{"id":53129,"date":"2020-06-05T22:35:58","date_gmt":"2020-06-05T22:35:58","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=53129"},"modified":"2020-06-05T22:35:58","modified_gmt":"2020-06-05T22:35:58","slug":"segunda-guerra-mundial-75-anos-de-su-fin-y-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=53129","title":{"rendered":"SEGUNDA GUERRA MUNDIAL: 75 A\u00d1OS DE SU FIN (y IV)"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Segunda-Guerra-Mundia-75-Anos-De-Su-Fin-y-IV-I.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Segunda-Guerra-Mundia-75-Anos-De-Su-Fin-y-IV-II.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Segunda-Guerra-Mundia-75-Anos-De-Su-Fin-y-IV.jpg\" \/>  <\/p>\n<p>SEGUNDA GUERRA MUNDIAL: 75 A\u00d1OS DE SU FIN (y IV)<\/p>\n<\/p>\n<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES<\/p>\n<\/p>\n<p>La Segunda Guerra Mundial, finalizada hace ahora 75 a\u00f1os y un mes, dej\u00f3 muchas secuelas en la humanidad. Ser\u00eda prolijo hacer tan siquiera un simple recuento de ellas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Es un tema pendiente para futuras cr\u00f3nicas, puesto que habr\u00eda que hablar, para s\u00f3lo enunciar cuatro puntos: 1) De los m\u00e1s sobresalientes personajes que planificaron, dirigieron o participaron en los enfrentamientos armados; de aquellos que ejecutaron matanzas de millones de personas indefensas en campos de concentraci\u00f3n o exterminio, en calles, bosques o cualesquiera otros sitios.2) Sobre la extendida saturaci\u00f3n de bombas nucleares. 3) De la destrucci\u00f3n de gran parte de Europa y de varias ciudades asi\u00e1ticas y 4) De la creaci\u00f3n de organismos internacionales que desde hace d\u00e9cadas planifican y dirigen las relaciones diplom\u00e1ticas, militares, sanitarias, culturales y econ\u00f3micas del mundo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Esa conflagraci\u00f3n de alcance mundial tuvo muchos protagonistas pol\u00edticos,   militares, religiosos y cient\u00edficos. En un trabajo de este tipo es imposible abarcar el itinerario vital de todos ellos, ni siquiera de una parte mayoritaria.<\/p>\n<\/p>\n<p>Por eso al cierre de esta breve serie me limitar\u00e9 a esbozar aspectos de s\u00f3lo tres (Churchill, De Gaulle y Rommel), como una forma de dejar aqu\u00ed nociones elementales de sus arrolladoras personalidades.<\/p>\n<\/p>\n<p>Winston Churchill<\/p>\n<\/p>\n<p>Winston Churchill fue un hombre fuera de serie. Ni los m\u00e1s mezquinos de sus enemigos contempor\u00e1neos dudaron en ponderar, aunque fuera parad\u00f3gicamente con su silencio, las m\u00faltiples y extraordinarias facetas que hac\u00edan sobresalir su figura fascinante.<\/p>\n<\/p>\n<p>Fue Primer Lord del Almirantazgo del Reino Unido de 1911 al 1914. Tambi\u00e9n fue Premio Nobel de Literatura, en el 1953, entre otras muchas cosas.<\/p>\n<p>Logr\u00f3 sobresalir sin utilizar trapisondas, pues era frontal y transparente en su accionar pol\u00edtico; aunque su lenguaje florido, duro y burlesco a veces pareciera repulsivo a o\u00eddos de otros. Por ejemplo, siendo muy joven le dijo a un amigo, tomando cerveza en un chiringuito a orillas del r\u00edo T\u00e1mesis, a su paso por Londres, que \u00abtodos somos gusanos; pero creo que yo soy una luci\u00e9rnaga.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p>Por su forma contestataria y directa de ejercer el milenario arte de la pol\u00edtica est\u00e1 claro que Churchill nunca practic\u00f3 los consejos de Nicol\u00e1s Maquiavelo, quien en la cl\u00e1sica obra El Pr\u00edncipe da c\u00e1tedras sobre las sinuosidades que acompa\u00f1an a los que hacen vida p\u00fablica, espec\u00edficamente en el \u00e1mbito de las agrupaciones que pugnan por el poder.<\/p>\n<\/p>\n<p>Antes de su protag\u00f3nico papel en la Segunda Guerra Mundial Churchill ten\u00eda experiencia militar: Con el rango de segundo teniente del Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico particip\u00f3  en el asedio a Malakand, en La India, llevado a cabo del 26 de julio al 2 de agosto de 1897, contra los pastunes. Hizo parte de un batall\u00f3n que particip\u00f3 en la Rebeli\u00f3n mahdista, cuyo casus belli fue el levantamiento armado que durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX hicieron los musulmanes sudaneses, egipcios, eritreos, et\u00edopes y ugandeses. Luch\u00f3 tambi\u00e9n, por circunstancias imprevistas, en la segunda guerra Anglo-B\u00f3er, en octubre de 1899. Combati\u00f3 en otras batallas secundarias en diversos lugares de Asia y \u00c1frica.