestaci\u00f3n o reuni\u00f3n de personas que hubiese visto, el desfile no terminaba. Propulsada por la rabia pol\u00edtica y el hartazgo, la manifestaci\u00f3n se aglomeraba en la Plaza Tahrir.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmad vio a sus amigos del barrio en la manifestaci\u00f3n y se pregunt\u00f3 qu\u00e9 hac\u00eda que no estaba all\u00ed. Ya hu\u00e9rfano, su madre lo proteg\u00eda demasiado, pero no pudo reprimir el deseo y la curiosidad y se uni\u00f3 a aquella fuerza in\u00e9dita, cuyas proporciones ni \u00e9l, en plena adolescencia, ni nadie alcanzaban entonces a medir. Era el comienzo de la Primavera \u00c1rabe en Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo me llev\u00e9 plata, ni identificaci\u00f3n, ni tel\u00e9fono con conexi\u00f3n\u00bb, dice Ahmad. \u00abYo estuve en el centro de El Cairo el d\u00eda m\u00e1s importante de la manifestaci\u00f3n. Vi la estaci\u00f3n de polic\u00eda m\u00e1s grande de El Cairo en llamas, la vi ardiendo. Vi carros de polic\u00edas en llamas. Estaba ah\u00ed, frente al edificio de la televisi\u00f3n, intentando cambiar el pa\u00eds\u00bb. Ahmad contiene el peso de sus \u00faltimas palabras, como si las frases t\u00edpicas de la revoluci\u00f3n, \u00abcambiar el pa\u00eds\u00bb, \u00abentregar la vida\u00bb, sonasen un poco rid\u00edculas o grandilocuentes fuera de su contexto y \u00e9l intentase evitar el registro ampuloso.<\/p>\n\n\n\n<p>El ej\u00e9rcito mat\u00f3 a mucha gente ese d\u00eda. Desesperada, su madre lo busc\u00f3 en hospitales y estaciones de polic\u00eda. Lo creyeron desaparecido. Hab\u00eda toque de queda y los tanques custodiaban las calles. \u00abLlegu\u00e9 a casa como si hubiera llegado de la muerte\u00bb, dice Ahmad. \u00abEllos [su familia] vivieron mi muerte varias veces, yo no. Yo no me he muerto todav\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/gdb.voanews.com\/01000000-0aff-0242-1060-08dc92a2bcc5_w650_r0_s.jpg\" alt=\"Ahmad Mohsen se despide de sus amigos poco antes de viajar a Espa\u00f1a para estudiar en febrero de 2017. [Foto: Cortes\u00eda del entrevistado]\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ahmad Mohsen se despide de sus amigos poco antes de viajar a Espa\u00f1a para estudiar en febrero de 2017. [Foto: Cortes\u00eda del entrevistado]<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Casi tres semanas despu\u00e9s, el 11 de febrero de 2011, mientras una de las hermanas de Ahmad Mohsen se casaba, el longevo dictador<strong>&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/www.vozdeamerica.com\/a\/renuncia-mubarak-egipto-obama-115914084\/95081.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Hosni Mubarak renunciaba al poder<\/a><\/em><\/strong>. Fue un d\u00eda extraordinario para los egipcios, pero muy breve la felicidad posterior. Los candidatos m\u00e1s liberales no llegaron a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de mediados de 2012, sino un representante del&nbsp;<em>ancien<\/em>&nbsp;r\u00e9gimen y Mohamed Morsi, el hombre de los Hermanos Musulmanes, quien ser\u00eda finalmente el primer presidente electo de manera democr\u00e1tica en la historia de Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abFue muy triste que solo quedaran esas dos opciones al final\u00bb, dice Ahmad, quien particip\u00f3 como ciudadano en el monitoreo de las elecciones y tambi\u00e9n mantuvo en alg\u00fan momento cierta cercan\u00eda con los Hermanos Musulmanes. \u00abTen\u00eda amigos con los que iba a la mezquita, pero no hubo v\u00ednculo pol\u00edtico. Creo en la pol\u00edtica como valores, no la practico como ideolog\u00eda. Creo en los valores de la libertad, de la libertad personal, en la b\u00fasqueda de la justicia. Yo me mov\u00eda tambi\u00e9n en el grupo de la cultura y el arte en el centro de El Cairo, un mundo m\u00e1s liberal, y despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n ambos bandos se fueron alejando\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Entr\u00e9 con mucha energ\u00eda a la c\u00e1rcel, era un chico de 18 a\u00f1os, revolucionario. En la c\u00e1rcel, por primera vez en mi vida, me pegaron, me humillaron y no pude vengarme. Me peg\u00f3 un hombre porque defend\u00ed a un chico al que este hombre insult\u00f3. Llor\u00e9 mucho esa noche, por la injusticia, era injusticia dentro de la injusticia, eso me rompi\u00f3\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmad Mohsen, poeta egipcio de 29 a\u00f1os. Refugiado en Colombia.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los Hermanos Musulmanes, fundados en El Cairo en la d\u00e9cada de los cuarenta del siglo pasado, son un grupo religioso y pol\u00edtico sunita que entiende el Cor\u00e1n como el libro que establece las bases de la vida p\u00fablica, las costumbres sociales y al Islam como ideolog\u00eda que dicta las leyes del Estado. Su estancia en el poder dur\u00f3 muy poco. En julio de 2013 los militares volvieron recuperaron el mando con el golpe perpetrado por Abdelfatah El-Sisi, quien impondr\u00eda un r\u00e9gimen incluso m\u00e1s feroz y sanguinario que el viejo orden anterior de Mubarak.