{"id":53350,"date":"2020-11-13T22:27:25","date_gmt":"2020-11-13T22:27:25","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=53350"},"modified":"2020-11-13T22:27:25","modified_gmt":"2020-11-13T22:27:25","slug":"suicidios-historicos-i-guzman-hemingway-y-allende","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=53350","title":{"rendered":"SUICIDIOS HIST\u00d3RICOS (I): GUZM\u00c1N, HEMINGWAY y ALLENDE"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Suicidios Historicos I Guzman, Hemingway Y Allende.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/antonio1.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/antonio 2.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>Diariodominicano.com<\/strong><\/p>\n<p><strong>SUICIDIOS HIST\u00d3RICOS (I): GUZM\u00c1N, HEMINGWAY y ALLENDE<\/strong><\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/strong><\/p>\n<p>El suicidio es un hecho tr\u00e1gico que no ha tenido plena explicaci\u00f3n ni por especialistas  e investigadores en la conducta humana, con su ancho campo especulativo, ni por las religiones que en el mundo hay.<\/p>\n<p>Muchos fil\u00f3sofos, crimin\u00f3logos y antrop\u00f3logos que han abordado el tema, reflejando al ser humano en sus l\u00edneas corporales y espirituales, tampoco han avanzado lo suficiente como para esparcir un criterio firme al respecto. <\/p>\n<p>Ni siquiera  hay avances notables sobre los suicidios en la esfera de la tanatolog\u00eda m\u00e9dico-legal que, por abarcar un amplio campo del estudio de la muerte, incluyendo la fase de la agon\u00eda, uno presume mayores posibilidades para explicar  a los suicidas.<\/p>\n<p>Muchos autores se han referido al suicidio y a los suicidas, explay\u00e1ndose en comentarios generales sobre factores biol\u00f3gicos, gen\u00e9ticos, psicol\u00f3gicos, econ\u00f3micos, ambientales, etc., pero el punto final se les escapa.<\/p>\n<p> Expertos que han abordado el suicidio incluso han hecho intercalaciones de los aspectos se\u00f1alados precedentemente con reguladores de las emociones de cada persona, pero siempre quedan ripios sueltos en esos an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Ni los ex\u00e9getas de la teolog\u00eda moral ni los que manejan las coordenadas de los diversos sistemas legales (m\u00e1s all\u00e1 del mundanal ruido de los tribunales) han podido explicar de manera convincente un tema que en cada caso tiene variantes que causan perpeplejidad y que por lo tanto se internan en lo que se denomina la casu\u00edstica. <\/p>\n<p>El profesor chileno de medicina legal Hern\u00e1n Silva Silva destaca en su obra Medicina legal y psiquiatr\u00eda forense \u00abla importancia de la aplicaci\u00f3n de los conocimientos m\u00e9dicos y de la biolog\u00eda a la investigaci\u00f3n y soluci\u00f3n de asuntos judiciales y legales.\u00bb Sin embargo, soslaya el tema del suicidio. As\u00ed muchos otros investigadores y especialistas se van por la tangente cuando de suicidas se trata.1 <\/p>\n<p>S\u00f3lo ha habido reflexiones aproximativas sobre los motivos que pueden llevar a un ser humano a poner sorpresivamente fin a su vida.<\/p>\n<p>La verdad rotunda es que son tan diversos y particulares los elementos individuales que convergen en el suicida que entre la amplia ramaz\u00f3n de expertos no existe una posici\u00f3n concluyente con relaci\u00f3n a los por qu\u00e9 de la decisi\u00f3n de una persona para suprimir su propia vida.