<\/p>\n<\/p>\n<p>De \u00e9l se dijo cuando ascendi\u00f3 en el a\u00f1o1940 al cargo de Primer Ministro del Reino Unido que no ser\u00eda un estadista sensato. Esas especulaciones estaban alimentadas en el hecho de que algunos de sus discursos no estaban libres de vitriolo. <\/p>\n<\/p>\n<p>Churchill dec\u00eda que era su naci\u00f3n la que ten\u00eda el coraz\u00f3n de le\u00f3n, y que a \u00e9l le correspondi\u00f3 \u00abhaber sido llamado a rugir.\u00bb En verdad rug\u00eda al tomar decisiones o hablar en p\u00fablico. Ten\u00eda garras de felino y era feroz ante los enemigos.<\/p>\n<\/p>\n<p>El tres veces primer ministro del Reino Unido Stanley Baldwin, que no ten\u00eda ninguna simpat\u00eda hacia Churchill, expres\u00f3 p\u00fablicamente, con ribete de alto elogio, y as\u00ed lo dej\u00f3 escrito en sus papeles personales, que observ\u00f3 que cuando el coloso nacido el 30 de noviembre de 1874 en medio de la pompa aristocr\u00e1tica del palacio londinense de Blenheim arrib\u00f3 al m\u00e1s elevado escal\u00f3n operativo de la pol\u00edtica dej\u00f3 atr\u00e1s \u00ablos metales menos preciosos que hab\u00eda en \u00e9l.\u00bb1  <\/p>\n<\/p>\n<p>Es pertinente decir que Baldwin y Churchill eran  del mismo signo pol\u00edtico. Ambos formaban parte del Partido Conservador, pero el primero era un consumado pacifista, con cierto aire de ingenuidad ante la candente pol\u00edtica internacional previa a la Segunda Guerra Mundial, y por eso el segundo lo acusaba de haber sido muy d\u00e9bil con el r\u00e9gimen encabezado por Hitler y de descuidar el equipamiento militar de Gran Breta\u00f1a, especialmente en su gobierno del 7 de junio de 1935 al 28 de mayo de 1937. <\/p>\n<\/p>\n<p>Fue m\u00e1s lejos la crispaci\u00f3n entre esas dos personalidades del activismo pol\u00edtico del Reino Unido. Ten\u00edan enfoques diferentes sobre lo que debi\u00f3 hacerse en los a\u00f1os 30 del siglo pasado con la marina, la aviaci\u00f3n, la infanter\u00eda y los mecanizados del pa\u00eds que el poeta Louis Marie de Xim\u00e9n\u00e9s llam\u00f3 la P\u00e9rfida Albi\u00f3n, en un poema que luego acostumbraba recitar con saz\u00f3n y picard\u00eda Napole\u00f3n Bonaparte.<\/p>\n<\/p>\n<p>Tan \u00e1cida era la relaci\u00f3n entre ambos que al cumplir Baldwin 80 a\u00f1os de vida Churchill no lo felicit\u00f3 sino que lanz\u00f3 ante la prensa esta dinamita verbal: \u00abNo le deseo ning\u00fan mal a Stanley Baldwin&#8230;pero hubiera sido mucho mejor que nunca hubiera existido.\u00bb2<\/p>\n<\/p>\n<p>Uno de los discursos m\u00e1s famosos y perdurables de Winston Churchill (y fueron muchos) es el que corresponde al 13 de mayo de 1940, en el cual les dijo a ingleses, galeses, escoceses e irlandeses del norte estas frases sorprendentes, por la elocuencia y rotundidad de su contenido:<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo puedo ofrecer denuedo, sangre, sudor y l\u00e1grima&#8230;Y me preguntar\u00e9is: \u00bfcu\u00e1l es su pol\u00edtica? A lo que yo os puedo responder: es dar la batalla en el mar, en tierra y en el aire con todas nuestras fuerzas y con toda la fortaleza que Dios quiera concedernos; darle la batalla a una tiran\u00eda monstruosa, a la que jam\u00e1s se hab\u00eda llegado en el luctuoso y lamentable cat\u00e1logo de los cr\u00edmenes de la humanidad.\u00bb3  <\/p>\n<\/p>\n<p>Piers Brendon, uno de los m\u00e1s acuciosos bi\u00f3grafos de Churchill, dijo de \u00e9l que: \u00abinspir\u00f3 a su pa\u00eds en su lucha en solitario contra un enemigo que amenazaba con conquistar el mundo&#8230;Pose\u00eda m\u00e1gicos atributos y estaba dotado de un talento que a veces era angelical y otras demon\u00edaco.\u00bb4 <\/p>\n<p>El gran pensador y fil\u00f3sofo let\u00f3n de origen jud\u00edo Isaiah Berlin, en su ensayo biogr\u00e1fico titulado Se\u00f1or Churchill en el 1940, al analizar en sus diferentes \u00e1ngulos a esa celebridad de impacto mundial indica que Winston Churchill era:<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00abUn hombre fuera de serie, compuesto de elementos mayores y m\u00e1s simples que los hombres corrientes, figura hist\u00f3rica gigantesca durante su vida, sobrehumanamente audaz, fuerte e imaginativo&#8230;un orador de poder prodigioso&#8230;el salvador de su patria&#8230;el ser humano m\u00e1s grande de nuestro tiempo.