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, en abril del 2015, el expresidente&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vozdeamerica.com\/a\/egipto-morsi-sentenciado-prision\/2728355.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em><strong>Mohamed Morsi fue sentenciado a 20 a\u00f1os en prisi\u00f3n<\/strong><\/em>&nbsp;<\/a>por la responsalidad en la muerte de manifestantes egipcios en 2012. Con ello se salvaba de una posible pena de muerte despu\u00e9s que una corte dictaminara que \u00e9l y otros 12 l\u00edderes de la Hermandad Musulmana y sus seguidores fueron culpables de intimidaci\u00f3n y violencia, pero no de asesinato.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmad Mohsen cuenta que el descenso a su infierno particular comenz\u00f3 el 14 de agosto de 2013, en la plaza de Rabaa Al Adawya, las fuerzas armadas egipcias masacraron a m\u00e1s de mil doscientas personas en menos de ocho horas. \u00c9l estaba presente y su delito fue ver: cuerpos quemados, ba\u00f1os de sangre, el cad\u00e1ver de su mejor amigo. En la carta in\u00e9dita a Gustavo Petro, Ahmad dice: \u00abYo fui testigo. Y esta es mi culpa. No deb\u00ed haber visto. No deb\u00ed estar all\u00ed. No deb\u00ed haber sobrevivido la masacre. No deb\u00ed haber aprendido otra lengua en la que puedo contar\u00bb.Detuvieron alrededor de diez mil personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahmad pas\u00f3 sus cuatro meses de c\u00e1rcel en una celda de siete por cuatro metros junto a 35 presos m\u00e1s, con un solo ba\u00f1o, sin s\u00e1banas y frecuentemente torturado, mientras su madre buscaba con desespero c\u00f3mo sacarlo de all\u00ed. Ante la pregunta sobre el encierro, hecha por el peri\u00f3dico&nbsp;<em>El Universal<\/em>&nbsp;de Cartagena, Ahmad contest\u00f3: \u00abEntr\u00e9 con mucha energ\u00eda a la c\u00e1rcel, era un chico de 18 a\u00f1os, revolucionario. En la c\u00e1rcel, por primera vez en mi vida, me pegaron, me humillaron y no pude vengarme. Me peg\u00f3 un hombre porque defend\u00ed a un chico al que este hombre insult\u00f3. Llor\u00e9 mucho esa noche, por la injusticia, era injusticia dentro de la injusticia, eso me rompi\u00f3\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/gdb.voanews.com\/01000000-0a00-0242-bf22-08dc92a2bcc1_cx0_cy14_cw100_w650_r0_s.jpeg\" alt=\"Ahmad Mohsen conversa con ni\u00f1os de un colegio en Manaure, Colombia. [Foto: Cortes\u00eda del entrevistado]\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ahmad Mohsen conversa con ni\u00f1os de un colegio en Manaure, Colombia. [Foto: Cortes\u00eda del entrevistado]<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras su salida de prisi\u00f3n, Ahamd pudo estudiar Letras Hisp\u00e1nicas en la Universidad de El Cairo. Luego obtuvo una beca Erasmus y curs\u00f3 Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica en la Universidad de Salamanca, En Espa\u00f1a. Ah\u00ed su vida dio un vuelco. Cuenta que en Egipto nunca hab\u00eda besado a una chica y en Espa\u00f1a sucedi\u00f3 a los dos d\u00edas. Regres\u00f3 a su pa\u00eds, pero fue detenido de nuevo en febrero de 2018. \u00abTen\u00edan que asegurarse de que yo estaba callado. Que no dije nada cuando estaba en Espa\u00f1a. Que no hablaba mal de ellos. Que no dec\u00eda que cometieron la masacre m\u00e1s inhumana de la historia moderna de mi pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s lleg\u00f3 a Colombia. All\u00ed ha vivido como traductor, profesor de idiomas, ha actuado en teatros y escrito libros de poemas. Su sensibilidad es extraordinaria, como atestiguan estos versos que dan cuenta de la experiencia de un refugiado escindido entre El Cairo y Bogot\u00e1: \u00abMi coraz\u00f3n tiene dos tiempos. \/ Uno duerme, mientras se despierta el otro.\/ No comparten sus d\u00edas ni sus noches.\/ Son dos mundos perpendiculares\/ que forman la cruz que cargo en el coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito de la jornada por el D\u00eda Mundial de los Refugiados, que se celebra cada 20 de junio, la Voz de Am\u00e9rica entrevist\u00f3 a Ahmad Mohsen, un poeta egipcio de 29 a\u00f1os, refugiado en Colombia. junio 22, 2024 En la imagen aparece el poeta Ahmad Mohsen, de 29 a\u00f1os, durante una presentaci\u00f3n en Bogot\u00e1, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,36,23],"tags":[],"class_list":["post-539812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura","category-hombresmujeresycosas","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/539812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=539812"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/539812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":539813,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/539812\/revisions\/539813"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=539812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=539812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=539812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}