{"id":539684,"date":"2024-06-21T22:09:02","date_gmt":"2024-06-22T02:09:02","guid":{"rendered":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=539684"},"modified":"2024-06-21T22:09:09","modified_gmt":"2024-06-22T02:09:09","slug":"paginas-gloriosas-de-la-patria-a-cuco-valoy-con-respeto-y-admiracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=539684","title":{"rendered":"P\u00e1ginas Gloriosas de la Patria. A Cuco Valoy, con respeto y admiraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Sergio Reyes II.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>-I-<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mientras haya hombres machos y patriotas, habr\u00e1 Patria! ( * )<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Transcurr\u00edan, en forma desbocada, los \u00faltimos d\u00edas de Agosto de 1965. La poblaci\u00f3n civil apenas comenzaba a despertar del impacto de la guerra iniciada en Abril, con su secuela de muertes, persecuciones y agresi\u00f3n generalizada contra todo aquel que, por la m\u00e1s m\u00ednima sospecha, presentase un perfil proclive a cobijar sentimientos de adhesi\u00f3n, colaboraci\u00f3n o integraci\u00f3n directa con los insurrectos y, de manera espec\u00edfica, con los Comandos que operaban de manera semi clandestina en los barrios de la ciudad de Santo Domingo colocados al norte del \u2018Cord\u00f3n de Seguridad\u2019.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"791\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS-791x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-539705\" srcset=\"https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS-791x1024.jpg 791w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS-232x300.jpg 232w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS-768x994.jpg 768w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS-1187x1536.jpg 1187w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS-1583x2048.jpg 1583w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS-816x1056.jpg 816w, https:\/\/diariodominicano.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/11.-PAGINAS-GLORIOSAS.jpg 1632w\" sizes=\"auto, (max-width: 791px) 100vw, 791px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras la ejecuci\u00f3n de la sanguinaria y abusiva \u2018Operaci\u00f3n Limpieza\u2019 en las barriadas de la Zona Norte, los odiados guardias del CEFA desplegaron sus tenazas en plena libertad en toda esta parte de la Capital dominicana, contando con el concili\u00e1bulo, la protecci\u00f3n y el suministro de armamentos de los&nbsp;<em>Marines<\/em>&nbsp;yanquis; hostigando, repartiendo cachetadas y humillando a la poblaci\u00f3n civil que les ve\u00eda hacer, conteniendo el asco causado por aquellos asesinos de la Patria, que daban la espalda al pueblo&nbsp;<em>para seguir a unos pocos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, a pesar de la tensa situaci\u00f3n que se viv\u00eda en aquellos d\u00edas, al abrigo de las sombras, en la complicidad de los callejones y vericuetos del submundo en que se mueve la gente humilde que malvive en las \u2018parte atr\u00e1s\u2019 de las cuarter\u00edas y casuchas de cart\u00f3n, cual si estuviesen revestidos de una especie de invisibilidad, los combatientes manten\u00edan encendida con temeridad y valor&nbsp;<em>la llama augusta de la libertad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo bajo se cuchicheaba&nbsp;<em>-y as\u00ed se confirmaba en tono triunfalista a trav\u00e9s de las frecuencias de la emisora del CEFA-<\/em>, que estaban llegando a su fin los d\u00edas de sue\u00f1os y hero\u00edsmos anidados en el seno del pueblo, a partir del pronunciamiento del movimiento Constitucionalista, aquel s\u00e1bado de Abril.<\/p>\n\n\n\n<p>Y apretando las mand\u00edbulas con indignaci\u00f3n, la gente comenz\u00f3 a prepararse para capear el temporal, a sabiendas de que a los ocupantes de dichas barriadas habr\u00eda de tocarles lo peor. Mucho m\u00e1s de lo que ya se hab\u00eda padecido.