\u00bb5 <\/p>\n<\/p>\n<p>El Zorro del Desierto<\/p>\n<\/p>\n<p>Erwin Rommel fue mariscal del aire de las fuerzas armadas alemanas. Marc\u00f3 parte de la historia de la Segunda Guerra Mundial, tanto en sus victorias como en sus retiradas cuando evaluaba que la derrota de sus tropas era inevitable.<\/p>\n<\/p>\n<p>Por su intrepidez y la ingeniosidad de sus t\u00e1cticas de guerra en el Norte del \u00c1frica  fue apodado a justo m\u00e9rito como el Zorro del Desierto. No fueron sus conmilitones los que as\u00ed lo bautizaron, sino sus m\u00e1s ac\u00e9rrimos enemigos, los soldados brit\u00e1nicos. <\/p>\n<\/p>\n<p>El mismo Winston Churchill, desde su esca\u00f1o de la C\u00e1mara de los Comunes, lo calific\u00f3 como \u00abgran general\u00bb, provocando el asombro de muchos all\u00ed presentes. <\/p>\n<\/p>\n<p>El Zorro del Desierto obtuvo una resonante victoria en el Paso de Kasserine, en el septentri\u00f3n africano, con lo cual las fuerzas aliadas olieron un grave peligro en el curso de la guerra.<\/p>\n<\/p>\n<p>El aludido triunfo motiv\u00f3 que con car\u00e1cter de urgencia fuera designado en el mando del II Cuerpo del Ej\u00e9rcito de los Estados Unidos, que actuaba en esa zona, el exc\u00e9ntrico y famoso general estadounidense George Patton, quien al decir de sus asistentes, como el coronel Codman, al realizar una misi\u00f3n de reconocimiento por las ruinas de la milenaria ciudad de Cartago (la fundada por los fenicios nueve siglos antes de Cristo) proclam\u00f3 que en la antig\u00fcedad \u00e9l y Rommel hab\u00edan tenido enfrentamientos en ese lugar. As\u00ed era la fijaci\u00f3n mental que ten\u00edan sus contrarios con el alto oficial alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Est\u00e1 probado que Rommel no era un fan\u00e1tico nazista, aunque formara parte de la poderosa maquinaria creada por Hitler para llevar al mundo a ese ba\u00f1o de sangre que fue la Segunda Guerra Mundial. <\/p>\n<\/p>\n<p>Era un acad\u00e9mico de la carrera de las armas atrapado en la mara\u00f1a de un r\u00e9gimen por el cual no sent\u00eda empat\u00eda. Actuaba como un militar en el contexto de una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil para un soldado profesional. <\/p>\n<\/p>\n<p>Su buena imagen, su inteligencia y trato hicieron que hasta sus enemigos reconocieran que se trataba de un hombre dotado de cualidades diferentes al grueso de los altos oficiales alemanes. <\/p>\n<\/p>\n<p>Su m\u00e1s fiero oponente, el general Bernard Montgomery, reconoci\u00f3 en su biograf\u00eda que ten\u00eda el retrato de Rommel a la vista de sus subordinados y visitantes, en sus oficinas m\u00f3viles del comando de campa\u00f1a Octavo Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico emplazado en el Norte de \u00c1frica, como un gesto de respeto ante tan formidable contrincante. <\/p>\n<\/p>\n<p>Erwin Rommel era un oficial de infanter\u00eda con extraordinarias dotes militares, pero adem\u00e1s era un pensador que dej\u00f3 valiosas ideas sobre esa milenaria rama de las fuerzas armadas.<\/p>\n<\/p>\n<p>Su libro titulado Ataques de Infanter\u00eda, publicado en el 1937, era un material de consulta en las academias militares de los a\u00f1os que precedieron y sucedieron a la Segunda Guerra Mundial. Todav\u00eda en varios manuales de guerra vigentes hoy son numerosas las citas de esa especie de biblia de las milicias.6 <\/p>\n<\/p>\n<p>No obstante sus grandes conocimientos de la infanter\u00eda, vale decir que la fama de Rommel, y su lugar en la Historia, le llegaron a partir de febrero de 1940, al ser designado comandante de la S\u00e9ptima Divisi\u00f3n Blindada de Alemania.<\/p>\n<\/p>\n<p>Con ese cuerpo armado penetr\u00f3 a Dunkerke, en  la costa atl\u00e1ntica de Francia. En esa maniobra b\u00e9lica se empap\u00f3 de forma amplia sobre ataques, contraataques y t\u00e1cticas espec\u00edficas para el movimiento triunfal de carros de combate. <\/p>\n<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a dominar todos los secretos para el despliegue eficaz de tanques de guerra en enfrentamientos en p\u00e1ramos, monta\u00f1as cargadas de \u00e1rboles o en los laberintos de  ciudades.