{"id":52575,"date":"2018-03-10T22:39:20","date_gmt":"2018-03-10T22:39:20","guid":{"rendered":"http:\/\/diariodominicano.ddns.net\/?p=52575"},"modified":"2018-03-10T22:39:20","modified_gmt":"2018-03-10T22:39:20","slug":"higuey-notas-historicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariodominicano.com\/?p=52575","title":{"rendered":"&#13;HIG\u00dcEY: NOTAS HIST\u00d3RICAS"},"content":{"rendered":"<p><body><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Higuey.jpg\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Higuey000.png\" \/><br \/><img decoding=\"async\" src=\"img3\/Cristobal-Colon.jpg\" \/>  <\/p>\n<p><strong>POR TE\u00d3FILO LAPPOT  ROBLES<\/strong><\/p>\n<p><strong>Exterminio de los ind\u00edgenas<\/strong><\/p>\n<p>El Cacicazgo de Hig\u00fcey, que a la llegada de Col\u00f3n y sus conmilitones al llamado Nuevo Mundo estaba gobernado por el sobresaliente cacique Cayacoa, fue el epicentro de los \u00faltimos enfrentamientos entre los colonizadores espa\u00f1oles y los ind\u00edgenas que a\u00fan sobreviv\u00edan a la larga jornada de exterminio a que fueron sometidos los ta\u00ednos que habitaban la isla.<\/p>\n<p>En los escritos de los dominicos, recopilados por el historiador Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, estos valientes sacerdotes dejaron constancia de  que  por \u00f3rdenes del terrible comendador de Lares el capit\u00e1n espa\u00f1ol Juan de Esquivel dirigi\u00f3 el masivo asesinato de entre 7 y 8 mil ind\u00edgenas que formaban parte del paisaje humano del cacicazgo de Hig\u00fcey.1 <\/p>\n<p>La matanza de indios ocurrida en Hig\u00fcey fue una atrocidad de tal magnitud que ni siquiera los cronistas al servicio de las autoridades coloniales pudieron maquillar. <\/p>\n<p>Las cl\u00e1sicas met\u00e1foras creadas para ocultar crudas realidades de sayones despiadados no sepultaron las pruebas sobre el aniquilamiento abominable de miles de ta\u00ednos. La verdad sobre ese genocidio siempre ha flotado y es un bald\u00f3n atado a la historia de la conquista y colonizaci\u00f3n de la Am\u00e9rica situada al sur del r\u00edo Bravo. <\/p>\n<p><strong>Virgen de Altagracia<\/strong><\/p>\n<p>Luis Ger\u00f3nimo de Alcocer, en el lejano 1650, fue el primero que  rese\u00f1\u00f3 con ribetes hist\u00f3ricos el siempre apasionante tema de la mariolog\u00eda en el \u00e1mbito dominicano. El n\u00facleo de su contribuci\u00f3n en ese aspecto fue este: \u00abLa imagen milagrosa de Nuestra Se\u00f1ora de la Altagracia est\u00e1 en la villa de Hig\u00fcey&#8230;\u00bbDesde entonces sus comentarios han servido de materia prima para todos los que han escrito al respecto. <\/p>\n<p>Esa imagen, que es sagrada para los cat\u00f3licos dominicanos, fue llevada a Hig\u00fcey por los hermanos espa\u00f1oles Antonio y Alonso Trejo, extreme\u00f1os nativos de la ciudad de Plasencia, quienes se hab\u00edan asentado desde hac\u00eda varios a\u00f1os en aquella comunidad del Este, donde eran due\u00f1os de haciendas.<\/p>\n<p>Los Trejo colocaron  el cuadro hagiogr\u00e1fico en el altar de la parroquia San Dionisio, la cual se hab\u00eda creado el 12 de mayo de 1512, por mandato del obispo de Santo Domingo Fray Garc\u00eda Padilla, siendo una de las primeras de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>El encargado de recolectar el dinero para la construcci\u00f3n de dicho templo fue Sim\u00f3n Bol\u00edvar J\u00e1uregui, de origen vasco y sentimiento hig\u00fceyano, iniciador en el Nuevo Mundo de esa ilustre familia y quinto abuelo