<\/p>\n\n\n\n<p>-II-<\/p>\n\n\n\n<p>El Cabaret de \u2018Lola\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Dulce y bella es la muerte en el momento en que la Patria necesita de sus hijos. (**)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La Calle 17 -bautizada como \u2018Padre Castellanos\u2019 en homenaje de recordaci\u00f3n a un digno sacerdote representante de la grey cat\u00f3lica que, en su momento, enfrent\u00f3 con gallard\u00eda a la naciente tiran\u00eda de Rafael Leonidas Trujillo Molina-, ha constituido, desde su trazado y construcci\u00f3n, una especie de frontera entre los Ensanches Luper\u00f3n y Espaillat, hacia el norte, y los sectores populosos de Villa Mar\u00eda y Agua Dulce -actual 27 de Febrero-, hacia el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>El sector poblacional en donde confluyen las calles Albert Thomas y las calles 2, 8, Respaldo 8 y 10, en sus intersecciones con la mencionada calle 17,&nbsp;<em>-que, de siempre, ha sido la v\u00eda principal y de mayores facilidades para el desplazamiento, en toda esta parte de la ciudad de Santo Domingo-<\/em>, constitu\u00eda en aquellos a\u00f1os, y de manera especial en los meses, semanas, d\u00edas y horas del inicio y sostenimiento de la Revoluci\u00f3n de Abril de 1965, un hervidero humano en el que actuaban, hermanados, los soldados constitucionalistas y los combatientes surgidos del seno del pueblo, agrupados en las organizaciones denominadas&nbsp;<em>Comandos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Conocidas personalidades del activismo pol\u00edtico partidario, como los Espinal, Catalino y Acevedo, entre otros, ten\u00edan sus viviendas y\/o negocios establecidos en la zona y serv\u00edan de entes de orientaci\u00f3n, adoctrinaje, solidaridad, protecci\u00f3n, suministro de alimentos y, en algunos casos, escondite, a militantes sometidos a persecuci\u00f3n y hostigamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por su alto significado en cuanto al apoyo brindado, tanto a la barriada como al cuerpo directivo del comando establecido en el sector, queremos resaltar el apoyo brindado por el se\u00f1or F\u00e9lix Espinal y su familia, quien&nbsp; ten\u00eda un almac\u00e9n de expendio de alimentos muy frecuentado por los lugare\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la necesidad de provisiones para sostener a los combatientes,&nbsp;&nbsp;<em>Felicito&nbsp;<\/em>-como se le conoc\u00eda coloquialmente-, en el curso de la contienda dispuso pr\u00e1cticamente de toda la mercanc\u00eda con que contaba su negocio, al tiempo de prestar un discreto apoyo a otras personas de la barriada que acud\u00edan a \u00e9l en procura de un difuso cr\u00e9dito, cuyo improbable pago solo el decurso de los acontecimientos podr\u00eda determinar, m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no pod\u00eda ser de otra manera: Este solidario comerciante era el patriarca de una gallarda familia proveniente de Loma de Cabrera, en la frontera norte dominicana, que desde los tiempos del Trujillato hab\u00eda venido dando muestras de un valioso historial de patriotismo y apego a las causas nobles. Desde su vivienda, en el poblado que discurre a los pies de la Cordillera Central, se difumin\u00f3 por toda la regi\u00f3n a partir de 1961 la lumbre fulgente de la libertad,&nbsp; enarbolada como bandera de lucha del Partido Revolucionario Dominicano \u2013PRD-,&nbsp;<em>\u2018el partido del buey blanco y el Jacho prend\u00edo\u2019<\/em>, cuyos dirigentes recorr\u00edan toda la naci\u00f3n en busca de adeptos para echar la pelea en las elecciones que fueron convocadas tras la muerte del tirano y que fueron ganadas ampliamente por el presidente Juan Bosch, a fines de 1962.<\/p>\n\n\n\n<p>Como puede deducirse de lo anterior, en el seno de los habitantes del Ensanche Espaillat se debat\u00eda un profundo esp\u00edritu de coraje, solidaridad y apego a la democracia. Y la familia Espinal lo simbolizaba en toda su magnitud.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal suerte, los integrantes de los comandos se mov\u00edan a sus anchas en esta zona, defend\u00edan sus posiciones, respond\u00edan los ataques del enemigo y, cuando era necesario, se replegaban a sus viviendas y se amalgamaban con la masa del pueblo, intentando pasar desapercibidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en los d\u00edas de angustiante monoton\u00eda, a la espera de que cuajase alguna de las&nbsp;<em>\u2018F\u00f3rmulas\u2019<\/em>&nbsp;que se barajaban entre los negociadores extranjeros que buscaban envolver con enga\u00f1ifas y falsas intenciones humanitarias a los soldados del honor y la dignidad que combat\u00edan junto al Coronel Caama\u00f1o, los combatientes de la Zona Norte se entregaban a la monoton\u00eda, al juego de