<\/p>\n<\/p>\n<p>En el Norte de \u00c1frica, en un terreno tan adverso como lo es un desierto, fue donde su figura adquiri\u00f3 dimensiones inmensas como diestro jefe militar.<\/p>\n<p>Rommel arrib\u00f3 all\u00ed en su calidad de jefe de los batallones alemanes que operaban en esa regi\u00f3n de gran importancia estrat\u00e9gica para los pa\u00edses en conflicto en la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<\/p>\n<p>Esas unidades militares t\u00e1cticas fueron convertidas por el Zorro del Desierto, en los meses que siguieron a su presencia all\u00ed, en el m\u00edtico \u00c1frica Korps, que pondr\u00eda a temblar por un tiempo a las fuerzas aliadas con las que le toc\u00f3 enfrentarse.<\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando Rommel lleg\u00f3 al Norte de \u00c1frica, en diciembre del 1940, el general brit\u00e1nico O Connors ten\u00eda acorralado a  cerca de 250 mil soldados que combat\u00edan bajo el pabell\u00f3n italiano; entre ellos muchas tropas que hab\u00edan participado en operaciones en las colonias de Etiop\u00eda, Eritrea y Somalia. <\/p>\n<p>El comandante de esa fuerza de El Eje era el fan\u00e1tico fascista mariscal Rodolfo Graziani (apodado el Carnicero de Etiop\u00eda) nacido en Filettino, un pueblito italiano de escasa poblaci\u00f3n en la regi\u00f3n del Lacio, donde mismo est\u00e1 Roma. <\/p>\n<\/p>\n<p>Graziani  hab\u00eda sido antes Virrey del \u00c1frica oriental italiana y luego Ministro de Defensa de Italia.<\/p>\n<\/p>\n<p>Al poco tiempo de la llegada de Rommel al desierto del Sahara la situaci\u00f3n de guerra entre los aliados y el Eje dio un giro espectacular, al extremo de que el mismo general O Connors fue capturado en una performance b\u00e9lica ideada y ejecutada por el Zorro del Desierto. <\/p>\n<\/p>\n<p>Sobre la captura del general O Connors y otros hechos vinculados con las acciones b\u00e9licas de Rommel en el Sahara abunda, en su ensayo La Campa\u00f1a de \u00c1frica, el militar contestatario, periodista e historiador Santiago Perinat Mazeres.7<\/p>\n<\/p>\n<p>Las truculencias ilusionistas del teniente brit\u00e1nico Jasper Maskelyne (citado en la entrega anterior) no amilanaban a Rommel, ni tampoco la inferioridad de armamentos que dispon\u00eda en relaci\u00f3n a los de sus enemigos. Eso formaba parte de su grandeza como comandante en el teatro duro de la guerra.<\/p>\n<\/p>\n<p> Con su cuerpo armado \u00e9lite, conocido como \u00c1frica Korps, en una de sus incursiones avanz\u00f3 bastante en el interior de Egipto, destruyendo a su paso cientos de tanques de guerra ingleses, pero no pudo sobrepasar l\u00ednea defensiva del puerto  y pueblo-fortaleza de Tobruk, en el Este de Libia.<\/p>\n<\/p>\n<p> Posteriormente, a quien los alemanes llamaban el mariscal del pueblo, conquist\u00f3 Tobruk y lleg\u00f3 acercarse a Alejandr\u00eda, pero por m\u00faltiples razones las dos batallas libradas en la zona costera de El Alamein, a la vista del Mediterr\u00e1neo que recorre el norte de Egipto, fueron decisivas para que en octubre de 1942 quedaran diezmados los blindados y la infanter\u00eda de Alemania, al mando de Rommel.<\/p>\n<\/p>\n<p>El d\u00eda del ataque inicial en dicho lugar, que fue el m\u00e1s devastador para los nazis, Rommel se encontraba en Austria recuper\u00e1ndose de un ataque gripal, luego de haber estado en breves consultas en Berl\u00edn. Al d\u00eda siguiente ya estaba en el frente de batalla de El Alamein.<\/p>\n<\/p>\n<p>A parte de la falta de apoyo de la c\u00fapula del nazismo, el art\u00edfice principal de la debacle hitleriana en el desierto egipcio fue el astuto general citado Bernard Montgomery, multicondecorado general ingl\u00e9s, quien hab\u00eda sucedido al general Claude John Auchinleck en el mando del Octavo Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico.<\/p>\n<\/p>\n<p> Montgomery tuvo en la ocasi\u00f3n bajo su mando 230,000 soldados, 1,500 aviones y 1,230 tanques de guerra. Orden\u00f3 colocar al menos 18 millones de minas o explosivos debajo de la arena del desierto del Sahara. La inmensa mayor\u00eda de esos artefactos mort\u00edferos a\u00fan yace sepultada all\u00ed.<\/p>\n<p>Las fuerzas brit\u00e1nicas bajo Montgomery superaban con creces en combatientes, armamentos y avituallamiento a las comandadas por Rommel. Las tropas de \u00e9ste no llegaban a 90 mil, los carros de combates no eran ni una cuarta parte de los que ten\u00edan all\u00ed desplegados los brit\u00e1nicos y los aviones de que dispon\u00eda eran con diferencia de 1 a 10.