de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, el h\u00e9roe por antonomasia de Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>Cuatrocientos cuarenta y siete (447) a\u00f1os despu\u00e9s de su creaci\u00f3n esa parroquia fue convertida en Obispado. Su primer obispo fue el ilustre y noble hig\u00fceyano monse\u00f1or Juan F\u00e9lix Pep\u00e9n Solim\u00e1n, quien con su b\u00e1culo en mano, arropado por su pueblo y apertrechado de su inmensa bondad y sabidur\u00eda, ascendi\u00f3 al solio obispal de La Altagracia el primero de abril de 1959.<\/p>\n<p>Hasta ahora nadie ha desmentido que el impreso m\u00e1s a\u00f1ejo de la isla de Santo Domingo (publicado en el a\u00f1o 1800) se hizo por iniciativa del p\u00e1rroco de Hig\u00fcey Pedro de Ar\u00f3n Morales. Era una Novena dedicada a la Virgen Mar\u00eda, con su advocaci\u00f3n de Altagracia.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>El Batall\u00f3n de Hig\u00fcey<\/strong><\/p>\n<p>El Batall\u00f3n Sangriento de Hig\u00fcey estaba integrado por intr\u00e9pidos combatientes de aquella hist\u00f3rica poblaci\u00f3n. Est\u00e1 catalogado como uno de los cuerpos militares m\u00e1s aguerridos, de los muchos que se batieron a lo largo y ancho del territorio nacional contra enemigos de todos los pelajes, tanto en las luchas por consolidar la Independencia Dominicana como en las heroicas jornadas en procura de restaurar la Rep\u00fablica conculcada por la abominable Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a. <\/p>\n<p>En eso la mayor\u00eda de los historiadores han estado en sinton\u00eda, a pesar de que algunos reconocidos mezquinos lo han hecho a rega\u00f1adientes, vencidos por la objetividad de los hechos.<\/p>\n<p>Uno de los que no escatim\u00f3 palabras para resaltar la valent\u00eda de los legendarios combatientes de la punta m\u00e1s oriental del pa\u00eds fue el historiador Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda, quien refiri\u00e9ndose a la ic\u00f3nica batalla de La Estrelleta escribi\u00f3 que: \u00ab&#8230;el batall\u00f3n de Hig\u00fcey se distingui\u00f3 mucho en dicha batalla y que, por tal motivo el general en Jefe, general Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Puello, le ofrece a nombre del gobierno una paga extraordinaria en recompensa de su loable conducta.\u00bb2 <\/p>\n<p>En Abono a lo anterior es oportuno decir que en sus escritos el c\u00e9lebre sacerdote Gabriel Benito Moreno del Christo plasm\u00f3, en carta dirigida en el 1876 al entonces presidente de la Rep\u00fablica, don Ulises  Francisco Espaillat, que \u00aben la guerra \u00e9pica que sostuvieron contra Hait\u00ed el batall\u00f3n de Hig\u00fcey ocup\u00f3 siempre la vanguardia.\u00bb<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Luchas internas de pol\u00edtica criolla<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>El pueblo hig\u00fceyano no estuvo ajeno a las muchas luchas intestinas desarrolladas en \u00e9pocas pasadas en todo el territorio dominicano. El 19 de julio de 1857 se despleg\u00f3 un fuerte combate a pocas cuadradas del santuario que guardaba entonces la imagen de la Virgen de Altagracia. Cuando alguien, en clave de provocaci\u00f3n,  os\u00f3 decir: \u00abBatall\u00f3n de Hig\u00fcey, ya se te acab\u00f3 tu fama\u00bb!, recibi\u00f3 como respuesta una fulminante lluvia de balas que mecharon su cuerpo.