{"id":539737,"date":"2024-06-22T00:04:16","date_gmt":"2024-06-22T04:04:16","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=539737"},"modified":"2024-06-22T00:08:02","modified_gmt":"2024-06-22T04:08:02","slug":"sobre-elecciones-dominicanas-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=539737","title":{"rendered":"SOBRE ELECCIONES DOMINICANAS (5)"},"content":{"rendered":"\n<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El general Horacio V\u00e1squez Lajara, caudillo con fachada montaraz y jefe del Partido Nacional, fue electo presidente de la Rep\u00fablica en el 1924, para gobernar por los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s, antes de llegar el ecuador de ese mandato, partidarios suyos comenzaron maniobras pol\u00edticas y triqui\u00f1uelas sin fundamento l\u00f3gico ni legal para decir que su poder era por 6 a\u00f1os, alegando que su elecci\u00f3n hab\u00eda sido en el marco de la Constituci\u00f3n de 1908. La cual para entonces no exist\u00eda, como demostrar\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese aprovechamiento espurio estuvo el germen del cual brot\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s una de las mayores desgracias sufridas por el pueblo dominicano a lo largo de su \u00e1cida historia, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"220\" height=\"197\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/horacio-de-archivo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-384203\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Horacio V\u00e1squez Lajara<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En dicha ocasi\u00f3n, junto con V\u00e1squez fue escogido como vicepresidente de la Rep\u00fablica el profesor Federico Vel\u00e1zquez Hern\u00e1ndez, un hombre de prolongada vida p\u00fablica, formaci\u00f3n hostosiana y de honradez personal incuestionable, a pesar de que parad\u00f3jicamente era partidario de que el pa\u00eds fuera tutelado por los EE.UU.<\/p>\n\n\n\n<p>Vel\u00e1zquez Hern\u00e1ndez era jefe del Partido Progresista, cuyos miembros manten\u00edan una discordia permanente con el presidente V\u00e1squez, porque se les hab\u00eda incumplido la promesa de entregarles la tercera parte de los puestos p\u00fablicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que en buena ley debi\u00f3 concluir en el 1928 fue extendido arbitrariamente hasta el 1930, sin ning\u00fan asidero legal, fruto de la ceguera pol\u00edtica y la ambici\u00f3n de unos cuantos pol\u00edticos con canonj\u00edas gubernamentales, as\u00ed como comerciantes y empresarios que se lucraban con negocios turbios.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos bautizaron ese infortunio como \u201cla prolongaci\u00f3n\u201d, edulcorando as\u00ed un hecho que deriv\u00f3 en excusa para que, a partir del levantamiento armado del 23 de febrero de 1930 en la ciudad de Santiago de los Caballeros, surgiera una sanguinaria tiran\u00eda que sumi\u00f3 al pueblo dominicano en las tinieblas de la opresi\u00f3n durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00eda m\u00e1s de 300 a\u00f1os que el gran pensador ingl\u00e9s Thomas Hobbes, en el cap\u00edtulo XXVII de su cl\u00e1sica obra Leviat\u00e1n, hab\u00eda planteado su teor\u00eda de dotar a la sociedad de un nuevo fundamento para el poder pol\u00edtico. Entre sus frases una se aplicaba perfectamente a las maniobras de \u201clos prolongacionistas\u201d dominicanos de 1928:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn crimen es un pecado que comete aquel que, de hecho, o de palabra hace lo que proh\u00edbe la ley, o deja de hacer lo que ella manda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se hace uso de la tautolog\u00eda se comprueba que la validez de ese juicio, para el caso que nos concierne en este comentario, es v\u00e1lida por cualquier lado que se le quiera analizar con sentido l\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que es lo mismo: V\u00e1squez, De Moya, Henr\u00edquez, Alfonseca y otros horacistas cometieron, en el citado 1928, un hecho injustificable y de efecto negativo.<\/p>\n\n\n\n<p>La manipulaci\u00f3n para la embestida en cuesti\u00f3n comenz\u00f3 en los hechos cuando en abril de 1926 el presidente V\u00e1squez destituy\u00f3 como ministro de Justicia e Instrucci\u00f3n P\u00fablica al prominente dirigente del mencionado Partido Progresista Pedro Antonio Lluberes, calificado en la historia dominicana como honorable, quien a pesar de su movido pasado lilisista no ten\u00eda esp\u00edritu de escoria.