<\/p>\n<\/p>\n<p>La fama como comandante de condiciones excepcionales acompa\u00f1\u00f3 al Zorro del Desierto tanto en sus sonoros triunfos como en sus retiradas, como la que hizo el 4 de noviembre de 1942, recorriendo  m\u00e1s de 2,600 kil\u00f3metros de desierto. Rommel estuvo en \u00c1frica hasta marzo de 1943.<\/p>\n<p>El mariscal del Aire Erwin Rommel estaba consciente de la imposibilidad de llegar a un acuerdo con las fuerzas aliadas mientras Hitler estuviera al mando. <\/p>\n<\/p>\n<p>Una de tantas pruebas de lo anterior surge del di\u00e1logo que el 17 de julio de 1944 sostuvo con el general Heinz Eberbach, cuando este le dijo que hab\u00edan perdido la guerra.<\/p>\n<\/p>\n<p>El gran historiador brit\u00e1nico de fama universal Antony Beevor rese\u00f1a en su libro El D\u00eda D, la Batalla de Normand\u00eda, que ante la referida confecci\u00f3n Rommel le respondi\u00f3 a Eberbach as\u00ed:<\/p>\n<\/p>\n<p>\u00abEstoy de acuerdo&#8230;\u00bfPero puede llegar a imaginarse al enemigo entablando negociaciones con nosotros mientras Hitler siga siendo nuestro l\u00edder?&#8230;las cosas no pueden continuar como est\u00e1n&#8230;Hitler debe irse.\u00bb8  <\/p>\n<\/p>\n<p>Rommel ten\u00eda conocimiento de la fracasada conjura contra Hitler del 20 de julio de 1944.No particip\u00f3 de manera directa en esa acci\u00f3n, pero moralmente la apoyaba, y por eso no denunci\u00f3 a los complotados. Eso le cost\u00f3 la vida. <\/p>\n<\/p>\n<p>En el dram\u00e1tico desenlace de la vida del Zorro del Desierto puede decirse que  ocurri\u00f3 algo similar a lo escrito varios siglos atr\u00e1s por Nicol\u00e1s Maquiavelo sobre los pensamientos de un pr\u00edncipe ante las victorias de sus generales: ejecutarlo o privarlo de la reputaci\u00f3n adquirida. <\/p>\n<\/p>\n<p>Lo anterior ha sido una realidad constante en diferentes \u00e9pocas y lugares. El dramaturgo y periodista Robert Greene analiza esa situaci\u00f3n con amplitud de detalles en el cap\u00edtulo de la Ley 47 de su obra Las 48 Leyes del Poder.9   <\/p>\n<\/p>\n<p>Para Hitler el mariscal Rommel era un peligro que hab\u00eda que eliminar. Se sabe que la sola voluntad del jefe supremo del nazismo, que se cre\u00edan un ser predestinado, ten\u00eda el nivel de una ley inapelable, sin importar su ascendencia arbitraria e inicua.<\/p>\n<\/p>\n<p>En los hechos que llevaron a la tumba al Zorro del Desierto ni siquiera se le condujo ante un juez pusil\u00e1nime y entreguista que acatar\u00eda sin chistar el llamado \u00aborden inmutable\u00bb, concepto ese que fue analizado con esp\u00edritu cr\u00edtico, hace m\u00e1s de 130 a\u00f1os, por el fil\u00f3logo piamont\u00e9s nacido en Tur\u00edn Domenico Pezzi. Para no mencionar aqu\u00ed la cuestionada creencia sobre el origen de la justicia terrenal que divulgaron en tiempos remotos Homero y Tes\u00edodo. <\/p>\n<\/p>\n<p>En el libro El azar y la Historia su autor Juan Gonz\u00e1lez Cremona anota que el F\u00fchrer: \u00abLe envi\u00f3 a dos generales con un frasco de veneno. Como era un soldado disciplinado, Rommel se lo bebi\u00f3. Era el 14 de octubre de 1944 y en esta oportunidad el azar no intervino para nada.\u00bb10 <\/p>\n<\/p>\n<p>Charles de Gaulle<\/p>\n<\/p>\n<p>Charles Andr\u00e9 Marie de Gaulle naci\u00f3 en la ciudad de Lille, en el norte de Francia, el 22 de noviembre de 1890. Luego de una vida cargada de muchas energ\u00edas, y con los turbulentos azares de los a\u00f1os, falleci\u00f3 tranquilamente el 9 de noviembre de 1970, en su retiro de la comuna de Colombey-les-Deux-\u00c9glises, en el Alto Manes, en la hermosa regi\u00f3n de Champa\u00f1a. <\/p>\n<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de su \u00f3bito el entonces presidente franc\u00e9s George Pompidou, con rostro acongojado y voz entrecortada, pero con palabras expresivas que reflejaban el momento de tristeza colectiva anunci\u00f3 al mundo: \u00abEl General De Gaulle est\u00e1 muerto. Francia es una viuda.\u00bb <\/p>\n<\/p>\n<p>Tres d\u00edas despu\u00e9s se le rend\u00edan honras f\u00fanebres en la catedral de Notre-Dame, con la presencia de 63 jefes y ex jefes de Estado y de gobierno llegados a Par\u00eds desde diversos lugares del mundo.