domin\u00f3, y a diferentes actividades de \u00edndole social o familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros, disfrutaban en lo posible y hasta altas horas de la noche, el sutil adormecimiento derivado de unos tragos de alcohol bajo el influjo de letras y melod\u00edas que evocan quereres, sentimientos nobles y afectos, en el id\u00edlico rinc\u00f3n del subconsciente, muy ajenos a guerras, muertes, pugnas militares y ansias de redenci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Y para ello, contaban con el refugio solidario del \u2018Cabaret de Lola\u2019 que, para esos d\u00edas, recobraba parte del esplendor de otros tiempos y se atiborraba de parroquianos provenientes,&nbsp;<em>eso s\u00ed,<\/em>&nbsp;de ambos bandos, bajo el vigilante control de su due\u00f1a, que, reforzada por un nutrido grupo de&nbsp;<em>muchachas<\/em>&nbsp;a su cargo, repart\u00eda sus encantos e iba de mesa en mesa, apaciguando \u00e1nimos, aquietando \u00edmpetus y mostrando altas dotes diplom\u00e1ticas que ya quisieran para s\u00ed los encopetados y turulatos personeros de la OEA, en el curso de las negociaciones (<em>o imposiciones, por mejor decir!)&nbsp;<\/em>a su cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Operaba, el popular centro de esparcimiento, en la acera sur de la Calle 17 casi esquina Respaldo 8. La due\u00f1a hab\u00eda dispuesto algunas habitaciones de la casa para expandir el negocio y facilitar la privacidad que se requiere en tales lugares; y reservaba otros espacios tales como aposento, cocina y ba\u00f1o en calidad de vivienda para s\u00ed y los suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de este ambiente de caldeados \u00e1nimos, ojeriza, odios reprimidos y un estado de tregua aparente -a punto de estallar en cualquier momento y bajo cualquier excusa-, como fuego que se expande en la vastedad de la pradera, comenz\u00f3 a cobrar popularidad en todo el pa\u00eds la pieza musical&nbsp;<em>P\u00e1ginas Gloriosas<\/em>, compuesta e interpretada por el entonces sonero Cuco Valoy, comprometido hasta el tu\u00e9tano con la asonada constitucionalista.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que, por su car\u00e1cter \u00e9pico y orientaci\u00f3n patri\u00f3tica, dicha composici\u00f3n no estuvo concebida inicialmente como pieza de baile, propiamente dicho,&nbsp;&nbsp;<em>-y mucho menos en el \u00e1mbito de un cabaret-,<\/em>&nbsp;lo cierto es que, en el decurso de la Guerra Patria, la crudeza de las letras y el esp\u00edritu libertario provocado por sus letras, que tocan las fibras&nbsp; m\u00e1s sensibles del ser humano, dieron pie a que en el lupanar no se hablase de otra cosa;&nbsp; y, por encima de cualquier otra selecci\u00f3n,&nbsp; en los dominios de&nbsp; la imponente vellonera colocada en pleno centro del sal\u00f3n principal del negocio, las letras de la encendida pieza se dejaban escuchar de manera insistente, con igual significaci\u00f3n que el Himno de la Revoluci\u00f3n, de la autor\u00eda de An\u00edbal de Pe\u00f1a, &#8211;<em>tarareado tambi\u00e9n con euforia en aquellos meses-<\/em>&nbsp;o el Himno Nacional Dominicano, insuflando profundos sentimientos de hero\u00edsmo y combatividad, entre parroquianos y vecinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran los tiempos en que bastaba colocar una moneda de cinco centavos y hacer la selecci\u00f3n del \u2018disco\u2019, para disfrutar el encanto de las letras y las notas musicales de la pieza de ocasi\u00f3n. Y, como podr\u00e1 entenderse, para repetir la audici\u00f3n apenas bastaba depositar una, dos, tres,\u2026 o cuantas monedas Usted quisiese, para escuchar la canci\u00f3n sumido en el \u00e9xtasis del encanto. Tantas veces como monedas fuesen depositadas.<\/p>\n\n\n\n<p>-III-<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mil veces malditos sean! (***).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En un discreto rinc\u00f3n, un malhumorado guardia en ropa de civil y con cara de pocos amigos escucha las letras que de manera insistente y con marcada estridencia reproducen los altoparlantes del incisivo aparato. Cual si fuesen aldabonazos, repiquetean en sus o\u00eddos las palabras con las que, como un virulento reclamo, el insigne sonero reprocha a los soldados dominicanos del CEFA, el entreguismo, sumisi\u00f3n y concili\u00e1bulo sostenido frente al invasor yanqui, en desmedro de las vidas, derechos y aspiraciones de sus connacionales y ex compa\u00f1eros de armas que militan en el sector constitucionalista.