<\/p>\n<p>Es por esa nebulosa que rodea el suicidio que siempre habr\u00e1 conjeturas cuando una persona dispone de su vida, al margen incluso de cualquier expresi\u00f3n escrita u oral que haya dejado como explicaci\u00f3n de su decisi\u00f3n. <\/p>\n<p>La psic\u00f3loga dominicana Rosa Mariana Brea Franco, con una larga hoja de excelentes servicios al pa\u00eds, poseedora de una autoridad sobre los temas que aborda, expresa en su obra El Duelo, lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abLas razones por las que una persona decide quitarse la vida resultan muy complejas, y, en algunos casos, hasta misteriosas. Cada caso es \u00fanico y particular, y deben analizarse muchos factores que pueden incidir en el mismo. El suicidio es una coalici\u00f3n de fuerzas internas y externas&#8230;\u00bb2  <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Antonio Guzm\u00e1n Fern\u00e1ndez<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>La madrugada del 4 de julio de 1982 se suicid\u00f3 el entonces Presidente de la Rep\u00fablica Dominicana, Antonio Guzm\u00e1n Fern\u00e1ndez. Ten\u00eda 71 a\u00f1os de edad. El escenario fue una habitaci\u00f3n del Palacio Nacional.<\/p>\n<p>Faltaban 43 d\u00edas para terminar su mandato presidencial de 4 a\u00f1os cuando una bala disparada por \u00e9l mismo puso fin a su vida. El pa\u00eds recibi\u00f3 con perplejidad la noticia y la  incertidumbre se apoder\u00f3 de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cagatintas y  reporteros se dedicaron a publicar con mucho desparpajo cr\u00f3nicas, reportajes, folletos y libros se\u00f1alando los supuestos motivos que llevaron al presidente Guzm\u00e1n Fern\u00e1ndez a suicidarse. Varios de ellos admitieron luego que cumpl\u00edan encargos pol\u00edticos, en condici\u00f3n de remunerados.<\/p>\n<p>Otros, que no entran en el encasillado anterior, tambi\u00e9n abordaron el suicidio de Guzm\u00e1n desde \u00e1ngulos diferentes. Es el caso del cr\u00edtico literario Jos\u00e9 Rafael Lantigua quien, sin aportar pruebas al respecto, escribi\u00f3 en su libro titulado La conjura del tiempo lo siguiente: \u00ab&#8230;Antonio Guzm\u00e1n, abrumado por las contingencias y deprimido por las inconsecuencias, conmut\u00f3 las penas y penalidades de sus propios partidarios con su suicidio, justo la v\u00edspera de la efem\u00e9rides partidaria m\u00e1s celebrada por su organizaci\u00f3n&#8230;\u00bb3 <\/p>\n<p>Un libro que s\u00ed contiene informaciones veros\u00edmiles sobre el tema es el titulado Partidos, Pol\u00edticos y Presidentes Dominicanos. Su autora, la destacada periodista  \u00c1ngela Pe\u00f1a,  incluy\u00f3 en el mismo una amplia entrevista que les hizo a la hija y al yerno de Antonio Guzm\u00e1n Fern\u00e1ndez, quienes compartieron con \u00e9l el poder. <\/p>\n<p>Los detalles que aparecen en dicha obra sobre los \u00faltimos d\u00edas del presidente suicida permiten tener una mejor perspectiva del gobernante en s\u00ed y del hombre visto en su mismidad. Juan Bosch, en el pr\u00f3logo de  dicha obra, escribi\u00f3 lo siguiente: \u00abCuando \u00c1ngela Pe\u00f1a se propuso escribir acerca de los partidos pol\u00edticos dominicanos escogi\u00f3 el tema m\u00e1s dif\u00edcil que pod\u00eda ocurr\u00edrsele a cualquier  historiador, ensayista o periodista&#8230;A pesar de todas las dificultades con que tropez\u00f3, poniendo en juego una tenacidad encomiable, \u00c1ngela Pe\u00f1a llev\u00f3 a cabo su trabajo&#8230;\u00bb4 <\/p>\n<p>En su comentada obra Memorias de un cortesano de la \u00abEra de Trujillo\u00bb Joaqu\u00edn Balaguer tambi\u00e9n escribi\u00f3 sobre el suicidio del presidente Guzm\u00e1n. Se lo atribuy\u00f3 a \u00abun desequilibrio emocional\u00bb a una \u00abcrisis depresiva\u00bb; aunque admiti\u00f3 que: \u00abEs \u00e9sta, desde luego, una impresi\u00f3n de quien esto escribe.