<\/p>\n<p> Vale recordar tambi\u00e9n que Ces\u00e1reo Guillermo Bastardo, dos veces presidente de la Rep\u00fablica, sali\u00f3 de Puerto Rico el 30 de julio de 1881 con el prop\u00f3sito de derrocar al gobierno de monse\u00f1or Meri\u00f1o. D\u00edas despu\u00e9s desembarc\u00f3 en Punta Cana, Hig\u00fcey. El tristemente c\u00e9lebre Decreto de San Fernando y su brazo ejecutor Ulises Heureaux fueron activados en su m\u00e1xima expresi\u00f3n para enfrentar aquella acci\u00f3n. El Este dominicano se ti\u00f1\u00f3 de sangre.<\/p>\n<p>La Gaceta Oficial, en su edici\u00f3n del 2 de agosto de 1885, consigna que en dicho a\u00f1o estaba en curso en Hig\u00fcey y sus contornos un alzamiento armado contra el gobierno entonces presidido por el General Alejandro Woss y Gil.<\/p>\n<p>En la sesi\u00f3n del Senado de la Rep\u00fablica del 11 de diciembre de 1856 su presidente Juan Bautista Lovelace ley\u00f3 un largo memorial de agravios que el pueblo hig\u00fceyano presentaba en contra del general Pedro Santana, a quien acusaba de m\u00faltiples abusos.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Tres entre muchos combatientes hig\u00fceyanos<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>De la cinco veces centenaria poblaci\u00f3n de Hig\u00fcey surgieron en el pasado miles de combatientes que ofrendaron sus vidas y bienes por una Rep\u00fablica Dominicana libre de todo yugo extranjero. Ser\u00eda demasiado prolijo tan solo citar sus nombres, por eso basta mencionar algo sobre tres de ellos, para proyectar el accionar del conjunto de h\u00e9roes y m\u00e1rtires hig\u00fceyanos que lo dieron todo por la Patria.<\/p>\n<p>Eustaquio Ducoudray Villavicencio fue una figura preclara en la historia de Hig\u00fcey y fuera de sus contornos. Naci\u00f3 en aquella comarca del oriente del pa\u00eds en el 1845. Sus ancestros eran franco-suizos.  Monse\u00f1or Meri\u00f1o lo nombr\u00f3, ya en su etapa de reposo del guerrero, como tesorero del santuario de san Dionisio, momento en que lo calific\u00f3 como \u00abcaballero honrado y prestant\u00edsimo\u00bb. <\/p>\n<p>Fue un gallardo combatiente en el fragor de los combates librados en la guerra de Restauraci\u00f3n. Adem\u00e1s fue durante dos a\u00f1os jefe de las fuerzas destacadas en la Fortaleza Ozama, entonces principal basti\u00f3n militar de Santo Domingo.<\/p>\n<p>El acucioso historiador Vetilio Alfau Dur\u00e1n clasifica a Ducoudray como benem\u00e9rito patricio. Los generales Gregorio Luper\u00f3n y Casimiro Nemesio de Moya tambi\u00e9n dejaron  para la posteridad palabras laudatorias para ese ilustre hig\u00fceyano. <\/p>\n<p>Cleto Villavicencio, insigne oficial independentista, est\u00e1 por derecho propio en los infolios amarillos de nuestro pasado. Fue el aguerrido soldado que en la batalla de Las Carreras sac\u00f3 de combate al feroz general haitiano Luis Michel, arrebat\u00e1ndole un mort\u00edfero ca\u00f1\u00f3n con el cual hab\u00eda puesto en peligro la suerte de los dominicanos.<\/p>\n<p>El historiador Alcides Garc\u00eda Lluberes escribi\u00f3 de \u00e9l lo siguiente:\u00bbCleto Villavicencio, de Hig\u00fcey&#8230;fue quien le dio la lanzada en el pecho a Luis Michel, bravo general haitiano&#8230;&#8230;\u00bb3<\/p>\n<p>La historia oral consigna que ese referido ca\u00f1\u00f3n, valioso bot\u00edn de guerra, fue \u00abregalado a la Plaza de Hig\u00fcey en prueba del valor de los que tan heroicamente lo hab\u00edan arrebatado a los haitianos\u00bb.