<\/p>\n\n\n\n<p>En m\u00e1s de una ocasi\u00f3n ha intentado detener la continua repetici\u00f3n de la pieza musical, pero, para estos momentos, los \u00e1nimos ya estaban caldeados y la fatal conjunci\u00f3n del alcohol con los \u00edmpetus de hero\u00edsmo contenido, todo ello motivado en la burda patra\u00f1a que hab\u00eda comenzado a tomar cuerpo en la mesa de las negociaciones para poner fin al conflicto, presagiaban negros desenlaces y dolorosas frustraciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los combatientes constitucionalistas, &nbsp;que, para la ocasi\u00f3n, estaban mayoritariamente representados en el \u00e1mbito del cabaret, impusieron su voluntad y la vibrante proclama de Cuco Valoy sigui\u00f3 sonando en la vellonera, hasta el paroxismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Amoscado y echando chispas, el guardia termin\u00f3 por largarse en forma escurridiza del lupanar, de igual forma en que lleg\u00f3. Una inquietante sensaci\u00f3n qued\u00f3 flotando en el ambiente, cual si fuese el oscuro presagio&nbsp; de una peligrosa tormenta que se avecinaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Y al influjo de los tragos, las insinuantes caricias y el desborde de las ansias por tanto tiempo reprimidas, los confiados combatientes y dem\u00e1s parroquianos siguieron disfrutando el momento, las canciones y el frescor de la noche que, en aquellos d\u00edas de inicios de septiembre, hac\u00eda m\u00e1s llevadera la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>-IV-<\/p>\n\n\n\n<p>Una alevosa y cobarde agresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Soldado honrado es aquel que no asesina la Patria por cobard\u00eda ni ambici\u00f3n! &nbsp;( **** ).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Casi al filo de la medianoche, al abrigo de las sombras y sin previo aviso,&nbsp;<em>-como medran los cobardes-<\/em>, comenz\u00f3 a desencadenarse una serie de tr\u00e1gicos eventos que dejaron sumida a la barriada en torrentes de muerte, llanto y dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo comenz\u00f3 con la llegada intempestiva de varios veh\u00edculos de asalto repletos de uniformados, que&nbsp; ostensiblemente y sin la m\u00e1s m\u00ednima muestra de pudor y dignidad, actuaban bajo las directrices del mal llamado Gobierno de Reconstrucci\u00f3n Nacional, el cual estaba encabezado&nbsp;<em>nominalmente<\/em>&nbsp;por el General Antonio Imbert Barreras y, en el plano militar, por el General&nbsp; El\u00edas Wessin y Wessin; Contando, ambos, con el apadrinamiento de las fuerzas interventoras yanquis.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de ocupar posiciones estrat\u00e9gicas en diferentes puntos de la cuadra, los militares intentaron hacer prisioneros a los parroquianos del cabaret y, de manera especial, a aquellos que hab\u00edan manifestado mayor protagonismo y beligerancia, al tenor de lo referido en relaci\u00f3n a la difusi\u00f3n ininterrumpida, desde tempranas horas de la noche, de la encendida pieza musical.<\/p>\n\n\n\n<p>El enfrentamiento no tard\u00f3 en iniciarse entre ambos bandos y, a pesar de la evidente desventaja, los combatientes presentes apelaron a sus armas, ocuparon posiciones defensivas y se prepararon para repeler la agresi\u00f3n. Otros, m\u00e1s precavidos o timoratos, salieron huyendo por los patios y callejones traseros en la intenci\u00f3n de preservar sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente, un estruendo enloquecedor, que fue escuchado a varios kil\u00f3metros a la redonda, envolvi\u00f3 a la barriada en una lluvia de guijarros y escombros, que se desparram\u00f3 de manera intempestiva en los techos de las humildes viviendas del sector, cobijadas, en su mayor\u00eda, de planchuelas de zinc. Y todo ello, matizado por una profusa humareda que cubri\u00f3 todo el espacio circundante.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que se fue disipando la penumbra y al tiempo que los vecinos ganaban las calles para pasar balance a la situaci\u00f3n, socorrer a los heridos y sofocar los espor\u00e1dicos incendios, pudimos observar, en toda su magnitud, el profundo cr\u00e1ter producido a causa de la fuerza expansiva de la granada que fuese arrojada con la intenci\u00f3n expresa de destruir el cabaret en cuesti\u00f3n y aniquilar a todos los que all\u00ed se encontraban.