\u00bb Antes de esa aclaraci\u00f3n expres\u00f3 que fue una \u00abdecisi\u00f3n tr\u00e1gica que priv\u00f3 al pa\u00eds de uno de los pol\u00edticos de garras m\u00e1s firmes y de uno de sus hombres que reaccion\u00f3 siempre con mayor entereza ante las adversidades.\u00bb5  <\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1963 Antonio Guzm\u00e1n Fern\u00e1ndez hab\u00eda sido el Secretario de Estado de Agricultura del derrocado gobierno de Juan Bosch. En el tramo final de la guerra de abril de 1965 su nombre fue de los que se barajaron para encabezar un gobierno provisional.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis de su gesti\u00f3n de gobierno, iniciada el 16 de agosto de 1978, coloca al mandatario suicida entre los mejores que ha tenido el pa\u00eds, pues sus ejecutorias propiciaban en sentido general el bien colectivo. Eso no significa que no hubiera falencias en su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La angustia que provoc\u00f3 su muerte inesperada pudo ser superada por una cadena de factores cuyos eslabones no hay que desmontar en estas simples notas.<\/p>\n<p>Al asumir la primera magistratura de la Naci\u00f3n, el 16 de agosto de 1978, le correspondi\u00f3 a Guzm\u00e1n Fern\u00e1ndez desmantelar un amplio entramado de arbitrariedades que operaban tanto en los cuarteles militares y policiales como en oficinas de encumbrados bur\u00f3cratas, as\u00ed como en centros particulares donde se mov\u00edan con avidez y actitudes insaciables operadores de grandes negocios que funcionaban en las periferias del poder mediante contratas de obras estatales sobrevaluadas, contrabandos de mercanc\u00edas, extorsiones y otros il\u00edcitos que afectaban las inversiones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Encontr\u00f3 las arcas estatales en m\u00ednimos y tuvo que enfrentar las devastaciones del cicl\u00f3n David y la tormenta Federico, am\u00e9n de otros escollos que limitaban el impulso de la econom\u00eda nacional.<\/p>\n<p>Pero lo anterior no ha sido un valladar para que los juicios serenos se inclinen a evaluar en t\u00e9rminos positivos su obra de gobierno.<\/p>\n<p><strong>Ernest Hemingway<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>Ernest Miller Hemingway naci\u00f3 el 21 de julio de 1899 en una peque\u00f1a ciudad situada en el extrarradio de la ciudad de Chicago, Illinois, EE.UU.<\/p>\n<p>Se suicid\u00f3 con un disparo de escopeta el 2 de julio de 1961, en la ciudad de Ketchum, en el estado de Idaho, entre las Monta\u00f1as Rocosas, en el Oeste estadounidense. Ten\u00eda 61 a\u00f1os de edad. <\/p>\n<p>Su padre, m\u00e9dico y aficionado como \u00e9l a la pesca y la cineg\u00e9tica, se suicid\u00f3 en el 1928.As\u00ed tambi\u00e9n terminaron sus d\u00edas otros familiares colaterales del famoso escritor.<\/p>\n<p>Al momento de su muerte auto infligida Hemingway padec\u00eda varios problemas de salud y ten\u00eda dependencia alcoh\u00f3lica que fue incapaz de superar.<\/p>\n<p>No s\u00e9 como encajar ese d\u00eda con lo que \u00e9l escribi\u00f3 refiri\u00e9ndose a una de sus criaturas de ficci\u00f3n: \u00abconoci\u00f3 la angustia y el dolor pero nunca estuvo triste una ma\u00f1ana.\u00bb Tal vez ese fat\u00eddico domingo de verano estaba alegre, qui\u00e9n sabe.<\/p>\n<p> No dej\u00f3 ninguna nota explicando su decisi\u00f3n, lo que provoc\u00f3 que llovieran las especulaciones sobre su muerte. Uno que otro, sin sind\u00e9resis, hasta lleg\u00f3 a especular que fue un accidente.<\/p>\n<p>Es oportuno recordar que Hemingway fue corresponsal de guerra en diversos lugares del mundo; pero tambi\u00e9n fue un hombre a quien le gustaba la diversi\u00f3n, practicaba la cacer\u00eda, la pesca, disfrutaba la corrida de toros. Era, adem\u00e1s, un reconocido gourmet.