<\/p>\n<\/p>\n<p>De Gaulle hab\u00eda dado instrucciones de que su funeral fuera sencillo, con su cuerpo  dentro de una caja de roble y enterrado por aldeanos del peque\u00f1o pueblo donde viv\u00eda al momento de morir.<\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando la Rep\u00fablica Dominicana fue invadida por los Estados Unidos, el 28 de abril de 1965, Charles De Gaulle en su calidad de Presidente de Francia protest\u00f3 por ese abuso, un crimen al margen de las reglas del derecho internacional.<\/p>\n<\/p>\n<p>El estadista franc\u00e9s ofreci\u00f3 su c\u00e1lida solidaridad al pueblo dominicano. \u00c9l, el l\u00edder cubano Fidel Castro (que defin\u00eda al pa\u00eds como el David del Caribe) y el gran diplom\u00e1tico birmano U Thant, entonces Secretario General de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, fueron las tres principales personalidades mundiales que m\u00e1s abogaron en favor del pa\u00eds en esa dram\u00e1tica situaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p>\n<p>Charles De Gaulle fue militar, escritor, profesor y pol\u00edtico, pero especialmente fue un patriota que no transig\u00eda con la libertad de Francia, as\u00ed en la guerra como en la paz.<\/p>\n<\/p>\n<p>Estudi\u00f3 la carrera de las armas en la prestigiosa academia de Saint Cyr, donde luego fue profesor de historia militar, siendo sus c\u00e1tedras materiales de consulta hasta el presente. Con parte de sus enjundiosas c\u00e1tedras en esa escuela de altos estudios castrenses public\u00f3 su libro El filo de la espada, en el cual se\u00f1ala que un l\u00edder para serlo tiene que poseer tres condiciones imprescindibles: Inteligencia, instinto y autoridad. A\u00f1ade como importantes otras tres cualidades: grandeza, misterio y car\u00e1cter.11  <\/p>\n<\/p>\n<p>Particip\u00f3 en la batalla de Verd\u00fan, la m\u00e1s larga y sangrienta (del 21 de febrero al 18 de diciembre de 1916) de la  Primera Guerra Mundial, ganada por los franceses a los alemanes. Despu\u00e9s de una destacada participaci\u00f3n en la vanguardia de los combates fue herido y hecho prisionero en las colinas de picos pronunciados de ese municipio de la regi\u00f3n de Lorena.<\/p>\n<\/p>\n<p>Al desatarse la Segunda Guerra Mundial, e iniciarse los enfrentamientos entre Francia y Alemania, el entonces coronel De Gaulle fue ascendido a Brigadier General y se le encomend\u00f3 que  formara batallones mecanizados que dieron como resultado la creaci\u00f3n de la Cuarta Divisi\u00f3n Blindada. <\/p>\n<p>Con \u00e9l al frente ese cuerpo armado particip\u00f3 exitosamente en las batallas de Montcornet, el 17 de mayo de 1940 y en el extrarradio de la comuna de Abbeville, del 28 de mayo al 4 de junio de ese mismo a\u00f1o. No obtuvo el apoyo a\u00e9reo necesario.<\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando el mariscal P\u00e9tain se convirti\u00f3 en un nefasto colaborador de los nazis De Gaulle traslad\u00f3 su lucha de resistencia a Londres, con su cruz de Lorena como s\u00edmbolo de su perseverancia en el triunfo de la Francia Libre.<\/p>\n<\/p>\n<p>En el Reino Unido goz\u00f3 del respaldo de Churchill, a pesar de que no hab\u00eda afecto personal entre ellos, pues el brit\u00e1nico, como tambi\u00e9n el presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt, lo consideraban arrogante, dif\u00edcil y antip\u00e1tico.<\/p>\n<\/p>\n<p>Desde Londres combati\u00f3 la ocupaci\u00f3n armada de su pa\u00eds por Alemania. Fue en esa ciudad, al otro lado del Canal de la Mancha, donde pronunci\u00f3 el 18 de junio de 1940 uno de sus m\u00e1s comentados discursos dirigido a los franceses y al mundo: \u00abPase lo que pase, la llama de la resistencia francesa no debe ni debe morir.\u00bb12   <\/p>\n<\/p>\n<p>El general Charles De Gaulle traslad\u00f3 despu\u00e9s su lucha de resistencia a Argelia, en el noroeste del continente africano. En el 1962, siendo Presidente de Francia, contribuy\u00f3 grandemente a la independencia de ese pa\u00eds del Magreb.<\/p>\n<\/p>\n<p>A finales de la Segunda Guerra Mundial encabez\u00f3 un gobierno  en el exilio, el cual se extendi\u00f3 hasta poco despu\u00e9s de finalizado ese terrible conflicto.<\/p>\n<p> Luego fue presidente de su pa\u00eds desde el 1958, fomentando la creaci\u00f3n el 5 de octubre de ese a\u00f1o de la Quinta Rep\u00fablica Francesa. Renunci\u00f3 en el 1969.