<\/p>\n<p>Nicol\u00e1s de Soto, hig\u00fceyano nacido en Azua, se neg\u00f3  tocar, en una plazoleta de Hig\u00fcey, el mismo clarinete que luego de arrebat\u00e1rselo bajo fuego a un oficial haitiano hab\u00eda hecho vibrar con acordes marciales en la referida Batalla de Las Carreras. Con su actitud ese combativo independentista rechaz\u00f3, con riesgo de su vida, una orden perentoria y  de cumplimiento obligatorio del presidente Buenaventura B\u00e1ez, quien en la postrimer\u00eda del tr\u00e1gico per\u00edodo conocido como el de los Seis a\u00f1os orden\u00f3 izar, con fanfarria y ditirambos, la bandera de los Estados Unidos en los pueblos dominicanos.<\/p>\n<p><strong>Ilustres visitantes<\/strong><\/p>\n<p>Desde los tiempos coloniales muchas personalidades se establecieron en Hig\u00fcey o estuvieron de visita en aquel solar hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Uno de los primeros famosos que pis\u00f3 ese entonces caser\u00edo fue Fray Bartolom\u00e9 de las Casas, quien lleg\u00f3 en la flota de Nicol\u00e1s de Ovando: \u00abNada m\u00e1s arribar a la isla, se uni\u00f3 a la gente del comendador para luchar contra los indios de Hig\u00fcey y Jaragua&#8230;\u00bb4<\/p>\n<p>Lo anterior equivale a decir que Fray Bartolom\u00e9 de las Casas fue parte protag\u00f3nica de los que masacraron a los ind\u00edgenas de Hig\u00fcey, aunque a\u00f1os despu\u00e9s (dicen que leyendo m\u00e1s a fondo el libro Eclesiast\u00e9s) cambi\u00f3 el rumbo de su vida y se transform\u00f3 en defensor de los indios, incluso antes de usar su impecable h\u00e1bito de  predicador dominico y de ser obispo de Chiapas, en el monta\u00f1oso suroeste mexicano, reino central de las culturas olmeca, chiapaneca y maya.<\/p>\n<p>Otro visitante ilustre del pasado fue Vicente Celestino Duarte. De esa ilustre familia \u00e9l fue el que m\u00e1s se compenetr\u00f3 con Hig\u00fcey, donde realiz\u00f3 varias visitas. Es una figura hist\u00f3rica que merece ser m\u00e1s estudiada en su dimensi\u00f3n hist\u00f3rica. El sabio don Am\u00e9rico Lugo lo defini\u00f3 as\u00ed: \u00abes uno de nuestros claros pr\u00f3ceres, cuyos m\u00e9ritos se olvidan a causa del gran valer de su hermano\u00bb.5<\/p>\n<p>Rematando en esa l\u00ednea de pensamiento el historiador Leonidas Garc\u00eda Lluberes dijo sobre Celestino Duarte que: \u00ab&#8230;fue parte activa y principal\u00edsima en nuestra revoluci\u00f3n de independencia\u00bb. 6 <\/p>\n<p>El gran independentista Tom\u00e1s de la Concha viaj\u00f3 a Hig\u00fcey el 27 de febrero de 1854 para resaltar, en lugares p\u00fablicos y hogares de prestantes ciudadanos, la notoria y decisiva participaci\u00f3n de los habitantes de ese pueblo en las luchas libradas para afianzar la Independencia Nacional. Un a\u00f1o, un mes y 12 d\u00edas despu\u00e9s de pisar suelo hig\u00fceyano el h\u00e9roe que conquist\u00f3 el amor de Rosa Duarte fue fusilado en El Seybo, por \u00f3rdenes del implacable Pedro Santana.<\/p>\n<p>El 15 de enero de 1867 el Presidente de la Rep\u00fablica Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral visit\u00f3 la comunidad de Hig\u00fcey. Lo hizo con el prop\u00f3sito de resaltar las fibras patri\u00f3ticas de sus pobladores, muchos de los cuales hab\u00edan luchado bajo sus \u00f3rdenes. Su arenga la termin\u00f3 con un vibrante  \u00a1vivan los hig\u00fceyanos!