<\/p>\n<p>Ten\u00eda casas en diversos lugares del mundo. En Cuba vivi\u00f3 durante varios a\u00f1os, en un  peque\u00f1o pueblo de costa marina llamado Coj\u00edmar, a pocos kil\u00f3metros al Este de La Habana. Eran famosas las fiestas en su finca La Vig\u00eda. Ahora es un museo que incluye el yate de recreo en el que realizaba \u00e9picas jornadas de pesca, aunque sin Santiago, el protagonista de su relato El viejo y el mar.<\/p>\n<p> Era un asiduo visitante del famoso bar habanero El Floridita,  donde el daiquir\u00ed es  el trago m\u00e1s solicitado, pero \u00e9l consum\u00eda ginebra con agua t\u00f3nica. All\u00ed tienen una estatua de su m\u00e1s famoso cliente.<\/p>\n<p>Tal vez la prueba m\u00e1s significativa de la personalidad de Hemingway, y a la vez de su vinculaci\u00f3n con ese lugar de diversi\u00f3n caribe\u00f1a, la dio el gran dramaturgo Tennessee Williams, uno de los m\u00e1s reconocidos cl\u00e1sicos de la literatura de los EE.UU., quien describe en sus memorias lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abDe modo que fuimos al Floridita, la guarida nocturna y diurna de Hemingway cuando no estaba en el mar, y nuestro anfitri\u00f3n no pudo resultar m\u00e1s encantador ni m\u00e1s distinto de lo que yo hab\u00eda imaginado. Esperaba encontrarme con una especie de supermacho apabullador y malhablado, y fue todo lo contrario: Hemingway me pareci\u00f3 un caballero y un hombre dotado de lo que yo llamar\u00eda una timidez enternecedora.\u00bb6 <\/p>\n<p>Otros han escrito que Hemingway era narcisista, bipolar y que actuaba generalmente con un comportamiento que denotaba una vocaci\u00f3n autodestructiva. As\u00ed no opinan los asiduos a la Bodeguita del Medio, un peque\u00f1o bar habanero con solera, donde cuidan con esmero un mensaje suyo elogiando la exquisitez de una bebida llamada el mojito. <\/p>\n<\/p>\n<p>En el 1953 le otorgaron uno de los premios Pulitzer, administrados desde el a\u00f1o 1917 por la Universidad de Columbia, en New York.<\/p>\n<p>Esos premios tienen una alta categor\u00eda en los EE.UU. Con ellos se han reconocido durante m\u00e1s de cien a\u00f1os a periodistas, escritores, m\u00fasicos y personalidades destacadas en otros renglones, que era la voluntad de su creador, el editor Joseph Pulitzer, quien abogaba por la exaltaci\u00f3n de los talentos. <\/p>\n<p>En el 1954 le otorgaron el premio Nobel de Literatura, en justo reconocimiento a la calidad, profundidad y perdurabilidad de su narrativa. <\/p>\n<p>Sus adversarios, que los ten\u00eda, se lanzaron en tromba a criticar ese supremo galard\u00f3n de las letras universales. Era el t\u00edpico reconcomio nacido de la envidia de algunos escritores y cr\u00edticos literarios. La obra de Hemingway se mantiene en el tope de la literatura y el chillido de los otros qued\u00f3 sepultado para siempre.<\/p>\n<p>Raz\u00f3n ten\u00eda el escoc\u00e9s Steward Sanderson, quien por m\u00e1s se\u00f1as fue rector de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, y reconocido como una autoridad en el estudio filol\u00f3gico de la obra literaria hemingwayana, al se\u00f1alar que: \u00ab&#8230;siendo cierto que Hemingway no se preocup\u00f3 gran cosa por los c\u00edrculos literarios, s\u00ed en cambio, se preocup\u00f3 muy en serio por la literatura y por sus relaciones con la vida.\u00bb7 <\/p>\n<p>Su discurso de aceptaci\u00f3n de ese galard\u00f3n fue de s\u00f3lo 7 p\u00e1rrafos. El \u00faltimo es una estampa viva de ese hombre excepcional: \u00abComo escritor he hablado demasiado. Un escritor debe escribir lo que tiene que decir y no decirlo. Nuevamente les agradezco.