<\/p>\n<\/p>\n<p> En el ejercicio del poder encontr\u00f3 muchos obst\u00e1culos, m\u00e1s all\u00e1 del levantamiento popular ocurrido en mayo y junio del 1968, con los hippies incluidos.<\/p>\n<p> Los pol\u00edticos tradicionales le colocaron muchas zancadillas. Fue objeto de varios atentados contra su vida, por una mir\u00edada de motivos que ser\u00eda prolijo enumerar aqu\u00ed.<\/p>\n<\/p>\n<p>El historiador y analista pol\u00edtico brit\u00e1nico Brian Crozier, en su biograf\u00eda titulada De Gaulle, ofrece a mi juicio las mejores particularidades para entender la trascendencia de esa personalidad de la vida pol\u00edtica y militar de la Francia del siglo pasado.13<\/p>\n<\/p>\n<p>De Gaulle era opuesto a la hegemon\u00eda que frente a los dem\u00e1s pa\u00edses ejerc\u00edan las potencias m\u00e1s poderosas, como Estados Unidos de Norteam\u00e9rica y la Uni\u00f3n de Rep\u00fablica Socialistas Sovi\u00e9ticas. <\/p>\n<\/p>\n<p>Esa postura lo llev\u00f3 a luchar por la unidad de Europa. Incluso sac\u00f3 a Francia de la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte, en la cual los pa\u00edses europeos casi siempre son una especie de convidados de piedra de los EE.UU.<\/p>\n<\/p>\n<p>Richard M. Nixon, que comparti\u00f3 largas conversaciones con el l\u00edder franc\u00e9s, dijo de \u00e9l, en su libro titulado L\u00edderes, lo siguiente: \u00abLa causa de De Gaulle era Francia. Nada le inspiraba tanto como los s\u00edmbolos de la gloria de su pa\u00eds, y nada le entristec\u00eda tanto como sus debilidades y fracasos&#8230;El gran temor de De Gaulle era que Francia sufriera el destino de las naciones que hicieron historia en el pasado y ahora s\u00f3lo la observaban.\u00bb14  <\/p>\n<\/p>\n<p>Conferencia de Yalta<\/p>\n<\/p>\n<p>La conferencia de Yalta se produjo del 4 al 11 de febrero de 1945, en esa ciudad balneario situada en el norte de la pen\u00ednsula de Crimea, en el mar Negro. <\/p>\n<\/p>\n<p>El objetivo de esa reuni\u00f3n era ultimar detalles concernientes a las acciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas, militares, sociales y de geopol\u00edtica que como aliados triunfantes abordar\u00edan al finalizar la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<\/p>\n<p>Para entonces, aunque todav\u00eda rug\u00edan los ca\u00f1ones de aviones, barcos y artiller\u00eda terrestre y las armas ligeras de la infanter\u00eda segu\u00edan en manos de los soldados, todos los indicadores militares indicaban que era inminente la derrota de Hitler y sus socios de El Eje.<\/p>\n<\/p>\n<p>Ese hist\u00f3rico encuentro fue entre los llamados tres grandes del momento: J\u00f3sif Stalin, jefe supremo de la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas, que actu\u00f3 como anfitri\u00f3n; Winston Churchill, primer ministro del Reino Unido y Franklin Delano Roosevelt, el presidente n\u00famero 32 de los EE.UU., (quien para llegar a Yalta se mont\u00f3 por primera vez en un avi\u00f3n, bautizado como \u00abla vaca sagrada\u00bb, procedente de La Valeta, capital del peque\u00f1o archipi\u00e9lago de Malta, en el centro del Mar Mediterr\u00e1neo, donde hab\u00eda estado antes, en diciembre de 1943).  <\/p>\n<\/p>\n<p>La entrevista de Yalta fue una especie de pase de revista y afinamiento de las decisiones que se hab\u00edan tomado en acercamientos anteriores: Mosc\u00fa, en agosto de 1942; Casablanca, Marruecos, en enero de 1943; El Cairo, Egipto, en noviembre de 1943 y el que se llev\u00f3 a cabo entre finales de noviembre y principio de diciembre de ese \u00faltimo a\u00f1o en Teher\u00e1n, la capital de Ir\u00e1n.<\/p>\n<\/p>\n<p>En la Conferencia de Yalta se tomaron muchas decisiones que giraban en torno al reparto de territorios para beneficio de los pa\u00edses vencedores, el desmantelamiento del aparato militar nazista, la divisi\u00f3n de Alemania en cuatro zonas, la creaci\u00f3n de instituciones de derecho internacional, etc.