<\/p>\n\n\n\n<p>En sustituci\u00f3n del anterior fue designado el Lic. Rafael Estrella Ure\u00f1a, l\u00edder del Partido Republicano, quien debido a motivos externos tuvo un paso muy breve en dicho cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego Estrella Ure\u00f1a fue un aliado clave de las maquinaciones que detr\u00e1s de los muros de la Fortaleza Ozama hac\u00eda Trujillo (con la asesor\u00eda de Rafael Vidal Torres y otros intelectuales) para defenestrar al presidente V\u00e1squez, que desde el 1928 era un gobernante de hecho y, adem\u00e1s, pretend\u00eda reelegirse.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el referido a\u00f1o 1926 se hicieron las elecciones municipales, pero los seguidores del vicepresidente Vel\u00e1zquez se abstuvieron de participar en ellas, tal vez alertados por lo que estaba ocurriendo en los m\u00e1s elevados niveles de la pol\u00edtica criolla.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda del pa\u00eds comenz\u00f3 a resentirse. El presidente Horacio V\u00e1squez, en una h\u00e1bil jugada pol\u00edtica, tom\u00f3 pr\u00e9stamos internacionales. Esos fondos aumentaron por un tiempo su popularidad, mientras sus \u00e1ulicos m\u00e1s cercanos arreciaron sus consignas de que su gobierno no terminaba en el 1928, sino en el 1930.<\/p>\n\n\n\n<p>El principal auspiciador p\u00fablico de tan descabellada decisi\u00f3n fue el intelectual Enrique Apolinar Henr\u00edquez de Castro (Don Quiqu\u00ed), cuyos reflejos pol\u00edticos no llegaron a medir el impacto que en el futuro cercano tendr\u00eda dicha decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Quiqu\u00ed y otros, basculados por el m\u00e1s ilustrado Alfonseca, este \u00faltimo hombre valiente pero obsecuente con todo lo que halagara a su jefe Horacio V\u00e1squez, alegaban que el mocano hab\u00eda sido electo cuando estaba vigente la Constituci\u00f3n de 1908. Una mentira adornada con frases acomodaticias a los intereses del grupo que ten\u00eda la sart\u00e9n por el mango.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces se adujo que el art\u00edculo 47 de dicha Carta Magna dispon\u00eda que: \u201cEl Poder Ejecutivo se ejerce por el presidente de la Rep\u00fablica, quien desempe\u00f1ar\u00e1 estas funciones por seis a\u00f1os y ser\u00e1 elegido por voto indirecto en la forma que determine la ley.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Dicha reforma constitucional (hecha bajo el gobierno del general Ram\u00f3n C\u00e1ceres) fue votada en la ciudad de Santiago de los Caballeros el 22 de febrero de 1908, aunque en ella se dispuso de manera excepcional que su vigencia ser\u00eda a partir del primero de abril de dicho a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ella se aboli\u00f3 la anterior, que s\u00f3lo vivi\u00f3 pocos meses, pues hab\u00eda sido promulgada el 20 de septiembre del 1907, la cual incluso permit\u00eda la reelecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que se colocaron detr\u00e1s del biombo protector de la ya muerta Constituci\u00f3n de 1908, que establec\u00eda un mandato de seis a\u00f1os, sab\u00edan perfectamente que la misma hab\u00eda sido revocada por la reforma constitucional del 29 de noviembre de 1916.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa \u00faltima, que ni siquiera figura en la lista de las treinta y tantas modificaciones realizadas a nuestra Ley de Leyes, qued\u00f3 aniquilada por la fuerza de los fusiles y las bayonetas de los invasores estadounidenses de dicho a\u00f1o; y como la sinraz\u00f3n del poder imperial mata dos veces se cuidaron de dar por difunta otra vez la comentada del 1908.Una mir\u00edada de leyes adjetivas que formaban parte del andamiaje legal dominicano sufrieron igual desventura.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra prueba contundente que echa por tierra, para fines hist\u00f3ricos, los alegatos esgrimidos por los seguidores de Horacio V\u00e1squez para ampliar por dos a\u00f1os m\u00e1s su gobierno, que debi\u00f3 terminar en el 1928, es que junto a \u00e9l fue electo como vicepresidente el referido escritor Federico Vel\u00e1zquez Hern\u00e1ndez.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es significativo decir que la ya entonces desaparecida Carta Magna de 1908 no conten\u00eda el puesto de vicepresidente de la Rep\u00fablica, motivo por el cual en su art\u00edculo 49 establec\u00eda de una manera inequ\u00edvoca lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando ocurra el caso de incapacidad, renuncia, destituci\u00f3n o muerte del presidente de la Rep\u00fablica, el congreso por una ley designar\u00e1 qu\u00e9 persona habr\u00e1 de desempe\u00f1ar la Presidencia hasta que cese la incapacidad o se elija un nuevo presidente.