\u00bb8 <\/p>\n<p> Es larga la lista de obras publicadas por Hemingway. Casi todas han tenido gran demanda de lectores y han  trascendido en el mundo de las letras por la calidad y el mensaje que contienen. Hacer un recuento de las mismas no es importante en estas breves notas.<\/p>\n<p>Una de las experiencias m\u00e1s dram\u00e1ticas que vivi\u00f3 Hemingway se produjo en la Primera Guerra Mundial. Entonces era un inquieto veintea\u00f1ero que se desempe\u00f1aba en Italia como conductor de ambulancia, al servicio de la Cruz Roja Internacional.<\/p>\n<p>Su libro El r\u00edo de dos corazones fue como una especie de catarsis, con un personaje que lo simbolizaba a \u00e9l en medio de la Naturaleza, buscando espantar de su mente los fantasmas de la primera gran guerra de los tiempos modernos.<\/p>\n<p>En su obra titulada Muerte en la tarde, que aunque est\u00e1 centrada en las corridas de toros en las fiestas de San Ferm\u00edn en Pamplona, Espa\u00f1a, y en la historia taurina en sentido general, tambi\u00e9n abarca otros aspectos de su vida y su visi\u00f3n sobre el miedo y la valent\u00eda, Hemingway hace en ella un pormenorizado recuento de los terribles momentos que vivi\u00f3, incluso porque fue gravemente herido y casi pierde la vida, en Mil\u00e1n, al norte de Italia.<\/p>\n<p>Uno de los p\u00e1rrafos m\u00e1s conmovedores de esa obra, (publicada originalmente en New York, en el 1932) y que reflejan el talante del gran escritor que ya era, se refiere a una operaci\u00f3n de rescate en una f\u00e1brica de municiones que revent\u00f3 con el personal adentro: \u00abMe acuerdo que, despu\u00e9s de haber buscado los cuerpos completos, se recogieron los pedazos.\u00bb9 <\/p>\n<p><strong>Salvador Allende Gossens<\/strong><\/p>\n<p>El m\u00e9dico y dirigente pol\u00edtico chileno Salvador Allende Gossens hab\u00eda aspirado varias veces a la presidencia de Chile. Hab\u00eda sido Senador y  desde hac\u00eda a\u00f1os era una prestante personalidad de la vida p\u00fablica de su pa\u00eds.<\/p>\n<p>En el 1970 fue el candidato presidencial m\u00e1s votado. Logr\u00f3 formar una coalici\u00f3n de partidos que le permitieron alcanzar la  primera magistratura de su Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su triunfo en las urnas electorales no ser\u00eda un suave tr\u00e1nsito. Ten\u00eda el camino minado por fuerzas internas y externas que le adversaban de una manera feroz, tanto por motivos ideol\u00f3gicos como por intereses econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>El 25 de octubre de 1970 sectores de ultra derecha asesinaron en una emboscada al general Ren\u00e9 Schneider Chereau, entonces Jefe del Ej\u00e9rcito de Chile, quien no se hab\u00eda prestado a ser parte de una incipiente conspiraci\u00f3n contra el orden constitucional. <\/p>\n<p>Tal vez fue ese el puntillazo inicial de las labores que sobre el terreno desarrollaron  agencias del gobierno de los EE.UU. en conchupancia con grupos c\u00edvico-militares chilenos para impedir que Allende ascendiera al solio presidencial.<\/p>\n<p>Los informes m\u00e1s confiables indican que el presidente de Chile Salvador Allende Gossens se suicid\u00f3 la dram\u00e1tica ma\u00f1ana del 11 de septiembre de 1973, cuando comprendi\u00f3 que militarmente le era imposible revertir la situaci\u00f3n. El suicidio de \u00e9l tuvo su origen directamente conectado con los acontecimientos infernales desencadenados desde la noche anterior por la c\u00fapula militar de aquel alargado pa\u00eds del  Oc\u00e9ano Pac\u00edfico en su desplazamiento por Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p>En la v\u00edspera muchos de los altos mandos militares y de carabineros carentes de honor, en contubernio que grupos econ\u00f3micos del m\u00e1s rancio conservadurismo y el neo fascismo chileno, con el abierto apoyo de la administraci\u00f3n del presidente estadounidense Nixon, decidieron dar un golpe de Estado al presidente Salvador Allende, sumiendo a Chile en una larga etapa de terror.