<\/p>\n<p>El Papa Juan Pablo II visit\u00f3 Hig\u00fcey el d\u00eda 12 de octubre de 1992. En el frontispicio de la Bas\u00edlica, cuna en el pa\u00eds de la Virgen de Altagracia, fue que ese ilustre prelado dijo, extensivo para todo el pueblo dominicano:\u00bba la sombra de este templo se ha formado un pueblo en fusi\u00f3n de razas y culturas, de anhelos y esperanzas, de \u00e9xitos y de fracasos, de alegr\u00edas y tristezas\u00bb.7<\/p>\n<p>Muchas otras personalidades de estatura nacional han ido a residir a Hig\u00fcey. Uno de los m\u00e1s sobresalientes hu\u00e9spedes de aquella poblaci\u00f3n, en calidad de cura p\u00e1rroco, fue Manuel Mar\u00eda Valencia, quien  presidi\u00f3 el Congreso Constituyente que elabor\u00f3 la primera constituci\u00f3n dominicana, la del 6 de noviembre de 1844, luego de lo cual se consagr\u00f3 al sacerdocio. <\/p>\n<\/p>\n<p><strong>El presidente Ulises F. Espaillat sobre Hig\u00fcey<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>En el pasado, al mismo tiempo que las guerras liberadoras fueron el centro de la atenci\u00f3n y participaci\u00f3n de los hig\u00fceyanos, tambi\u00e9n estaba la agropecuaria como eje de su actividad econ\u00f3mica. <\/p>\n<p>Fue por esa realidad que el 23 de junio de 1876 el presidente Espaillat le escribi\u00f3 al p\u00e1rroco del Santuario San Dionisio, Gabriel Benito Moreno del Christo, una extensa carta en la que dec\u00eda, entre otras muchas cosas, que: \u00ab&#8230;envidiable la suerte futura de esa comarca, si se encamina hacia ella una inmigraci\u00f3n agr\u00edcola que ponga en actividad su riqueza muerta.\u00bb  El presidente Espaillat auguraba un \u00e9xito econ\u00f3mico cuando entraran \u00ablas m\u00e1quinas de todo g\u00e9nero que habr\u00e1n de introducirse en cuanto un capitalista se penetre de las conveniencias que brinda Hig\u00fcey para las empresas agr\u00edcolas en gran escala\u00bb.8<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Guerrillas del Siglo XX<\/strong><\/p>\n<\/p>\n<p>A Hig\u00fcey y sus campos m\u00e1s habitados fueron de manera individual, a mediado de la segunda d\u00e9cada del siglo pasado, en plan de conquistar combatientes, los se\u00f1ores Salustiano Goicoechea, Vicente Evangelista, Ram\u00f3n Natera, Cabo Gil y Ram\u00f3n Bat\u00eda, quienes eran  l\u00edderes de los llamados gavilleros, un mal nombre etiquetado por sus denostadores. <\/p>\n<p>Haciendo abstracci\u00f3n de comportamientos negativos particulares de algunos que se hac\u00edan pasar por defensores de la Patria, sin serlos en realidad, es necesario decir que los llamados gavilleros fueron,  en esencia, en una etapa significativa de sus actividades armadas, una expresi\u00f3n de la rebeld\u00eda de los moradores del Este del pa\u00eds contra los invasores estadounidenses que ocuparon la Rep\u00fablica Dominicana (1916-24).<\/p>\n<p>Pero como la verdad no se debe ocultar, es necesario consignar que algunos sujetos formaron cuadrillas fuera de control y sin sentido de responsabilidad hist\u00f3rica y cometieron decenas de tropel\u00edas  en contra de los moradores de los pueblos y campos de la regi\u00f3n oriental.<\/p>\n<p> Por eso doy por v\u00e1lido que: \u00abEn la zona de Hig\u00fcey, extremo oriental de la isla, proliferaron bandas estrictamente criminales, que sembraban un terror indiscriminado, como la de Jos\u00e9 Pi\u00f1a, al grado de que tuvieron que ser enfrentadas por los moradores armados de armas blancas\u00bb.9<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>1-Los Dominicos y Las Encomiendas.P\u00e1g.251.Recopilador Emilio Rodr\u00edguez <\/strong><\/p>\n<p>  Demorizi. Editora del Caribe. Edici\u00f3n 1971.<\/p>\n<p>2- Historia de Santo Domingo. Segundo tomo.P\u00e1g.36<\/p>\n<p>3- El Esfuerzo, edici\u00f3n 20 abril de 1933.<\/p>\n<p>4- Bibliotecas Privadas y Vida Cotidiana en la Colonia de Santo Domingo. <\/p>\n<p>    p\u00e1gina 68.Carlos Esteban Deive. Editora B\u00faho, 2017.