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Como si lo se\u00f1alado m\u00e1s arriba fuera poco hay que recordar que la desp\u00f3tica proclama del 29 de noviembre del 1916 hecha por el capit\u00e1n gringo William Knapp, declarando oficialmente a la Rep\u00fablica Dominicana ocupada militarmente por los EE.UU., no pod\u00eda ser m\u00e1s clara en el sentido de suprimir cualquier atisbo de soberan\u00eda, incluyendo leyes preexistentes en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>El 30 de abril de 1927 el Congreso Nacional, en una muestra m\u00e1s de las absurdidades de la pol\u00edtica criolla, aprob\u00f3 una ley para que una Asamblea Revisora modificara una serie de art\u00edculos de una Constituci\u00f3n inexistente (la de 1908) para permitir que tanto el presidente y el vicepresidente de la Rep\u00fablica como tambi\u00e9n senadores y diputados se mantuvieran en el poder hasta el 1930.<\/p>\n\n\n\n<p>Vel\u00e1zquez se neg\u00f3 a la farsa de la prolongaci\u00f3n. Sus seguidores, muchos de ellos guerrilleros curtidos en las lides de manigua, lo incitaron para provocar un alzamiento que evitara aquello. \u00c9l se neg\u00f3, indic\u00e1ndoles que eso causar\u00eda un nuevo ba\u00f1o de sangre al pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez por esa actitud noble fue que el historiador Rufino Mart\u00ednez se\u00f1al\u00f3 mucho despu\u00e9s que Vel\u00e1zquez mantuvo \u201cuna campa\u00f1a puramente c\u00edvica. Se comprende que era un civilista de pura cepa\u201d. (Diccionario Biogr\u00e1fico-Hist\u00f3rico Dominicano 1821.1930. Editora de Colores,1997. P.562).<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de Vel\u00e1zquez fue designado como vicepresidente de la Rep\u00fablica el secretario de Hacienda Jos\u00e9 Dolores Alfonseca Garrido.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como la codicia no era, ni es en la historia de la infamia universal, un patrimonio exclusivo del rico Epul\u00f3n, el personaje b\u00edblico que describe san Lucas, los horacistas comenzaron en el mismo a\u00f1o 1928 a propagar la reelecci\u00f3n presidencial de su caudillo, llegando su sobrino pol\u00edtico Mart\u00edn de Moya a esparcir por todo el territorio nacional que:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl Partido Nacional no tiene un hombre mejor preparado para llenar esta misi\u00f3n que aquel que en la actualidad ocupa la Presidencia, el general V\u00e1squez\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso fue apoyado por el vicepresidente Alfonseca Garrido, aunque tal vez con un rictus sard\u00f3nico en sus labios, pues tambi\u00e9n aspiraba a presidente de la Rep\u00fablica: \u201c\u2026la reelecci\u00f3n del general V\u00e1squez es una necesidad patri\u00f3tica del momento\u2026\u201d Alfonseca era el ep\u00edtome de un hombre ilustrado, pero una vez m\u00e1s demostr\u00f3 sus menguadas energ\u00edas interiores.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no todos los actores de ese momento de nuestra historia se alinearon a tales desprop\u00f3sitos, pues el expresidente provisional Juan Bautista Vicini Burgos les ripost\u00f3 a Moya, Alfonseca, Henr\u00edquez y otros achichinques horacistas que dicha repostulaci\u00f3n conten\u00eda intr\u00ednsecamente un sedimento \u201cpeligroso, malsano y criminal\u201d. (List\u00edn Diario, 8 de abril de 1928, tal y como se puede comprobar en la hemeroteca de dicho peri\u00f3dico, correspondiente al referido a\u00f1o).<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, la prolongaci\u00f3n del r\u00e9gimen de Horario V\u00e1squez Lajara, utilizando tiquismiquis legaloides y su posterior af\u00e1n reeleccionista, produjeron un adelanto en el tiempo de la politiquer\u00eda dominicana de lo que muchos a\u00f1os despu\u00e9s escribi\u00f3 Augusto Monterroso Bonilla, el maestro hondure\u00f1o de la minificci\u00f3n, cuando en su microrrelato titulado El Dinosaurio dijo: \u201cCuando despert\u00f3, el dinosaurio todav\u00eda estaba all\u00ed\u201d. Ese era el s\u00e1trapa Trujillo.<\/p>\n\n\n\n<p>teofilo lappot<\/p>\n\n\n\n<p><a target=\"_blank\" href=\"mailto:teofilolappot@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\">teofilolappot@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES&nbsp; El general Horacio V\u00e1squez Lajara, caudillo con fachada montaraz y jefe del Partido Nacional, fue electo presidente de la Rep\u00fablica en el 1924, para gobernar por los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os. 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