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante pudo colegirse que esta acci\u00f3n no logr\u00f3 tener el impacto que, aparentemente, buscaban los atacantes, puesto que, al ser arrojado como parte de una irreflexiva acci\u00f3n cobarde y homicida, el explosivo rebot\u00f3 en las paredes del negocio, sin penetrar al interior. Al rodar por el pavimento se alej\u00f3 unos cuantos metros, de suerte que la distancia entre el centro de la explosi\u00f3n y las instalaciones del cabaret permiti\u00f3 una significativa reducci\u00f3n de los da\u00f1os humanos y materiales provocados por el atentado.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00faltiples rastros de sangre, esparcida por las aceras y el pavimento, as\u00ed como una profunda fosa, en la que se amalgamaban los fragmentos del artefacto b\u00e9lico junto a grandes trozos de asfalto y millares de guijarros diseminados por todo el entorno y en los techos de las viviendas, fue todo cuanto pudo apreciar la vecindad, al levantarse, a la ma\u00f1ana siguiente, con el terror plantado en el rostro por la reci\u00e9n pasada pesadilla y la&nbsp; angustia de tener que asumir el balance fatal en las estad\u00edsticas de muertos, heridos y apresados, junto a la confirmaci\u00f3n de la filiaci\u00f3n de los envueltos en la amarga refriega.<\/p>\n\n\n\n<p>-V-<\/p>\n\n\n\n<p><em>Todav\u00eda falta cosechar la siembra en la tierra que con sangre hemos abonado!<\/em>&nbsp; (*****)<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, superado el espanto, la poblaci\u00f3n sigui\u00f3 transitando su duro calvario, peleando sus propias batallas, subsistiendo de manera heroica y afrontando los m\u00e9todos de lucha que se ajustasen al momento; con la frente en alto y sin arrepentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El balance de aquella noche de terror, que, en lo adelante, fue aplicada al dedillo como estilo de gobierno,&nbsp; se convirti\u00f3 en el anticipo de una horrenda pesadilla que habr\u00eda de extenderse por espacio&nbsp; de doce largos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ese amargo recuerdo persiste, todav\u00eda, en algunos que a\u00fan mantienen en alto los principios y no perdonan ni olvidan la traici\u00f3n y la masacre perpetrada por algunos malos dominicanos, azuzados por las fuerzas interventoras asesinas.<\/p>\n\n\n\n<p>( \u2026 )<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, una estaci\u00f3n del Metro, que lleva por nombre \u2018Manuel De Jes\u00fas Galv\u00e1n\u2019, es la \u00fanica referencia visible de la esquina en donde estuvo ubicado el cabaret de Lola. Antiguos moradores de la cuadra guardan, apenas,&nbsp; recuerdos vagos y referencias de aquel horroroso episodio.<\/p>\n\n\n\n<p>En memoria de los que cayeron aquel d\u00eda, he de depositar un manojo de flores en la vastedad de los t\u00faneles y los rieles de la estaci\u00f3n. Apurar\u00e9, tambi\u00e9n, una copa de vino y escuchar\u00e9, a todo volumen, los acordes de las&nbsp;<em>P\u00e1ginas Gloriosas<\/em>, mientras intento perseguir las siluetas neblinosas de las almas de aquellos valientes, que se alejan, cual fantasmas huidizos, arrastrados por la imponente presencia de los vagones del tren, que corre en ambas direcciones transportando gente humilde que acude al llamado del deber o de los m\u00faltiples afanes del diario vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>___________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>(*), (**), (***), (****) y (*****).- Fragmentos del poema \u00e9pico \u2018Paginas Gloriosas\u2019,<\/p>\n\n\n\n<p>del artista dominicano Cuco Valoy, compuesto como arenga de est\u00edmulo y coraje a los soldados que lucharon del lado del pueblo&nbsp; en la Revoluci\u00f3n Constitucionalista de Abril de 1965.<\/p>\n\n\n\n<p>____________________________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e1ginas gloriosas de la Patria.<\/p>\n\n\n\n<p>_______________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>Cuco Valoy; 1965<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mientras haya hombres machos y patriotas, habr\u00e1 Patria!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En ellos vive el porvenir de su pueblo, en ellos est\u00e1 la esperanza de la Patria!