<\/p>\n<p>Muchos historiadores consideran que las deliberaciones entre Roosevelt, Stalin y Churchill, en la tambi\u00e9n llamada Ciudad de la Alegr\u00eda, en el litoral septentrional del mar Negro, fue el origen de lo que luego se conoci\u00f3 como la Guerra Fr\u00eda, cuya concreci\u00f3n en t\u00e9rminos militares produjo en el 1949 de la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte (OTAN) y su contraparte el Pacto de Varsovia, en el 1955. <\/p>\n<\/p>\n<p>Casi de manera premonitoria uno de los m\u00e1s brillantes ide\u00f3logos del Tercer Reich, el terrible Ministro de Propaganda del nazismo Paul Joseph Goebbels, vaticin\u00f3 lo que sobrevendr\u00eda con lo acordado en Yalta, cuando d\u00edas despu\u00e9s de finalizar la aludida conferencia escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;los sovi\u00e9ticos, de acuerdo con el arreglo al que han llegado Roosevelt, Churchill y Stalin, ocupar\u00e1n todo el Este y el Sudeste de Europa, as\u00ed como gran parte del Reich. Un tel\u00f3n de acero caer\u00e1 sobre este enorme territorio controlado por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, detr\u00e1s de la cual las naciones ser\u00e1n degolladas&#8230;\u00bb15<\/p>\n<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, cuando ya los ca\u00f1ones estaban fr\u00edos, Churchill robusteci\u00f3 en parte la opini\u00f3n de Goebbels cuando en conferencia pronunciada en los EE.UU. dijo: \u00abDesde Stettin, en el B\u00e1ltico, a Trieste, en el Adri\u00e1tico, ha ca\u00eddo sobre el continente europeo un tel\u00f3n de acero.\u00bb16 <\/p>\n<\/p>\n<p>Resulta pertinente indicar aqu\u00ed que algunos de los puntos acordados, sin afinamiento, en Yalta, luego fueron elementos de conflicto en la Conferencia celebrada en un palacete a orillas del r\u00edo  Havel, en Potsdam, la capital del estado federado alem\u00e1n de Brandeburgo. <\/p>\n<\/p>\n<p>Varios historiadores del convulso y sangriento per\u00edodo de la Segunda Guerra Mundial sostienen, no sin raz\u00f3n (pues el estudio minucioso de los hechos as\u00ed lo avala) que Winston Churchill aun sabiendo que representaba al menos poderoso de los tres pa\u00edses representados en Yalta pretend\u00eda de manera simult\u00e1nea hacer morder el polvo de la derrota a Hitler a la vez que enjaulaba a Stalin en su laberinto, si fuera posible tierra adentro en la Siberia, y persuadir a Roosevelt para que hermanara su poderoso pa\u00eds con el Reino Unido, tal vez como en los tiempos anteriores a la rebeli\u00f3n de las Trece Colonias que en el 1776, en la costa Este de Am\u00e9rica del Norte, dieron origen a los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n<p>1-Papeles de Baldwin. Publicados en el 2004. Philip Williamson y Eduard Baldwin.<\/p>\n<p>2-Declaraci\u00f3n del 3 de agosto de 1947. Winston Churchill.<\/p>\n<p>3-Primer discurso como primer ministro de Gran Breta\u00f1a, 13 de mayo de 1940.Winston Churchill.<\/p>\n<p>4-Winston Churchill. Editora Planeta De Agostini, 1995.P252.Piers Brendon.<\/p>\n<p>5-Mr Churchill in 1940.Editorial Murray, 1964. Isaiah Berlin.<\/p>\n<p>6-Ataques de infanter\u00eda. Editado en el 1937.Erwin Rommel.<\/p>\n<p>7-La campa\u00f1a de \u00c1frica. Revista Historia y Vida, Barcelona, Espa\u00f1a, 1978. Santiago Perinat Mazeres.<\/p>\n<p>8-El d\u00eda D, la batalla de Normand\u00eda.P414.Editorial Cr\u00edtica, Barcelona, primera edici\u00f3n septiembre 2009. Antony Beevor.<\/p>\n<p>9-Las 48 Leyes del Poder. Editorial Atl\u00e1ntida, Madrid, Espa\u00f1a, 2000. Pp500-509. Robert Greene.<\/p>\n<p>10-El azar y la Historia. Editorial Planeta, 1994.P173. Juan Manuel Gonz\u00e1lez Cremona.<\/p>\n<p>11-El filo de la Espada. Editorial Plaza y Jan\u00e9s, 1961. Charles de Gaulle.<\/p>\n<p>12-Discurso del 18 de junio de 1940. Charles de Gaulle.<\/p>\n<p>13- De Gaulle. Editores Easton, 1990. Brian Crozier.<\/p>\n<p>14-L\u00edderes. Editorial Planeta, 1983. P65. Richard M. Nixon.<\/p>\n<p>15-Semanario Das Reich, 25 de febrero de 1945. Joseph Goebbels.<\/p>\n<p>16-Conferencia, del 5 de marzo 1946, Missouri, EE.UU. Winston Churchill.<\/p>\n<h6> 2020-06-05 22:35:58 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=539'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=538'>538<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=539'>539<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>540<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=541'>541<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=542'>542<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=541'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SEGUNDA GUERRA MUNDIAL: 75 A\u00d1OS DE SU FIN (y IV) POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES La Segunda Guerra Mundial, finalizada hace ahora 75 a\u00f1os y un mes, dej\u00f3 muchas secuelas en la humanidad. 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