<\/p>\n<p>En un libro de denuncia titulado Estos mataron a Allende, el periodista chileno Robinson Rojas (que no cree en el suicidio del presidente y que lo culpa junto a otros de tomar un camino equivocado, permitiendo as\u00ed el crecimiento del fascismo) resalta que \u00abSalvador Allende muri\u00f3 como un h\u00e9roe; eso no lo duda nadie en todo el mundo&#8230;muri\u00f3 combatiendo conscientemente, sin esperanza de salir vivo de la situaci\u00f3n si no se rend\u00eda. Y no se rindi\u00f3.\u00bb Dicho autor cree, como simple enunciaci\u00f3n te\u00f3rica, que se produjo un magnicidio y que los asesinos de Allende fueron \u00abgenerales y almirantes en Santiago de Chile, y tambi\u00e9n generales y almirantes en Washington.\u00bb10 <\/p>\n<p>En la madrugada del d\u00eda de la hecatombe en las calles santiaguinas, y el suicidio en el palacio de La Moneda, salieron miles de soldados de los cuarteles y bases militares, a\u00e9reas y navales para someter al pueblo chileno a un terror nunca antes visto all\u00ed.<\/p>\n<p>Fueron los mismos hombres de uniformes y civiles desalmados que luego asesinaron a miles de chilenos amontonados en estadios, cuarteles y dependencias militares, y que hicieron parte de la tristemente c\u00e9lebre Caravana de la Muerte, aquel cortejo l\u00f3brego que recorri\u00f3 el pa\u00eds cometiendo inimaginables barbaridades con categor\u00eda de cr\u00edmenes de lesa humanidad.<\/p>\n<p> De los muchos elementos probatorios del laborantismo que hab\u00eda en curso desde el 1970 para hacer sucumbir la democracia chilena basta con citar dos informaciones p\u00fablicas:<\/p>\n<p>En la edici\u00f3n del 8 de septiembre de 1974 el peri\u00f3dico New York Times public\u00f3 parte de un testimonio dado en el Senado de los EE.UU. por el entonces jefe de la CIA William Colby, en el cual admiti\u00f3 el involucramiento del gobierno estadounidense en labores desestabilizadoras contra Salvador Allende. Estaban movi\u00e9ndose desde antes del proceso electoral del a\u00f1o 1970. <\/p>\n<p>A su vez, el 17 de septiembre del referido1974 las agencias de noticias internacionales recogieron las declaraciones que en rueda de prensa dio en la Casa Blanca el presidente Nixon admitiendo con sus conocidas truchimaner\u00edas la participaci\u00f3n de su gobierno en los tr\u00e1gicos hechos ocurridos en Chile el a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>El hostigamiento contra el gobierno de Allende fue permanente y sin un solo d\u00eda de descanso. El gobierno estadounidense en pleno actuaba como una activa y decisiva  fuerza operante en Chile. <\/p>\n<p>Todos los actores pol\u00edticos, militares, econ\u00f3micos y otras esferas no menos importantes ten\u00edan conocimiento de lo que se mov\u00eda. A menos de 4 meses de su derrocamiento Allende pronunci\u00f3 un discurso en el que se\u00f1alaba lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abEl paro de octubre pasado ha sido el intento de mayor envergadura para impedir la consolidaci\u00f3n y el avance de los trabajadores en la direcci\u00f3n del pa\u00eds. Sus efectos inmediatos produjeron una p\u00e9rdida superior a los doscientos millones de d\u00f3lares.