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En los pueblos gloriosos como el nuestro,<\/p>\n\n\n\n<p>la libertad se marchita, pues no&nbsp; muere;<\/p>\n\n\n\n<p>Es un \u00e1rbol que en la seca se entristece,<\/p>\n\n\n\n<p>pero vuelve y reto\u00f1ece (sic) en primavera.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues los hombres de mi patria no se humillan,<\/p>\n\n\n\n<p>son muy grandes y machos para rendirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Tienen sangre de Duarte, S\u00e1nchez y Mella,<\/p>\n\n\n\n<p>aquellos que desde la tumba nos animan.<\/p>\n\n\n\n<p>Las p\u00e1ginas gloriosas se escriben,<\/p>\n\n\n\n<p>con la sangre preciosa de los pueblos;<\/p>\n\n\n\n<p>donde al comp\u00e1s del clar\u00edn caen los valientes,<\/p>\n\n\n\n<p>a\u00fan muerto el enemigo tiembla en miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dulce y bella es la muerte en el momento,<\/p>\n\n\n\n<p>en que la patria necesita de sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues se muere muy sonriente y satisfecho,<\/p>\n\n\n\n<p>si con sangre se salpica al enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Maldito sea el soldado, que obedece al superior para asesinar a la patria!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Maldito sea el soldado, que le da la espalda al pueblo para seguir a unos pocos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Maldito sea el extranjero, que sin raz\u00f3n y sin derecho abusa de un pueblo ajeno!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por eso digo con voz dura porque soy hijo del pueblo:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A esas bestias asesinas, mil veces malditos sean!!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy Am\u00e9rica entera vive orgullosa,<\/p>\n\n\n\n<p>donde quiera los tiranos han tambaleado.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno a uno, todos, todos, ir\u00e1n cayendo,<\/p>\n\n\n\n<p>porque es el fruto que nosotros hemos sembrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no creer dominicanos que termina,<\/p>\n\n\n\n<p>yo dir\u00eda que solo hemos comenzado.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda falta cosechar la siembra,<\/p>\n\n\n\n<p>en la tierra que con sangre hemos abonado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Soldado honrado es aquel que no asesina a la Patria<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>por cobard\u00eda ni ambiciones!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Soldado honrado es aquel que lucha al lado del pueblo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que quiere ser libre y noble!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y soldado honrado es aquel que ofrece su alma a la Patria,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hoy que ella la necesita!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>SERGIO HIPOLITO REYES ARRIAGA <\/p>\n\n\n\n<p> SERGIO REYES II. Escritor costumbrista, investigador hist\u00f3rico, activista cultural y comunicador.<\/p>\n\n\n\n<p><a target=\"_blank\" href=\"mailto:sergioreyes1306@gmail.com\" rel=\"noreferrer noopener\">sergioreyes1306@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Reyes II. -I- Mientras haya hombres machos y patriotas, habr\u00e1 Patria! ( * ) Transcurr\u00edan, en forma desbocada, los \u00faltimos d\u00edas de Agosto de 1965. La poblaci\u00f3n civil apenas comenzaba a despertar del impacto de la guerra iniciada en Abril, con su secuela de muertes, persecuciones y agresi\u00f3n generalizada contra todo aquel que, por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":539686,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,36,27],"tags":[],"class_list":["post-539684","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-hombresmujeresycosas","category-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/539684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=539684"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/539684\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":539706,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/539684\/revisions\/539706"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/539686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=539684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=539684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=539684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}