<\/p>\n<p>5- Figuras Americanas. Am\u00e9rico Lugo.P\u00e1g.14<\/p>\n<p>6-Cr\u00edtica Hist\u00f3rica P\u00e1g.228. Leonidas Garc\u00eda Lluberes. <\/p>\n<p>7- Homil\u00eda de Juan Pablo II. Hig\u00fcey 12 de octubre del 1992.<\/p>\n<p>8. Escritos de Ulises Francisco Espaillat. P\u00e1gs. 322-323.Editora Amigo del <\/p>\n<p>   Hogar. 1987.<\/p>\n<p>9- Revista CL\u00cdO No.191, Enero-Junio 2016. Roberto Cass\u00e1.<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda adicional:<\/strong><\/p>\n<p>.Tratado de Basilea de 1795, en la parte espa\u00f1ola de Santo Domingo. J. <\/p>\n<p>  Marino Inch\u00e1ustegui. Edici\u00f3n 1957.<\/p>\n<p>.La Fantasma de Hig\u00fcey. Francisco Javier Angulo Guridi. Editora B\u00faho. 2007.<\/p>\n<p>.La propiedad en Entredicho, una historia documental de Hig\u00fcey, siglos <\/p>\n<p>  XVII-XIX. Rudolf Widner. Editora Manat\u00ed 2004.<\/p>\n<p>.Paisajes y Acentos. Jos\u00e9 Forn\u00e9 Farreres. Editora B\u00faho 2010.<\/p>\n<p>.Apuntes para una historia de Hig\u00fcey. Vetilio Alfau Dur\u00e1n.<\/p>\n<p>.Bartolom\u00e9 de Las Casas. Volumen II. Autor Manuel Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez.  <\/p>\n<p>  Editada en Sevilla en 1953.<\/p>\n<p>.Historia de Salvale\u00f3n de Hig\u00fcey. Hugo Eduardo Polanco Brito.<\/p>\n<p>.Gavilleros, 1904-1916. AGN. Volumen LXIV. Edici\u00f3n del 2008. Mar\u00eda Filomena  <\/p>\n<p>  Gonz\u00e1lez Canalda.<\/p>\n<p>.Vetilio Alfau Dur\u00e1n en el List\u00edn Diario. Escrito (I).<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<h6> 2018-03-10 22:39:20 <\/h6>\n<p><!--\n<link rel=\"stylesheet\" href=\"css\/bootstrap.min.css\">\n\n\n<ul class=\"pagination\">\n\t    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4900'>Previous<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n       \n    \n\n<li><a href='?page_no=1'>1<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=2'>2<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4899'>4899<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4900'>4900<\/a><\/li>\n\n\n\n<li class='active'><a>4901<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4902'>4902<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=4903'>4903<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a>...<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22911'>22911<\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href='?page_no=22912'>22912<\/a><\/li>\n\n    \n\t\n\n<li >\n\t<a href='?page_no=4902'>Next<\/a>\n\t<\/li>\n\n\n    \n\n<li><a href='?page_no=22912'>Last &rsaquo;&rsaquo;<\/a><\/li>\n\n<\/ul>\n\n\n--><br \/>\n<\/body><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR TE\u00d3FILO LAPPOT ROBLES Exterminio de los ind\u00edgenas El Cacicazgo de Hig\u00fcey, que a la llegada de Col\u00f3n y sus conmilitones al llamado Nuevo Mundo estaba gobernado por el sobresaliente cacique Cayacoa, fue el epicentro de los \u00faltimos enfrentamientos entre los colonizadores espa\u00f1oles y los ind\u00edgenas que a\u00fan sobreviv\u00edan a la larga jornada de exterminio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-52575","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52575","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=52575"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/52575\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=52575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=52575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diariodominicano.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=52575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}