\u00bb11 <\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar, por su relieve hist\u00f3rico, que Henry Kissinger, un halc\u00f3n ahora nonagenario, cuyo lenguaje vehicular fue siempre imponer en cualquier lugar del mundo la fuerza de los EE.UU., fue el brazo ejecutor de los tr\u00e1gicos acontecimientos de 1973 en Chile. <\/p>\n<p>Ese hombre de mente brillante puesta al servicio de la maldad repet\u00eda con frecuencia que era \u00abmoralmente aceptable\u00bb  destruir al gobierno de Allende, lo cual conllev\u00f3 miles de asesinatos, torturas, exilio, c\u00e1rcel y la quiebra de la democracia chilena.<\/p>\n<p>El presidente Allende y el pueblo chileno no fueron ni los primeros ni los \u00fanicos que sufrieron el acoso y derribo de los EE.UU., con Kissinger como principal actor. <\/p>\n<p>Los desclasificados papeles del Pent\u00e1gono, de la Central de Inteligencia, de la Seguridad  y del Departamento de Estado son una mina informativa sobre los trabajos de fontaner\u00eda realizados para socavar a gobiernos democr\u00e1ticos de otros pa\u00edses. Son los llamados trabajos sucios hechos sobre la base del poder de esa potencia mundial.<\/p>\n<p>Un ejemplo de lo anterior fue el derrocamiento que en el 1974 sufri\u00f3 el primer presidente de la Rep\u00fablica de Chipre, el Arzobispo cristiano ortodoxo Makarios III. La acci\u00f3n fue tomada por la Dictadura de los Coroneles de Grecia, pero las \u00f3rdenes las imparti\u00f3 Kissinger.<\/p>\n<p>En el libro Entrevista con la Historia, de Oriana Fallaci, Makarios testimoni\u00f3 que en su defenestraci\u00f3n \u00abFue Kissinger quien puso el sem\u00e1foro en verde.\u00bb12 <\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>1-Medicina legal y psiquiatr\u00eda forense. Editorial Jur\u00eddica de Chile.Impresores Salesianos,1991. Hern\u00e1n Silva Silva.<\/p>\n<p>2-El Duelo. Un camino hacia la transformaci\u00f3n.Impresora Amigo del Hogar, 2007.P83.Rosa Mariana Brea Franco.<\/p>\n<p>3-La conjura del tiempo.Impresora Amigo del Hogar,1994.P432. Jos\u00e9 Rafael Lantigua.<\/p>\n<p>4-Partidos, pol\u00edticos y presidentes dominicanos. Editora Lozano, 1996. \u00c1ngela Pe\u00f1a.<\/p>\n<p>5-Memorias de un cortesano de la \u00abEra de Trujillo\u00bb. Obras Selectas.Tomo IX. Editora Corripio, 2006.Pp663-666. Joaqu\u00edn Balaguer.<\/p>\n<p>6-Memorias. Editorial Bruguera, primera edici\u00f3n,2008.P112. Tennessee Williams.<\/p>\n<p>7-Hemingway.Editorial Epesa, Madrid, Espa\u00f1a,1972.P14. Steward Sanderson.<\/p>\n<p>8-Discurso de aceptaci\u00f3n del Premio Nobel de Literatura,1954. Estocolmo.Suecia. Ernest Hemingway.<\/p>\n<p>9-Muerte en la tarde (Death in the afternoon). Editorial Gaceta Ilustrada,1966.  Ernest Hemingway.<\/p>\n<p>10-Estos mataron  a Allende.Ediciciones Mart\u00ednez Roca, Barcelona, Espa\u00f1a,1974.Pp7 y 8. Robinson Rojas.<\/p>\n<p>11-Discurso.21-mayo-1973.Palacio de La Moneda. Santiago, Chile.Salvador Allende.<\/p>\n<p>12-Entrevista con la historia.Editorial Noguer,1986.P559. Oriana Fallaci.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2020-11-13 22:27:25 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=55'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=54'>54<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=55'>55<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>56<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=57'>57<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=58'>58<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=57'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diariodominicano.com SUICIDIOS HIST\u00d3RICOS (I): GUZM\u00c1N, HEMINGWAY y ALLENDE POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES El suicidio es un hecho tr\u00e1gico que no ha tenido plena explicaci\u00f3n ni por especialistas e investigadores en la conducta humana, con su ancho campo especulativo, ni por las religiones que en el mundo hay. 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